I. Aunque los hipócritas y otros hombres no regenerados pueden vanamente engañarse a sí mismos con esperanzas falsas y presunciones carnales de estar en el favor de Dios y en estado de salvación; (1) cuya esperanza perecerá; (2) sin embargo, los que creen verdaderamente en el Señor Jesús y le aman con sinceridad, esforzándose por andar con toda buena conciencia delante de él, pueden en esta vida, estar absolutamente seguros de que están en el estado de gracia, (3) y pueden regocijarse en la esperanza de la gloria de Dios; y tal esperanza nunca les hará avergonzarse.(4)
1. Job 8:13,14; Miqueas 3:11; Deuteronomio 29:19; Juan 8:41.
2. Mateo 7:22,23.
3. 1 Juan 2:3; 5:13 y 3:14,18,19,21,24.
4. Romanos 5:2,5.
II. Esta seguridad no es una mera persuasión presuntuosa y probable, fundada en una esperanza falible; (1) sino que es una seguridad infalible de fe basada en la verdad divina de las promesas de salvación, (2) en la demostración interna de aquellas gracias a las cuales se refieren las promesas, (3) en el testimonio del Espíritu de adopción testificando a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios; (4) este Espíritu es la garantía de nuestra herencia, y por EL cual somos sellados hasta el día de la redención.(5)
1. Hebreos 6:11,19.
2. Hebreos 6:17,18.
3. 2 Pedro 1:4,5,10.11; 1 Juan 2:3; 3:14; 2 Corintios 1:12.
4. Romanos 8:15,16.
5. Efesios 1:13,14; Efesios 4:30; 2 Corintios 1:21,22.
III. Esta seguridad infalible no corresponde completamente a la esencia de la fe, sino que un verdadero creyente puede esperar mucho tiempo y luchar con muchas dificultades antes de ser participante de tal seguridad; (1) sin embargo, siendo capacitado el creyente por el Espíritu Santo para conocer las cosas que le son dadas gratuitamente por Dios, puede alcanzarlas sin una revelación extraordinaria por el uso correcto de los medios ordinarios; (2) y por eso es el deber de cada uno ser diligente para asegurar su llamamiento y elección; (3) para que su corazón se ensanche en la paz y en el gozo del Espíritu Santo, en amor y gratitud a Dios, y en la fuerza y alegría de los deberes de la obediencia, que son los frutos propios de esta seguridad: (4) así de lejos está esta enseñanza de inducir a los hombres a la negligencia. (5)
1. Isaías 50:10; 1 Juan 5:13; Marcos 9:24; Salmos 88 y 77:1-12.
2. 1 Corintios 2:12; 1 Juan 4:13; Hebreos 6:11,12; Efesios 3:17,19.
3. 2 Pedro 1:10.
4. Romanos 5:1,2,5; 14:17; 15:13; Salmos 119:32 y 4:6,7; Efesios 1:3,4.
5. 1 Juan 2:1,2; Romanos 6:1,2; Tito 2:11,12,14; 2 Corintios 7:1; Romanos 8:1,12; 1 Juan 3:2,3; Salmos 130:4; 1 Juan 1:6,7.
IV. La seguridad de la salvación de los verdaderos creyentes puede ser, en diversas maneras, zarandeada, disminuida o interrumpida; por la negligencia en preservarla; por caer en algún pecado especial, que hiera la conciencia y contriste el Espíritu; por alguna tentación repentina o vehemente; por retirarlos Dios la luz de su rostro y permitiendo, aun a los que le temen, (1) que caminen en tinieblas, y que no tengan luz; sin embargo, nunca quedan totalmente destituidos de aquella simiente de Dios, y de la vida de fe, de aquel amor de Cristo y de los hermanos, de aquella sinceridad de corazón y conciencia del deber. De todo lo cual, por la operación del Espíritu, esta seguridad puede ser revivida en su debido tiempo; (2) y por todo lo cual, mientras tanto, los verdaderos creyentes son sostenidos para que no caigan en la desesperación total. (3)
1. Cantares 5:2,3,6; Salmos 51:8,12,14; Efesios 4:30,31; Salmos 77:1-10; Mateo 26:69-72; Salmos 31:22 y 8;
Isaías 50:10.
2. 1 Juan 3:9; Job 13:15; Lucas 22:32; Salmos 73:15 y 51:8,12; Isaías 50:10.
3. Miqueas 7:7-9, Jeremías 32:40; Isaías 54:7-10; Salmos 22:1; y Salmo 88.

God Has Chosen Us In Him Before the Foundation of the Earth
By John Piper March 1, 1992
Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo... Efesios 1:4
Es posible que cristianos verdaderos, con una genuina fe salvadora, pasen por períodos en que no tengan una plena certeza de la esperanza. Juan dice en 1ra de Juan 5:13, “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna.” En otras palabras, un compromiso sincero del corazón hacia Cristo, y una auténtica unión con Cristo, no siempre van de la mano con sentimientos fuertes de seguridad. La fe puede ser auténtica aún cuando el sentimiento de seguridad sea débil. Pero Dios nos ordena ser diligentes y celosos en nuestra búsqueda de una seguridad plena. Porque en eso es donde se encuentran el gozo y la libertad y el poder.
Existen dos formas de buscar seguridad. Una es el examinarse a sí mismo y ver las evidencias de que el dominio del pecado ha sido quebrado y de que tenemos deseos y disciplinas nuevos. Esto es lo que Pedro quiso decir cuando exhortó, “Así que, hermanos, sed tanto más diligentes para hacer firme vuestro llamado y elección” (2 Pedro 1:10). Y es lo que Pablo busca expresar cuando dice, “Poneos a prueba para ver si estáis en la fe; examinaos a vosotros mismos. ¿O no os reconocéis a vosotros mismos que Jesucristo está en vosotros, a menos de que en verdad no paséis la prueba?” (2 Corintios 13:5).
Pero una tarde en el jardín del asilo de San Alban se puso a leer una Biblia. Dios enfocó su atención, no en la realidad subjetiva de su propia condición, sino en la realidad objetiva de la obra de Dios en Cristo. Leyó Romanos 3:25: “a quien Dios exhibió públicamente como propiciación por su sangre a través de la fe, como demostración de su justicia, porque en su tolerancia, Dios pasó por alto los pecados cometidos anteriormente.” Cowper escribió después acerca de ese momento: “Recibí de inmediato la fortaleza para creerlo y brillaron sobre mí los maravillosos haces del Sol de Justicia. Vi la suficiencia del pacto que El había hecho, mi perdón sellado en Su sangre y toda la grandeza y plenitud de Su justificación. En un instante creí, y recibí el evangelio… si no hubiera sido porque el brazo del Todopoderoso me sostuvo, creo que habría muerto de gratitud y gozo. Mis ojos se llenaron de lágrimas y mi voz se quebró; sólo pude mirar hacia el cielo en temor silencioso, sobrecogido de amor y maravilla. (Gilbert Thomas, William Cowper and the Eighteenth Century, 132)
Esta es la convicción que me mueve ahora al empezar una serie de ocho mensajes previos a la Pascua con el tema: EL PROPOSITO INVENCIBLE DE DIOS: FUNDAMENTOS PARA UNA SEGURIDAD PLENA. Dios tiene el propósito indetenible, inderogable, invencible de salvar a su pueblo, y mientras más meditemos en lo que El ha hecho para lograr infaliblemente su propósito, más profunda y viva será nuestra seguridad. A Dios le encanta glorificar el valor de su obra objetiva convirtiéndola en la base de nuestra seguridad subjetiva.
Comencemos donde Pablo empieza en Efesios 1:3-4.
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en El antes de la fundación del mundo…
Pablo comienza bendiciendo a Dios. Le bendice como a quien nos ha bendecido con toda bendición que el cielo puede dar. Y el primer fundamento que Pablo menciona para este hecho seguro es que “Dios nos escogió en Cristo antes de la fundación del mundo.”
Así que mi primer mensaje es: El propósito de Dios en la salvación de su pueblo es invencible – no puede fallar- porque se basa primeramente no en que nosotros hayamos escogido a Dios, sino en que Dios nos ha escogido a nosotros. El verso 4 dice: “[Dios] nos escogió en El [Cristo] antes de la fundación del mundo.”
Tu salvación no comenzó con tu decisión de creer en Cristo- una decisión que fue real y necesaria. Tu salvación comenzó antes de la creación del universo cuando Dios planificó la historia de la redención, ordenó la muerte y la resurrección de su Hijo, y te escogió para que fueras suyo a través de Cristo. Esta es una gran base objetiva para la seguridad. Y debemos analizarla a fondo.
Hay muchas, muchas personas que no creen esto. No creen que Dios escogió quién sería salvo y quién sería rechazado y abandonado a incredulidad y rebelión. Insisten en que este texto solo enseña que Dios escogió a Cristo y a un número indefinido de aquellos que eligen estar en Cristo por fe. Ellos dicen que Efesios 1:4 no es una elección o selección de individuos, sino una elección de Cristo y la iglesia; pero cuáles individuos forman parte de la iglesia no lo decide Dios. Es como la final de fútbol. Las autoridades nacionales no escogen un equipo específico de hombres para ir a la final; eligen que vayan los ganadores de las semi-finales, cualesquiera que sean. Dios no elige quién estará en Cristo y quién será salvo. Eso descansa en última instancia en el poder de la voluntad autónoma del hombre, que Dios no gobierna.
Ellos dicen que la frase del verso 4 es prueba de esta interpretación: “nos escogió en él.” Pero estas palabras no esclarecen el asunto. Si a algo apuntan estas palabras, es en el sentido contrario: dice que él nos escogió. No una masa indefinida de personas, sino a nosotros, a ti y a mi personalmente. Él nos escogió. La palabra significa seleccionar de un grupo mayor. Y la manera en que lo hizo fue en relación a Cristo. Cristo no fue una idea de último momento con respecto a la elección. Dios nos escogió para alcanzar la salvación en Cristo, no separados de Cristo. Pero fue a nosotros a quienes eligió. No se fuerza para nada el sentido de las palabras al decir que Dios escogió personas específicas para ser sus hijos por medio de su unión con Cristo.
Pero yo digo que usar sólo las palabras del verso 4 probablemente no resuelve finalmente este asunto. Sin embargo si vemos lo que Pablo dice sobre estos temas en otros textos podemos estar seguros de lo que quiso decir, esto es, que Dios escogió su pueblo individual y personalmente antes de la fundación del mundo para ser salvos; y que él los escogió para ser salvos a través de la unión de ellos con Cristo.
Primero observen cuál es el objetivo de la elección de Dios en 1 Corintios 1:27-30. 27 sino que Dios ha escogido lo necio del mundo, para avergonzar a los sabios; y Dios ha escogido lo débil del mundo, para avergonzar a lo que es fuerte; 28 y lo vil y despreciado del mundo ha escogido Dios; lo que no es, para anular lo que es; 29para que nadie se jacte delante de Dios.
Lo que este texto dice con claridad es que Dios escogió tipos específicos de personas para que estén en la iglesia. Él no solo seleccionó a la iglesia y dejó su composición en manos del hombre. Él escogió individuos necios y los llamó a Cristo. Escogió algunos individuos débiles y los llamó a Cristo. Escogió algunos individuos viles y despreciados y los llamó a Cristo. Para que nadie se jacte en nadie sino en el Señor.
Y para dejarlo más claro que el agua, él dice en el verso 30 (literalmente): “Mas por obra suya [de Dios] estáis vosotros en Cristo Jesús.” O como dice la RV1960: “Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús.” O como dice la NVI: “Pero gracias a él ustedes están unidos a Cristo Jesús.” En otras palabras, es como si Pablo supiera que algún día vendría alguien a decir que Dios no escoge quién está en Cristo, sino que sólo escoge a Cristo y a cualquiera que se une a Cristo. Así que en los versos 27-29 dice que Dios escoge a los individuos que compondrán la iglesia en Cristo. Y en el verso 30 añade que es por la obra de Dios que son puestos en Cristo.
La razón objetiva, gloriosa, inamovible por el cual eres cristiano es que Dios te escogió para serlo. Dios te puso en Cristo. Así que digo junto con Pablo (en el verso 26) “¡Considerad, hermanos, vuestro llamamiento!” ¡Considera cómo llegaste a estar en Cristo! Piensa en ello. Quitará toda jactancia del hombre y se la dejará solamente a Dios. Así que el verso 31 termina la sección: “el que se gloría, que se gloríe en el Señor.” Esta es la jactancia de la seguridad. Esta es la exaltación que viene de considerar nuestro llamado y elección, y al ver que todo es de parte de Dios, y de sentir una tremenda paz, confianza, valor, fuerza y amor que crece dentro nuestro que nos da fuerzas para enfrentar cualquier oposición. Porque “¿Quién acusará a los escogidos de Dios?” (Romanos 8:33)
Santiago 2:5 enseña lo mismo desde un punto de vista ligeramente diferente: Dios escogió a los pobres para venir a la fe y pertenecer a la iglesia, así que cuídate de no menospreciarlos. Hermanos míos amados, escuchad: ¿No escogió Dios a los pobres de este mundo para ser ricos en fe y herederos del reino que El prometió a los que le aman? Pero vosotros habéis menospreciado al pobre.
De nuevo vemos aquí que Dios ha escogido, no a una masa indefinida de personas, sino a individuos pobres específicos para ser ricos en fe y para ser tratados de una manera determinada. La naturaleza personal e individual de la elección tiene consecuencias muy prácticas. Si Dios ha escogido traer al pobre a Cristo, ¡no lo menosprecies!
Vuelvo a Efesios 1:4, “según nos escogió en Cristo antes de la fundación del mundo.” Y termino con mi propia confesión personal de fe en esta gran verdad bíblica de la elección.
Antes de la creación del mundo Dios pensó en mí. Él puso su mirada en mí y me escogió para sí. No me eligió porque estaba ya en Cristo gracias a mis propias obras, sino para que pudiera estar en Cristo. No me eligió porque me vio creyente, sino para que pudiera convertirme en uno. No me eligió porque yo lo escogí a él, sino para que yo pudiera elegirlo a él. No me eligió porque yo fuera santo o bueno sino para que pudiera volverme santo y bueno.
Todo lo que soy y todo lo que espero ser está arraigado en que Dios libremente me escogió a mí. Mi fe, mi esperanza, mis obras no son la base de la gracia seleccionadora sino sólo su resultado. Así que no hay lugar para gloriarse excepto en Dios. Y frente al temor y a la pérdida de la seguridad y a todos mis defectos personales, declaro esta palabra de confianza: “¿Quién acusará a los escogidos de Dios!” (Romanos 8:33).
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Es un extraordinario libro que detalla con precisión el pensamiento teológico de uno de los gigantes de la predicación expositiva.
Spurgeon ha sido olvidado. Se habla mucho de él, se citan sus sermones en los pulpitos y muchos predicadores compran sus comentarios y libros de sermones, pero poco se conoce de las doctrinas que el predico.
Poco se sabe de su lucha contra las herejías arminianas y el modernismo que atacaba a la iglesia.
Este relato de spurgeon, no esta ajeno a la realidad de nuestros días, hoy están común escuchar desde un pulpito las mas grandes atrocidades. Recuerdo en una reunión escuchar a un predicador decir que Cristo en la cruz se volvió un pecador, y ha este mismo predicador decir que a la luz de las escrituras la salvación se pierde.
Pero toda esta inmundicia puede ser aceptada con un poco de lágrimas y cánticos que amenicen la jornada.
Cuanto necesitamos hombres como spurgeon, él no tenia miedo de sostenerse con decisión a favor de la verdad, aunque le significara quedar solo. Hoy el predicador promedio tiene miedo de predicar todo el consejo de Dios, y más aun ni pensar en predicar la seguridad de la salvación. “OH Dios como necesitamos hombres que te exalten a ti y no busquen el favor de los hombres”.
Predicar la palabra de Dios fue su única pasión, recuerdo la enseñanza de un amado pastor que en el pulpito de la iglesia que pastoreaba, mantenía un pañito que cubría la Biblia. Aquel paño no era muy fino, pero tenía un mensaje poderoso para el predicador que llegaba hasta allí, decía: PREDICA LA PALABRA.
Necesitamos predicadores de la Palabra, no comentadores de cuentos de viejas.
N. Rubilar G.
EL ARMINIANISMO OSCURECE LA GRACIA
Por Iain Murray
The Banner of Truth Trust
Una segunda razón por la cual Spurgeon se opuso al arminianismo tan enérgicamente era que vio que el espíritu de aquel sistema conduce directamente al legalismo, pues si bien los Arminianos evangélicos niegan la salvación por, las obras, la tendencia de los errores que sostienen les lleva a dar mayor importancia a la actividad del pecador, y a dirigir el énfasis primordialmente hacia la voluntad y el esfuerzo humanos.
Este es el resultado lógico de un sistema que considera que la decisión humana es el factor crucial para determinar quién es salvo, y que representa la fe como algo que todo hombre puede ejercer si así lo desea. El Dr. Graham, por ejemplo, escribe: "No conocemos a Cristo a través de los cinco sentidos físicos, pero le conocemos a través del sexto sentido que Dios ha dado a todo hombre: la capacidad de creer”. Si Dios ha dado esta capacidad a todos los hombres, el punto decisivo ha de depender de la reacción humana, ya que es evidente que no todos son salvos. Esta consecuencia es aceptada por el arminianismo: "Este amor de Dios", dice el Dr. Graham, "que es inconmensurable, inconfundible e infinito, este amor de Dios que abarca todo lo que un hombre es, puede ser rechazado por completo. Dios no forzará a ninguno a aceptarle contra su voluntad… Pero si tú realmente lo deseas, es preciso que creas; tienes que tomarlo" . La intención es hacer énfasis en el "tú", y de modo inevitable se da la impresión de que sólo nuestra fe puede salvarnos --como si la fe fuera la causa de la salvación. Esto es el mismísimo reverso del concepto de Spurgeon sobre el espíritu de la predicación del Evangelio. "Yo no podría predicar como arminiano" dice, y en el siguiente pasaje nos declara exactamente por qué: "Lo que el arminiano desea hacer es despertar la actividad del hombre; lo que el arminiano desea hacer es suprimirla de una vez para siempre, para mostrarle que está perdido y en ruinas, y que sus actividades no están ahora en lo más mínimo a la altura de la obra de conversión; que debe mirar las cosas de arriba. Ellos procuran hacer que el hombre se levante; nosotros procuramos derribarlo Y hacer que se dé cuenta de que está en las manos de Dios, y que lo que le corresponde sujetarse a Dios y clamar: «Señor, salva o perecemos». Sostenernos que el hombre no está nunca tan cerca de la gracia como cuando empieza a comprobar que no puede hacer nada en absoluto. Cuando dice: «Puedo orar, puedo creer, puedo hacer esto, y, lo otro», se perciben en su frente los signos de la propia suficiencia y la arrogancia”.
El arminianismo, haciendo que el amor y la salvación de Dios dependan del cumplimiento de ciertas condiciones por parte del pecador, en vez de ser enteramente de gracia, fomenta un error que es preciso combatir con la máxima energía: "¿No veis en seguida", dice Spurgeon, "que esto es legalismo; que esto es hacer que nuestra salvación dependa de nuestra obra; que es hacer que nuestra vida eterna dependa de algo que hacemos? Más aún, la misma doctrina de la justificación, tal como la predica un arminiano, no es otra cosa que la doctrina de la salvación por las obras, a fin de cuentas; pues siempre piensa que la fe es una obra de la criatura, y una condición para ser aceptado. Es tan falso decir que un hombre se salva por la fe considerada como obra, como decir que se salva por las obras de la Ley. Somos salvos por la fe como don de Dios, y como primera señal de su favor eterno para con nosotros; pero no es la fe como obra nuestra lo que salva; de otra manera seríamos salvos por las obras, y no totalmente por la gracia”. "Nosotros no le hemos pedido que hiciese el pacto de la gracia" declara en otro sermón. «No le hemos pedido que nos eligiera. No le hemos pedido que nos redimiese. Estas cosas fueron efectuadas antes que naciésemos. No le hemos pedido que nos llamara por su gracia, pues, ¡ay de nosotros!, no conocíamos el valor de ese llamamiento, y estábamos muertos en delitos y pecados, sino que gratuitamente nos dio su amor, no buscado, pero ilimitado. La gracia preventiva vino a nosotros, desbordando todos nuestros deseos, todas nuestras voluntades, todas nuestras oraciones" . "¿Me ama Dios por el hecho de que yo le amo? ;Acaso me ama Dios porque mi fe es fuerte? Entonces, tiene que haberme amado por algo bueno que habla en mí, y esto no corresponde al Evangelio. El Evangelio presenta al Señor amando a los que no lo merecen y justificando a los ;--impíos, y por lo tanto es preciso que deseche de mi mente la idea de que el amor divino depende de las condiciones humanas" .
El arminianismo, al oscurecer la gloria que pertenece exclusivamente a la gracia de Dios, cae bajo la condenación apostólica y es, por consiguiente, un error suficientemente grave para que no quepa la transigencia. Podemos tener comunión con hermanos que están bajo la influencia de estos errores, pero en la predicación y la enseñanza de la iglesia no puede haber fluctuaciones ni medias tintas en cuanto a semejante cuestión.
En el aspecto personal, es la plena proclamación de las doctrinas de la gracia la que da al creyente la paz tan maravillosamente expresada en los versos de Horacio Bonar:
Mi amor muchas veces se arrastra,
Marea en mi gozo aún habrá;
Mas la paz es la misma con Él;
No hay variación en Jehová.
Yo cambio, mas no Él,
El Cristo no puede morir;
Su amor, y no el mío, es lugar de reposo;
Su verdad, no la mía, nos llega a unir.
Fue esta fe la que sostuvo a Spurgeon en los períodos de enfermedad y tinieblas por los cuales a veces pasa, y no hacia sino expresar el sentir de su corazón cuando dijo: "Nunca puedo entender lo que hace un arminiano cuando le vienen enfermedades, pesares y aflicciones" . No obstante, el Dr. C. T. Cook excluye estas palabras en la reimpresión de la Edición KeIvedon del sermón en que aparece esta observación. Es contrario al concepto moderno considerar que el arminianismo mina la paz del corazón, pero, ¿en qué otro lugar puede descansar el creyente en tiempos de dificultad sino es en la deleitosa seguridad de que es salvo, preservado y destinado para la gloria exclusivamente por la eterna e inmutable gracia de Dios?
Encontramos a un Dios que está "por nosotros", dándonos ánimo para resistir a los que puedan estar contra nosotros. Hace que nuestras almas se regocijen de conocer que todas las cosas están cooperando para nuestro bien. Nos deleitamos en nuestro Salvador que verdaderamente nos salva y preserva e intercede por nosotros. Nos maravillamos de su obra de arte y en lo que ha realizado. Saltamos de gozo cuando descubrimos su promesa de acabar lo que ha comenzado en nosotros. Consideramos los misterios y nos inclinamos ante ellos, pero no sin una doxología por las riquezas de gracia que ha revelado:
¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios... porque de El, y por El, y para El, son todas las cosas A El sea la gloria por los siglos. Amén (Rom. 11:33,36).
¿Cómo se Pierde la Salvación?
Muchos cristianos a través de la historia y en nuestro tiempo, han creído y creen que es posible perder la salvación. Aunque después de la Reforma Protestante las Iglesias Evangélicas enseñaban en unanimidad la imposibilidad de perder la salvación, la paz no duró mucho tiempo, pronto se levantaron detractores influenciados por fuerzas contrarias a la Reforma quienes comenzaron a enseñar que sí era posible perder la salvación.
Aquel movimiento opositor creció, tomó fuerza y hasta hoy continúa el debate. En tiempos más recientes, no se dice mucho que "la salvación se pierde" sino que existe también una nueva “retórica” entre ellos. Ahora dicen que a salvación “no se pierde sino que se rechaza”. Pero a fin de cuentas es lo mismo, alguien que iba camino al cielo ayer, puede estar con rumbo al infierno mañana. Pero nos preguntamos ¿Cómo se rechaza? ¿Cómo Se pierde? Se pierde o se rechaza, dicen ellos, por lo menos de dos formas. Sí, existen dos maneras de rechazar la salvación que ha sido obtenida. Unos dicen que se pierde “por pecar” y otros que se pierde por “dejar de creer”.
A continuación analizaremos ambas teorías a la luz de la Biblia.
1. La pérdida de la Salvación por pecar
Como ya hemos dicho, muchos creen que la salvación se pierde por pecar, pero el problema es que aunque todos parecen estar de acuerdo en que el pecado causa la pérdida de la salvación, tienen la dificultad de que no se ponen de acuerdo al determinar cual es el momento preciso en que se pierde la salvación. Sí, se pierde por “pecar”, eso está claro para ellos; pero “¿cómo y cuando?” Se pierde no es claro para ninguno. Siendo que esto es un asunto tan importante, sería bueno para cada creyente, especialmente los que creen que pueden perder su salvación, el escudriñar el cómo y el cuándo (en qué momento) se pierde esta salvación. Pero veo que pocos están dispuestos a eso. Por tal razón quiero traerles un poco de ayuda y evaluar esta teoría a la luz de la Palabra.
Pongamos un ejemplo, digamos que alguien mira a una mujer u hombre que no es suya(o) con deseos sexuales. Ya esa persona pecó. Delante de Dios es tan pecadora como si se hubiera acostado con el ó ella toda una noche (Mateo 5:28). Sí eso es así, entonces es posible que esa mirada de lascivia, le halla hecho perder la salvación. PERO no puede ser, dicen muchos, que no es solo eso. Hace falta más pecado. OK. ¿Cuanto más? Quizás la persona debe llevar el pensamiento más allá. Supongamos que entonces esa persona se encuentra sola o solo en la noche en su casa y comienza a tener fantasías sexuales con aquella persona la cual deseo impropiamente. ¿Pierde aquí la salvación o hace falta más? La mayoría de los dirán que no se pierde la salvación así, hace falta algo más grave, no puede ser tan fácil. Bien, entonces supongamos que la persona busca la forma de llegar a acostarse con aquella persona que no es su esposo o esposa. El acto ha sido consumado. Pecó la persona cometiendo adulterio. ¿Se perdió allí la salvación? Es posible dicen muchos, PERO no, no por un solo acto. Debe de haber más de un acto de adulterio. Sí, uno más para que pueda perder la salvación. Ese próximo acto ocurre, ¿perdió la salvación la persona? Con haber cometido adulterio ‘dos veces’, ¿cómo es eso?. ¡Dos faltas graves y ya estás descalificado(a)! Ó quizás tres o cuatro o cinco o diez o veinte o treinta veces o cien veces que se cometa pecado de adulterio contra Dios. Debe haber una práctica de pecado. Sí pero ¿cuando se convierte en práctica, a la Segunda ocasión, a la tercera o después de quince veces?
¿Hasta donde llega la gracia de Dios? Por supuesto, protestaran muchos, Dios no va a seguir mostrando misericordia y perdonando las pequeñas faltas o los pecados graves e inmorales de aquellos que pecan y pecan una y otra vez contra su ley. Imposible que alguien pueda “hacer afrenta al Espíritu de Gracia” (Hebreos 10:29) Bueno, eso es cierto con respecto a la “misericordia común”. Pero miremos esto, en cierta ocasión Pedro le preguntó a Jesús ¿Cuantas veces he de perdonar a mi hermano que peque contra mí?
Mateo 18
20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. 21 Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? 22 Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.
La idea central en la contestación de Jesús no quiere decir que hemos de perdonar hasta 490 veces y que la ofensa número 491 no ha de ser perdonada. No, no es eso, Él nos deja claro que hemos de perdonar siempre. Esto es así porque eso es lo mismo que Dios hizo con nuestros pecados, los perdonó todos.
Hebreos 8
12 Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades. 13 Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.
Pero tenemos un problema. Pues aunque Dios dijo aquí que nunca se acordaría de los pecados, dos capítulos más adelante en este mismo libro tenemos una declaración que dice que se vengará del pecado.
Hebreos 10
28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. 29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? 30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo.
Hebreos 12
15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; 16 no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. 17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas
No hace falta tener mucha escuela para notar el problema aquí. ¿En que quedamos entonces, perdona Dios el pecado (misericordia) y nunca se acuerda mas de ellos (fidelidad), o se venga de los pecados y da el pago (justicia)? Usted me dirá, ves, es posible perder la salvación una vez se es santificado! ¿Es cierto eso de perder la salvación lo que se trata aquí? No sería mejor entender que Dios se está refiriendo a dos tipos de personas, “una perdonada” y la “desechada”. Una cuyos pecados “nunca más recordados” y otra cuyos pecados son ‘todos’ vengados sin oportunidad para arrepentimiento.. Una que tiene como característica el que recibe el Espíritu de Gracia y la ley de Dios ha sido escrita en su corazón y otra con la característica de que hace afrenta al Espíritu de Gracia y se rebela contra la ley de Dios en fornicación espiritual como Esaú
Sí, pero dice que fue “santificado por la sangre del pacto”. Eso es cierto, todos los que están o forman parte de la iglesia forman parte del grupo de los santificados PERO eso no significan que todos son salvos (1 Corintios 7:14). Significa que han sido ‘separados’ para con el resto del pueblo para el servicio de Dios, pero no significa que han sido regenerados, justificados y salvados. ¿No fueron también parte el Olivo los Israelitas que fueron desgajados (Romanos 11)? Sin embargo, aunque pertenecían al Olivo y tomaban de esa savia y gozaban de los beneficios del Pacto y eran considerados pueblo de Dios, fueron quitados del Olivo “a causa de su incredulidad” (Romanos 11:20). Se da cuenta, estaban en el pueblo, eran parte del pueblo, ¡PERO no eran pueblo! ¡No Creían, no tenían fe! (Habacuc 2:4). Lo mismo pasa ahora en el tiempo de la Gracia, muchos están en el pueblo, forman parte del pueblo, gozan de los beneficios del pueblo, PERO ¡no son pueblo!
Romanos 3
3 ¿Pues qué, si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de Dios? 4 De ninguna manera; antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso…
La incredulidad de algunos dentro del pueblo visible no hace nula la fidelidad de Dios. ¿Porqué? “Porque no todos los que descienden de Israel son israelitas…” (Romanos 9:6), “Pues no es judío el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne; sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.” (Romanos 2:28-29). Eso mismo pasa en la Iglesia, solamente los Hijos de la promesa son contados como herederos.
En el Antiguo Pacto, Dios estableció la manera en que se había de tratar con el pecado. A la ‘primera’ instancia de pecado la persona sería muerta a pedradas. ¿Porqué? Porque Dios es Santo y su carácter no tolera el pecado. La ley vino para demostrar a los hombres la severidad de Dios y hacer ver a los hombres la perfección y la altura de sus demandas. Ninguno de los hombres pudo ni puede cumplir con la Ley como se demanda. Todos han roto la ley de Dios (Romanos 3:23).
Lo cierto es que hace falta “un solo pecado” para perder la salvación. Cuando una persona afirma que es posible perder la salvación por pecar (poco o mucho), esa persona simplemente da a entender que no ha entendido el Evangelio ni la Gracia pero lo que es más triste es que también deja ver que no entiende la ley de Dios y la Justicia divina. En el ejemplo que pusimos arriba, con el solo hecho de mirar al hombre o la mujer que no le pertenece de manera sexualmente impropia, es todo lo que hace falta para recibir el castigo eterno del infierno. ¡Eso es Ley! Cuando la persona peca físicamente con una persona que no es su esposo o esposa, esa primera y única ocasión es suficiente para condenarle eternamente. Es más, Cristo mismo lo dijo que el simplemente llamar a otra persona 'necia' o 'fatua' lo que es muy común en nuestro tiempo donde los hombres se llaman 'estúpidos' unos a otros, es suficiente pecado para irse al infierno.
Mateo 5
21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. 22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.
¡Amigos, eso es LEY! Por eso es que Dios ha desplegado ‘su Gracia’, aparte de la ley, para conceder a los hombres perdón aun cuando no lo merecen. Y cuando aumenta el pecado La gracia sobreabunda…
Romanos 5
19 Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. 20 Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia; 21 para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro.
Entonces por eso es que si decimos que la salvación se pierde por los pecados, también estamos diciendo que la gracia de Dios no es suficiente para cubrir los pecados del hombre. Estamos cambiando lo que declara la Biblia en Romanos 5:20. Estamos contra-diciendo que "cuando abunda el pecado la gracia disminuye" o "mientras más pecado menos gracia" y así poco a poco hasta el momento que se acaba la gracia salvadora ¿Se da usted cuenta? Esto también sugiere que a unos le quedaría más gracia que a otros, unos tiene más y otros menos.
Además, a todo esto cabe preguntarnos, ¿Es la pérdida de salvación un proceso o un acto? Por ejemplo, la Salvación se obtiene “al momento” de creer. Al ser esto así, la salvación se debe perder de la misma manera, en un momento específico y no progresivamente. Así que al momento de pecar (el primer pecado) debe causar la pérdida de la salvación. Eso es lógica y no solo lógica sino Biblia. Adán fue echado del huerto por dar una mordida a la fruta prohibida. Adán no tuvo que comerse diez, ni cincuenta, ni cien ni todos los frutos del árbol prohibido para perder su estado favorable ante Dios, media mordida fue suficiente. Entonces, si cuando el pecado abunda, la gracia sobreabunda ¿Cómo se Pierde la Salvación?
Otro aspecto "MUY" importante
Supongamos otra vez que sea cierto que “la salvación se pierde por pecar”. Eso significa como conclusión lógica ineludible que la salvación se mantiene “por no pecar” y eso no es otra cosa que decir que “la salvación está condicionada por las obras”. Eso es así no importa las vueltas que se le dé para evitarlo. Las buenas obras nos mantienen salvos y las malas obras nos hacen perder la salvación. Eso, queridos, es Ley (legalismo) y no Gracia, lo más triste de todo esto es que por la Ley nadie jamás ha sido ni habrá de ser salvo.
Gálatas 2
10 Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas
16 sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.
Si yo me mantengo salvo por lo que “no hago malo”, (o porque no hago lo malo) entonces nadie tiene salvación porque ‘todos pecamos’, aun sin darnos cuenta. Recordemos que hace falta un solo pecado para perdernos (Santiago 2:10), y el que diga que no tiene pecados es mentiroso (1 Juan 1:8). Y es de entenderse que el pecado más prevaleciente en "todos" los hombres no es el físico (visible) sino el ‘interno’ (invisible). El pecado ‘mental’ nadie lo conoce, nadie lo ve, nadie lo discierne. El deseo inmoral, el odio, la codicia, la hipocresía, la avaricia, los malos pensamientos contra nuestros enemigos ó no enemigos, el pensar que alguien es un ‘estúpido’, en fin todo lo que se piensa contrario a la Ley de Dios, es pecado. No se necesita que una persona matar a otra para que digamos que tiene odio, el odio existe en el corazón de muchos que no han matado ni siquiera una cucaracha, sin embargo, ese odio en el corazón es suficiente para descalificarle ante Dios (Romanos 6:23).
Al decir que la salvación se pierde a causa de las malas obras (pecados) se ha pervertido y eliminado la gracia como sistema de salvación. A eso Dios dice:
Romanos 11
6 Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.
Lo más que pueden decir los que defienden la pérdida de la salvación por pecar es que la salvación es por una combinación de "fe y obras" lo cual por cierto es un gran error y una imposibilidad porque la gracia elimina las obras y las obras eliminan la gracia (Romanos 11:6). En cierta ocasión mientras conversaba sobre este tema con una persona que tristemente pastorea una iglesia evangélica y hacerle ver la conclusión lógica de su creencia, me aseguró sin pensarlo mucho "la salvación es por fe y obras", así de fácil. Les digo que al oír estas palabras se me entristeció el alma, no podía creer lo que estaba escuchando, pero para esta persona fue más fácil añadir 'obras' a la salvación que abandonar su tradición.
Efesios 2
8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe.
¿Como es posible que usted reciba la salvación por fe y la pierda por obras o la reciba por fe y la mantenga por obras? . Es algo sin sentido total, la salvación es "solamente por gracia" no por obras para que nadie tenga de que gloriarse. El añadir obras a la salvación es cambiar el evangelio, eso amigo, es "otro evangelio". Quisiera que usted tome un momento para meditar sobre esto detenidamente antes de continuar leyendo. Pablo combatió un problema similar en la Iglesia de los Gálatas donde algunos enseñaban precisamente lo mismo: Te salvas por fe en Cristo pero mantienes la salvación de acuerdo a las obras de la ley. Querido lector, "no hay nada nuevo debajo del sol". El diablo siempre va en contra de lo que Dios declara. Cuando Dios dijo a Adán que debía "obrar bien" para no morir el Satanás le dijo que no debía obedecer porque no iba a morir sino a vivir. Ahora Dios nos dice que "somos salvos por Gracia y no vamos a morir jamás" pero el diablo nos dice que "si es solo por Gracia vamos a morir". Tienes que obrar para que no mueras, tienes que hacer algo para salvarte sino vas a morir eternamente. Selah
Cristo es nuestro abogado
Porque aun somos pecadores es que la obra de Cristo en el cielo es la de intercesor por su pueblo. Esto nos asegura que la obra de Cristo a favor nuestro no es solo con respecto al pasado sino también respecto al presente y al futuro, Él "se acuerda que somos polvo":
Salmos 103
13 Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen. 14 Porque él conoce nuestra condición; Se acuerda de que somos polvo.
Cristo fue a la cruz a morir por 'todos' nuestros pecados, nosotros recibimos esa salvación por medio de la fe y así fuimos declarados ‘Justos’ ante el Padre. (Romanos 5:1) La justicia de Cristo nos ha sido imputada y somos declarados inocentes ante Dios. PERO…. todavía pecamos. Nuestro pecado afecta la 'comunión con Dios' pero no afecta la 'unión con Dios', por eso existe la obra intercesora de Cristo quien permanece continuamente ante la presencia de Dios como ofrenda por nuestros pecados. Como dice el himno “Cuando Dios la sangre ve…”. Cuando el Padre ve la sangre ‘eterna’ del Hijo que nos limpia de todo pecado, eso es suficiente para mantenernos perdonados y justificados aun cuando en la vida cometamos pecados grandes o chicos. Y si la salvación descansa sobre la fe en la obra completa de Cristo y no en las obras buenas de los hombres, entonces, ¿Cómo se Pierde la Salvación?
Dios trata con nuestro pecado
No podemos olvidar que Dios trata con su pueblo activamente. El plan de Dios es que seamos salvos y Cristo no simplemente murió en la cruz y se fue al cielo sino que está actuando continuamente en nosotros para que seamos el pueblo que Él quiere. Cuando pecamos, Dios trata con nosotros para corregirnos. Algunas formas en que Dios trata con el pecado son la transformación del corazón por medio de la regeneración, también por medio de la corrección y la amenaza, la exhortación, y el juicio. Veamos a continuación:
· Transformación
La manera más preciosa y principal en la que Dios trata con el pecado es por medio de movernos a amar su ley. Cuando las personas aman a Dios, estos se apartan del pecado y se someten a su ley voluntariamente para agradarle. Esto es en cumplimiento a las cosas que Dios dijo que haría en el Nuevo Pacto “pondré mi ley en su mente y las escribiré en las tablas de su corazón”. Así que el caso de adulterio que presentamos arriba como ejemplo, NO ES el típico caso de un Cristiano verdadero.
Jeremías 32
39 Y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos. 40 Y haré con ellos pacto eterno, que no me volveré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí.
Los Cristianos han sido transformados y regenerados por el poder del Espíritu Santo de Dios quien además habita dentro de ellos. “Si alguno está en Cristo, nueva criatura es” (Romanos 5:17). El amor de Dios ha sido derramado abundantemente sobre el corazón de los Creyentes para que estos amen no solo a Dios sino también a su prójimo. El propósito de tal transformación en el corazón del hombre es tal que Dios mismo asegura que le seguiremos y le temeremos 'eternamente' como Dios mismo lo dice "para que no se aparten de mí". Ese fue el propósito de la transformación interior, el Nuevo Nacimiento y el Nuevo Pacto establecido por Cristo quien dijo muy claramente que sus ovejas oyen su voz y le siguen. Este verso tiene que ver con ser fieles a Dios y reconocer siempre Su señorío sobre todas las cosas como único Dios verdadero, no se refiere a si ayer no oraste, ni si hoy se te fue una mentira o si mañana no ayunas. Con este verso se 'remedia' el peor problema que tenía el pueblo de Dios, el de apartarse continuamente detrás de "otros dioses" (Josué 24:16; Jueces 2:12). Decir que aun así los Cristianos se pueden apartar del temor de Dios perderse eternamente, es decir que ésta grande y poderosa obra que Dios hizo no es lo suficientemente eficaz, ¡qué horror!
El amor hacia Dios y el crecimiento o madurez no es algo que ocurre todo al instante. Aunque el hombre ha sido transformado interiormente, sus viejas costumbres y el pecado que mora en su carne, querrán destruirle y hacerle volver a la vida pasada. Por eso somos llamados a “despojarnos del viejo hombre” y “crecer en el conocimiento de Dios”
Proverbios 2
4 Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, 5 Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. 6 Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.
2 Corintios 4
6 Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz,(1) es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.
Colosenses 1
9 Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, 10 para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;
El proceso de Santificación es obrado por medio de la misma persona quien es motivada por las palabras de Dios en la Biblia y la convicción interna del Espíritu Santo. La Carne y el Espíritu se oponen entre sí (Romanos 7; Gálatas 5). Para muchos esta lucha es más difícil que para otros, no obstante, la victoria del cristiano es segura, Pablo dice "estoy convencido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de Cristo" (Filipenses 1:6). El verdadero hijo de Dios en sus altas y en sus bajas siempre saldrá adelante. Si en un momento de debilidad, el cristiano cede a la carne entonces, la vara de su Padre Dios, le corrige para hacerle caminar por donde él quiere. Dios siempre buscará los medios de llevar a sus hijos a puerto seguro (Hebreos 6:9).
Corrección
La corrección incluye disciplina, amenaza, exhortación y juicio. Veamos primeramente la disciplina. El hecho de que la persona peque es algo que aunque “perdonado”, debe ser tratado por Dios. La Biblia nos dice que Dios ‘disciplina el pecado’ y corrige sus hijos. Por eso es que como hijos somos disciplinados por Dios. Tal como un Padre corrige el pecado de su hijo sin quitarlo su posición de hijo, así también Dios trata con los pecados de su pueblo. Les corrige, sin quitarles la posición de hijo.
Hebreos 12
6 Porque el Señor al que ama, disciplina, azota a todo el que recibe por hijo. 7 Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? 8 Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos.
La salvación nos ha sido dada por Dios NO para ver si la mantenemos y nos ‘ganamos’ el cielo. Dios nos ha salvado para siempre y esa salvación depende sola y únicamente de la obra de Cristo quien murió por los pecadores, es la justicia de los pecadores, intercede por los pecadores y disciplina los pecadores. La corrección tiene el propósito de guiarnos al crecimiento espiritual saludable, de la misma manera que un padre corrige a un hijo, no para hacerle ni para mantenerle hijo, sino para hacerle un hijo decente y buen ciudadano.
· Amenaza
La corrección incluye fuertes amenazas que llevan todo el peso y la intención de ser llevadas a cabo si el ‘creyente’ no escucha. Encontramos en la Biblia una cantidad de amenazas menos fuertes y más fuertes, tales como “Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios” (Lucas 9:62) y otra como “el que en mi no lleva fruto, será cortado y echado al fuego” (Juan 15). Otra como las parábolas de los siervos malos (Mateo 24-25), los cuales serían echados junto con los hipócritas y sufrirían “el fuego el crujir de dientes”. Mas adelante en Apocalipsis encontramos la amenaza al final del libro que dice “Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro”. (Apocalipsis 22:19)
Ahora, es necesario notar dos cosas aquí las cuales debemos de tener en mente cuando se trata del Cristianos. Primero, a diferencia de los falsos creyentes, el verdadero Cristiano “teme” a Dios. El Cristiano está consciente de que un día se ha de presentar ante el Tribunal de Cristo.
Romanos 3
17 Y no conocieron camino de paz. 18 No hay temor de Dios delante de sus ojos.
2 Corintios 5
10 Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.
Estas amenazas le sirven para mostrar su fidelidad y su temor hacia Él. Cuando el verdadero creyente se encuentra frente a las fuertes amenazas de la Palabra el creyente que es temeroso de Dios será obediente a su Señor.
2 Corintios 7
1 Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
Segundo, se espera que los Cristianos verdaderos obedezcan. Quizás usted esté pensando que exista la posibilidad que un verdadero creyente no escuche la voz de Dios y se aparte de Él total y finalmente, Quizás usted hasta tiene alguien conocido en su mente. Pero vemos que dentro de los Cristianos de Corintios, aun el que vivía en fornicación con su madrastra, al serles señalados sus errores y pecados, se volvieron de su mal camino y atendieron las palabras de Dios por medio del Apóstol.
2 Corintios 2
Pero si alguno me ha causado tristeza, no me la ha causado a mí solo, sino en cierto modo (por no exagerar) a todos vosotros. 6 Le basta a tal persona esta reprensión hecha por muchos; 7 así que, al contrario, vosotros más bien debéis perdonarle y consolarle, para que no sea consumido de demasiada tristeza. 8 Por lo cual os ruego que confirméis el amor para con él. 9 Porque también para este fin os escribí, para tener la prueba de si vosotros sois obedientes en todo. 10 Y al que vosotros perdonáis, yo también; porque también yo lo que he perdonado, si algo he perdonado, por vosotros lo he hecho en presencia de Cristo, 11 para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones.
Debemos de entender y recordar que Jesús dijo que sus ovejas oyen y le siguen. La Palabra es la voz de Cristo. Y nosotros, sus ovejas, seguimos la voz de nuestro pastor sin apartarnos detrás de otro mensaje de salvación. La Biblia lo dice así…
Juan 10
2 Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. 3 A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. 4 Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. 5 Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.
26 pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. 27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, 28 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
Jesús dice que sus ovejas NUNCA han de apartarse de en pos del Él, pues sus ovejas no escuchan otra voz que no sea la voz de su Pastor. Las ovejas no siguen la voz de los extraños. Sé que muchos mantienen que las ovejas se pueden ir y olvidarse de su Pastor (Jesús) pero eso es ir directamente en contra de lo que dice la clara y firme declaración del Señor. Eso es oponerse a la Escritura. La pregunta que sigue entonces es, Si Cristo mismo nos dice que sus ovejas siempre le siguen y nunca se han de apartar en pos de otro, ¿Cómo se Pierde la Salvación?
· Exhortación
La exhortación es presentada en la Biblia con el propósito de provocar al creyente a buscar más a Dios y acercarse más a Él. Se dan promesas de bendición y gozo temporal y eterno a todo aquel que se acerca a Dios. Se exhorta al creyente a orar, a ser lleno del Espíritu Santo, a crecer en la Gracia y buscar los dones espirituales. A no estar ocioso sino a estar ocupado en cuanto a la salvación…
Lucas 21
36 Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.
2 Pedro 1
10 Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. 11 Porque de esta manera os será otorgada amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
Ver Mateo 6 para una exhortación acerca de buscar el reino de Dios. Ver Juan 15 para una exhortación acerca del dar frutos y perseverar en Cristo (la vid). Ver también las citas de Filipenses 4:7-9, para una exhortación a pensar en las cosas de Dios. Ver 2 Timoteo 2:16 para una exhortación a escudriñar las Escrituras. Ver Efesios 5:18-21 para una exhortación acerca de buscar la llenura del Espíritu. Ver Efesios 6 para ver una exhortación a tomar la vestidura de del soldado. Ver 1 Corintios 15 para una exhortación a esperar la venida de Cristo. Ver 1 Tesalonicenses 4:17-21 para una exhortación acerca de la esperanza después de la muerte. Ver 1 Juan para ver una exhortación acerca de la vida en comunión con Dios y con los hermanos, y también una exhortación a no amar al mundo y las cosas del mundo. Ver Judas para una exhortación a mantenernos firmes en la fe que fue una vez dada a los Santos. Ver Hebreos 10 para una exhortación a correr la carrera libre de las cargas del pecado que nos asedia.
Por medio de estas exhortaciones, el Cristiano es motivado a seguir buscando a Cristo y poniendo su Mirada en las cosas celestiales. Los Cristianos como ovejas que son del Señor, oyen la voz de su pastor y le siguen.
· Juicio
Otro aspecto muy importante que no podemos pasar por alto es que la corrección de Dios para su pueblo incluye el juicio divino. En los casos menos comunes donde algunos insisten en pecar, Dios trata con ellos juzgándoles. La justificación nos ha librado de la pena eterna del pecado pero el juicio temporal y presente es a veces necesario. Las consecuencias eternas del pecado han sido quitadas pero las temporales nos siguen. Existe un juicio temporal que Dios pasa sobre los de su casa. Pedro dice "es necesario que el juicio comience por casa" (1 Pedro 4:17) y muy ciertamente así nos dice Pablo que sí ocurre:
1 Corintios 11
27 De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. 28 Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. 29 Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. 30 Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen. 31 Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; 32 mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo.
En la iglesia de Corintios, el Apóstol Pablo dice que había algunos quienes estaban participando de la cena del Señor "indignamente". Cualquiera sea la definición de esa falta nos deja ver que no era agradable ante los ojos de Dios por lo cual dice el Apóstol que la mano de Dios estaba sobre algunos en esa congregación por lo que les dice que el que tal cosa hace "juicio come y bebe para sí". Es importante recordar que los Cristianos no vendrán a condenación pues han pasado de muerte a vida (Juan 5:24; 1 Juan 3:14) y por haber sido justificados también nos dice Pablo "no hay condenación" (Romanos 5:1). Eso, sin embargo no significa que no sean juzgados por la continua falta de atención a lo que es incorrecto y desagradable a Dios. Pablo dice que en la iglesia de Corintios "hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen" a causa de no discernir el cuerpo del Señor en la celebración de la Santa Cena. Vemos que Dios ha pasado juicio sobre los que cometen tal mal y las enfermedades y aun muchas muertes eran juicio de Dios sobre esa congregación (esto debe hacernos meditar sobre nuestra conducta), pero si seguimos leyendo vemos que tal juicio divino es con el fin de que "mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo." El fin de esa corrección (enfermedad y muerte) NO ES la de enviarles al infierno bajo ira sino la de juzgarles y castigarles en Gracia (Hebreos 12:6; Apocalipsis 3:19) a fin de que no reciban la condenación con el mundo, los pecadores que no conocen a Dios, los cuales sí están en condenación mas no los Cristianos. Creo que a estos casos de juicio es que hace referencia el Apóstol Juan cuando se refiere al pecado de muerte:
1 Juan 5
16 Si alguno viere a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá, y Dios le dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte. Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida. 17 Toda injusticia es pecado; pero hay pecado no de muerte.
La muerte en vista aquí no es la muerte espiritual sino la muerte física. Se refiere a la persona que está enferma para morir por la cual se hacen plegarias y oraciones (Santiago 5). Juan dice que si alguno peca y otro hermano hace intercesión, esa persona "Dios le dará vida si el pecado no es para muerte". Es una forma en que Dios trata con el pecado dentro de su pueblo. En cierta manera es mejor que esa persona muera y este ante la presencia de Dios y no presente en el mundo siendo de mal testimonio por su desobediencia. Al ser juzgada (en gracia) por Dios en el presente por una enfermedad o por la misma muerte es librada de ser condenada con el mundo (en ira) y echada al infierno en el juicio final (1 Corintios 11:30). Otro caso que podemos volver a considerar es el de aquel que estaba en pecado de fornicación en esta misma iglesia de Corintios viviendo con la esposa de su padre. La recomendación del Apóstol Pablo fue que "el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús." Otra vez vemos el mismo principio aquí. Este pecador dentro de la congregación de Corintios había de ser entregado a Satanás para destrucción de su carne lo cual causaría ya sea enfermedad del cuerpo o quizás aun la misma muerte física de tal persona pero que al ser juzgado por Dios de esta manera "el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús".
El Camino a la Glorificación
Muy a menudo se pasa por alto un aspecto importantísimo en el asunto de la salvación y es el de la elección y predestinación del pueblo de Dios. La Biblia nos habla de este tema de forma tal que no deja lugar a dudas sobre el destino final de los creyentes. La palabra 'predestinación' [pro-or-id'zo] significa 'fijar de antemano'. La Biblia dice que los que son salvos, lo son porque fueron escogidos 'desde el principio' para salvación (2 Tesalonicenses 2:13). La elección tomó lugar 'antes de la fundación del mundo' (Efesios 1:4). Sea cual sea la base que usted crea para tal elección (yo creo que es incondicional), lo cierto es que 'es para salvación'. La Biblia nos dice que tales escogidos han sido 'predestinados' para alcanzar la glorificación. Si Dios ha determinado que así ha de ser y lo ha establecido de esa manera ¿Quien puede frustrar los planes de Dios? La Biblia nos da la respuesta, ¡Nadie! En Romanos 8 leemos sobre el maravilloso camino a la glorificación de todos los escogidos de Dios:
Romanos 8
28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. 29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. 30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.
El camino el cual Dios nos presenta para TODOS aquellos quienes Dios "antes conoció" va desde la predestinación hasta la glorificación. Note que todos los que fueron ' conocidos', son 'todos predestinados', y son 'todos justificados', y finalmente 'TODOS glorificados'. En realidad vemos que el grupo es el mismo de principio a fin. Todos los conocidos por Dios terminan siendo glorificados por Dios, ni uno solo se quedó a mitad de camino. Por lo tanto, es formidable la verdad que aquí se nos presenta. Amigo, si la Biblia dice que TODOS los elegidos son finalmente glorificados ¿Cómo se pierde la Salvación?
2. La pérdida de la Salvación por dejar de creer
La Segunda opinión sobre la posible perdida de salvación es a causa de “dejar de creer”. Esta teoría dice que aunque el pecado no puede destruir la salvación, la falta de fe si puede. Bueno, yo considero que esta sí sería una razón 'posible' para perder la salvación, después de todo "sin fe es imposible agradar a Dios" (Hebreos 11:6). Esta razón es mucho más lógica que la primera pero hace falta entonces averiguar si es posible que alguien que tenga una fe verdadera pueda perderla, de eso trataremos aquí a ver si eso es posible.
Para comenzar, esta teoría falla en entender que “la falta de fe (la incredulidad) es pecado” (Juan 16:9). Pero el problema principal está en que la "fe (creer) verdadera" es producto de la obra de Dios en el corazón del hombre. Los hombres pueden creer en Dios de distintas maneras pero siempre “a su manera”. El hombre no puede creer salvadoramente en Dios. No está capacitado para hacerlo de la manera que Dios demanda. Por eso, la fe es dada por Dios a los que han de ser salvos. La fe salvadora no es de todos (2 Tesalonicenses 3:2). Dios da fe a sus escogidos como una obra de concesión o regalo (don) totalmente libre de su parte…
Efesios 2
8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
Filipenses 1
29 Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él
El que la fe es don (concesión) de Dios por medio de la obra del Espíritu es comprobado también por las siguientes citas Juan 6:29; Romanos 10:17; 12:3-6, 1 Corintios 4:7; 12:9; 2 Corintios 4:13; Gálatas 2:16, 2:20, 3:23-25, 5:22, Tito 1:1. Esto significa que si una persona tuvo fe salvadora en un momento, y luego dejo de tenerla, entonces fue porque la fe que le fue dada anteriormente, le fue quitada. El hombre no puede producir fe salvadora por si mismo (Juan 6:44), y Dios no quita fe a sus hijos, Dios da (produce) fe a sus hijos. Así que la fe que no perdura hasta el fin, es una fe que nunca fue verdadera para comenzar. Existen algunos tipos de fe (creyentes), como demostrado por en la parábola del Sembrador (Mateo 13; Marcos 4; Lucas 8). Algunas personas creen por un tiempo y cuando sale el sol y da su calor se apartan porque no tienen raíces. Otras personas creen por un tiempo y se apartan cuando llega la prueba porque estaba entre espinos, pero otras creen siempre y perseveran pues tienen fe verdadera y crecen y dan fruto al 30, al 60 y al 100to por uno. Esa fe verdadera es la fe de la buena tierra. Y esa buena tierra es todo aquel que ha sido escogido por Dios para salvación desde antes de la fundación del mundo.
Algunos nos dicen que el pecado puede llegar a afectar la fe. Yo no dudaría un solo momento que una persona que tenga una fe vana pierda esa fe al envolverse en pecado o aun hasta sin pecar, pero la fe que es don de Dios no puede perderse porque depende de la presencia del Espíritu Santo. En este punto quiero traer a colación un caso muy importante de la Biblia. Todos sabemos que Pedro uno de los apóstoles del Señor, negó a Cristo tres veces en una noche. Es más, Pedro no solo le negó sino que maldijo feamente en el proceso, sin embargo aunque Pedro actuó de esta manera sabemos que la fe no falló ni un solo instante.
Mateo 14
66 Estando Pedro abajo, en el patio, vino una de las criadas del sumo sacerdote; 67 y cuando vio a Pedro que se calentaba, mirándole, dijo: Tú también estabas con Jesús el Nazareno. 68 Mas él negó, diciendo: No le conozco, ni sé lo que dices. Y salió a la entrada; y cantó el gallo. 69 Y la criada, viéndole otra vez, comenzó a decir a los que estaban allí: Este es de ellos. 70 Pero él negó otra vez. Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez a Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres Galileo, y tu manera de hablar es semejante a la de ellos. 71 Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco a este hombre de quien habláis. 72 Y el gallo cantó la segunda vez. Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba.
La negación de Pedro no fue un simple "no", la Biblia nos declara que "él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco a este hombre de quien habláis". Ahora, en medio de toda esta caída tan fea de aquel quien horas antes había jurado seguir a Cristo hasta la muerte a nuestros ojos sería suficiente para decir que Pedro perdió su salvación y hasta su fe sin embargo la Biblia nos dice que aun dentro de este comportamiento la fe de Pedro nunca faltó. Cristo, intercedió para que la fe de Pedro no faltase, aun cuando él sabía que le habría de negar de esa manera:
Lucas 22
31 Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; 32 pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.
Hermanos, podemos estar seguros que como "hijos de Dios" cuando somos tentados de cualquier forma que sea es solo por permiso divino y la Biblia nos dice que "Dios juntamente con la tentación nos da la salida para que podamos soportar" (1 Corintios 10:31). Pedro negó feamente a su Señor ¡pero su fe no faltó!
Pero muchos apostatarán de la Fe
Si pero algunos dicen "es que la Biblia dice que muchos apostatarán de la fe”. Esto es tan cierto como lo dice la Biblia, pero ya ha quedado claro que los Verdaderos creyentes tienen una fe que da frutos y permanece. Y si los verdaderos cristianos (la tierra buena) dan fruto que permanece, entonces no pueden ser estos quienes apostatan de la fe. Es cierto que la apostasía existe y la Biblia no solo dice que “muchos apostataran” (1 Timoteo 4:1), sino que da ejemplos de algunos que apostataron…
2 Timoteo 2
16 Mas evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad. 17 Y su palabra carcomerá como gangrena; de los cuales son Himeneo y Fileto, 18 que se desviaron de la verdad, diciendo que la resurrección ya se efectuó, y trastornan la fe de algunos.
Bueno, ahí lo tenemos, Himeneo y Fileto “se desviaron de la verdad” creyendo y enseñando falsa doctrina. Ahora, nos preguntamos, ¿Eran estos dos hombres salvos quienes perdieron su salvación ó eran dos que estaban dentro de los salvos y que habían creído de cierta forma el mensaje del Evangelio pero quienes nunca pertenecieron al Señor? Veamos como sigue la Escritura…
19 Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.
La Biblia misma nos declara que estos dos nunca pertenecieron a Dios. Juan lo dice muy confiadamente de igual manera
1 Juan 2 18 Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo. 19 Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.
Juan nos dice dos cosas aquí, primero que los que son de nosotros permanecen en la fe y la doctrina "porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros" y segundo que los que se apartan de la doctrina son "anticristos" y simplemente demuestran que "no eran de nosotros". Tenían fe, pero no la fe que es don de Dios para salvación. Estaban en el grupo ¡pero no eran! La misma Biblia nos dice “Dios conoce los que son suyos”, los verdaderos hijos de Dios tienen el “sello” que les identifica “conocidos por Dios”. Ese sello es el mismo Espíritu Santo que lleva a los verdaderos creyentes a toda verdad y toda justicia, no a creer, predicar y enseñar falsas doctrinas.
Efesios 1
12 a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. 13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, 14 que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.
El Espíritu Santo es las arras (garantía) de nuestra herencia la cual llegará el día final cuando Cristo venga a tomar (redimir) para la posesión adquirida en la cruz del calvario. Ese Espíritu Santo es quien nos da el don de la fe no solo para que creamos para salvación sino para que permanezcamos hasta el día de redención. Así que la pregunta que sigue es si Dios es el dador de la fe y Dios no quita la fe a sus hijos, entonces ¿Cómo se Pierde la Salvación?
Conclusión
Aquella persona que no siga el mandamiento y escuche la vara de corrección por medio de la disciplina, la amenaza y la exhortación, y continúe en su camino de pecados alejados de Dios, solamente da testimonio ante todos que nunca fue lo que un día dijo ser. Aquel cuya fe sea temporal y no permanezca hasta el fin, nunca creyó verdaderamente lo que un día dijo creer y como resultado final ha de recibir el juicio de Dios el cual ha de destruir a los pecadores y adversarios (Hebreos 10:26ss).
1 Juan 2
19 Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.
Los Creyentes, los que han recibido ‘vida eterna’ de parte de Cristo “y no vendrán a condenación, mas han pasado de muerte a vida“ (Juan 5:25), “¡no morirán jamás!” Estos oyen la voz del Pastor y le siguen (Juan 10). Dios les da vida eternal y las cuida y nada ni nadie les ha de arrebatar de su mano ni de la mano del Padre, ¡Nadie! Nada les ha de separar del amor de Cristo, ¡NADA!.
Mientras que los demás se alejan del camino, las ovejas del maestro siguen paso a paso, y momento a momento detrás del sonido de la voz de su pastor quien al final del día, terminará su jornada trayendo al redil TODAS sus ovejas; no ochenta, no noventa, ni tampoco noventa y nueve, sino ¡CIEN OVEJAS!. Él es el buen pastor quien da su vida por las ovejas y mientras una de ellas esté perdida, no estará tranquilo hasta que la encuentre y la traiga a su redil. Porque “¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? 5 Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; 6 y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido. “(Lucas 15:4-6)
Cristo, como buen pastor que es no ha de llegar al redil y no ha de comenzar a celebrar la fiesta sin que la última de todas sus ovejas este con él, porque como el mismo dijo, “he venido a hacer la voluntad de mi Padre” (Juan 5:30) y “Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.” (Juan 6:39).
Se da cuenta, la voluntad del Padre es que Jesús no pierda ‘ninguno’ de los que les han sido dados. Y si Jesús pierde solamente una oveja, no habrá cumplido la voluntad del Padre quien le encargó que no perdiese “NADA”. Por eso es que se dice “nada nos podrá separar del amor de Cristo” (Romanos 8:32). Pues si decimos que alguno de los escogidos los cuales han de ser salvos por la voluntad del Padre, termina perdido, entonces Cristo no ha "prosperado" la voluntad del Padre, pero Cristo prospera y hace cumplir la voluntad de Dios, la cual no es otra cosa sino lo que ha sido explícitamente dicho por nuestro Señor "que de todo los que me de no pierda ninguno." (Juan 6:39).
Isaías 53
10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. 11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.
Podemos entonces decir confiadamente junto con el Apóstol, “el que comenzó la obra la perfeccionará hasta el día de Cristo” (Filipenses 1:6), eso es el día de su venida, el día postrero. Por eso, “Todo lo que el Padre da al Hijo, vendrá a Cristo” y “Cristo no le echa fuera” (Juan 6:37). En aquel día “TODOS, no solo algunos de lo que el Padre ha dado al Hijo serán resucitados por él” (Juan 6:44). La pregunta que nos queda entonces es, Si Cristo mismo nos dice que El no perderá ninguno, y si todos serán resucitados por Él en el día final, ¿Cómo se Pierde la Salvación?
Es un Atentado
A fin de cuentas, hemos de ver que la teoría de la “Pérdida de Salvación” no es otra cosa que un brutal atentado contra la Verdad de la Biblia. Sí, es un atentado primeramente contra el carácter de Dios quien nos declara en su Palabra que la salvación pertenece solo a El y nadie más (Jeremías 3:23; Lamentaciones 3:26; Jonás 2:9). El no compartirá su Gloria con nadie.
Es un Atentado contra la ‘calidad’ y ‘efectividad‘ de la obra de Dios en el Nuevo Pacto. Al decir que alguien quien Dios ha “puesto su ley en su corazón” y quien ha sido trasformado “para que no se aparte” de Él (Jeremías 32:40), puede perder el temor y finalmente apartarse de Dios, es rebelarse, despreciar y tirar por el suelo el valor de la obra de Dios en el Nuevo Pacto. ¡Horrible!
Es un atentado contra el mismo corazón del Evangelio. Esta teoría se levanta en oposición a la Salvación solamente por Gracia por medio de la fe y “sin las obras de los hombres”.
Efesios 2
7 para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. 8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe.
Al dar al hombre dicho y hecho en su futuro eterno, no se ha hecho otra cosa sino que distorsionar la gracia de Dios la cual es obrada sola y únicamente por el Espíritu Santo y se ha hecho de esta un simple instrumento de ayuda para que el hombre se salve a sí mismo. Sin tener en cuenta que es Jesús el Salvador y eso mismo significa su nombre, “Yahshua”. El vino a “salvar a su pueblo de sus pecados” (Mateo 1:21), y eso ha hecho y ha de hacer hasta el fin del mundo. ¡Salvará fielmente a “todo su pueblo” de sus pecados!
Es un atentado contra el mismo corazón del Evangelio y la doctrina de la Justificación, la cual declara al hombre justo eternamente, por solamente poner su fe en la obra completa de Cristo Jesús.
Romanos 5
9 Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.
Y Finalmente, es un atentado contra la habilidad y la capacidad de Cristo para completar en su totalidad la obra la cual le fue encargada por el Padre y la cual ha sido expresada por Jesús como “la voluntad del que me envió”. El creer y predicar que algunos de los salvados se han de peder, es equivalente a decir que Cristo no ha de cumplir la voluntad del Padre de no perder ninguno.
No es mi intención ofender ni menospreciar a nadie pero debo decir que después de tanta claridad Bíblica sobre la Perseverancia y Preservación de los Santos, podemos concluir que los que afirman que la Salvación se puede perder ya sea por "malas obras" o por "dejar de creer", demuestran una de dos cosas, o ambas. Primero, un gran desconocimiento y entendimiento de lo que la Biblia enseña sobre la Ley, el Evangelio de Gracia y en especial el carácter del Nuevo Pacto. Y segundo, una falta de confianza y debida consideración a lo que la Biblia dice, echando a un lado el fundamento de la Palabra para seguir sus propias tradiciones de hombres, las cuales no se ajustan a la verdad de Dios.
Hay mucho más que podemos decir pero será hasta aquí. Para concluir, cerramos con lo siguiente, Jesús dijo a Maria “Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?” (Juan 11:26). Hágase usted mismo(a) esa pregunta, ¿Crees esto? ¡Sea Dios veraz y todo hombre mentiroso! Y si Dios es veraz, entonces, ¿Cómo se Pierde la Salvación?
¡Amén!

le deseo lo mejor en su blog
y esta super bueno todo lo k contiene
y siga asi
y bueno ya sabi k ma
ta terrible bkn tu blog
sigue asi xolo
xaiii
saludos i kisses
jojojo
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Con la doctrina del Calvinismo es peor, puedes estar toda una vida creyendo que nunca perderas tu salvacion y al final de tus dias, o entremedio, darte cuenta que simplemente nunca fuiste salvo. Que opina de eso?
En tiempos más recientes, no se dice mucho que "la salvación se pierde" sino que existe también una nueva “retórica” entre ellos. Ahora dicen que a salvación “no se pierde sino que se rechaza”. Pero a fin de cuentas es lo mismo, alguien que iba camino al cielo ayer, puede estar con rumbo al infierno mañana."
Con la doctrina del Calvinismo es peor, puedes estar toda una vida creyendo que nunca perderas tu salvacion y al final de tus dias, o entremedio, darte cuenta que simplemente nunca fuiste salvo. Que opina de eso?
1. gracias por tener la deferencia de leer y opinar aqui.
2. ¿Cual es mi opinion de lo que consultas?.
no es mi opinion si no lo que la palbra de Dios nos dice, los hijos de Dios, herederos del pacto sellado con su sangre tenemos un fundamento que es roca, no arena.
no conosco cual sea el suyo.
espero en Dios que roca.
y si su simiento no es estable
Entonces debemos quitar de las escrituras esto:
Rom 8:9 Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.
Rom 8:16, 17. El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.
un verdadero hijo, no vive como hijo toda una vida y al final se da cuenta que no es hijo.
Sinceramente en Cristo,
su servidor.
Néstor Rubilar G.
Yo creo hermano que debe estudiar las otra posicion antes de criticarla, usted simplemente no la entiende. Arminio quien respondio a Calvino, lo hizo por considerar la posicion Calvinista demasiado extrema. Y ese extremismo es el que hoy dia esta llevando a las iglesias a una liviandad increible.
No es necesario estudiar el arminianismo, ya que por naturaleza el hombre es un arminiano innato.
Como decía un viejo Teólogo nacemos como herejes, con una idea corrupta de Dios.
El hombre por naturaleza es religioso y por esta corrupción siempre tiene algo que ofrecer a Dios y nunca recibir de gracia solamente.
Cuando nuestros primeros padres supieron que estaban desnudos su primer acto fue cubrir su desnudez con hojas (obras).
Gn. 3:7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.
Sin embargo cuando Dios los expulsa del huerto del edén dice su santa palabra:
Gn. 3:21 Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.(Gracia)
¡Dios cubrió su desnudez!, Dios nos guarde de llegar al trono de gracia ofreciendo los paños inmundos de nuestras obras. Sino obedezcamos la antigua invitación:
Is. 55:1-3 A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.
¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura.
Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David.
¿Por qué seguir un sistema que rechaza la gracia de Dios?.
¿por qué seguir un sistema cuyo fundamento es la doctrina de Caín?.
Dios me libre de dar la honra y la gloria al hombre. Caín cometió ese error el no acepto el camino de Dios ilustrado por aquella ofrenda de Abel. Aquel animalito que se sacrifico recordaba como Dios vistió a nuestros padres y como aquel derramamiento de sangre cubrió la desnudez del hombre. Abel ofrendo en fe y obediencia y fue justificado. Caín le pareció absurdo tomar un animal y sacrificarlo prefirió su propio camino y desprecio el plan de Dios.
Al igual hoy. Muchos rechazan la verdad simple del evangelio les cuesta creer que Dios justifica al impío solo por gracia.
Cincuenta Razones Por Las Cuales
Un Salvo Jamás Puede Perderse.
1. ¡LA VIDA ETERNA ES ETERNA! Juan 3:15, 10:28, Romanos 6:23, 1 Juan 2:25, 5:11, 5:13, etc.; Por definición, eterno: que nunca se termina. Una vez que un creyente tiene la vida eterna esta nunca puede perderse. ¡Si pudiera perderse no sería eterna!
2. ¡LA VIDA ETERNA ES ETERNA! Daniel 12:2; Juan 3:16, 3:36, 5:24, 6:40, 6:47; Romanos 6:22; etc.; de la misma manera, la vida eterna nunca puede terminarse. Esta es eterna independientemente del comportamiento del creyente.
3. ¡ESTA ES LA VOLUNTAD DE DIOS! Juan 6:39; esta es la voluntad de Dios que no se pierda ninguno de los que vienen a Cristo.
4. ¡PARA EL SALVO ESTA RESERVADO EL CIELO! 1 Pedro 1:4; una herencia en el cielo es reservada para el creyente.
5. ¡LA SALVACIÓN (LA HERENCIA) ES INCORRUPTIBLE! 1 Pedro 1:4; Nadie puede corromper algo que Dios ha hecho incorruptible.
6. ¡LA SALVACIÓN (LA HERENCIA) NO PUEDE SER PROFANADA! 1Pedro 1:4; Nadie puede profanar lo cual Dios dice no puede ser profanado.
7. ¡EL SALVO ES SELLADO CON EL ESPÍRITU SANTO! Efesios 1:13; ningún poder en el Cielo o la tierra puede romper el sello de Dios.
8. ¡EL SALVO ES SELLADO PARA EL DÍA DE RESCATE (AMORTIZACIÓN)! Efesios 4:30; el creyente es sellado hasta el día que Dios redima su cuerpo.
9. ¡EL ESPÍRITU SANTO LO SOSTENDRÁ SIEMPRE! Juan 14:16-17; la morada del Espíritu Santo es permanente.
10. ¡EL SALVO ES CONSERVADO SIEMPRE! Salmo 37:28; Dios conserva al santo siempre.
11. ¡EL SALVO ES NACIDO DE DIOS! Juan 1:12-13 el creyente en realidad es hecho hijo de Dios y no puede ser "nonato".
12. ¡EL SALVO ES UNA NUEVA CRIATURA! 2 Corintios 5:17; Dios ha hecho al creyente una criatura nueva y nadie pueden "DES-CREARLO".
13. ¡EL SALVO ES CREADO EN CRISTO JESÚS! Efesios 2:10; el santo ha sido creado en su Salvador.
14. ¡EL SALVO ES CONSERVADO PARA EL REINO DIVINO! 2 Timoteo 4:18; el creyente es conservado como Pablo ya que Dios no hace ninguna acepción de personas.
15. ¡EL SALVO ES GUARDADO (MANTENIDO) POR EL PODER DE DIOS! 1 Pedro 1:5; ya que Dios lo guarda (mantiene), el creyente no puede caerse de la salvación.
16. ¡CRISTO HA ORADO POR EL SALVADO! Juan 17:11; Jesús oró para que Dios guardara a todos los que Él le había dado.
17. ¡LAS OBRAS NO PUEDEN AFECTAR SU SALVACIÓN! Romanos 11:6; la salvación no es ganada por obras, por lo tanto no puede perderse por obras.
18. ¡SU FE ES CONTADA POR JUSTICIA! Romanos 4:5; esto es la fe que trae la salvación(a un creyente)
19. ¡NADA PUEDE SEPARARLO DEL AMOR DE CRISTO! Romanos 8:38-39; nada material, inmaterial, el pasado, el presente, o el futuro puede separar a un creyente del amor de Cristo.
20. ¡LA SALVACIÓN ES DEL SEÑOR! Jonás 2:9; la salvación es obra de Dios. Él la compró y la proporcionó.
21. ¡DIOS ES CAPAZ DE GUARDARLO! 2 Timoteo 1:12; la salvación del creyente se basa en la capacidad omnipotente de Dios de guardarlo(mantenerlo)
22. ¡DIOS LE PROMETE NO ENTRAR EN CONDENACIÓN! Juan 5:24; esta promesa sería rota si algún creyente cayese en la condena eterna.
23. ¡DIOS LE PROMETE NO FALLECER NUNCA! Juan 10:27-28; cada santo tiene una promesa incondicional que no perecerá jamás.
24. ¡EL SALVO NUNCA SERÁ EXPULSADO! Juan 6:37; ningún creyente bajo ninguna circunstancia va a ser echado por Cristo o del Cielo.
25. ¡TODO LAS COSAS SON PARA SU BIÉN! Romanos 8:28; perder su salvación no sería algo bueno para él.
26. ¡EL SALVO ESTÁ EN LA MANO DE CRISTO! Juan 10:28; el creyente está en la mano de su Salvador.
27. ¡EL SALVO ESTÁ EN LA MANO DEL PADRE! Juan 10:29-30; el santo está en la mano de su Padre divino.
28. ¡EL SALVO ES, Y SIEMPRE SERÁ, UNA OVEJA! Juan 10:27-28; una oveja representa a una persona salvada y no puede cambiarse lo que es.
29. ¡LA PIEDAD DE DIOS NUNCA SE TERMINA! Tito 3:5; el creyente es salvado por la piedad de Dios y esto dura para siempre (Salmo 136)
30. ¡DIOS NO PUEDE MENTIR! Tito 1:2; una vez que Dios ha salvado a un creyente, él no puede volver sobre Su palabra.
31. ¡SUS PECADOS SE HAN IDO PARA SIEMPRE! Salmo 103:12; Miqueas 7:19; Isaías 38:17, 44:22; Hebreos 10:17; dice Dios que nunca más se acordará de sus pecados y transgresiones, los pecados de los santos se han ido.
32. ¡EL SALVO SERÁ COMO CRISTO! 1 Juan 3:2; esto es una certeza, el creyente será como Cristo.
33. ¡DIOS VE AL SALVO COMO YA GLORIFICADO! Romanos 8:30; el santo aparece como glorificado a la vista de Dios.
34. ¡EL SALVO HA NACIDO DE UNA SEMILLA INCORRUPTIBLE! 1Pedro 1:23; el nuevo nacimiento del Cristiano es de la semilla incorruptible.
35. ¡EL SALVO APARECERÁ CON CRISTO EN LA GLORIA! Colosenses 3:4; promete al santo aparecer con Cristo cuando Él vuelva.
36. ¡EL SALVO ESTÁ OCULTO EN CRISTO! Colosenses 3:3; el creyente está profundamente muerto pero vivo en Cristo.
37. ¡EL SALVO ESTÁ MUERTO AL Y LIBERADO DEL PECADO! Romanos 6:2-7; el pecado no puede afectar más el destino del santo. Él es liberado de ello.
38. ¡EL SEÑOR AHORA ORA POR ÉL! Hebreos 7:25; el Señor en este momento intercede en nombre del creyente.
39. ¡DIOS TERMINARÁ LO QUE ÉL COMENZÓ! Filipenses 1:6; Dios comenzó el trabajo de salvación y lo terminará.
40. ¡EL SALVO TIENE EL RESCATE ETERNO! Hebreos 9:12; cada creyente ha sido redimido para siempre de sus pecados.
41. ¡SU VIDA ES LA VIDA DE CRISTO! Colosenses 3:4; la vida del santo es la propia vida de Cristo, ¿cómo podría perderse?
42. ¡EL SALVO TIENE UN CONVENIO ETERNO CON DIOS! Hebreos 13:20; Dios hizo un convenio: dar Vida Eterna al santo.
43. ¡EL SALVO ESTÁ LIBRE DE CAERSE, POR CRISTO! Judas 24; el cristiano no puede caerse de la gracia porque Cristo lo guarda(mantiene)
44. ¡LA SALVACIÓN ES UN REGALO GRATUITO! Romanos 6:23; EL SALVO recibe un regalo gratis, sin condiciones.
45. ¡SE LE HA IMPUTADO JUSTICIA! Romanos 4:6-7; la justicia que el santo tiene es la justicia perfecta de Cristo.
46. ¡EL SALVO ES UNA PARTE DE CRISTO! Efesios 5:30; cada creyente es una parte del cuerpo de Cristo. “Hueso de Su hueso... "
47. ¡CRISTO ES EL AUTOR Y EL CONSUMADOR DE SU SALVACIÓN! Hebreos 12:2; Cristo comenzó y terminará su salvación.
48. ¡EL SALVO HA SIDO PREDESTINADO PARA SER CONFORMADO A LA IMAGEN DE CRISTO! Romanos 8:29; después de la salvación el creyente es predestinado.
49. ¡LA SANGRE DE CRISTO HA HECHO LA PAZ PARA EL SALVO! Colosenses 1:20; el santo tiene paz con Dios por la sangre.
50. ¡LA BIBLIA HA SIDO ESCRITA PARA QUE ÉL PUDIERA CREER Y SABER! 1 Juan 5:13; ¡El santo puede saber que TIENE SALVACIÓN ETERNA!.
Aporte de nuestro Hno. Mario, Argentina
- Si la salvación se pierde por causa de mis pecados, entonces mi mamá tiene un amor incondicional mucho mayor que el de Dios.
- Si la salvación es algo que podemos perder, entonces es un peso que cae sobre mis propios hombros, de ser así habrá lugar para jactarse en el cielo.
debemos seguir un sistema que Dios reprueba????
saludos
La Salvacion es un pasaje para la vida eterna, el hombre quien dios salva jamas va volver a su estado anterior ahora es responsable del evangelio, el conocer a Dios le permitira mediante su gracia y sigueindo sus mandamientos llegar a la vida eterna. Dios le regalo un boleto que debera cuidar, si el hombre no cuida su boleto, no tendra entrada a la vida eterna, mirandolo de este punto de vista ciertamente la salvacion no se pierde, el llamado de Dios es uno solo, el hombre quien dios llama a sus caminos, le entrega esta salvacion tan grande un boleto que el hombre que lo recibe nunca mas podra decir yo nunca lo he recibido, pero otra cosas es la entrada a la vida eterna, la cual abrira sus puertas a todos los que lleguen con su boleto en la mano es decir a todos los que cuidaron esta salvacion tan grande, a aquellos que no fueron desechados de la vid, a aquellos cuos nombres permanecieron en el libro de la vida, a auqellos que recibieron esta palabra que dice el que perseverace hasta el fin este sera salvo.
Es decir el hombre que conoce al señor en espiritu y en verdad, nunca podr volver a su estado anterior, es decir es irreversible, por este lado la salvacion no se pierde, no se puede volver atras en esta tierra, el hombre es responsable del evangelio, no se puede perder este estado, pero distinto es la entrada a la vida eterna, ahi llegaran los que han conocido a dios en espiritu y en verdad pero que han llegado firmes hasta el fin.
saludos
IEP MAIPU
Yo también soy de la IEP. Por la Gracia de Dios.
Mi primera pregunta, ¿en tan poco tienes el valor de la salvación del alma para compararla con un boleto?
La salvación no es como un boleto o un ticket que Dios nos da cuando “nos arrepentimos”, es mucho más grande que eso. Es la obra completa de Dios en el corazón del hombre, si alguien me pidiera una definición mas precisa yo diría con toda seguridad que la salvación es: Dios, dando vida al hombre muerto en delitos y pecados, llamándolo con llamamiento eficaz, regenerándolo (nuevo nacimiento, con el cual viene la fe para creer), justificándolo, santificándolo y preservándolo para su gloria.
Romanos 8:30,31 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó. ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
Como puedes ver en estos versículos, la salvación es una obra total de gracia y sustentada por la gracia. De principio a fin Dios es quien obra.
Es triste ver como hoy se defiende posturas tan humanas, como nuestro evangelio se ha tornado tan Antropocéntrico y ha dejado de ser Teocentrico. El resultado de tener una enseñanza antropocéntrica se manifiesta en un temor a los hombres más que a Dios, en un amor ciego por la tradición mas que por la verdad. Muchas personas están privadas del gozo que podría ser suyo, porque todavía están tratando de merecer el amor de Dios. Se preguntan, “¿Cuán bueno debo ser?" "¿Qué cosa debo hacer para ser salvo?" "Qué puedo hacer para ganar el favor de Dios?" Hay una necesidad profunda de entender la importancia de la gracia. Y déjame decirte querido hermano que todo lo que oscurece la gracia de Dios no es nada más que la religión del hombre, hecha a su medida con sus debilidades y temores. Con un concepto de Dios demasiado bajo.
Tú dices: “el llamado de Dios es uno solo, el hombre quien dios llama a sus caminos, le entrega esta salvación tan grande un boleto que el hombre que lo recibe nunca mas podrá decir yo nunca lo he recibido, pero otra cosas es la entrada a la vida eterna.”
¿No entiendo tu planteamiento, por una parte me dices que el hombre tiene salvación (un boleto) y por otra parte me dices que no tiene la seguridad de entrar en la vida eterna?.
Creo que desconoces que es la vida eterna, porque si para ti la vida eterna es estar en el cielo y andar por las calles de oro desconoces el significado de vida eterna.
¿Qué es la vida eterna? Nuestro Señor Jesús dijo en Juan 17:3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.
¡La vida eterna es conocer a Dios y disfrutar de él para siempre!
Ahora ¿como le hombre puede tener seguridad de la vida eterna? ¿Puede un cristiano estar seguro de que es salvo y tiene vida eterna?
¿Puede estar seguro de que nunca perderá su salvación?
Algunos creyentes pierden el gozo porque no han descubierto la doctrina de la seguridad de su salvación. Piensan que pueden perder la salvación, por ejemplo si cometen algún pecado serio. Sin embargo, es el privilegio de cada creyente saber que tiene la vida eterna y no la perderá. ¡Esto produce una estabilidad y un gozo incomparable!
Juan 3:16. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
¿Se necesita algo más que la fe en Jesucristo para obtener la vida eterna?
Juan 5:24. De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
¿Cuándo se obtiene la vida eterna?
¿Después de morir. , Al creer en Jesús. Después de ser bautizado?
Juan 5:12-13.
Entonces le preguntaron: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho y anda?, Y el que había sido sanado no sabía quién fuese, porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar.
¿Se necesita algo además de Jesús para obtener la vida eterna?
Romanos 5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
Si Dios nos ha declarado “no culpables,” ¿podría negar Su promesa y condenarnos después?
Romanos 8:30,31 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó. ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
Estos versículos han sido llamados la cadena inquebrantable, o la cadena de oro. Los términos están inseparablemente vinculados. Conocer antes significa amar desde antes de la creación del mundo. Predestinar significa planificar desde antes. Llamar significa hacer que escuche el evangelio y cambiar el corazón para que crea. Justificar significa declarar sin culpa. Glorificar. La glorificación es el último paso en el proceso de santificación. Significa que uno es finalmente transformado a la imagen de Jesús mismo. Por supuesto no compartimos Su poder y otros atributos divinos, sino Su santidad
Por ultimo querido hermano, el fundamento de los hijos de Dios es seguro y dice así:
El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. 1 Juan 5:13
Tu Hermano
Néstor Rubilar G.
sIN ANIMO DE CONTENDER, pero si aclarar ciertos puntos..a la luz de vuestra posicion que pueden comentarnos respecto a estos versiculos que nos hablan del cuidado que tenemos que tener de no volver atras y perseverar hasta el fin.
"Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?" (Hebreos 2.1,3).
"Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno" (2 Pedro 2.20,22).
"Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden".
"El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles" (Apocalipsis 3.5
"El que perseverace hasta el fin este sera salvo"
Saludos
IEP.
en nuestra IEP , mucho se habla del bautismo del espiritu santo como un segundo escalon despues de la salvacion, como un segundo estatus, de acuerdo a la doctrina reformada esta bien esto, o desde el momento que fuimos salvos recibimos tambien el espiritu santo?
agradeceria de corazon que se expusiera este tema en vuestra pagina y tambien que nos adelantaran algo en este foro.
Saludos Y BENDICIONES
Hno en la fe.
me encanta la imagen que pusistes del pastor rescatando a la oveja.
el cuadro nuevo no ilustra muy bien el texto que tiene.
el pastor del nuevo cuadro parece que le dice a la oveja que suba,
mientras que el antiguo la tomaba con su brazo y rescataba del precipicio.
sera un detalle????.
saludos.
lo que pasa es que este cuadro nuevo esta ambientado unos segundos antes de tomar a la oveja, antes de tomarla la mira, obviamente antes de tomarla tiene que encontrarla, el cuadro anterior era la continuacion de este.
se entendio?...
es muy bello nuestro cuadro, ambos el anterior y este..
Nada mas que decir.
IEP MAIPU
la salvacion es una obra de gracia.
y es mediante la gracia que se desarolla en nosotros, si bien es cierto que el hombre es responsable, es Dios quien produce en nosotros el querer como el hacer por su buena voluntad.
lamentablemente nosotros provenimos de una iglesia metodista episcopal de teologia arminiana.
pero esto no nos priva de abrazar las doctrinas de la gracia recibidas de la mano de los reformadores.
lo importante y fundamental es tener claridad en esto: " es el enfasis en como Dios aplica su gracia al hombre para que sea salvo y no lo contrario."
saludos.
IEP, Ligua.
¿Qué piensas tu; será posible perder la salvación?
Me aferro con todo mi corazón a las verdades bíblicas ya predicadas y enseñadas por siglos. Y aborrezco con toda mi alma un sistema que niega la gracia perseverante de Dios en el corazón del hombre. Como bien dice Charles Spurgeon:
"Si alguna vez sucediera,
Que las ovejas de Cristo pudieran apostatar,
¡Ay, mi alma débil y voluble,
Se perdería mil veces cada día!"
Si un santo amado de Dios pudiera perecer, todos perecerían. Si uno de los participantes del pacto se perdiera, todos se perderían. Y entonces no hay ninguna promesa del Evangelio que sea verdadera, sino que la Biblia es una mentira y no hay en ella nada digno de mi aceptación. Yo me volvería un infiel de inmediato, si yo creyera que un santo de Dios puede caer jamás de una manera permanente. Si Dios me ha amado una vez, entonces Él me amará para siempre. Dios tiene una mente directora: Él arregló todo en Su gigantesco intelecto mucho antes de hacerlo. Y habiéndolo establecido una vez, nunca va a alterarlo, "Esto será hecho," dice Él y la mano de hierro del destino lo anota y sucede. "Este es mi propósito," y permanece; ni la tierra ni el infierno pueden alterarlo. "Este es mi decreto," dice Él, "promúlguenlo, ustedes santos ángeles. Arránquenlo de la puerta del cielo, demonios, si pueden (pero ustedes no pueden alterar el decreto), el cual permanecerá para siempre."
Tu dices ¿Qué si de la oveja, por su propia voluntad y descuido, decide salir de la mano de Dios? ¿Podrá hacerlo?
Romanos. 8:37-39. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
¿Tú dices que los hombres llegan a Cristo y se convierten, y después se descarrían?
No se si tú llegaste a Cristo por tus medios y si fue a si, entonces estoy completamente de acuerdo contigo, que después de creer te puedes descarriar.
Pero en mi caso él me levanto del polvo, él me saco del muladar y él me dio vida cuando estaba muerto en delitos y pecados. ¡Muerto!.
Déjame decirte querido hermano que el hombre se encuentra muerto espiritualmente y que no puede abandonar su condición de pecador rebelde y perdido a menos que la mano misericordiosa de Dios le tome, déjame ilústralo mejor:
Ez. 16:4-6 Y en cuanto a tu nacimiento, el día que naciste no fue cortado tu ombligo, ni fuiste lavada con aguas para limpiarte, ni salada con sal, ni fuiste envuelta con fajas. No hubo ojo que se compadeciese de ti para hacerte algo de esto, teniendo de ti misericordia; sino que fuiste arrojada sobre la faz del campo, con menosprecio de tu vida, en el día que naciste. Y yo pasé junto a ti, y te vi sucia en tus sangres, y cuando estabas en tus sangres te dije: ¡Vive! Sí, te dije, cuando estabas en tus sangres: ¡Vive!
Efesios 2:1 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,
Esta es la condición espiritual del hombre, se encuentra en el camino de perdición y a no ser que Dios le de vida y vida en abundancia, nada puede hacer.
Nuestro nacimiento es así, nacemos como pecadores inmundos y miserables incapaces de levantarnos por nosotros mismos.
Yo no creo que el hombre se pueda regenerar a si mismo. Lo que si creo con todo mi corazón es que Dios llama al hombre con llamamiento eficaz, regenera, justifica, santifica y glorifica. Desde nuestro llamamiento hasta nuestra glorificación, es total y completamente una obra de gracia de parte de Dios.
Filipenses 1:6 estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;
La gran falacia del arminianismo es oscurecer la gracia de Dios
Soli deo Gloria
Et dominis sumus
Dios es soberano en la Salvacion del hombre.
ninguna doctrina es mas odiada que esta por la mente natural.
el orgullo humano detesta el concepto de que Dios ordena todas las cosas, controla todas las cosas. ademas la carne odia la nocion de que la salvacion es por entero la obra de Dios.
saludos.
O.R.D
Dos Doctrinas odiadas Por la mente Natural
La doctrina de la gracia irresistible se infiere analíticamente de lo que se ha dicho acerca de la elección incondicional y la expiación particular. Si Dios ha elegido salvar a un pueblo, y ha provisto la seguridad de su salvación, entonces efectuara infaliblemente esa salvación. Para enfocar el asunto desde otro ángulo, si uno niega que los elegidos de Dios serán salvos infaliblemente, niega también la eficacia de la expiación y la doctrina de la elección. Además, si Dios hubiese elegido salvar a algunos que no iban a serlo realmente, toda la estructura de los decretos de Dios sería demolida. El gobierno del mundo por Dios sería incierto y se negaría la soberanía de Él. Tal vez la frase «gracia irresistible», con la que se designa esta doctrina, muchas veces incline la mente hacia un horizonte demasiado limitado. Por supuesto, es cierto que los hombres resisten la gracia de Dios.
Hay aquellos que, después de estar completamente convencidos por el Espíritu Santo, «recaen» y nunca se arrepentirán (Hebreos 6.4-6). Hay también los que pecan «voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad» (Hebreos 10.26). Además, es verdad que algunos hombres resisten la gracia de Dios por algún tiempo, pero finalmente manifiestan «cosas mejores... que pertenecen a la salvación» (Hebreos 6.9). El plan de salvación no es simétrico. Los que son perdidos lo son «por cuanto» han resistido la gracia de Dios en Cristo (Juan 3.18). Los que son salvos lo son porque Dios los salva, y por ninguna otra razón (Romanos 9.16). Es preferible llamar esta doctrina «la gracia infalible». La palabra «irresistible» parece poner el énfasis en el concepto
Finito de resistencia, mientras que la palabra «infalible» coloca la fuerza donde es pertinente, dentro de los decretos eternos de Dios y las eventualidades definitivas de su programa redentor. Dios salvará a sus elegidos infaliblemente.
Aquí tenemos de nuevo una inferencia necesaria de lo que se dijo ya. Si Dios ha elegido incondicionalmente salvar a un pueblo, y si ha provisto una expiación que asegura su salvación, por lógica es inevitable que los que Dios elige para salvación eterna han de llegar a esa salvación eterna. En otras palabras, negar la doctrina de la perseverancia de los santos es aborrecer la gracia soberana de Dios en la elección incondicional.
Perseverancia de los santos
Se ha dicho que en lugar de «perseverancia de los santos» debemos decir «la perseverancia del Salvador». A.H. Strong afirma: «Luego, la perseverancia es el lado o aspecto humano de aquel proceso espiritual que, visto desde el ángulo divino, llamamos santificación». Prefiero decir que la perseverancia es el aspecto visible de la elección y la expiación. La santificación, por otro lado, tiene aspectos humanos y divinos. Como se ha indicado en la discusión de la contradicción arminiana
de esta doctrina, la doctrina (bíblica) calvinista de la perseverancia casi siempre se tergiversa en una de «seguridad carnal». El lema: «Una vez salvo, siempre salvo», se predica en base a la así llamada experiencia de conversión, aunque nunca debe predicarse sino en base
a la doctrina de la elección. En una conferencia de jóvenes escuche a un laico decir lo siguiente:
«Una vez fui miembro de un equipo evangelístico de jóvenes. Todos éramos salvos, y tuvimos algo de éxito predicando el evangelio. Pero un miembro del equipo empezó a reunirse con amigos no cristianos. Se casó con una joven mundana. Negó su profesión de fe y murió borracho.
Ahora jóvenes, como ven era cristiano, se fue al cielo; pero era un “cristiano carnal” y no recibió el premio de un cristiano espiritual». No es asombroso que los arminianos se escandalicen por lo que
llaman falsamente calvinismo. He escuchado a varios conferencistas seudocalvinistas decir en universidades : «Estimados jóvenes, hay dos maneras de ir al cielo: el camino espiritual y el camino
carnal. Por supuesto, es mejor ir por el espiritual». Conocí a otro joven que creía en esta falsa doctrina y le dijo a su consejero: «Soy cristiano, y no me importa desviarme de la carrera.
He escogido ir al cielo por el camino carnal». ¡No!, el camino carnal es el que conduce al castigo eterno. «Los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios» (Gálatas 5.21).
En mi libro Diez razones por las que un cristiano no vive una mala vida traté de mostrar por las Escrituras que una persona verdaderamente renacida no continúa persistentemente en una vida de pecado. No niego que un hijo de Dios regenerado pueda caer en cierta carnalidad.
Esta triste verdad se expresa apropiadamente en la Confesión de fe de Westminster, capítulo XVII, párrafo 3. El capítulo se titula «La perseverancia de los santos», y el párrafo dice así: «No obstante esto, los creyentes, por las tentaciones de Satanás y del mundo, la influencia de los restos de la corrupción que queda en ellos, debido al descuido de los medios necesarios para preservarse, pueden caer en pecados graves, y continuar en ellos por algún tiempo, por lo cual incurrirán en el desagrado de Dios, entristecerán a su Espíritu Santo, se verán privados en cierto grado de sus consuelos y de sus influencias, endurecerán sus corazones, debilitarán sus conciencias, ofenderán y escandalizarán a otros, y atraerán sobre sí juicios temporales».
Pero mi punto es que aun cuando alguien que profesa ser cristiano esté en un estado de carnalidad, ningún pastor ni cristiano, tiene la menor base para sostener que esa persona carnal jamás se ha regenerado. No debemos juzgar en el sentido de pronunciar el destino eterno. Los juicios de Dios son inescrutables. Sin embargo, es el deber de un pastor aconsejar a una persona así. «Usted no da evidencia de estar regenerado. Debe recordar la amonestación de Pablo: Examinaos
a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?» (2 Corintios 13.5). Las Escrituras están llenas de amonestaciones en contra de la apostasía. «Si la sal se desvaneciere ¿con qué será salada?» (Mateo 5.13). En su contexto, Jesús usa esta ilustración para mostrar la inutilidad de
una falsa profesión. La misma verdad se declara en el ejemplo de la semilla buena que no tenía raíces profundas (Mateo 13.6). Pedro habla con amargura vehemente de los que están «huyendo un
poco» de los que «viven en error». Dice: «Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia que, después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito [Proverbios 26.11], y la puerca lavada a revolcarse en el cieno» (2 Pedro 2.18-22).
Ningún calvinista debe menospreciar o dejar de dar el más fuerte énfasis a tales amonestaciones. Es el que continúa hasta el fin el que será salvo (Mateo 24.13; cf. Marcos 13.13; Lucas 21.19). La firme seguridad de la inmutabilidad de las promesas de Dios se expresa
una vez tras otra en la Epístola a los Hebreos, pero tenemos repetida en Hebreos 3.6,14 la cláusula condicional: «Si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza.... Con tal que retengamos firmes hasta el fin nuestra confianza». El arminiano argumenta: «Si a los cristianos profesos se les amonesta así, ¿cómo podemos creer la doctrina de la perseverancia de los
santos?» La respuesta es doble.
(1) Estas son amonestaciones a los cristianos profesos. Nunca recalcaremos demasiado que una profesión de fe, aun lo que podamos considerar una «experiencia de conversión », no es garantía de la vida eterna para uno que vive persistentemente en el pecado.
(2) Estas amonestaciones son una parte de los medios por los cuales Dios preserva a los regenerados en el camino de la vida cristiana. Dios no solo ha preordenado el fin, la salvación de su pueblo,
también preordenó los medios por los cuales serán salvados y preservados. Estas amonestaciones son una parte de esos medios.
Nestor Rubilar G.
NO TIENE NADA QUE VER CON EL TEXTO....EL TEXTO DICE EL BUEN PASTOR SU VIDA DA POR LAS OVEJAS....Y EL CUADRO ANTERIOR LO ILUSTRABA BIEN. PERO ESTE PARACE UN PASTOR ASALARIADO DICIENDOLE A LA OVEJA QUE SALTE......
TOMENLO CON HUMOR...
VISITA.
ME PREGUNTO QUE CLASE DE IGNORANTE E INDOCTO PUEDE DECIR SEMEJANTE BRUTALIDAD. ESTO DEMUESTRA SU IGNORANCIA EN EL CAMPO BIBLICO Y TEOLOGICO. DIOS QUIERA QUE NO SEA UN PREDICADOR.
GUARDAOS DE LOS ARMINIANOS.
SALUDOS.
IEP, MAIPÚ
Quiero argumentar con mi vivencia personal, ya que al parecer somos muchos en la misma condición:
Desde pequeña he recibido como enseñanza que la salvación se pierde (por un mal pensamiento o cualquiera fuera el grado del pecado) Lo cual me hacía vivir atemorizada y sintiéndome indigna muchas veces de estar en la casa de Dios.
Recibí mi salvación siendo una niña de 12 años, y mi nombre fue escrito en los cielos.
Pero, al transcurrir de los años, como jóven me aparté del todo de sus caminos, al darme cuenta que nunca iba a ser una verdadera cristiana (genuina) porque caía constantemente en error.
10 años más tarde, El extendió su mano, recogiéndome. Yo esperaba que me entregara nuevamente la salvación, pero, sin embargo por intermedio de sus instrumentos el me dijo que restauraba mi vida. Yo pensaba que mi nombre había sido borrado, pero, en ese momento El me dijo que hacía mucho tiempo mi nombre estaba escrito en el libro de los cielos.
Desde ese tiempo hasta hoy me pregunté ¿porqué no se mencionó de la salvación como la primera vez? A pesar de tener plena convicción que había recibido algo maravilloso, una paz inefable, una felicidad y gozo cual nunca había sentido, me sentía libre y limpia de pecado; sin duda un nuevo cambio en mi vida.
Al transcurrir del tiempo hasta hoy, experimentaba un sentimiento de culpabilidad, pensando en que cada vez que cometía algún error estaba excluída de la vida eterna.
Leyendo su artículo, puedo darme cuenta que la salvación siempre estuvo y estará. Que se recibe por gracia de Dios, como un regalo de parte de El y no por mérito propio. (lo que alivia mi alma) No quiero decir, que me entregaré a la carnalidad, para entristecer al Santo Espíritu de Dios. ¡Cristo a roto las cadenas que me ataban a este mundo!
Ahora siento que se puede vivir feliz, sabiendo que la gracia infalible de Dios permanecerá con los que ha tomado por hijos y el que empezó la obra la perfeccionará.
No tenemos puerta de escape, el no nos deja. Cómo dice su palabra: ¿cómo escaparemos a una Salvación tan grande?
Atte.,
Hna. en Cristo.
Dios les bendiga.
Josue Peña.
¿Se nesecita más fundamneto y claridad biblíca para creer en las doctrinas de la gracia?.
creo que esperamos que un gran instrumento que se levante a decirnos ; ....si crean las doctrinas de la gracia....., como si un simple humano respaldara la palabra de Dios que es inerrante.
SI ALGUIEN ME DICE NECIAMENTE QUE NO HAY FUNDAMENTOS PARA DECIR QUE LA SALVACION NO SE PIERDE.
LO INVITO A DEBATIR SOBRE ESTE ASUNTO Y VER A LA LUZ DE LAS ESCRITURAS QUE DICE DE NUESTRA SEGURIDAD.
PERO MIENTRAS HAGAN AFIRMACIONES SIN ARGUMNETOS SOLIDOS.
NO CAIGAMOS EN LA SEDUCCIÓN DE LOS IGNORANTES, ELLOS PISAN CON FIRMEZA DONDE LOS ANGELES DUDAN DE PISAR.
MIENTRAS NO SE DEMUESTRE POR LAS ESCRITURAS Y POR LA RAZON DE QUE LAS DOCTRINAS DE LA GRACIA NO TIENEN FUNDAMENTO, PODEMOS GOZARNOS EN UN DIOS SOBERANO QUIEN SALVA, GUARDA Y PERSEVERA HASTA LO ULTIMO.
DIOS NOS BENDIGA.
Néstor Rubilar Gómez.
puede explicarme esto??
como una persona llena del espiritu se pierde????
entonces se pierde o no la salvacion???
IEP Maipu.