El Cristo del Arminianismo
(O la doctrina del libre albedrío)
Rev. Steven Houck
La Biblia nos advierte de que en los ultimos dias, en los cuales vivimos, habrá muchos falsos Cristos—aquellos que claman ser Cristo pero son impostores. Jesus dijo:
"Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre diciendo, yo soy el Cristo, y a muchos engañarán" (Mateo 24:4-5).
Rev. Steven Houck
La Biblia nos advierte de que en los ultimos dias, en los cuales vivimos, habrá muchos falsos Cristos—aquellos que claman ser Cristo pero son impostores. Jesus dijo:
"Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre diciendo, yo soy el Cristo, y a muchos engañarán" (Mateo 24:4-5).
Nosotros los que profesamos ser cristianos debemos prestar atenci6n. Debemos ser muy cuidados de no ser engañados. Nuestro Ilamado es a confiar, amar y seguir al verdadero Cristo y solamente a El.
Nosotros conocemos los Cristos de los cultos y otras religiones. El es un buen hombre, un profeta, la primera creación de Dios, un gran espiritu, o hasta un dios. Pero El no es Dios eterno y verdadero. El recibe su existencia de otro que es más grande que él. El no es el Cristo de la Biblia. Nosotros no somos engañados por este Cristo. El es un Cristo falso. Nosotros conocemos el Cristo del catolicismo romano. Ellos profesan que el es verdadero Dios. El sufrió y murió por el perdón de los pecados. El resucitó, y ascendió a los cielos y viene otra vez. Pero el no es un salvador completo. El Cristo de los católico romanos no puede salvar.a los pecadores sin las buenas obras de ellos y la intercesión de los sacerdotes. El no es el Cristo de la Biblia. Nosotros no somos engañados por este Cristo, El es un Cristo falso.
Sin embargo, hay otro falso Cristo que es mucho más peligroso que el Cristo de los cultos y el Cristo del catolicismo romano.
Nosotros conocemos los Cristos de los cultos y otras religiones. El es un buen hombre, un profeta, la primera creación de Dios, un gran espiritu, o hasta un dios. Pero El no es Dios eterno y verdadero. El recibe su existencia de otro que es más grande que él. El no es el Cristo de la Biblia. Nosotros no somos engañados por este Cristo. El es un Cristo falso. Nosotros conocemos el Cristo del catolicismo romano. Ellos profesan que el es verdadero Dios. El sufrió y murió por el perdón de los pecados. El resucitó, y ascendió a los cielos y viene otra vez. Pero el no es un salvador completo. El Cristo de los católico romanos no puede salvar.a los pecadores sin las buenas obras de ellos y la intercesión de los sacerdotes. El no es el Cristo de la Biblia. Nosotros no somos engañados por este Cristo, El es un Cristo falso.
Sin embargo, hay otro falso Cristo que es mucho más peligroso que el Cristo de los cultos y el Cristo del catolicismo romano.
El ha engañado a la gente por muchos años y continua engañando a millones. Este Cristo es tan peligroso que, si no fuera imposible, engañaria a los mismos escogidos (Mateo 24:24). El es el Cristo del Arminianismo.
Este falso Cristo es extremadamente peligroso porque aparenta ser el verdadero Cristo de muchas maneras. Ellos dicen que El es verdadero Dios, igual con el Padre y el Espiritu Santo. Dicen que El murió en la cruz para salvar a los pecadores. Ellos hasta dicen que El salva por gracia solamente, sin las obras de los hombres. Este Cristo no tiene nada que ver con los Cristos de los cultos o del catolicismo romano.
!Pero cuidado! Estén !alerta! El Cristo del Arminianismo no es el Cristo de la Biblia !No sean engañados!
!Pero cuidado! Estén !alerta! El Cristo del Arminianismo no es el Cristo de la Biblia !No sean engañados!
l. El Cristo del Arminianismo: Ama individualmente a todas las personas en el mundo entero y sinceramente desea su salvación.
El Cristo de la Biblia: decididamente ama y desea solamente la salvación de aquellos a quienes Dios ha escogido incondicionalmente para salvación (Salmo 5:5; 7:1l; 11:5; Mt 11:27; Juan 17:9-10; Hch. 2:47; 13:48; Ro. 9:10-13, 21- 24; Ef. 1:3-4).
2. El Cristo del Arminianismo: ofrece salvación a todos los pecadores y hace todo lo que está en su poder para salvarlos. Esta oferta y poder a veces son frustrados, orque muchos se niegan a venir a El.
El Cristo de la Biblia: eficazmente llama a los elegidos y soberanamente los salva. Ninguno de ellos se perderá (Is. 55:11; Juan 5:21; 6:37- 40; 10:25-30; 17:2; Fil. 2:13).
3. El Cristo del Arminisnismo: no puede regenerar ni salvar a un pecador, si primero éste no elige a Cristo con su propio "libre albedrio". Todos tienen "libre albedrío" con el cual pueden decidir aceptar o rechazar a Cristo. Ese "libre albedrio" no puede ser violado por Cristo.
El Cristo de a Biblia: soberanamente regenera al pecador elegido al margen de su "libre albedrio," porque sin regeneración, el pecador muerto espiritualmente, no puede escoger a Cristo. La fe no es la contribución del hombre en la salvación, sino el regalo de Dios que El soberanamente imparte en Ia regeneración (Juan 3:3; 6:44, 65; 15:16; Hch. 11:18; Ro. 9:16; Ef. 2:1, 8-10; Fil. 1:29; He. 12:2).
4. El Cristo del Arminianismo: murió en la cruz por todo el mundo, y así hizo posible la salvación para cada persona. Su muerte, a no ser por a elección por parte del hombre, no flue suficiente para salvar a nadie realmente, porque muchos por los que El murió están perdidos.
El Cristo de la Biblia: murió solamente por el pueblo elegido de Dios y asi real y eficazmente obtuvo salvación para todos aquellos por quienes El murió. Su muerte fue una satisfacción vicaria, la cual efectivamente quitó culpa de Su pueblo elegido (Lc. 19:10; Juan 10:14-15, 26; Hch. 20:28; Ro. 5:10; Ef. 5:25; He. 9:12; 1 Pe. 3:18).
5. El Cristo del Arminianismo: pierde a muchos de los que ha "salvado" porque no continúan en la fe. Aún cuando El les da "seguridad etema" como algunos dicen, esa seguridad no se basa en Su Voluntad o Poder, sino en a elección que el pecador hizo cuando aceptó a Cristo.
El Cristo de la Biblia: preserva a Su pueblo escogido de tal manera que ellos no pueden perder su salvación sino que perseverarán hasta el fin. El los preserva por la soberana elección de la voluntad de Dios, el poder de su muerte y el grandioso trabajo de Su Espiritu (Juan 5:24; 10:26, 29; Ro. 8:29-30, 35-39; l Pe. 1:2-5; Judas 24-25).
Como puede ver aunque el Cristo del Arminianismo y el Cristo de la Biblia puedan parecer iguales a primera vista, ellos son muy diferentes. Uno es falso. El otro es verdadero. Uno es débil y sin esperanza. Se inclina ante el soberano "libre albedrio" del hombre. El otro es el Señor reinante quien decide lo que a El le complace y soberananente cumple Su Voluntad.
Si usted cree y sirve al Cristo del Arminianismo, usted debe reconocer el hecho de que usted no está sirviendo al Cristo de la Biblia. !Usted ha sido engañado! Estudie las Escrituras y conozca al verdadero Cristo. Ore por gracia para arrepentirse y confiar en Cristo como su Soberano Salvador.
El Cristo de la Biblia: decididamente ama y desea solamente la salvación de aquellos a quienes Dios ha escogido incondicionalmente para salvación (Salmo 5:5; 7:1l; 11:5; Mt 11:27; Juan 17:9-10; Hch. 2:47; 13:48; Ro. 9:10-13, 21- 24; Ef. 1:3-4).
2. El Cristo del Arminianismo: ofrece salvación a todos los pecadores y hace todo lo que está en su poder para salvarlos. Esta oferta y poder a veces son frustrados, orque muchos se niegan a venir a El.
El Cristo de la Biblia: eficazmente llama a los elegidos y soberanamente los salva. Ninguno de ellos se perderá (Is. 55:11; Juan 5:21; 6:37- 40; 10:25-30; 17:2; Fil. 2:13).
3. El Cristo del Arminisnismo: no puede regenerar ni salvar a un pecador, si primero éste no elige a Cristo con su propio "libre albedrio". Todos tienen "libre albedrío" con el cual pueden decidir aceptar o rechazar a Cristo. Ese "libre albedrio" no puede ser violado por Cristo.
El Cristo de a Biblia: soberanamente regenera al pecador elegido al margen de su "libre albedrio," porque sin regeneración, el pecador muerto espiritualmente, no puede escoger a Cristo. La fe no es la contribución del hombre en la salvación, sino el regalo de Dios que El soberanamente imparte en Ia regeneración (Juan 3:3; 6:44, 65; 15:16; Hch. 11:18; Ro. 9:16; Ef. 2:1, 8-10; Fil. 1:29; He. 12:2).
4. El Cristo del Arminianismo: murió en la cruz por todo el mundo, y así hizo posible la salvación para cada persona. Su muerte, a no ser por a elección por parte del hombre, no flue suficiente para salvar a nadie realmente, porque muchos por los que El murió están perdidos.
El Cristo de la Biblia: murió solamente por el pueblo elegido de Dios y asi real y eficazmente obtuvo salvación para todos aquellos por quienes El murió. Su muerte fue una satisfacción vicaria, la cual efectivamente quitó culpa de Su pueblo elegido (Lc. 19:10; Juan 10:14-15, 26; Hch. 20:28; Ro. 5:10; Ef. 5:25; He. 9:12; 1 Pe. 3:18).
5. El Cristo del Arminianismo: pierde a muchos de los que ha "salvado" porque no continúan en la fe. Aún cuando El les da "seguridad etema" como algunos dicen, esa seguridad no se basa en Su Voluntad o Poder, sino en a elección que el pecador hizo cuando aceptó a Cristo.
El Cristo de la Biblia: preserva a Su pueblo escogido de tal manera que ellos no pueden perder su salvación sino que perseverarán hasta el fin. El los preserva por la soberana elección de la voluntad de Dios, el poder de su muerte y el grandioso trabajo de Su Espiritu (Juan 5:24; 10:26, 29; Ro. 8:29-30, 35-39; l Pe. 1:2-5; Judas 24-25).
Como puede ver aunque el Cristo del Arminianismo y el Cristo de la Biblia puedan parecer iguales a primera vista, ellos son muy diferentes. Uno es falso. El otro es verdadero. Uno es débil y sin esperanza. Se inclina ante el soberano "libre albedrio" del hombre. El otro es el Señor reinante quien decide lo que a El le complace y soberananente cumple Su Voluntad.
Si usted cree y sirve al Cristo del Arminianismo, usted debe reconocer el hecho de que usted no está sirviendo al Cristo de la Biblia. !Usted ha sido engañado! Estudie las Escrituras y conozca al verdadero Cristo. Ore por gracia para arrepentirse y confiar en Cristo como su Soberano Salvador.
27 Comments:
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Sinceramente encontré vuestro artículo muy sesgado y algo manipulador, ideal para defender vuestra posición con respecto a la salvación del alma.
Respeto absolutamente vuestra posición respecto a que la salvación no se pierde – aunque no la comparto -, pero traer a colación palabras tan rimbombantes como Arminini .. me parece muy similar a las prácticas que utilizan las grandes organizaciones pro aborto o pro matrimonios homosexuales, quienes usando “estudios” y artículos con “grandes títulos” y por su puesto “ajustados” a lo que ellos quieren escuchar y propagar para defender lo inexcusable, los usan con fines soberbios y peligrosos.
Hojee vuestro blog y les felicito por la tremenda envergadura intelectual de muchos de sus artículos, pero me parecen algo polémicos algunos de ellos, revelan el incontenible deseo de querer hacer prevalecer su punto de vista – respetable por lo demás -, pero con el claro propósito de avasallar intelectualmente los puntos de vista diferentes a los vuestros.
Históricamente los protestantes que buscan en los libros y su propia interpretación bíblica de corte intelectual (“criados” por lo general en seminarios bíblicos o universidades que mantienen una fuerte búsqueda intelectual de las respuesta del Eterno Dios para las sociedades de todas las épocas neo testamentarias), tienen serias diferencias con los que hemos conocido a Cristo como nuestro suficiente Salvador en un ambiente más sencillo y espiritual.
Vuestro aire de superioridad con nosotros los ignorantes de doctrina – según se nota de vuestro blog – no se condice con aquella hermosa frase que dice: “a quien más se le da, más le será pedido”, para mí, quien dice tener más doctrina, debería abundar en más frutos del Espíritu, ya que el alto intelecto es cuna de grandes corrientes de error, justificados en grandes murallas de conocimiento. Basta ver la avalancha de jóvenes educados que migran desde sencillas iglesias pentecostales hacia iglesias con más “doctrina” – según ellos -, conozco a varios de ellos, en los cuales se cumple la Santa Palabra, aquella que dice que son desobedientes a los padres, atrevidos, contumaces, no les agrada el sistema de sumisión de su iglesia y justifican su pobre poder en el servicio cristiano con sus “grandes conocimientos”, casos de jóvenes murmuradores, fornicarios, padres solteros, etcétera, pero que según ellos son salvos, uno de ellos incluso me decía hace un tiempo que va a un instituto bíblico, pero su vida no está a la altura de lo que sabe (tiene varios hijos soltero, aún después de abrazar este conocimiento de que la salvación no se pierde, en buen chileno podría decir que es la papa la salvación). Conozco otro caso, uno de un joven que de una manera muy prudente se le pidió no propagar este tema de que la Salvación no se pierde, el, reaccionó de una manera desesperada, con rebelión y murmuración (no acorde al alto conocimiento que profesa) y finalmente se fue de la iglesia menospreciándolos a todos, una lástima, porque era un joven de muy buen testimonio y muy querido en la iglesia.
El conocimiento no es ajeno a la vida de Cristo en nosotros, sería bendito que entre todos los pentecostales de Chile (me refiero a Metodistas, poder pentecostal, pentecostales a secas, etcétera), Dios levantara a esos teólogos que defiendan nuestras posturas, aún no los conozco, pero Dios tendrá cuidado de nosotros que somos pueblo de Dios al igual que ustedes, en todo caso; este ha sido el sino de las iglesias que nacen de verdaderos avivamientos del Espíritu Santo, al paso de los años encontrarse con estas murallas de conocimiento que quieren negar nuestra sencilla fe en Cristo y lamentablemente comienzan lentamente a gobernarnos, hasta que la vida de Dios en su Iglesia trae un despertar y pone las cosas en orden, aunque esto signifique comenzar desde cero (como es el caso del pastor Hoover en 1909).
Comparto plenamente vuestra posición en el sentido que hoy más que nunca se necesita un conocimiento revelado de la Santa Escritura sólido, claro y abundante, que el error está apresándonos de manera peligrosa y sólo la revelación de las sencillas verdades bíblicas podrá librarnos de errores y posiciones y manifestaciones “espirituales” equivocadas y fuera de todo el orden de Dios. Pero esto no significa renunciar jamás a temas tan básicos como es que la salvación del alma si se pierde si no velamos y nos dejamos formar como verdaderos creyentes en la mejor universidad, esta es el servir a Dios día tras días, sometiéndonos los unos a los otros y encontrando en esto el verdadero crecimiento cristiano, aquel que nace desde la banca para arriba, donde día a día vamos viendo su justicia manifestada y vemos en vivo y en directo el fiel cumplimiento de las verdades de la Biblia, no aquel que por nada el hombre se ensoberbece y nos mira a todos en menos.
Nuevamente mis felicitaciones por su alto grado de conocimiento, espero que vuestro compromiso con el Señor no sea tan sólo el que se da en estos ambientes tan intelectuales, donde predomina la justificación personal para no someterse a ningún hombre, donde el narcicismo es evidente y donde existen muchos cristianos que se apacientan a si mismos, sino que vuestro compromiso sea con la santidad, la sencilla sumisión a Cristo por medio de Su Eterna palabra, la sumisión a las autoridades que El les ha permitido tener para probarles vuestro temperamento cristiano y sean hombres que puedan llevar el sacrificio de lo que significa servir a nuestra maravillo salvador.
Un saludo de corazón y Dios les bendiga para la Gloria de Su santo Nombre.
DIOS ES AMOR, AMOR POR LA HUMANIDAD, NO POR UNOS POCOS.
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él.
Efesios 1:3-4
I.- Exposición De La Doctrina
La doctrina de la elección incondicional es la aplicación de la predestinación en cuanto se relaciona con la salvación de los hombres.
La Biblia, y la fe reformada, afirma la existencia de un decreto de Dios eterno que se realiza debido a la voluntad de Dios sin variación y es independiente del obrar humano. Es por este decreto que Dios separa a la humanidad en dos grupos y ordena a uno a vida eterna y a otro a muerte eterna.
El tercer capítulo de la Confesión de Fe de Westminster habla de este decreto eterno de Dios, en las secciones 3 al 6 dice:
III. Por el decreto de Dios y para la manifestación de su gloria, algunos seres humanos y ángeles son predestinados y preordenados para vida eterna, y otros preordenados para muerte eterna.
IV. Estos ángeles y también los seres humanos, así predestinados, y preordenados, están particular e inmutablemente designados, y su número es tan cierto y definido, que no se puede aumentar ni disminuir.
V. A aquellos de la humanidad que están predestinados para vida, Dios, según su eterno e inmutable propósito, y el consejo secreto y beneplácito de su voluntad, los ha escogido en Cristo para gloria eterna, antes que fueran puestos los fundamentos del mundo, por su pura y libre gracia y amor, sin la previsión de la fe o buenas obras, o la perseverancia en ninguna de ellas, o de cualquier otra cosa que haya en las criaturas, como condiciones o causas que le muevan a ello, y todo para la alabanza de su gloriosa gracia.
VI. Puesto que Dios ha designado a los elegidos para gloria, así también, por el eterno y más libre propósito de su voluntad, ha ordenado todos los medios para ello. Por lo tanto, los que son elegidos, estando caídos en Adán, son redimidos por Cristo, son eficazmente llamados a la fe en Cristo por su Espíritu que obra a su debido tiempo, son justificados, adoptados, santificados y por su poder son guardados para salvación por medio dela fe. Ni hay otros que sean redimidos por Cristo, eficazmente llamados, justificados, adoptados, santificados, y salvados, sino solamente los elegidos.
VII. Al resto de la humanidad, agradó a Dios pasarla por alto y destinarla para deshonra e ira por su pecado, según el inescrutable consejo de su propia voluntad, por la cual extiende o retiene misericordia como a El le place para la gloria de su poder soberano sobre las criaturas, para la alabanza de su gloriosa justicia.
Quizás muchos, al escuchar las palabras leídas recién, pueden pensar en que Dios es injusto. Pueden tener en sus mentes la idea de los hombres pidiendo a Dios que los elija y Dios escogiendo de entre ellos sólo a algunos y a los otros dejándolos a pesar de sus deseos.
Sólo puede parecer injusto si el hombre tiene estima de sí mismo que la que debe tener. Debemos recordar que el hombre sólo merece la ira de Dios ya que Dios odia el pecado.
El ejemplo más clásico de las Escrituras sobre esta enseñanza puede ser encontrado en Romanos 9:10-13 que dice: Y no sólo esto, sino también cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre 11 (pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama), 12 se le dijo: El mayor servirá al menor. 13 Como está escrito: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí.
Jacob y Esaú aún no nacían como para hacer algo que, para el hombre, mereciera condena. Ambos fueron concebidos de igual manera y podríamos decir que serían criados de igual manera sin embargo Dios eligió salvar a uno y dejar al otro a su destino natural. El objeto de esta discriminación es que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese y el motivo es sólo la voluntad de Dios. Dios dice a Moisés en Éxodo 33:19 “tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente.” No hay nada que se pueda merecer la misericordia de Dios.
Siguiendo en el capítulo nueve de Romanos. Pablo afirma en los versículos 20 al 24 que Dios tiene poder, potestad para hacer lo que Él quiera con su creación[1]. Dios tiene el derecho de elegir a Jacob para salvación y a Esaú para condenación como lo tiene para hacerlo con todo el mundo.
II.- Otras pruebas bíblicas
Aparte del texto de Romanos 9 podemos encontrar otras porciones del texto bíblico que afirman esta doctrina.
Efesios 1:4-5 dice: “según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.” El apóstol nos habla de la elección de los creyentes, nos dice que esta ocurrió antes de que cualquiera de nosotros pudiera cumplir con cualquier condición y confirma esto al decir que el motivo de la elección fue sólo Su voluntad.
Romanos 8.29-30 nos muestra lo que Benjamín Warfield denomina “los cinco eslabones dorados.” El texto dice: “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.”
Estos cinco eslabones son: Conoció, Predestinó, Llamó, Justificó y Glorificó. Estas cinco palabras están escrito en la forma verbal llamada aoristo que es un tipo de pasado perfecto, asegura la ocurrencia de un hecho. Usted y yo tenemos seguridad de que seremos glorificados después de la venida del Señor y esto comienza en la elección de Dios antes que nosotros naciéramos.
La enseñanza paulina es lo suficientemente clara para quedar conformes aún si no hubieran más versículos que hablaran de la elección pero esta doctrina se puede encontrar en toda la Biblia. Jesús dijo “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros” (Jn. 15.16) enseñando que la elección corresponde a Dios, sólo después de eso nosotros podemos tener la habilidad para escoger el amar a Dios.
En el Antiguo Testamento también encontramos la Elección. El Salmo 65.4 dice: “Bienaventurado el que tú escogieres y atrajeres a ti, Para que habite en tus atrios” y en 1 Reyes 19.18 “Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron.” Dios eligió para Sí un grupo de siete mil hombres fieles para preservar un remanente; estos hombres no se mantuvieron fieles debido a los fuerzas sino que es Dios quien los mantuvo en esa condición. Él los eligió de entre un grupo y los trató de una forma especial.
III.- Objeciones A La Doctrina De La Elección Incondicional
La doctrina es rechazada por muchos debido a la misma naturaleza humana que no quiere humillarse y prefiere pensar que en ellos hay méritos para poder obtener salvación.
Quizás una objeción más seria es la presentada por quienes dicen que si hay condiciones para la elección de Dios. Ellos dicen que Dios elige a quienes vio que creerían en Él, este argumento es llamado de presciencia. Las condiciones necesarias para poder ser elegido serían, entonces, la fe y el arrepentimiento.
Pero la Biblia responde a esto diciendo que tanto la fe como el arrepentimiento son dones de Dios obrados en los que Él ya eligió como sus hijos. Efesios 2.8 dice “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.” Aquí la fe es usada como una causa instrumental: a través de la fe somos salvos pero nunca es tratada como una causa meritoria. La fe es un regalo de Dios y no un producto de nuestra capacidad.
Acerca de esto Agustín dice “los elegidos de Dios son escogidos por él para ser sus hijos, a fin de hacerles creyentes, y no porque vio de antemano que ellos iban a creer[2]“
IV.- Conclusión
Comentando el Salmo28.8 Calvino dijo “La fuente de donde nos llegan todas las bendiciones que Dios nos concede consiste en que Él nos escogió en Cristo.[3]“
Nuestro Dios y Padre debe ser glorificado y debemos estar totalmente agradecidos debido a su obrar en nosotros. Como dijo Calvino la elección que Dios hizo por nosotros es la fuente de donde vienen todas las bendiciones, todas las cosas que tenemos en la vida son un regalo de Dios.
Él nos escogió para Él y nos separó para adoptarnos y hacernos sus hijos. “Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.” (Romanos 11:36)
Saludos
IEP MAIPU
La hipótesis que usted plantea sobre la predestinación tiene serios vicios muy fáciles de descubrir.
Por tiempo no les enviaré el fundamente bíblico respectivo, pero si quisiera consideraran las explicaciones que les plantearé:
1. Desde el punto de vista ideal lo expuesto es correcto, pero ¿Qué ocurre cuando de nuestra propia voluntad no obedecemos a Dios en lo que nos revela de su Palabra?
2. Sería pretencioso pensar siquiera que todos los creyentes obedecen a Dios en lo que El les revela por medio de su Palabra (no estoy diciendo toda Su Palabra)
3. ¿Qué ocurre con eso?, acaso la desobediencia no es un pecado serio a la luz de las escrituras, en el sentido de que llega el momento que pisotea la sangre preciosa del Salvador
4. Pablo mismo dice que la ley del pecado que estaba en sus miembros le llevaba cautivo, pero ya anciano pudo decir “no vivo yo, sino Cristo vive en mí”, pero no perdamos de vista que hablamos del apostal Pablo.
5. Con esto no me desmerezco yo, ni tampoco a los creyentes neo testamentarios, pero está claro que la opción de Adán y Eva en el paraíso está presente también para nosotros, aquella de que dice “de esta árbol no comerás”, nosotros elegimos
6. Pablo habla de unos de sus colaboradores cercanos diciendo al final de su ministerio “Demás me ha desamparado amando más este mundo”, es decir se hizo enemigo de Dios, era un creyente importante, pero se decidió por el mundo, aunque no sabemos qué ocurrió con Demás finalmente, podemos decir que en el momento que pablo escribía estaba fuera del reino de los cielos
7. Según todo lo anterior, no hay duda que desde el lugar de Dios El sabe quienes le aman y le obedecerán hasta el fin, pero amados amigos, no sería yo tan soberbio de ponerme en el lugar de Dios (hubo uno que quiso ponerse allí y espero recuerden lo que le ocurrió), porque no mejor miramos teológicamente nuestro servicio a Dios desde el punto de vista de nuestra vida aquí, El lo sabe, pero nosotros no, El lo promete a los tiene el Espíritu de Cristo, pero aquí ¿tenemos todos los creyentes el Espíritu Santo?, en ninguna manera estoy juzgando a nadie, pero servimos a un Dios real, fuimos salvos por un Salvador real y para una vida real.
8. Les invito a no tildar de legalistas o arministas a personas que dicen a su Salvador, “cuando soy débil, entonces soy fuerte”, que dicen “no me sueltes y ayúdame a hacer tu voluntad” (no que con nuestra fuerza seremos salvos o haremos esto o aquello) y que quieren que el mundo entero sea Salvo por El (Porque de tal manera amó Dios al mundo (no a unos pocos elegidos).
9. Así como el punto de que la Salvación SI se pierde (como yo estoy persuadido) ha traído legalismo y religiosidad que están fuera de la norma bíblica , no pueden negar ustedes que también esto de la predestinación ha traído nefastas consecuencias, ya que ha sido sinónimo de predestinación el tener éxito económico y buena salud, cosas en las que creo que coincidimos están fuera de la doctrina cristiana y las que por lo demás crean un tipo de Hijos bastante fuera de la santidad que Dios pide de su pueblo.
10. No pierdan de vista que para nosotros los pentecostales la salvación es teológicamente lo que ustedes plantean, la gran diferencia es que nosotros tenemos la convicción de que luego de la Salvación el creyente debe recibir el bautismo del Espíritu Santo, profetizado por Juan el Bautista y recibido en pentecostés, con la evidencia de los dones espirituales y sobre naturales narrados en 1 de Corintios cap 12, ratificados en la casa de Cornelio y que no fueron patrimonio sólo de la iglesia primitiva. Esta experiencia cristiana es la verdadera ancla del alma. Por favor, no me refiero a experiencias místicas ni menos emocionales ni errores diversos, este glorioso Bautismos es una experiencia real, concreta y que – y aquí les dará una humilde opinión – el creyente que vivió la cruz y pentecostés es el creyente que nunca perderá lo recibido en cuanto a la Salvación de su alma.
Saludos en el Señor mis queridos amigos seudo pentecostales
¿Si para usted la Doctrina de La Predestinación es una hipótesis? Estoy seguro que su sistema “doctrinal” tiene serios conflictos.
Ya que Gracias al Soberano Dios, yo no planteo esto. La predestinación se revela tal cual como lo exponen las Sagradas escrituras y las confesiones históricas de fe.
Sin duda que la doctrina de la Predestinación es odiada por la mente carnal. Debido al orgullo del corazón podrido del hombre, este quiere un dios al cual poder controlar, su mente hinchada y carnal no tolera al UNICO Y SOBERANO DIOS.
Varios pasajes en el NT, afirman con bastante claridad que Dios ordenó de antemano los que serian salvos. Ej. ; Cuando Pablo y Bernabé empezaron a predicar a los gentiles en Antioquia de Pisidia, la Palabra dice: Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna. (Hch. 13:48).- ¿Cuántos creyeron? ¡TODOS LOS ORDENADOS PARA VIDA ETERNA!
Estimado, me agradaría tener su fundamento Bíblico (serio) respaldando el conjunto de ideas que usted sugirió como pruebas que rebaten la doctrina de la predestinación tal cual como las predica un REFORMADO, doctrina que enseño; PABLO, AGUSTIN, CLAVINO, WHITEFIELD, EDWARDS, SPURGEON, WARFIELD, HODGE, MURRAY, LLOYD-JONES, y en la actualidad, PIPER, SPROUL, J.I. PACKER, J MONTGOMERY BOICE…….y muchos más…..pero nómbrame un solo teólogo Pentecostal que tenga argumentos serios contra una doctrina fundamental para la Fe Cristiana.
Bueno no creo que quieras citar a Jimmy Swaggart que dijo: la doctrina de la predestinación nació en el infierno…….ufff....... sin comentarios.
Las Escrituras enseñan que la soberanía divina y la libertad humana cooperan en perfecta armonía (creo que tu no lo entiendes) ; que aunque Dios es el gobernador soberano y la causa primaria, el hombre es libre dentro de los límites de su naturaleza y es la causa secundaria; y que Dios controla los pensamientos y las voluntades de los hombres de tal modo que éstos libre y voluntariamente hacen que Dios ha planeado que hagan.
• Proverbios 16:9: El corazón del hombre piensa su camino; más Jehová endereza sus
pasos.
• Jeremías 10:23: Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del
hombre que camina es el ordenar sus pasos.
• Éxodo 12:36: Y Jehová dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y les dieron cuanto pedían; así despojaron a los egipcios.
• Esdras 6:22: Y celebraron con regocijo la fiesta solemne de los panes sin levadura siete días, por cuanto Jehová los había alegrado, y habían vuelto el corazón del rey de Asiría hacia ellos, para fortalecer sus manos en la obra de la casa de Dios,
• Esdras 7:6: y le concedió el rey (Artajerjes) todo lo que pidió (Esdras), porque la mano de Jehová su Dios estaba sobre Esdras.
• Isaías 44:28: (Jehová) que dice de Ciro (el rey pagano de Persia): Es mi pastor, y
cumplirá todo lo que yo quiero, al decir a Jerusalén: Serás edificada; y al templo: Serás
fundado.
• Apocalipsis 17:17: (Respecto a los impíos se dice que) Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios.
• 1 Samuel 2:25: Pero ellos (los hijos de Eli) no oyeron la voz de su padre, porque Jehová había resuelto hacerlos morir.
• 1Reyes 12:11, 15: Ahora, pues, mi padre (Salomón) os cargó de pesado yugo, mas yo
(Roboam) añadiré a vuestro yugo; mi padre os castigó con azotes, mas yo os castigaré
con escorpiones... Y no oyó el rey al pueblo; porque era designio de Jehová.
• 2Samuel 17:14: Entonces Absalón y todos los de Israel dijeron: El consejo de Husai
arquita es mejor que el consejo de Ahitofel. Porque Jehová había ordenado que el
acertado consejo de Ahitofel se frustrara, para que Jehová hiciese venir el mal sobre
Absalom.
Siempre se oye la objeción que este sistema estimula a los hombres a ser descuidados e
Indiferentes en su conducta moral y en su crecimiento en la gracia, debido a que su
Bienaventuranza eterna ya está asegurada. Esta objeción va dirigida principalmente en contra de las doctrinas de la elección y de la perseverancia de los creyentes.
Esta objeción, sin embargo, al igual que la que dice que este sistema sirve de obstáculo al esfuerzo humano, queda completamente refutada por el gran principio que sostenemos y enseñamos, es decir, que tanto los medios como los fines están preordinados. El decreto de Dios de que la tierra sea fructífera no excluye sino que incluye la luz del sol, las lluvias, el cultivo por parte del labrador, etc. Si Dios ha preordinado que un hombre coseche maíz también ha preordinado que primero labre, siembre, cultive y haga todo lo necesario a fin de lograr la cosecha. Así como el propósito de construir incluye la labranza de la piedra, el cortar la madera, y la preparación de todos los materiales que serán usados en la construcción de la estructura; y así como la declaración de guerra implica armas, municiones, navíos, y otro equipo necesario; así la elección de algunos al disfrute eterno del cielo incluye su lección a santidad aquí en la tierra. No es el individuo como tal, quien es predestinado a vida eterna, sino el individuo santo y virtuoso. Pablo enseñó en los más claros términos que el propósito mismo de la elección fue a fin de que "fuésemos santos y sin mancha delante de él" (Ef. 1:4); Que somos predestinados para que seamos "hechos conformes a la imagen le su Hijo" (Ro. 8:29); y que Dios nos escogió "desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad" (2Ts. 1:13). "Y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna" Hch. 13:48). Los
Predestinados, los llamados, los justificados, los glorificados son siempre las mismas personas (Ro. 8:29, 30). Por tanto, el propósito de Dios conforme a la elección permanecerá (Ro. 9:11).
La posición calvinista sobre este tema aparece muy bien presentada en la Confesión de
Westminster, donde leemos: "Así como Dios ha ordenado a os elegidos a gloria, también ha preordinado todos los medios que han de conducir a éstos a dicha gloria por el eterno y libre propósito de su voluntad. Por lo cual, los elegidos, habiendo caído en Adán, son redimidos por Cristo, llamados eficazmente a la fe en Cristo por su Espíritu, quien obra a su debido tiempo; justificados, adoptados, santificados y guardados por su poder mediante la fe para salvación".
ESTO ES LO QUE CREEMOS Y CONFESAMOS LOS REFORMADOS.
SOLI DEO GLORIA.
Este tipo de afirmaciones extra bíblicas daña a la iglesia por que señala dos tipos de cristianos, uno que recibió esta seudo experiencia y los creen firmemente en la palabra de Dios que les dice:
Col 2:9-10 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.
¡¡¡COMPLETOS EN ÉL!!!.
¿Cuál es el problema con ver a los cristianos como existiendo en dos categorías?.
Los celos, el orgullo y la división.
La objeción principal a esta levadura, es que el nuevo testamento mismo no enseña esos dos niveles o dos clases de cristianismo. En ninguna parte en las epístolas leemos de Pablo o pedro diciendo a una iglesia que esta teniendo problemas: …todos ustedes necesitan ser bautizados en el Espíritu Santo. En ninguna parte le oímos decir al Señor Jesús resucitado a las iglesias débiles y con dificultades en Apocalipsis 2-3:………pedidme que os bautice con el Espíritu Santo. Como ven amados hermanos que creen que su única ancla del alma es el SEÑOR y SALVADOR JESÚS. Los que enseñan tal abominación no tienen ningún fundamento sólido en el nuevo testamento.
1Co 12:12-13 Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.
Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.
Un arminiano consecuente, con sus doctrinas del libre albedrío y de la posibilidad de caer de la
gracia..(perder la salvación), jamás puede en esta vida tener seguridad de su salvación eterna. Puede quizá tener
seguridad de su salvación presente, pero sólo puede tener una esperanza de su salvación final.
Puede que considere su salvación final como muy probable, pero no podrá estar completamente
seguro de la misma. El arminiano ha visto a muchos de sus amigos "creyentes" caer y perecer a
pesar de que han tenido un buen comienzo. Y ¿no será posible que le pueda suceder lo mismo a
él? Mientras los hombres permanezcan en el mundo, tendrán los vestigios de la vieja naturaleza
pecaminosa en ellos; estarán rodeados de los más atractivos y decepcionantes placeres del
mundo y de las más sutiles tentaciones del diablo. Además, en muchas de las iglesias
supuestamente cristianas oyen las falsas enseñanzas de ministros modernistas e incrédulos. Si el
arminianismo fuese cierto, entonces los creyentes todavía estarían en posiciones muy peligrosas
ya que su destino eterno dependería de la probabilidad de que sus débiles voluntades continuaran escogiendo el bien. La posición arminiana conduce lógicamente a la creencia errónea de que no es posible ser confirmado en la santidad, ni aun en el cielo mismo; ya que aun allí la persona
retendría su libre albedrío y podría pecar cuando le placería.
Podemos comparar el arminiano con un individuo que ha heredado una fortuna de
$1 millon de dolares, Este sabe que muchos otros han heredado grandes fortunas, pero que las han perdido
debido a un criterio pobre, o algún fraude, o a alguna calamidad, etc. Pero él, no obstante, tiene suficiente confianza en su propia habilidad para administrar su dinero sabiamente que está
convencido de que no lo perderá. Su seguridad está basada en la confianza que tiene en si
mismo. Otros han fracasado pero él tiene confianza en que no fracasara. Cuando aplicamos esta
ilustración al reino espiritual ¡cuan grande es el engaño! ¡Qué lamentable es que persona alguna
que conozca su propia tendencia hacia el pecado basara su seguridad de salvación sobre este
fundamento! Un sistema como éste deposita la causa de la perseverancia no en las manos de un
Dios todopoderoso e inmutable, sino en las manos de un endeble y MUTABLE pecador.
Además, ¿no nos dice la lógica del sistema arminiano que lo más conveniente para el
creyente sería morir lo antes posible para así asegurarse de la herencia que para él es de tan
infinitO valor? En vista del hecho de que tantos han caído, ¿vale la pena permanecer aquí y
arriesgar la salvación eterna por el mero disfrute de un poco más de vida en este mundo? ¿Qué
diriamos de un comerciante que, a fin de ganar unos pocos pesos más, arriesgara toda su
fortuna en una empresa admitidamente dudosa? ¿No implica todo esto que el Señor se ha
equivocado un sinnúmero de veces al no tomar a estas personas del mundo cuando aún eran
verdaderos creyentes?. si yo fuese un arminiano (gracias a Dios no lo soy)y sostuviese la
posición arminiana y me reconociese como cristiano salvo, desearía morir lo antes posible para asegurar mi salvación.
¡¡Que Horror!!
En lo que las cosas espirituales respectan, un estado de duda es un estado de miseria. La
seguridad de que nada ni nadie puede separar al creyente del amor de Dios es uno de los
consuelos más grandes en la vida cristiana. Negar esta doctrina -es destruir el fundamento de
todo gozo entre los creyentes aquí en la tierra; porque, ¿qué gozo podrán tener aquellos que
creen que cualquier momento pueden ser engañados y desviados de su camino? Si nuestra
seguridad estuviera basada únicamente en nuestra naturaleza mutable e indecisa, nunca
experimentaríamos la serenidad y la paz interna que deben caracterizar al creyente.
hace un tiempo compartia con un amigo el siguiente pensamiento "Puedo
imaginarme claramente el terror que debe infundir a un alma sensitiva el sentir la inseguridad de su salvación y el estar constantemente consciente de la terrible posibilidad de caer de la gracia tras quizá una larga y penosa vida cristiana, como lo enseña el arminianismo. Personalmente, jamás pudiera abrazar tan aterradora doctrina que llena el alma de constantes e inexpresables dudas. Sentir que cruzo el tempestuoso y peligroso mar de la vida dependiendo para mi
seguridad final de mi traicionera naturaleza, produciría en mí una perpetua desolación. No, yo
más bien desearía saber que la embarcación a la que he confiado mi vida es apropiada para la
navegación y que, al embarcar en ella, habré de arribar seguramente a mi destino".
Hasta que apreciamos correctamente la maravillosa verdad de que nuestra salvación no
depende de nuestro débil y vacilante amor a Dios, sino del eterno e inmutable amor de Dios para con nosotros, no podremos tener paz y seguridad en la vida cristiana. Y sólo el CALVINISTA, quien se reconoce absolutamente seguro en las manos de Dios, puede tener ese sentido interno de paz y
seguridad, sabiendo que en los consejos eternos de Dios fue escogido para ser santificado y
glorificado y que nada puede frustrar ese propósito. El calvinista sabe que el poder que le guarda
es tan inagotable e invariable como la fuerza de la gravedad, y que es tan necesario para el
desarrollo de su espíritu como el sol y las vitaminas lo son para el desarrollo del cuerpo.
-Sepulcros blanqueados
-ARMINIANOS
Llenos de levadura del diablo se mueven como la serpiente envenenando los corazones.
Dios guarde a su iglesia
Amigos del blog sigan alumbrando.
El punto no es la Predestinación en sí, creo en la predestinación en el sentido correcto, es decir; “Dios conoce a los que son suyos …”, por supuesto que Dios sabe quiénes poblarán el reino de los cielos y perseverarán hasta el fin, ahora, espero que usted esté de acuerdo que todos nosotros somos seres finitos y que estamos expuestos a la tentación y al pecado en forma permanente, si pecamos no es que Dios falló – por supuesto que no -, nosotros fallamos, por eso la grandeza de Cristo y su bendita Sangre, la cual nos limpia de todo pecado siempre, pero ¿Qué ocurre cuando persistimos en pecar deliberadamente?, amigos, es demasiado soberbio decir “es que entonces no es salvo” ¿y usted, está exento de lo que el apóstol llamó la ley del pecado?.
El salmista dijo: “oí tus palabras y temí”, el temor de Dios aparta a los hombres del mal, según usted ¿temor a Dios en qué sentido debemos tener?.
Creo que estoy en la mano de Jesús, sé que Dios me guiará cada día, procuro buscar en su palabra las respuestas a todos los asuntos de mi existencia y camino por la vida con libertad porque soy ya parte del reino de Dios, gracias a Dios por su Palabra que nos ha sido revelada, llena de gracia y comprensión, ya que cuando soy débil entonces soy fuerte en la fe del Hijo de Dios, pero todo lo anterior no significa que desmerezca a mis enemigos del lama, corro, si corro, pero no como si ya lo hubiera alcanzado.
Está claro que para usted los pentecostales son Arministas, es decir: los millones que han sido salvos en el mundo ¿no han sido salvos?, sólo en Chile ya son varias generaciones que creyentes pentecostales de diversas denominaciones, ¿nuestros padres, abuelos, no fueron salvos?, en mi caso, mis antepasados, quienes no disfrutaron la educación que usted parece tener ¿corrieron en vano esta carrera cristiana?
Supongo que usted sabe que en nuestro movimiento han sido transformados los personas más bajas socialmente hablando; drogadictos, alcohólicos, y gente aún peor, entonces ¿es humana esta obra?.
No entiendo su razonamiento de que sólo unos pocos son elegidos y que creer que el mundo entero puede ser ganado para Cristo está errado, no sé cuantos salvos cuentan en su iglesia, pero si hemos visto (y usted lo refrenda en uno de sus artículos con detalles y números), cuando un hombre es ungido por el Espíritu Santo, en pocos meses puede tener una iglesia de miles de personas salvas y que no termina ahí solamente, sino que esta chispa se expande por doquier llegando a perdurar en el tiempo (basta ver el ejemplo de la Iglesia Metodista Pentecostal, o Evangélica Pentecostal, o aún más antigua, las Asambleas de Dios, Wesleyana, etcétera), esto ¿no es de Dios?
Por último, somos como la luz de la aurora, y en la medida que un creyente salvo sea bien discipulado en la eterna Palabra de Dios, por supuesto que será imposible que pierda lo recibido se congregue donde se congregue, pero ¿Qué ocurre con los creyentes salvos que por ser mal discipulados perdieron el rumbo? (independiente de donde Dios los llame), ¿no eran salvos en sus principios?
¿Por qué su animadversión con los pentecostales?, no sé cuantas generaciones suyas son cristianas evangélicas, pero para los que tenemos varias generaciones a cuestas de hombres y mujeres de bien para nuestra sociedad, que por su santo temor a Dios criaron hijos creyentes y que por la fe obtuvieron grandes promesas y finalmente la vida eterna, su posición me parece algo fuera de lugar.
Dios les bendiga en lo más íntimo.
Por favor, no confundan con su letra incrédula a las personas.
Comparto lo que dice el hermano que encuentra con grandes caratcerísitcas de seberbia vuestros artículos y peyorativos hacia los pentecostalas, sin razón de ser, está claro que alguno de ustedes debe ser un pentecostal que nunca se sometió a sus autoridades y termino acomodánodese donde más le convenía
Perdón si fui muy dura
No entiendo tantas referencias dando una seguridad tan huamana (me refiero a la tozudez de insistir en que nunca caeremos, cuando faltaría lugar para colocar nombres de cristianos que creían los hermanos de este blog y hoy son incrédulos o ateos), si - según dice la Biblioteca - todos sreemos salvos, ¿porque los siguientes textos:
- El que perseverare hasta el fin, este será salvo (¿es posible no perseverar hasta el fin?)
- Velad y orad para que no entreis en tentación (tentación: probarnos para inducirnos a hacer el mal), es decir podemos pecar por no velar y ¿que ocurre en estos casos
- La orden de Jesús que dijo: sed santos ... eso ¿no implica esa afrimación la posibilidad de no ser santos?
- El alma que pecare, esta morirá. ¿No da a enetender este texto que tenemos posibilidad de elegir?
- El simple sentido común santificado nos dará a entender que estamos rodeados de debilidad y que dice estar firme, cuide que no caiga
Creo que el plan de Dios es de hechos concretos, no de personas, El tiene el número y lo cumplirá cuando sea la plenitud de los gentines, El no predestinó a Judas para ser el raidor, el se puso en la condición de cumpli la santa Palabra, son muchos los llamados, pocos los escogidos, El escudriña los corazones y conoce a los que aman su venida sin soberbia y velando en todo tiempo por nuestra salvación con temor y temblor.
El Salvado
¿Fue usted pentecostal?, se lo pregunto por sus artículos que buscan demostrar lo que es imposible de demostrar, como es la persona del Espíritu santo?
da la impresión que usted tiene un particular deseo de menoscabar la bendición que Dios nos ha dado.
Mejor vuelva a casa y sea un aporte acá, así tendrá vida de Dios.
El Trasnformado
CAPITULO QUINTO:
DE LA PERSVERANCIA DE LOS SANTOS
I.‑ A los que Dios llama, conforme a Su propósito, a la comunión de Su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, y regenera por el Espíritu Santo, a éstos les salva ciertamente del dominio y de la esclavitud del pecado, pero no les libra en esta vida totalmente de la carne y del cuerpo del pecado.
II.‑ De esto hablan los cotidianos pecados de la flaqueza, y el que las mejores obras de los santos también adolezcan de defectos. Lo cual les da motivo constante de humillarse ante Dios, de buscar su refugio en el Cristo crucificado, de matar progresivamente la carne por Espíritu de oración y los santos ejercicios de piedad, y de desear la meta de la perfección, hasta que, librados de este cuerpo de muerte, reinen con el Cordero de Dios en los cielos.
III.‑ A causa de estos restos de pecado que moran en el hombre, y también con motivo de las tentaciones del mundo y de Satanás, los convertidos no podrían perseverar firmemente en esa gracia, si fuesen abandonados a sus propias fuerzas. Pero fiel es Dios que misericordiosamente los confirma en la gracia que, una vez, les fue dada, y los guarda poderosamente hasta el fin.
IV.‑ Y si bien ese poder de Dios por el que corma y guarda en la gracia a los creyentes verdaderos, es mayor que el que les podría hacer reos de la carne, sin embargo, los convertidos no siempre son de tal manera conducidos y movidos por Dios que ellos, en ciertos actos especiales, no puedan apartarse por su propia culpa de la dirección de la gracia, y ser reducidos por las concupiscencias de la carne y seguirlas. Por esta razón, deben velar y orar constantemente que no sean metidos en tentación. Y si no lo hacen así, no sólo pueden ser llevados por la carne, el mundo y Satanás a cometer pecados graves y horribles, sino que ciertamente, por permisión justa de Dios, son también llevados a veces hasta esos mismos pecados; como lo prueban las lamentables caídas de David, Pedro y otros santos, que nos son descritas en las Sagradas Escrituras.
V.‑ Con tan groseros pecados irritan grandemente a Dios, se hacen reos de muerte, entristecen al Espíritu Santo, destruyen temporalmente el ejercicio de la fe, hieren de manera grave su conciencia, y pierden a veces por un tiempo el sentimiento de la gracia; hasta que el rostro paternal de Dios se les muestra de nuevo, cuando retornan de sus caminos a través del sincero arrepentimiento.
VI.‑ Pues Dios, que es rico en misericordia, obrando de conformidad con el propósito de la elección, no aparta totalmente el Espíritu Santo de los suyos, incluso en las caídas más lamentables, ni los deja recaer hasta el punto de que pierdan la gracia de la aceptación y el estado de justificación, o que pequen para muerte o contra el Espíritu Santo y se precipiten a sí mismos en la condenación eterna al ser totalmente abandonados por Él.
VII.‑ Pues, en primer lugar, en una caída tal, aún conserva Dios en ellos esta Su simiente incorruptible, de la que son renacidos, a fin de que no perezca ni sea echada fuera. En segundo lugar, los renueva cierta y poderosamente por medio de Su Palabra y Espíritu convirtiéndolos, a fin de que se contristen, de corazón y según Dios quiere, por los pecados cometidos; deseen y obtengan, con un corazón quebrantado, por medio de la fe, perdón en la sangre del Mediador; sientan de nuevo la gracia de Dios de reconciliarse entonces con ellos; adoren Su misericordia y fidelidad; y en adelante se ocupen más diligentemente en su salvación con temor y temblor.
VIII.‑ Por consiguiente, consiguen todo esto no por sus méritos o fuerzas, sino por la misericordia gratuita de Dios, de tal manera que ni caen del todo de la fe y de la gracia, ni permanecen hasta el fin en la caída o se pierden. Lo cual, por lo que de ellos depende, no sólo podría ocurrir fácilmente, sino que realmente ocurriría. Pero por lo que respecta a Dios, no puede suceder de ninguna manera, por cuanto ni Su consejo puede ser alterado, ni rota Su promesa, ni revocada la vocación conforme a Su propósito, ni invalidado el mérito de Cristo, así como la intercesión y la protección del mismo, ni eliminada o destruida la confirmación del Espíritu Santo.
IX.‑ De esta protección de los elegidos para la salvación, y de la perseverancia de los verdaderos creyentes en la fe, pueden estar seguros los creyentes mismos, y lo estarán también según la medida de la fe por la que firmemente creen que son y permanecerán siempre miembros vivos y verdaderos de la Iglesia, y que poseen el perdón de los pecados y la vida eterna.
X.‑ En consecuencia, esta seguridad no proviene de alguna revelación especial ocurrida sin o fuera de la Palabra, sino de la fe en las promesas de Dios, que Él, para consuelo nuestro, reveló abundantemente en Su Palabra; del testimonio del Espíritu Santo, el cual da testimonio a nuestro espíritu, de que romos hijos de Dios (Rom. 8:16); y, finalmente, del ejercicio santo y sincero tanto de una buena conciencia como de las buenas obras. Y si los elegidos de Dios no tuvieran en este mundo, tanto este firme consuelo de que guardarán la victoria, como esta prenda cierta de la gloria eterna, entonces serían los más miserables de todos los hombres.
XL.- Entretanto, la Sagrada Escritura testifica que los creyentes, en esta vida, luchan contra diversas vacilaciones de la carne y que, puestos en grave tentación, no siempre experimentan esta confianza absoluta de la fe y esta certeza de la perseverancia. Pero Dios, el Padre de toda consolación, no les dejará ser tentados más de lo que puedan resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida (1 Cor. 10:13), y de nuevo despertará en ellos, por el Espíritu Santo, la seguridad de la perseverancia.
XII.‑ Pero tan fuera de lugar está que esta seguridad de la perseverancia pueda hacer vanos y descuidados a los creyentes verdaderos, que es ésta, por el contrario, una base de humildad, de temor filial, de piedad verdadera, de paciencia en toda lucha, de oraciones fervientes, de firmeza en la cruz y en la confesión de la verdad, así como de firme alegría en Dios; y que la meditación de ese beneficio es para ellos un acicate para la realización seria y constante de gratitud y buenas obras, como se desprende de los testimonios de la Sagrada Escritura y de los ejemplos de los santos.
XIII.‑ Asimismo, cuando la confianza en la perseverancia revive en aquellos que son reincorporados de la caída, eso no produce en ellos altanería alguna o descuido de la piedad, sino un cuidado mayor en observar diligentemente los caminos del Señor que fueron preparados de antemano, a fin de que, caminando en ellos, pudiesen guardar la seguridad de su perseverancia y para que el semblante de un Dios expiado (cuya contemplación es para los piadosos más dulce que la vida, y cuyo ocultamiento les es más amargo que la muerte) no se aparte nuevamente de ellos a causa del abuso de Su misericordia paternal, y caigan así en más graves tormentos de ánimo.
XIV.‑ Como agradó a Dios comenzar en nosotros esta obra suya de la gracia por la predicación del Evangelio, así la guarda, prosigue y consuma Él por el oír, leer y reflexionar de aquél, así como por amonestaciones, amenazas, promesas y el uso de los sacramentos.
XV.‑ Esta doctrina de la perseverancia de los verdaderos creyentes y santos, así como de la seguridad de esta perseverancia que Dios, para honor de Su Nombre y para consuelo de las almas piadosas, reveló superabundantemente en Su Palabra e imprime en los corazones de los creyentes, no es comprendida por la carne, es odiada por Satanás, escarnecida por el mundo, abusada por los inexpertos e hipócritas, y combatida por los herejes; pero la Esposa de Cristo siempre la amó con ternura y la defendió con firmeza cual un tesoro de valor inapreciable. Y que también lo haga en el futuro, será algo de lo que se preocupará Dios, contra quien no vale consejo alguno, ni violencia alguna puede nada. A este único Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, sea el honor y la gloria eternamente. Amén.
…. ahora, espero que usted esté de acuerdo que todos nosotros somos seres finitos y que estamos expuestos a la tentación y al pecado en forma permanente, si pecamos no es que Dios falló – por supuesto que no -, nosotros fallamos, por eso la grandeza de Cristo y su bendita Sangre, la cual nos limpia de todo pecado siempre, pero ¿Qué ocurre cuando persistimos en pecar deliberadamente?, amigos, es demasiado soberbio decir “es que entonces no es salvo” ¿y usted, está exento de lo que el apóstol llamó la ley del pecado?.
Con la ley del pecado (romanos 7) Pablo se refiere a nuestra naturaleza pecaminosa, ¿o no?
Y es verdad que vamos a persistir en el pecado hasta que muramos por que esa es nuestra naturaleza pecaminosa. Pero como usted bien cito…¡hay provisión para nuestro pecado!!, no solo los pasados sino los presentes y los futuros. Esta naturaleza va a estar en nosotros hasta que seamos glorificados, (a no ser que usted sostenga la doctrina de la santidad completa del metodismo wesleyano; que dice, que el hombre puede dejar de pecar aquí en al tierra, también conocida como perfeccionismo).
Pero miremos juntos el pasaje bíblico que usted me cita:
Rm. 7:21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.
Rm. 7:22 Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;
Rm. 7:23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
ROMANOS. 7:24 !!MISERABLE DE MÍ! ¿QUIÉN ME LIBRARÁ DE ESTE CUERPO DE MUERTE?
ROMANOS. 7:25 GRACIAS DOY A DIOS, POR JESUCRISTO SEÑOR NUESTRO. ASÍ QUE, YO MISMO CON LA MENTE SIRVO A LA LEY DE DIOS, MAS CON LA CARNE A LA LEY DEL PECADO.
El conflicto aquí descrito gráficamente entre el yo “que desea” hacer el bien y el yo que a pesar de ello hace el mal, no se refiere a las luchas entre la conciencia y la pasión del no regenerado, porque la descripción dada en el versículo que sigue de…19-21. Porque no hago el bien que quiero. “deseo de hacer el bien” es tal que no se puede aplicar con verdad alguna sino a la persona regenerada.
22. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios—“de lo profundo de mi corazón.” El vocablo que se traduce “deleitar,” expresa un estado de mente y corazón que el hombre no regenerado no conoce. (Para los infames que dicen que en este capitulo Pablo no era regenerado aun, este solo verso derriba esa necia hipótesis)
23. Mas veo otra ley [“diferente”] en mis miembros que se rebela [“guerrea”] contra la ley de mi espíritu, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros—En este importante versículo, mire con atención, primero, que el vocablo “ley” significa un principio interno de acción, bueno o malo, que opera con el rigor y regularidad de una ley. Nuestro Apóstol halló estas dos leyes dentro de sí: la una “la ley del pecado en mis miembros,” llamada (en Gálatas 5:17, 5:24) “la carne que codicia contra el espíritu,” “la carne con sus afectos y concupiscencias,” esto es, el principio pecaminoso que está en el no regenerado; la otra, “la ley de la mente”, o el principio santo de la naturaleza renovada. Segundo, cuando el apóstol dice que “ve” uno de estos principios que “guerrea” con el otro, y que le “lleva cautivo” a sí mismo (“la ley del pecado”), no se refiere a alguna rebelión que se desarrolle en efecto en él mientras escribe, ni a alguna cautividad a causa de sus concupiscencias entonces existentes. Sencillamente describe los dos principios antagónicos, y señala el resultado respectivo de cada uno. Tercero, mientras que el apóstol se describe como “LLEVADO CAUTIVO” por el triunfo del principio pecaminoso, habla claramente en la persona de uno que es regenerado. Uno no se siente cautivo en los territorios de su propio soberano, y asociado con sus propios amigos, respirando una atmósfera cordial y obrando espontáneamente. Pero aquí el apóstol se describe, cuando se siente bajo el poder de su naturaleza pecaminosa, como prendido por la fuerza y arrastrado involuntariamente al campo de su enemigo, de donde quisiera escaparse. Esto debe decidir si habla aquí como hombre regenerado o lo contrario.
¡MISERABLE HOMBRE DE MÍ! ¿QUIÉN ME LIBRARÁ DEL CUERPO DE ESTA MUERTE?
El apóstol habla del “cuerpo” aquí con referencia a “la ley del pecado” que había dicho estaba “en sus miembros”, pero solamente como el instrumento por medio del cual el pecado del corazón halla salida para la acción, y como la sede de los apetitos bajos; y lo llama “el cuerpo de esta muerte,” como si sintiera, al momento de escribir, los horrores de esa muerte (cap. 6:21, y 7:5) a la que fuese arrastrado. Pero el lenguaje no es de un pecador recién despertado a la realización de su perdición; es el clamor de un creyente vivo pero acongojado que sufre bajo el peso de una carga que no es su propio yo, sino una que anhela sacudir de su regenerado ser. Ni se da a entender la pregunta que fuese ignorante, al momento de la exclamación, del modo cómo sería libertado. No hizo sino preparar el camino para la exclamación de gratitud, por el remedio divino dispensado, que pronunciaría en seguida:
Gracias doy a Dios…verso 25 [la Fuente], por Jesucristo Señor nuestro [el Medio de la liberación]. Así que [resumiendo todo el asunto] yo mismo con la mente [“… a la verdad”] sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado—Es decir: “Tal pues es el carácter inalterable de estos dos principios dentro de mí. La santa ley de Dios es cara a la mente renovada, y tiene el servicio de mi ser nuevo, aunque la naturaleza corrupta, que aun permanece dentro de mí, sigue escuchando los dictados del pecado.”
Por si usted lo desconoce estimado amigo todo este capítulo fue de esencial utilidad a los reformadores en sus contenciones con la iglesia de Roma. Cuando los prelados de aquella corrupta iglesia, en un espíritu Pelagiano ( hoy neo arminianismo…..ver articulo La Cautividad Pelagiana de La Iglesia, publicado en este blog), negaban que el principio pecaminoso de nuestra naturaleza caída, que ellos llamaban “concupiscencia,” y que se llama comúnmente “el pecado original,” tuviese la naturaleza del pecado, se les contestaba victoriosamente por medio de este capítulo donde, tanto en la sección primera, que habla del pecado en el no regenerado, como en la segunda, que trata de su presencia y su actuación en los creyentes, explícita, enfática y reiteradamente, se le llama PECADO. Como tal, sostuvieron ellos, que era condenable. (Véanse las Confesiones de Fe de las Iglesias Reformas.) En el siglo subsecuente, los ortodoxos de Holanda sostuvieron la misma controversia con los “remonstrantes” (seguidores de Arminio), y la llevaron a cabo basados sobre este capítulo.
“Como las Escrituras reconocen la existencia de estas dos características, así se hallan constantemente unidas en la experiencia cristiana. Cada uno siente que no puede hacer las cosas que quiere hacer, pero se cree culpable al no hacerlas. Que cada uno se pruebe a sí mismo ante la demanda de amar a Dios perfectamente en todo tiempo. ¡AY! ¡CUÁN ABSOLUTA ES NUESTRA INCAPACIDAD! ¡PERO CUÁNTO NOS ACUSAMOS Y NOS CONDENAMOS!”
…..Si la primera mirada a la cruz por el ojo de la fe, enciende emociones inolvidables que en un sentido nunca se repiten como el primer vistazo a un panorama encantador el descubrimiento experimental, en períodos posteriores de la vida cristiana, de que la fe en Cristo tiene poder para aplastar y mortificar la inveterada corrupción, para limpiar y curar las apostasías prolongadas y las contradicciones asombrosas, y para triunfar así sobre todo lo que amenaza con destruir a aquellos por los cuales Cristo murió, de modo que los lleva en salvo por los mares tempestuosos de esta vida hasta el puerto de eternal reposo, se acompaña con maravillas que aun más nos embargan, evoca hacimientos de gracias más expresivos, y produce una adoración más exaltada de aquel cuya obra es desde el principio hasta el fin nuestra salvación…..(Charles Hodge.- Teologo Reformado).
Sentimos tristeza cuando tales temas como éstos son tratados meramente como temas de interpretación bíblica o de teología sistemática. Nuestro gran apóstol no los podía tratar sin relacionarlos con la experiencia personal, de la que los hechos de su propia vida y los sentimientos de su propia alma le proporcionaron las ilustraciones tan vivas como aplicables. Cuando uno no pueda ocuparse mucho en la investigación del pecado inmanente sin prorrumpir en un “¡Miserable hombre de mí!” ni pueda ir lejos en el camino de la liberación sin exclamar: “¡Gracias doy a Dios por Jesucristo Señor nuestro!”, hallará que su meditación es rica en fruto para su propia alma, y podrá tener la esperanza, por aquel que preside en tales asuntos, de que encenderá en sus lectores o en sus oyentes las mismas emociones benditas. ¡Así sea aun ahora, OH Señor! ¡Que podamos decir completamente nuestra salvación pertenece a ti OH Señor!!, querido hermano nuestra salvación es una obra de gracia y sustentada por la gracia de principio a fin!!!
Si su problema pasa por un entendimiento arminiano de las doctrinas de la justificación y la santificación, puedo ayudarle de la siguiente manera:
“Jesús ha venido a hacernos libres del poder del pecado y de la muerte y libres para ser justos. Un pueblo que luce como Cristo. Que busca hacer justicia, amar y hacer misericordia y caminar humildemente delante de nuestro Dios. El evangelio es en sí el Poder de Dios para derramar esa vida del espíritu de Dios en nosotros, para ver el pecado más y más derrotado y crecer en la verdadera justicia puesta en práctica.
¿Como trabaja esto en la vida práctica?”
Existen dos caras en esta moneda de la obediencia (es lo que las escrituras denominan “Santificación”) y van tomadas de la mano. Un lado de crecimiento es para ver y luchar con nuestra naturaleza pecaminosa bajo la luz del evangelio; el otro lado es para ver y buscar la justicia bajo la luz del evangelio.
. La libertad de tratar con la naturaleza pecaminosa que vive en mí.
I. CREER EN EL EVANGELIO NOS DÁ LA LIBERTAD DE TRATAR LIBREMENTE CON EL PECADO (I Juan 1)
Nuestra Identidad con Cristo – nuestra justicia en El – es lo que nos da la libertad para descansar y ver la verdad acerca de nuestra naturaleza pecaminosa. Nuestra posición delante de Dios no depende en si vemos o no el pecado expuesto en nuestro corazón. NUESTRA POSICIÓN DELANTE DE DIOS EN NUESTRO MEJOR DÍA O EN NUESTRO PEOR DÍA NO ESTÁ BASADO EN COMO NOS VA EN EL DÍA: ESTA BASADO SOLAMENTE EN LA OBRA DE CRISTO PARA NOSOTROS, AMBOS SU PERDÓN Y SU JUSTICIA EN NUESTRO FAVOR.
Lo que alimenta el temor de estar dispuesto a tratar honestamente con nuestro pecado es una pregunta inquietante, una duda de si Dios todavía estará con nosotros, nos amará, nos bendecirá, nos enseñará como a sus hijos; aún en el punto en el que nuestro pecado haya sido expuesto; o si en su voluntad (aún justa en nuestras mentes) nos ve inmerecedores de su amor y está entonces enojado con nosotros. ENTRE MENOS CREAMOS QUE NUESTRA POSICIÓN ESTA BASADA SÓLO EN LA JUSTICIA QUE ESTÁ EN CRISTO Y NO EN NOSOTROS MISMOS, MUCHO MÁS SEREMOS SUSCEPTIBLES A ESTAS DUDAS. (LAS TIENE USTED)
Estas dudas en cambio, llenan el pensamiento de ideas como — Hay que trabajar más duro para traer alguna buena acción delante de Dios, para que así El este contento con nosotros y estar seguros que El nos va a bendecir. Con ésta forma de pensar, el pecado expuesto se verá como un paso atrás, una derrota, algo que tendemos siempre a cubrir. Pero lo que Dios realmente desea para nosotros es tener la libertad de saber que somos sus hijos amados por Fe en Cristo Jesús, y que ésta relación de comunión nunca cambiará, de modo que cualquier pecado expuesto no sea un motivo de temor sino por lo contrario una oportunidad de crecimiento.
II. CREER EN EL EVANGELIO NOS DÁ LA LIBERTAD DE ENFRENTAR HONESTAMENTE, NUESTRO CARÁCTER PECAMINOSO
A. Aún como creyente, esta naturaleza de pecado, todavía está presente en mi vida
Gálatas 5:16,17; Santiago 4:1; Colosenses 3:3; Efesios 4:22,23
Esto es importante, que lo reconozcamos. De otra manera podemos asumir, que sólo porque un pensamiento aparece en nuestras mentes, creamos que es la verdad.
B. El carácter de nuestra naturaleza pecaminosa es más de lo que podemos controlar nosotros mismos (por eso necesitamos un salvador):
1. La naturaleza pecaminosa es y será siempre totalmente corrupta. (Romanos 7:14-20)
No hay nada de lo cual no seas capaz…… Romanos 1-3, Mateo 5-7
Tu naturaleza pecaminosa nunca mejorará. Tú crecerás y cambiarás, pero tu naturaleza pecaminosa no lo hará. La mejor estrategia de defensa es reconocer esta realidad, así no estarás derrotado por la realidad de su presencia en ti mismo y en otros.
2. Esta naturaleza pecaminosa se esconde a tus ojos y te engaña a ti mismo. (Jeremías 17:9)
• Por eso necesitas el espíritu para escudriñarte.
• Por eso otros ven tu pecado primero y tu puedes ver el pecado de otros.
• Si no reconoces esto, serás más susceptible a su control.
• La persona más peligrosa es aquella que sabe que tiene la razón – No se ve a si mismo como un pecador (vs. el que es declarado justo – solamente como un don de la gracia).
• Es importante que uno tenga la razón en cuanto a la práctica de la verdad en su propia vida.
3. La naturaleza pecaminosa es opuesta a la vida del espíritu en ti y puede poderosamente (aunque sólo por un tiempo) derrotarte. (Gálatas 5; Romanos 7; Santiago 4)
• Esto no quiere decir que tienes que andar derrotado y por lo tanto entregarte al pecado sin pelear.
• Sin embargo, es un reconocimiento humilde y valiente (sólo el evangelio te lo permite aceptar) que todavía luchas y lucharás contra el pecado.
• También quita toda pretensión de querer cambiar el arrepentimiento en penitencia para asegurarle a Dios o a ti mismo (a) a que jamás vas a pecar de vuelta.
• También explica la razón por la cual los pecados puedan ser tan habituales.
• Una persona que realmente se arrepiente no está enfocado en el “la embarré de nuevo”, pequé de vuelta, los viejos hábitos. Sino que está genuinamente entristecido y lucha por la aceptación del evangelio. Todo esto requiere sabiduría en el proceso de DISCIPULADO.
III. CREYENDO EN EL EVANGELIO, AÚN BAJO LA REALIDAD DE ÉSTE PECADO, ESTE ES, EL VERDADERO SIGNIFICADO DE VENCER EL PECADO
Es extremadamente importante entender que aun cuando esta naturaleza pecaminosa esta aún presente, Dios no se avergüenza en decirnos que en su palabra, las buenas nuevas del evangelio incluyen la realidad de que tú has muerto a el pecado, y que tu naturaleza pecaminosa esta muerta en cuanto a su poder para controlarte porque tu nueva identidad esta en Cristo Jesús.
A. Romanos 5:12, 18-19
Tú has nacido en el pecado y haz sufrido sus efectos por tu identidad con Adán.
Tú ahora eres “Libre” de la condenación y el poder del pecado, en cambio haz sido declarado justo y recibirás todos los efectos de ser hijos o hijas pues tu identidad está en Cristo.
B. Romanos 6:1-14
Esta identidad en cristo esta definida tanto en su muerte como en su resurrección.
Quienes fuimos – “Nuestra vieja naturaleza, identificada solamente como un hijo de Adán, un pecador” – fue crucificada con Cristo – y por su muerte estamos libres de esa identidad con el pecado.
Quienes somos — El ser “Nueva criaturas – creadas en Cristo Jesús para ser justos” — Nació con Cristo. — Y Por ser resucitados para con Dios, somos libres para identificarnos con su justicia y todos los beneficios que heredamos en ella.
Esta es un regalo de Dios. Son las buenas nuevas del evangelio. Cada momento que actuamos fuera de nuestra naturaleza pecaminosa, Dios desea que volvamos y recibamos su misericordia en nivel más profundo, y aprender y conocer la libertad de someternos a su justicia.
Si estamos bajo una relación de “Ley” con Dios (donde el nos juzga acorde a nuestras buenas obras), nunca podríamos ser libres de nuestra naturaleza pecaminosa. Sólo recibiríamos castigo y esto nos dejaría sobre el poder del pecado todo el tiempo. Pero no estamos bajo la ley; estamos bajo una relación de la gracia. Y porque podemos venir al trono de gracia y recibir misericordia en nuestro tiempo de necesidad, y porque Dios no nos tratará con base en los pecados cometidos, sino, en la liberta de ser aceptados como sus propios hijos e hijas, a través de la obra de Cristo en nuestro favor, y nos bendecirá libremente y nos dará su espíritu, por todo esto el poder del pecado no será nuestro maestro.
C. Romanos 7:14 – 8:4
Creer en el Evangelio en la profundidad del pecado.
La forma como Pablo expresa el problema de la naturaleza pecaminosa y la respuesta del El Evangelio se presenta en su máxima expresión en Romanos 7. Esto no significa que lo que Pablo está afirmando es que el pecado tiene en últimas las de ganar y que sólo tenemos que vivir con el. Lo que Pablo está diciendo es que la lucha es real, y que cuando el ve las cosas más claras, se da cuenta que esta lucha con la voluntad para pecar siempre estará allí como parte de su vida, y que como hombre que ama a Dios, el odia la presencia del pecado y se siente inmundo por su presencia.
Cualquier hijo verdadero de Dios experimenta esto en diferentes épocas. Cuando esto ocurre, la pregunta más importante es esta: ¿Tú vas a claudicar en la derrota? O Tú como Pablo, corren de vuelta a las buenas nuevas del evangelio.
(Para aquellos que no están acostumbrados a creer El Evangelio, sino que permanecen luchando desde su propia justicia para ofrecerla a Dios, éste capítulo presenta un importante problema de dilema en su moral.)
D. Romanos 8:5-17
Creyendo en el evangelio por el Espíritu.
Porque yo soy declarado Justo a través de Cristo, aún en ésta área en la cual tu acabas de pecar, yo puedo pedirle al Espíritu su ayuda y bendición y ser bañado en la justicia de Cristo, de nuevo.
SOLI DEO GLORIA
Creo que ustedes son predicadores y maestros en su congregación.
Favor tener presente esto:
Predique que la salvación se pierde y después pregunte hnos si Cristo viene hoy por iglesia cuantos se van con el
Resultado mucha inseguridad un cristiano inseguro es vulnerable a toda asechanza del maligno.
Amados no ponga tropiezo a la obra del señor echando una carga extra a los corderito.
Imagínese un gran cartel en la fachada del templo NOSOTROS CREEMOS QUE LA SALVACION SE PIERDE
Salvos pero en peligro de perderse.
Predique del Amor DE DIOS,LA SANTIDAD,LA LLENURA DEL ESPIRITU SANTO
Que en Cristo Jesús hay salvación y vida eterna para el triste, el drogadicto, La prostituta,el homosexual, La lesbiana, el borracho.
EL QUE AMI VIENE YO NO LE HECHO FUERA
EN EL HAY DESCASO PARA EL ALMA.
Sinceramente no entiendo su dualidad teológica, por no llamarla esquizofrenia teológica.
Por una parte sostienes el pensamiento soteriológico arminiano de la salvación y por otra parte el concepto reformado de la Predestinación o Elección incondicional.
1.- ¿Qué quieres decir con; la salvación se pierde porque la experiencia de la vida real lo dice?
…déjame comentarte estimada amiga que precisamente ese necio pensamiento llevo a la iglesia medieval en un periodo de oscurantismo total, donde la “experiencia” (humana, mística o de donde venga) fue colocada por sobre la autoridad de las Escrituras. El grave error del catolicismo romano fue poner como único interprete de las enseñanzas de la Biblia a la iglesia y al Papa. Con la Reforma Protestante, se devuelve la Biblia al pueblo y la interprete de las Escrituras son Las Escrituras mismas y no supuestos pensamientos humanos. La consigna reformada se oyó por toda Europa..SOLA SCRIPTURA. Con esto la iglesia pasa hacer hija de las Escrituras y no lo opuesto.
El deber de cada cristiano es someter todo su pensamiento a las escrituras y obtener una cosmovisión bajo la directriz de esta. Si un cristiano común ve que en el lugar donde se congrega existen serios conflictos doctrinales, morales o económicos, Que van en contra de las Sagradas Escrituras tiene todo el deber avalado por la misma palabra de la cual su conciencia esta sujeta, de dejar ese lugar y buscar otro donde Cristo y su Palabra sean exaltados, y no preceptos humanos y carnales.
Por si no lo sabe…..el oscurantismo fue derrotado por la Reforma y todo sistema que esta centrado en la vanagloria del hombre y su supuesta autoridad caerá por su propio peso.
En la Iglesia de Cristo las únicas autoridades son: Cristo, El Espíritu Santo y Su Palabra.
Todos los demás: SON MINISTROS AUTORIZADOS….llámese, pastores, diáconos, maestros, oficiales, ayudantes, supervisores…todos y cada uno están llamados a SERVICIO y bajo ningún punto para enseñorearse de la grey de Dios.
Todo esto ocurre cuando la “experiencia” es puesta por sobre la palabra de Dios.
Si la experiencia vale mas que la palabra de Dios, yo creo que tienes un conflicto serio con las doctrinas de la Suficiencia e Inerrancia de las Escrituras….estudie un poquito más y de muestre que en los hermanos pentecostales la biblia es un libro abierto y no cerrado.
Conozco a muchos y es un deleite hablar con ellos, pero solo de las escrituras.
2.- ¿Qué quieres decir con: Dios puede salvar a quien El quiera?
Crees en la Soberanía de Dios en La Salvación y que Dios escoge (ver Romanos 9), que la efectuar este llamamiento eficaz Dios al Salvar un alma esta no caerá. ¡¡¡Por qué si Dios decide salvar un alma no la dejara Jamás!!!
SOLA SCRIPTURA!!!!
Agradezco sus respuestas, está claro que coincidimos en muchas de sus expresiones, pero definitivamente no coincidimos en dos puntos:
1.- Por supuesto que desde el punto de vista de Dios El sabe los que le amarán hasta el final, su teología calvinista explota eso, pero nuestro punto de vista (y usted no puede negar que así como hay muchas y benditas promesas, también hay sentencias y claras consecuencias a los que persisten en pecar y que menoscaban la bendita Gracias de Cristo (véanse algunos de los mensajes a las iglesias de Asia en el Apocalipsis), es que si no velamos y oramos y caemos en el lazo del Diablo, no podremos heredar la vida eterna junto con Jesús
Es evidente que el tema del libre albedrío es un punto fundamental entre nosotros, usted da a entender que Dios de alguna manera misteriosa (ya que todos sus ejemplos están en el ámbito de lo ideal) nos “obligará” a hacer su voluntad porque somos sus elegidos, amigo mío, eso no es así, no fue así el edén, no fue así para Abraham, y no es así hoy.
Comparto plenamente que no se debe enseñar que debemos hacer algún esfuerzo humano para agradar a Dios de alguna manera especial u obtener algo de Él, vamos por la vida en nuestro servicio al Maestro sólo por gratitud, por amor a nuestra eterna Salvación y hacemos algo, lo hacemos como mirándole a Él y por su puesto me hago cargo de la inmensa carga de religiosidad vana y legalismo ascético que ataca al movimiento pentecostal, pero esta no es la norma general y es injusto que se nos ataque de manera tan literal y equivocada por unos pocos.
2.- No hablamos del Bautismo en el Espíritu Santo, creo que este es el gran punto de desencuentro con usted y comprenderá usted que por tiempo no podremos seguir nuestra debate.
Gracias por su tiempo, veo el debate agotado y tengo la sensación que nadie ganó, pero en lo personal Dios me ha bendecido son sus exposiciones tan vehementes y literales (eso sí, muy literales y con muy poca unción del Espíritu Santo)
Por último, no me dijo si usted había sido pentecostal, porque si así es, sus razonamientos pierden credibilidad, ya que usted sabrá que entre nosotros creemos que la formación de nuestros hermanos superiores pasa por una obediencia como al Señor (esto hace que sea una obediencia con alegría) y si usted se fue, es porque no tuvo la gracia suficiente para esperar su tiempo, amando a sus hermanos superiores, y madurando sus razonamientos hasta que el Santo Espíritu de Dios los ordenara en bien de su obra.
Le deseo las más ricas bendiciones de Dios donde usted está y por mi parte dejo hasta aquí mi participación (estaré pendiente de sus últimas palabras).
yo no conozco muxo pero estaba bueno el debate, igual mis felicitaciones para el hno del blog.
parece que lo conozco.
aunque no comparto sus ideas no tengo como rebatirlas, aqui no se predica muxo de esto....solo experiencias.
buuu que pobre.
ojala publique algo luego de los diesmos...aca esta la escoba con eso.
DTB.
el maipucino de corazón.
Honra tu iglesia y si en algo amaste a tu pastor Saavedra, demuéstralo amando a tu pastor Tapia.
Si te fijas, el dabate fue interesante, no lo degrades haciando alusiones que nada tienen que ver con temas tan importantes como los tratados.
PD. No uses iniciales falsas, sebamos quien eres, es una pena que no honres a tu ...
Agradezco su interés en compartir sus pensamientos en este blog, esto demuestra un interés por adquirir mayor conocimiento. Le invito cariñosamente a estudiar en profundidad las Escrituras para provecho suyo y de su congregación. Esfuércese en consolidar sus pensamientos con bases bíblicas sólidas, independiente del sistema teológico que sostenga. No siga una doctrina sin antes comprobarla con una seria exegesis de las Escrituras.
Cuando sostenemos la Doctrina de la Perseverancia de los Santos, sostenemos también que las advertencias dadas a los Santos, son para estimularnos al amor y las buenas obras que Dios preparo de antemano para que anduviésemos en ellas. Su perseverancia no es independiente, la misma fe que nos justifica es aquella que nos santifica.
(………..Es que si no velamos y oramos y caemos en el lazo del Diablo, no podremos heredar la vida eterna junto con Jesús.)
Entiendo bajo este pensamiento que usted tiene un desconocimiento grave de la suficiencia y efectividad de la Obra de Cristo en el Creyente, le ayudare con algunos pasajes;
• Juan 6:39; esta es la voluntad de Dios que no se pierda ninguno de los que vienen a Cristo.
• Romanos 8:38-39; nada material, inmaterial, el pasado, el presente, o el futuro puede separar a un creyente del amor de Cristo
• Jonás 2:9; la salvación es obra de Dios. Él la compró y la proporcionó.
Considera lo que dice Cristo tu Salvador; Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre. Jn 10:17-18,
¿Dudas de la resurrección de Jesús? ¿Dudas de sus palabras cuando dice: tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar?.
¿La resurrección es un hecho verdad?, si no es así vana seria nuestra fe.
En el mismo contexto bíblico dice: pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, Y YO LES DOY VIDA ETERNA; Y NO PERECERÁN JAMÁS, NI NADIE LAS ARREBATARÁ DE MI MANO. Jn 10:26-27
¿Dudas de sus palabras? ¿Dudas cuando dice que él puede guardar? O ¿quizás no has oído su voz?
El falso cristo del arminianismo no puede decir esto, ya que su promesa de guardar esta limitada.
Sigo analizando tus postulados, tú dices;
.-también hay sentencias y claras consecuencias a los que persisten en pecar y que menoscaban la bendita Gracias de Cristo (véanse algunos de los mensajes a las iglesias de Asia en el Apocalipsis)
Miremos con atención este pasaje;
"El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles". Apocalipsis 3:5
La paciencia es una promesa y un regalo precioso. No se consigue sin lucha. Pero nosotros luchamos como vencedores. Dios no borrará nuestros nombres del libro de la vida. La preciosa verdad bíblica de que los santos perseverarán en fe hasta el fin y serán salvos enfrenta siempre oposición, generación tras generación. No obstante, la verdad perdura, apoyándose firmemente en la fidelidad soberana de Dios para consumar la salvación de sus elegidos. Dios planeó esta salvación en la eternidad, la compró por medio de la muerte de Cristo en la cruz y la aplica mediante el Espíritu Santo.
Romanos 8:30 dice, “a los que justificó, a éstos también glorificó”. En otras palabras, en el transcurso del evento de justificación por medio de la fe que sucede al comienzo de nuestra vida cristiana y el evento de glorificación en la resurrección de nuestros cuerpos (Filipenses 3:21), nadie será abandonado, ni expulsado y a nadie se pedirá rescate “A los que justificó, a éstos también glorificó” – a todos. Dios guardará y santificará a aquellos a quienes ha justificado y se asegurará de que perseveren en la fe hasta el fin y sean salvos, ¿lo crees?
1 Juan 2:19 describe cómo debemos ver a aquellos que aparentemente se apartan de la fe: “Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubieran sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros”. En otras palabras, dejar de perseverar no es una señal de que uno puede ser realmente nacido de nuevo y justificado, para luego perderse. Más bien dejar de perseverar es una señal de que uno nunca realmente fue parte del pueblo regenerado de Dios.
La cita que sugieres es Apocalipsis 3:5 en la cual el Señor Jesús dice, “El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.”
Los arminianos dicen que esta es una cita infalible en contra de la doctrina de la perseverancia de los santos. Asumen que cuando Apocalipsis 3:5 dice que Dios no borrará el nombre de una persona del libro de la vida, significa que Él borra a algunos del libro de la vida, y que éstas son personas que fueron justificadas y más tarde condenadas. Pero ¿es ésta una razón correcta?
La promesa “no borraré su nombre del libro de la vida” no significa que algunos nombres son borrados. Esta cita simplemente le dice al que está en el libro y triunfa en la fe: Nunca borraré tu nombre. En otras palabras, ser borrado del libro es una posibilidad temible, la cual no permitiré que suceda. Te mantendré seguro en el libro. Esta es una de las promesas hechas a aquellos que perseveran y triunfan. No dice que aquellos que no triunfan y se apartan de Cristo estuvieron en el libro y luego fueron borrados.
De hecho, existen dos versículos más en Apocalipsis que parecen enseñar que el tener su nombre escrito en el libro significa que definitivamente perseverará y triunfará. Considera Apocalipsis 13:8. “Y la adoraron todos los moradores de la tierra [a la bestia], cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo”. Este versículo da a entender que aquellos quienes tienen su nombre escrito en el libro de la vida del Cordero “desde el principio del mundo” definitivamente no adorarán a la bestia. Es decir, tener nuestro nombre en el libro de la vida desde el principio del mundo parece significar que Dios no permitirá que fracasemos y que nos dará perseverar en lealtad a Él. Estar en el libro significa que no apostataremos.
El impacto práctico de esta verdad no es que nos descuidemos en cuanto a la fe, amor y santidad. La vida cristiana requiere de atención (Hebreos 3:12), esfuerzo (Lucas 13:24) y empeño (Hebreos 12:14). Antes bien, el impacto que tiene es que descansamos en la seguridad de que no se nos deja solos en esta “batalla de la fe.” El Dios que le llamó es fiel y lo “confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo” (1 Corintios 1:8). “Fiel es el que os llama, el cual también lo hará" [su santificación] (1 Tesalonicenses 5:24). Él perfeccionará la buena obra que comenzó (Filipenses 1:6). Somos guardados por el poder de Dios (1 Pedro 1:5). Debemos perseverar, pues sólo aquellos que perseveren serán salvos (Marcos 13:13). Y perseveraremos, porque Dios está trabajando en nosotros para hacernos aptos en toda buena obra para que hagamos su voluntad (Hebreos 13:21).
Estas son mis ultimas palabra en este tema. Favor hermano enviame las citas aun las espero.
honre a su iglesia y a sus hermanos, estudie su biblia.
Nuestra conciencia y corazón deben estar sujetas a la unica revelacion infalible e inerrante, ¡LA SOLA SCRIPTURA!
Dios les Bendiga.
Néstor Rubilar.
Gracias por su respuesta, deme unos días, porque como pentecostal no cuento con el apoyo que claramente usted cuenta (me refiero a literatura en formato electrónico), pero cuente con mis réplicas en no muchos días, la causa de ellas es porque considero que la posición calvinista es peligrosa para el desarrollo armonioso de creyentes recién convertidos y sugiere un claro atentado a la santidad que Dios angela de nosotros.
Favor me espera y seguimos el debate.
Un abraso en El Señor a usted y los suyos.
no nos defienda tanto, ademas yo siendo pentecostal se de la importancia del calvinismo en la historia (soy profe).
no quedemos como gente ignorante.
No se trata de la historia, es un tema más relevante, veo que usted cree las doctricas que calvino inspira, estas son:
- La Salvación no se pierde
- La predestinación de unos pocos (no todo el mundo tiene el derecho de ser Salvos por Jesús, ya que Dios escogió sólo a unos pocos privilegiados)
- Los dones del Espíritu santo eran sólo mientras se terminaba de construir el cános de las Santas Escrituras, es decir, llevamos en Chile 100 años turbados, lo que creemos como dones espirituales es nada)
Amigo mío, ¿es pentecostal usted?
Recién convertido asistí a una convocatoria pentecostal. Fue la primera y última vez que entré a una convocatoria de este tipo, porque lo que vi allí me espantó, y me hizo aborrecer el pentecostalismo para siempre. El "ungido" de turno, venido desde América, había sido anunciado por toda la ciudad con grande aparato propagandístico. Se invitaba a todos a venir al lugar en donde el "ungido" predicaría el "evangelio" y sanaría a todos los enfermos. Sentado en mi banca presencié, con dolor de corazón, lo que el príncipe de este mundo es capaz de inculcar en los corazones de sus siervos. El "evangelio" predicado fue una serie de textos que hablan de sanidad, muy mal interpretados, con los que bombardeó la psique de los presentes. Luego, el payaso religioso hizo levantar a todos los presentes (yo no me levanté) y a todos, inconversos y creyentes que habían en la sala, les hizo "rezar" ¡¡el Padrenuestro!! Y al fin, entre sollozos y a gritos, invitó a los enfermos "que tuvieran fe" que se levantaran sanados. No sanó a nadie. Y a la salida, vi a muchos de los enfermos llorar llenos de pena porque no habían sido sanados. ¿Son salvos estos hijos de Satanás y los que siguen sus enseñanzas? Más adelante supe que este "sanador" había tratado de curar a la hija inválida de un hermano y como tampoco la sanó, tuvieron que meterse por medio varias personas a fin de evitar que el padre de la niña, viendo a su hija llorar desilusionada, le diera una paliza al "ungido."
Termino, pues, reiterando que, como en el romanismo, en las sectas falsas, en las religiones falsas, pueden haber elegidos de Dios en los grupos pentecostales o carismáticos, pero cuando éstos vienen a la Luz, salen de las tinieblas para sentarse a los pies del Señor, vestidos de salvación y en su juicio cabal para comprender, asimilar y predicar Sus verdaderas enseñanzas: el Evangelio de la Gracia Soberana de Dios.
O.B.C
atte,
el profe.
Yo por mi parte concuerdo plenamente con lo expuesto por su artículo, realmente al estudiar la Biblia, y a algunos de nuestros hermanos del pasado, podría decir que soy reformado en cuanto a la doctrina, pero prefiero llamarme un seguidor de Jesucristo.
La predestinación es de Dios, a Él pertenece todo, por Su voluntad destinó a algunos a vida eterna y a otros a condenación eterna, y no por algo que nosotros (a quien Él eligió como sus hijos)hubiesemos hecho, Él no le impresionó nada de nosotros, Él sólo vió a pecadores como el resto, pero por Su misericordia nos salvo. Dios dice que tendrá misericordia del que tendra misericordia, y eso es maravilloso.
Ahora muchos dirán entonces para que predicar el evangelio, respondo a estas personas, nuestro Señor Jesús nos mandó a predicar el evangelio a toda criatura, como dijo un pastor si yo supiese quien son los salvados porque llevan una marca en la espalda, entonces iría detrás de ellos y todo listo, pero no lo sabemos. Debemos predicar el evangelio de salvación a todos, Su Palabra es espada, muy cortante, las personas no quieren escuchar el evangelio, y como hijos de Dios no podemos rebajar el evangelio de Cristo para darle el gusto a aquellos que no quiern creer. Es por esto, que por nuestras propias fuerzas y corazón no podemos escoger a Dios, sino que es Dios mismo quien pone el deseo en nosotros de buscarle y ser hijos de Dios. Es acaso Dios injusto por escoger a algunos, como dijo el apóstol Pablo. ¿quién eres tú para que alterques con Dios? Todo aquel que quiera venir a Dios venga confiadamente, y si es así esa persona ha sido escogida, no es eso maravilloso. Como dijo C. Spurgeon:
Permitid, entonces, que os haga una pregunta: ¿Hay aquí alguien esta mañana que desee ser santo, que desee ser regenerado, y abandonar el pecado para vivir en santidad? Si alguno responde que sí, el tal es elegido. Pero habrá otro que quizá diga: "No; no necesito ser santo, ni me agrada la idea de tener que dejar mis pasiones y vicios". Y los que así habláis, ¿por qué os quejáis, pues, de que Dios no os haya escogido para eso? Porque si hubierais sido elegidos, no os habría gustado, según vuestra propia declaración; y hubierais respondido que no os importaba. ¿No reconocéis que preferís la embriaguez a la sobriedad, y la indecencia al decoro? Amáis los placeres mundanos más que la religión; ¿por qué murmuráis, entonces, de que Dios no os haya elegido para vivir en ella? Si la amáis, es que Él os ha escogido; y si no, ¿qué derecho tenéis a decir que Dios debía haberos dado lo que no os gustaba? Imaginaos que yo tuviera en mi mano algo que no fuera de vuestro aprecio, y decidiera regalarlo a determinada persona; ¿verdad que no os quejaríais por ello?
No creo que fuerais tan necios como para protestar que otro hubiera recibido lo que para vosotros no era de ningún valor. Por lo que habéis dicho antes, muchos no deseáis la religión; no queréis tener un corazón nuevo y un espíritu recto; no apreciáis el perdón de los pecados ni la santificación; no ansiáis ser elegidos para estas cosas; entonces, ¿por qué os doléis enojados? ¿Por qué os quejáis contra Dios de que Él haya dado estas cosas, que para vosotros son como hojarasca, a los que ha elegido? Si os son preciosas y las deseáis, ahí están para vosotros. Dios da abundantemente a todos los que piden; pero, antes de nada, El pone el deseo en vuestro corazón; de otra forma jamás hubieseis querido. Si anheláis todo esto, Él os ha escogido para que lo tengáis; pero si no, ¿quiénes sois vosotros para censurar a Dios, cuando vuestro terrible deseo es el que os impide amar estas cosas; vuestro mismo yo, el que os hace odiarlas?
Creo que la predestinación es una docrina bíblica, acaso olvidamos que Dios elegió también la nación de Israel como Su pueblo, y Dios mismo dijo que eran un pueblo insignificante, eligió a la tribu de Leví como sacerdotes, el Señor eligió a sus discípulos, hay muchaevidencia como para no dejar de tomar en cuenta esta tremenda verdad.
He aprendido de la Palabra de Dios, que no tengo nada de que gloriarme en mí, no había mérito alguno en mi, sino que por la gracia y misericordia de Dios soy lo que soy. Puedo estar confiado que Él me salvó por Jesucristo, y participó de la justicia de Cristo como hijo de Dios.
Que nuestro Dios le bendiga en el amor de Cristo Jesús.
Saludos desde Chile
Pablo