CERRANDO LA PUERTA A OTROS
- ¡Pobres de vosotros, escribas y fariseos farsantes, porque les cerráis la puerta del Reino
del Cielo en la cara a los demás! Vosotros mismos no entráis, pero tampoco les dejáis entrar a los que lo intentan. Mateo 23:13
Los versículos 13 al 26 forman la denuncia más terrible y explícita que encontramos en el Nuevo
Testamento. Como Plummer escribía, "estos ayes son como un trueno por su incontestable
Severidad, y como un relámpago por su exposición indiscriminada... Iluminan al mismo tiempo que
Hieren."
El peor enemigo de Dios, es la religión sustentada por fundamentos y tradiciones humanas.
Los resultados nefastos de tener un seudo cristianismo lleno de costumbres son notorios hoy en nuestros templos. Si el creyente sencillo no se conforma al molde institucional este queda automáticamente excluido del cielo. Existen predicadores con un celo farisaico capaces de cerrarles las puertas de la eternidad a todos los que no se conforman a su regla o ejemplo.
Si el hermano no viste y anda como el modelo a seguir, se imputa automáticamente el apellido de hermanito, si no es amigo de algún personaje influyente en el medio eclesial, este es un hermano de poca monta (no tiene peso), si el hermano por las dificultades y obligaciones de la vida solo asiste al templo los domingos, este es un hermano dominguero de poco valor, tal como lo era un prosélito para el fariseo estricto. Si el hermano no tiene muchas “manifestaciones”, este es un hermano carnal y poco espiritual. Todas estas cosas que detallo son prácticas comunes en muchas iglesias pentecostales. Como no olvidarlo, si el hermano se dedica un poco más al estudio de las escrituras, este es un hermano letrita.
Y si tiene opinión, este es un rebelde que no se somete.
Nuestro Señor Jesús, enfrento toda esta maquinaria religiosa, mostrando que el culto que amaban los fariseos era su tradición, sus obras y rigurosidad. ¡Ellos perdieron a Dios en medio de sus tradiciones!
En este pasaje, Jesús dirige una serie de siete ayes contra los escribas y fariseos hipócritas. La versión Reina-Valera empieza cada uno de ellos con la exclamación «¡ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas!» La palabra griega para ay es uai. Es difícil de traducir, porque incluye no solo ira sino también lástima. Hay aquí justa indignación; pero es la indignación del corazón de amor, quebrantado por la ceguera testaruda de las personas. Hay aquí, no solamente un aire de denuncia manifiesta; también hay una atmósfera de tragedia lamentable. La palabra hipócrita sale aquí una y otra vez. La palabra griega hypokrités quería decir en un principio uno que contesta; y luego llegó a usarse especialmente para designar al que tomaba parte en un diálogo en la escena; es la palabra griega normal para actor. De ahí pasó a significar un actor en el peor sentido de la palabra, un farsante, uno que representa un papel, que se pone una máscara, para ocultar sus verdaderas
intenciones, que representa un personaje ficticio mientras interiormente sus pensamientos y
sentimientos son muy diferentes. Para Jesús; los escribas y fariseos eran hombres que estaban representando un papel. Lo que quería decir era que su idea de la religión consistía en gestos externos, ponerse filacterias y flecos elaborados, la meticulosa representación de reglas y normas de la Ley. Pero en el corazón no tenían más que amargura y envidia y orgullo y arrogancia. Para Jesús, estos escribas y fariseos eran hombres que, bajo una máscara de piedad elaborada, ocultaban corazones en los que dominaban sentimientos y emociones que nada agradaban a Dios. Y esa acusación sigue aplicándose en mayor o ,menor grado a cualquier persona que lleva una vida con la suposición de que la religión consiste en observancias y actos externos.
- ¡Pobres de vosotros, escribas y fariseos farsantes, porque les cerráis la puerta del Reino
del Cielo en la cara a los demás! Vosotros mismos no entráis, pero tampoco les dejáis entrar a los que lo intentan. Mateo 23:13
Los versículos 13 al 26 forman la denuncia más terrible y explícita que encontramos en el Nuevo
Testamento. Como Plummer escribía, "estos ayes son como un trueno por su incontestable
Severidad, y como un relámpago por su exposición indiscriminada... Iluminan al mismo tiempo que
Hieren."
El peor enemigo de Dios, es la religión sustentada por fundamentos y tradiciones humanas.
Los resultados nefastos de tener un seudo cristianismo lleno de costumbres son notorios hoy en nuestros templos. Si el creyente sencillo no se conforma al molde institucional este queda automáticamente excluido del cielo. Existen predicadores con un celo farisaico capaces de cerrarles las puertas de la eternidad a todos los que no se conforman a su regla o ejemplo.
Si el hermano no viste y anda como el modelo a seguir, se imputa automáticamente el apellido de hermanito, si no es amigo de algún personaje influyente en el medio eclesial, este es un hermano de poca monta (no tiene peso), si el hermano por las dificultades y obligaciones de la vida solo asiste al templo los domingos, este es un hermano dominguero de poco valor, tal como lo era un prosélito para el fariseo estricto. Si el hermano no tiene muchas “manifestaciones”, este es un hermano carnal y poco espiritual. Todas estas cosas que detallo son prácticas comunes en muchas iglesias pentecostales. Como no olvidarlo, si el hermano se dedica un poco más al estudio de las escrituras, este es un hermano letrita.
Y si tiene opinión, este es un rebelde que no se somete.
Nuestro Señor Jesús, enfrento toda esta maquinaria religiosa, mostrando que el culto que amaban los fariseos era su tradición, sus obras y rigurosidad. ¡Ellos perdieron a Dios en medio de sus tradiciones!
En este pasaje, Jesús dirige una serie de siete ayes contra los escribas y fariseos hipócritas. La versión Reina-Valera empieza cada uno de ellos con la exclamación «¡ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas!» La palabra griega para ay es uai. Es difícil de traducir, porque incluye no solo ira sino también lástima. Hay aquí justa indignación; pero es la indignación del corazón de amor, quebrantado por la ceguera testaruda de las personas. Hay aquí, no solamente un aire de denuncia manifiesta; también hay una atmósfera de tragedia lamentable. La palabra hipócrita sale aquí una y otra vez. La palabra griega hypokrités quería decir en un principio uno que contesta; y luego llegó a usarse especialmente para designar al que tomaba parte en un diálogo en la escena; es la palabra griega normal para actor. De ahí pasó a significar un actor en el peor sentido de la palabra, un farsante, uno que representa un papel, que se pone una máscara, para ocultar sus verdaderas
intenciones, que representa un personaje ficticio mientras interiormente sus pensamientos y
sentimientos son muy diferentes. Para Jesús; los escribas y fariseos eran hombres que estaban representando un papel. Lo que quería decir era que su idea de la religión consistía en gestos externos, ponerse filacterias y flecos elaborados, la meticulosa representación de reglas y normas de la Ley. Pero en el corazón no tenían más que amargura y envidia y orgullo y arrogancia. Para Jesús, estos escribas y fariseos eran hombres que, bajo una máscara de piedad elaborada, ocultaban corazones en los que dominaban sentimientos y emociones que nada agradaban a Dios. Y esa acusación sigue aplicándose en mayor o ,menor grado a cualquier persona que lleva una vida con la suposición de que la religión consiste en observancias y actos externos.
Hay un supuesto dicho de Jesús que no figura en los evangelios: «La llave del Reino han
escondido.» Su condenación de aquellos escribas y fariseos era porque, no solo no entraban en el Reino ellos mismos, sino porque le cerraban la puerta en la cara a los que procuraban entrar. ¿Qué quería decir Jesús con esta acusación? Ser un ciudadano del Reino del Cielo, y hacer la voluntad de Dios, son una y la misma cosa. Los fariseos creían que hacer la voluntad de Dios era observar sus millares de reglas y normas insignificantes; y nada podía estar más lejos de ese Reino cuyo componente.: básico es el amor. Cuando la gente
trataba de encontrar la manera de entrar en el Reino del Cielo, los fariseos les presentaban estas reglas y normas, lo que equivalía realmente a cerrarles la puerta en la cara.
Los fariseos preferían sus ideas de la religión a la de Dios. Habían olvidado la verdad fundamental de que, si uno quiere enseñar a otros, debe primero escuchar a Dios. El peligro más grave que acecha a cualquier maestro o predicador es el de elevar sus propios prejuicios a la categoría de principios universales, y sustituir la verdad de Dios por sus propias ideas. Cuando hace eso, ya no es un guía, sino una barrera que impide la entrada al Reino; porque descarriado él, descarría también a
otros.
escondido.» Su condenación de aquellos escribas y fariseos era porque, no solo no entraban en el Reino ellos mismos, sino porque le cerraban la puerta en la cara a los que procuraban entrar. ¿Qué quería decir Jesús con esta acusación? Ser un ciudadano del Reino del Cielo, y hacer la voluntad de Dios, son una y la misma cosa. Los fariseos creían que hacer la voluntad de Dios era observar sus millares de reglas y normas insignificantes; y nada podía estar más lejos de ese Reino cuyo componente.: básico es el amor. Cuando la gente
trataba de encontrar la manera de entrar en el Reino del Cielo, los fariseos les presentaban estas reglas y normas, lo que equivalía realmente a cerrarles la puerta en la cara.
Los fariseos preferían sus ideas de la religión a la de Dios. Habían olvidado la verdad fundamental de que, si uno quiere enseñar a otros, debe primero escuchar a Dios. El peligro más grave que acecha a cualquier maestro o predicador es el de elevar sus propios prejuicios a la categoría de principios universales, y sustituir la verdad de Dios por sus propias ideas. Cuando hace eso, ya no es un guía, sino una barrera que impide la entrada al Reino; porque descarriado él, descarría también a
otros.
4 Comments:
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Sin embargo el viejo Apóstol dice de ellos; “ustedes son mi corona de gloria y el sello de mi apostolado”.
Hoy un neo fariseísmo ciega la visión del cristiano moderno, este no puede ver la necesidad del débil, del que ignora, del que carece de atención. Muchos buscan la gloria y la pompa dentro del marco institucional y reconocimiento humano más que divino.
Dios nos guarde de este mal.
NRG.
y estos andan con la regla y balanza en el bolsillo y colocan a su prójimo en las categorías Cristino A,B,C.
En estos tiempos encontramos mucho farisaísmo en nuestros templos mucha religiosidad y poco cristianismo autentico.
Esta es la forma en que el pueblo de Dios debe edificarse mutuamente, alentarse a perseverar, sin embargo, de muchos hoy en día solo brota juicio y menoscabo.
Rom 14:19 "Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación."
Que Nuestro Señor nos ayude a autoexaminarnos y a tener conciencia que somos polvo.
Mat 7:2 "Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido."
A Dios sea la Gloria.
hno jaime.
la tierra esta esperando la manifestación de los hijos de Dios y eso no mas que que decir que esta esperando que los hijos de Dios le muestren al mundo el amor de Cristo
que egoístas hemos sido guardando para nosotros tan hermoso tesoro las tradiciones han ido matando el amor. si Cristo nos amo tanto como para despojarse de su gloria vivir como uno de nosotros y morir por nosotros quienes somos para juzgar a nuestros hermanos ,¿cuanta paciencia ha tenido DIOS para con nosotros? cuantas veces nos ha perdonado, y hemos esperado en su misericordia su restauración ,nadie que le haya fallado ha Dios espera ver un dedo acusador solo espera recibir amor nos vasta el peso de nuestra propia conciencia y el dolor de haberle fallado ha DIOS
para arrepentirnos.
Dios no hace exepcion de personas
el fariseo si,en cierta forma podriamos decir que el fariseo moderno es aquel que se ha convertido en un activista,puede tener un buen puesto en la iglesia,hace todo lo humanamente correcto osea se considera demasiado bueno como apuntar o juzgar a los demas que no son como el busca su propia gloria no la de Dios simpre esta esperando ser reconocido trabaja para los demas pero no por amor si no en busca de reconocimiento.
Dios ya nos ha bendecido bastante es hora de dejar de fingir que estamos haciendo bien nuestro trabajo somos reponzables de la condiciòn de esta generacòn y de la proxima si no nos amamos entre nosotros como podremos pretender amar a los demas
es hora de que regresemos con el amor de Dios y la biblia dice que:
Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres,y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve,El amor es sufrido,es benigno;el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;
no hace nada indebido,no busca lo suyo,no se irrita,no guarda rencor;no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos;
mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.
Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.
Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor
amèn.
Dios te bendiga muchisimo
con cariño tu amiga sandrita