<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999</id><updated>2011-12-12T12:47:51.053-08:00</updated><title type='text'>Biblioteca Reformada</title><subtitle type='html'>Es tiempo que se expongan las Escrituras y no ideas caprichosas, que se muestre al Dios de la Palabra, que Dios sea conocido y glorificado. 

Es nuestra convicción muy fuerte, que la escritura debe estudiarse hoy día con más reverencia y más profundidad. Todos nuestros esfuerzos quedaran satisfechos si se cumple este propósito. ¡Que Dios sea Exaltado y su Palabra corra y sea Glorificada!

                     Néstor Rubilar,

www.iglesiareformadamaipureligionarios.blogspot.com</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>51</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-7531797835427232567</id><published>2010-02-25T20:28:00.000-08:00</published><updated>2010-02-26T03:22:10.597-08:00</updated><title type='text'>“¿Por qué Dios se hizo hombre?”</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/S4dPlMoeRxI/AAAAAAAAAYU/Mu7D-f1xEmo/s1600-h/elgrec3.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 254px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5442406175165269778" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/S4dPlMoeRxI/AAAAAAAAAYU/Mu7D-f1xEmo/s320/elgrec3.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cur Deus Homo&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;En el siglo XI, uno de los pensadores más brillantes de la Iglesia, Anselmo, arzobispo de Canterbury, escribió tres obras importantes que han influido en la Iglesia desde entonces. En el campo de la filosofía cristiana, nos ofreció su Monologium y su Proslogium; en el campo de la teología sistemática, escribió el gran clásico cristiano Cur Deus Homo, cuya traducción significa “¿Por qué Dios se hizo hombre?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta obra, Anselmo establece los fundamentos filosóficos y teológicos para un aspecto importante en el entendimiento de la Iglesia acerca de la expiación de Cristo, concretamente el punto de vista de la satisfacción de la expiación. Aquí Anselmo sostiene que la expiación resulta necesaria para satisfacer la justicia de Dios. Esta opinión se convirtió en el eje de la ortodoxia cristiana clásica de la Edad Media en cuanto al entendimiento de la Iglesia sobre la obra de Cristo en Su expiación. Desde entonces, sin embargo, el punto de vista de la satisfacción de la expiación ha tenido sus críticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Edad Media, surgieron preguntas sobre la conveniencia de creer que la expiación de Jesús se hizo necesaria por alguna ley abstracta del universo que requería que la justicia de Dios sea satisfecha. Esto dio lugar al famoso debate Ex Lex. En este debate de Ex Lex, surgió la pregunta de si la voluntad de Dios funcionaba aparte o fuera de cualquier ley (ex lex), o si Su voluntad estaba sujeta a alguna norma de justicia o ley cósmica que requería que Dios la cumpliese y, por tanto, Su voluntad se ejercía bajo la ley (sub lego). La pregunta era: ¿Está Dios aparte de la ley o bajo la ley?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta de la Iglesia a este dilema consistió básicamente en “restringir ambos lados”, y declarar que Dios no se encuentra ni aparte de la ley ni bajo la ley, en esos dos sentidos respectivos. En otras palabras, la Iglesia respondió afirmando que Dios está a la vez aparte de la ley y bajo la ley; Él es libre de cualquier restricción impuesta sobre Él por alguna ley que exista fuera de Él mismo. En ese sentido, se encuentra aparte de la ley y no bajo ella. Pero al mismo tiempo, Dios no es arbitrario o caprichoso sino que actúa de acuerdo a la ley de Su propia naturaleza. La Iglesia constató que Dios es una ley hacia sí mismo Lo que refleja no un espíritu sin ley dentro de Dios, sino que la norma de Su comportamiento y Su voluntad se basa en lo que los teólogos ortodoxos del siglo XVII llamaban “la ley natural de Dios".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ley natural de Dios, como expresión teológica, se puede malinterpretar o confundir fácilmente con un concepto más amplio presente en la teoría política y en la teología de la llamada “ley natural” (lex naturalis). En ese sentido, la ley natural hace referencia a aquellas cosas que Dios revela en el mundo de la naturaleza acerca de algunos principios éticos. En contraste con este uso común del término ley natural, la Confesión de Westminster del s. XVII veía la ley natural de Dios de la siguiente manera: Dios se rige de acuerdo a la ley de Su propia naturaleza. Lo que quiere decir que, Dios nunca actúa de tal manera que contradiga Su propia santidad, Su propia justicia, Su propia omnipotencia, etc. Él nunca transige la perfección de Su propio ser o carácter en lo que hace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la Iglesia confiesa la necesidad de satisfacción de la justicia de Dios, dicha necesidad no es algo que se impone a Dios desde fuera, sino que es una necesidad que es impuesta a Dios por Su propio carácter y naturaleza. Es necesario para Dios ser Dios, nunca transigir Su propia santidad, rectitud o justicia. Es en ese sentido que se considera necesaria una expiación que satisfaga Su justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recientemente los pensadores modernos se han opuesto al punto de vista de la satisfacción de la expiación basándose en que éste ensombrece la gracia gratuita y el amor de Dios. Si Dios es un Dios de amor, ¿por qué no puede simplemente perdonar a las personas gratuitamente por la pura motivación de Su propio amor y gracia sin preocuparse de satisfacer algún tipo de justicia, ya sea que se trate de una ley de Su propia naturaleza o una ley impuesta de fuera? Una vez más, este punto de vista de la expiación no logra entender que Dios nunca negociará Su propia justicia, ni siquiera por Su deseo de salvar pecadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la expiación, vemos que Dios manifiesta tanto Su amor misericordioso hacia nosotros así como un compromiso a Su propia rectitud y justicia. La justicia es servida por la obra de Cristo quien satisface los requerimientos de la rectitud de Dios, y de esa forma mantiene el compromiso de Dios a la rectitud y justicia. Dios satisface los requerimientos de Su justicia al darnos un Sustituto que se ponga en nuestro lugar y que ofrezca esa satisfacción por nosotros. Esto muestra maravillosamente la gracia de Dios en medio de esa satisfacción. La gracia de Dios es manifestada con la satisfacción de Su justicia en que ésta se realiza en nuestro lugar a través de Aquél que ha nombrado. Es la naturaleza de Dios como Juez de todo el mundo hacer lo correcto. Y el Juez que hace lo correcto, nunca, nunca transgrede los cánones de Su propia rectitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Biblia explica la cruz en términos de propiciación y expiación, los dos logros de Cristo en nuestro lugar. La Propiciación hace referencia específicamente a la obra de Cristo de satisfacer la justicia de Dios. Paga el castigo por nosotros que es debido a nuestros pecados. Nosotros somos deudores que no podemos pagar en absoluto la deuda moral a la que hemos incurrido con nuestra ofensa en contra de la justicia de Dios, y la ira de Dios se satisface y propicia con el sacrificio perfecto que Cristo realiza en nuestro lugar. Pero eso es tan sólo un aspecto de esa obra. La segunda es la expiación. En la expiación, nuestros pecados son quitados al transferirse o imputarse a Cristo, quien sufre vicariamente en nuestro lugar. Dios es satisfecho y nuestro pecado removido con la expiación perfecta de Jesús. Esto completa el sentido dual en el que el pecado era expiado en el Día de Expiación del antiguo pacto, a través del sacrificio de un animal y la transferencia simbólica de los pecados de las personas sobre el chivo expiatorio que era luego enviado al desierto, quitando así los pecados de esas personas. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-ebe5bb4da58c922" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v16.nonxt2.googlevideo.com/videoplayback?id%3D0ebe5bb4da58c922%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1330417858%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D773EF44670F40F856690247AC804FB2329811BC7.4FC5929BE43C46493805373B5E7051F42CC46662%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Debe5bb4da58c922%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3Dq0Q_5yNvJnq8fw9P3xGB8H_l-No&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v16.nonxt2.googlevideo.com/videoplayback?id%3D0ebe5bb4da58c922%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1330417858%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D773EF44670F40F856690247AC804FB2329811BC7.4FC5929BE43C46493805373B5E7051F42CC46662%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3Debe5bb4da58c922%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3Dq0Q_5yNvJnq8fw9P3xGB8H_l-No&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-7531797835427232567?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/7531797835427232567/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=7531797835427232567' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/7531797835427232567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/7531797835427232567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2010/02/por-que-dios-se-hizo-hombre.html' title='“¿Por qué Dios se hizo hombre?”'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/S4dPlMoeRxI/AAAAAAAAAYU/Mu7D-f1xEmo/s72-c/elgrec3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-1139575731184420744</id><published>2010-02-25T05:36:00.000-08:00</published><updated>2010-02-25T13:58:56.948-08:00</updated><title type='text'>El Evangelio en 6 Minutos</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#ff6600;"&gt;&lt;strong&gt;¿Qué es el Evangelio?&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:180%;color:#000099;"&gt;¿Qué es el Evangelio? Lo diré en una oración.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;El Evangelio es la noticia de que Jesucristo, el Justo, murió por nuestros pecados y se levantó de nuevo, triunfante por toda la eternidad sobre todos sus enemigos, para que ahora no haya condena para aquellos que creen sino solo un gozo eterno.&lt;br /&gt;Eso es el Evangelio.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;No Puedes Superar al Evangelio&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Nunca, nunca nunca superas tu necesidad de él. Nunca pienses en el evangelio como, "Esa es la manera en la que se salva y después se fortifica por dejándolo y haciendo cualquier otra cosa".&lt;br /&gt;¡No! Dios nos fortalece diariamente por medio del evangelio hasta el día de nuestra muerte.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Tú nunca superas la necesidad de predicarte el evangelio.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;Cómo se Fortalece el Evangelio&lt;br /&gt;Aquí hay un ejemplo, y lo uso no porque sea muy importante hablar de mi vida sino porque es por lo que he pasado y donde más puse énfasis en el último año en que experimenté el poder del evangelio para fortalecerme. (Muchos de ustedes están pasando por situaciones mucho más difíciles que el cáncer de próstata- mucho más difíciles).&lt;br /&gt;¿Recuerdan los versos que compartí con ustedes en febrero pasado y que fueron muy fuertes para mi? Fue en el momento justo después en que el doctor dijo "creo que necesitamos hacer una biopsia," cuando vino esa puñalada de miedo. Afortunadamente no duró mucho.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;Y después vino - ¿Qué? 1Tesalonisenses 5:9-10. No es mas que puro evangelio.&lt;br /&gt;Dios no te destinó para la ira sino para obtener la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo que murió por ti para que ya sea que despiertes o duermas tú vivirás con él.&lt;br /&gt;Estable. Paz como un río.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;El Evangelio es Perfecto para Tus Necesidades&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Eso es el evangelio—perfectamente a tiempo, perfectamente aplicado, perfectamente adaptado a mis necesidades. Por eso la Biblia está tan gruesa—porque son muchas las diferentes necesidades que tienes. Y hay lugares adecuados donde el evangelio se despliega para ti, así que si profundizas en el libro completo, siempre con un ojo en lo que Cristo ha forjado para ti y compró para ti en esta gruesa, gloriosa historia de la interacción de Dios con las personas, él te dará lo que necesitas.&lt;br /&gt;Por lo tanto, todo mi ser dice y espero decir hasta el día de mi muerte, "Ahora, para él que es capaz de fortalecerme, de acuerdo con el evangelio de Pablo, para él—para ese Dios—sea la gloria por siempre".&lt;br /&gt;Dios entró en la historia en Jesucristo; él murió para destruir la fuerza del infierno, de la muerte, Satán y el pecado; y lo hizo por medio del evangelio de Jesucristo.&lt;br /&gt;Una Petición para Creer&lt;br /&gt;Yo sé que hay personas que están leyendo esto que no confían en Jesucristo y por lo tanto solo pueden esperar condena. Así que solo pediré contigo aquí al final, deja esa rebelión. Déjala. Y simplemente abraza al evangelio que Jesucristo, el Hijo de Dios, el Justo, murió por tus pecados. Él se levantó el tercer día, triunfante sobre sus enemigos. Él reina hasta poner a todos sus enemigos bajo su pie. El perdón de los pecados y el derecho de pararse con Dios viene libremente a través de él solamente, solo por fe.&lt;br /&gt;Pido contigo, no trates de ser fuerte en tu propia fuerza; ésta no estará contigo cuando la necesites. Solo una fuerza lo estará—la fuerza que Dios brinda de acuerdo al evangelio.&lt;br /&gt;No lo alejes. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOG_video_class" id="BLOG_video-48f2d0d4d771158a" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/get_player"&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF"&gt;&lt;param name="allowfullscreen" value="true"&gt;&lt;param name="flashvars" value="flvurl=http://v14.nonxt5.googlevideo.com/videoplayback?id%3D48f2d0d4d771158a%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1330417858%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D53BAE47D71941F7DAF87CF05A2BF3463D06CC400.18B7ED9BD38D27C5F826EF236E007D762C1A36C8%26key%3Dck1&amp;amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D48f2d0d4d771158a%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3D9pIT8gqeIogJWwzr_eDbiqcKka8&amp;amp;autoplay=0&amp;amp;ps=blogger"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/get_player" type="application/x-shockwave-flash"width="320" height="266" bgcolor="#FFFFFF"flashvars="flvurl=http://v14.nonxt5.googlevideo.com/videoplayback?id%3D48f2d0d4d771158a%26itag%3D5%26app%3Dblogger%26ip%3D0.0.0.0%26ipbits%3D0%26expire%3D1330417858%26sparams%3Did,itag,ip,ipbits,expire%26signature%3D53BAE47D71941F7DAF87CF05A2BF3463D06CC400.18B7ED9BD38D27C5F826EF236E007D762C1A36C8%26key%3Dck1&amp;iurl=http://video.google.com/ThumbnailServer2?app%3Dblogger%26contentid%3D48f2d0d4d771158a%26offsetms%3D5000%26itag%3Dw160%26sigh%3D9pIT8gqeIogJWwzr_eDbiqcKka8&amp;autoplay=0&amp;ps=blogger"allowFullScreen="true" /&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-1139575731184420744?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/1139575731184420744/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=1139575731184420744' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/1139575731184420744'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/1139575731184420744'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/09/doctrinas-de-la-gracia.html' title='El Evangelio en 6 Minutos'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-7881074498321472679</id><published>2009-05-18T05:57:00.000-07:00</published><updated>2009-05-18T06:00:08.988-07:00</updated><title type='text'>Libertad Cristiana</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/ShFbzxwLxhI/AAAAAAAAAXs/65X3FlqTih4/s1600-h/Lutero.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337147978497639954" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 294px; CURSOR: hand; HEIGHT: 228px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/ShFbzxwLxhI/AAAAAAAAAXs/65X3FlqTih4/s320/Lutero.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;color:#000066;"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;LIBERTAD RADICAL&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por&lt;br /&gt;Dr. Esteban Brown&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esteban Brown es un tipo más simpático que yo. Su encanto e ingenio sobrepasan el mío y siento una "sana" envidia. Sin embargo, sí le gano en una cosita: no tengo el vicio de fumar pipa. Esteban me perdonaríá esta pisca de fariseísmo, si lo supiera, junto con un comentario encantador e ingenioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me parecía una idea maravilloso concluir mi libro con un capítulo sobre la liberación del legalismo inherente en la Justificación. Estuve a punto de escribir dicho capítulo, cuando descubrí que el Dr. Steve Brown ya lo había hecho y de mejor manera. El folleto de Steve Brown, Libertad Radical es un extracto de su obra Libertad Escandalosa, de lectura obligatoria para el cristiano que desea profundizar en el entendimiento de cuán libres verdaderamente somos. Estos extractos han sido traducidos e impresos aquí con permiso de Howard Publishing, Co.&lt;br /&gt;-R. Smalling]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos robaron la libertad. ¿Cómo recuperarla?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tema es la libertad y por qué no somos libres. Has escuchado que Cristo te libertó. Tal vez ha comunicado a otros que eres libre. Y tal vez también hayas empleado el concepto de libertad al testificar a los que aún no conocen a Cristo. Sin embargo, me temo que a veces definimos la libertad como algo que nos restringe y ata más de lo que nos libera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Jesús empleó la palabra libre (como en la verdad os hará libres) lo hizo en términos de liberación de ataduras. Es decir que, en griego la palabra libre significa libre. (Incidentalmente, en el hebreo, la palabra también tiene el significado de “libre.“) El diccionario define libre como “exención o liberación del control de otra persona o de un poder arbitrario.“&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así de simple debería ser. Si Jesús dijo que somos libres, debemos aceptar literalmente su declaración y atenernos a ella. Pero hay algo en la libertad que nos llena de temor y, como resultado, continuamos atados, siendo ésta la mayor tragedia. Es una tragedia porque Cristo padeció tanto para liberarnos. Es una tragedia, porque ser cristiano va mucho más allá del obedecer ciertas reglas, seguir ritos religiosos o ser una supuesta “buena persona.” Y es una tragedia, porque nuestra herencia es la libertad. Pero la hemos vendido por un plato de lentejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos decimos, “Como cristianos, es obvio que somos libres, pero esto no significa que seamos libres para hacer lo que nos plazca.” Pero si no somos libres para hacer lo que nos plazca, entonces no somos realmente libres. Más tarde voy a tratar de algunas cosas que tienen que ver con lo que queremos, pero ahora quiero dar el primer golpe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Biblia es bastante radical; la mayoría no entendemos cuán radical puede ser. Por ejemplo, Pablo escribe, Yo sé y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo, mas para el que piensa que es inmundo, para él lo es (Romanos 14:14). Nuevamente Pablo escribe Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu de Dios, allí hay libertad (II Corintios 3:17).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos revelan que no son libres con el comentario “Claro que somos libres, pero eso no significa que seamos libres para pecar. Lo que significa es que somos libres para no pecar.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal cosa suena tan espiritual y creo que debe haber algo de eso. En efecto, yo tengo la libertad de hacer ciertas cosas realmente buenas que no podría haberlas hecho antes. Amo más que antes, soy más amable que antes y peco menos que antes. En cierto sentido, hacer el mal trae horribles ataduras, mientras que ser libre para vivir como a Dios le agrada, trae libertad genuina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si esa libertad no nos diera la libertad para no obedecer, entonces no sería verdadera libertad. Recuerda, Pablo lo dijo Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne (Gálatas 5:13). No quería que lo hicieran, pero hubieran podido hacerlo. ¿Por qué? Porque eran libres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un cristiano tiene una ventaja sobre los que no lo son. No solo que sabemos la verdad acerca de lo que Dios quiere que hagamos, sino que Dios provee el poder para hacerlo. Si no tenemos la libertad de no hacer lo que El desea, entonces hemos redefinido la palabra libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay veces en que anulamos la libertad diciendo: “Hay que cuidarnos en esto de la libertad. La gente se aprovechará de ella.“&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi respuesta a quienes dicen eso, sería “¿A qué se refiere eso de aprovecharse de la libertad, siendo libres? ¿Están locos? Eso no es libertad, sino otro tipo de esclavitud.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras veces, damos libertad con una mano y la quitamos con la otra. Nos gusta decir a los creyentes que ya son libres, pero que si utilizan esa libertad, pueden dañar su testimonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que preguntar algo: ¿Conocen a un solo pagano que haya permanecido lejos de Cristo porque un cristiano no actuó tan santo o santificado como debería haber actuado? Lo que sí dicen es que somos unos hipócritas- pero casi siempre esto es una cortina de humo-. En realidad, lo que repetidamente mata nuestro testimonio es cuando pretendemos ser algo que no somos, no la libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sostengo firmemente en lo que la Biblia dice acerca de la libertad, y aunque tal vez ofenda a alguien, no puedo cambiar lo que la Biblia dice, sin manchar la página. Por lo tanto, basados en lo que enseña la Biblia, permítanme manifestar un enunciado radical:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ustedes son real, verdadera y completamente libres. Sin peros ni excepciones. Son libres. Pueden hacer lo correcto o lo incorrecto. Pueden obedecer o desobedecer. Pueden correr hacia Cristo o correrse de Cristo. Pueden decidir ser cristianos fieles o infieles. Pueden llorar, maldecir, escupir o reír, cantar y bailar. Pueden leer una novela o la Biblia, orar o ver la tele. Son libres; realmente libres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo atractivo acerca del amor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no te sientes atraído por un Dios que te ama sin condición alguna, algo anda mal en ti. Pues hay algo muy atractivo en el amor. Es atractivo al mismo grado al cual soy amado. No solo que me siento atraído a alguien que me ama, sino que también siento que quiero complacer a ese alguien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es lo que la bondad de Dios ha producido en mí. En mi corazón ha nacido un gran deseo de complacer a Aquél que me ama, sabiendo que si no lo complazco, o ni siquiera siento el deseo de complacerlo, todavía me amará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuidado de los que roban la libertad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deseo pasar a hablar acerca de aquellos que te robarían tu libertad. Por supuesto que Satanás es uno de ellos, pero en esta área, él trabaja más a través de otros cristianos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es importante recordar que me refiero a mi propia familia cristiana, la iglesia. He robado a otros cristianos su herencia de libertad, tantas ocasiones, que me avergüenza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los nuevos cristianos que ingresan a nuestra familia, están emocionados acerca de su recién descubierta libertad y gozo. Entonces, les decimos a estos nuevos hermanos que, aunque Jesús les ha dado algo maravilloso, necesitan saber algunas cuestiones. Y ese es nuestro caballo de batalla para siempre. Cuando los nuevos cristianos tratan de salirse de la carga de reglas, regulaciones y justicia, los obligamos a continuar llevando las cargas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto enojaba a Jesús. El se refería así a ellos: Porque atan sus cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres. (Mateo 23: 4,15)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos hemos jugado este papel de ladrones de libertad y por lo tanto, ninguno de nosotros puede juzgar a nadie. De hecho, creo que mostramos nuestra depravación menos por las malas cosas que hacemos, que por nuestro regreso al fariseísmo. Lo peor no es nuestro pecado (Jesús lo reparó en la cruz), sino nuestra dureza. Algo hay en la religión que nos puede volver fríos, críticos y malos. Debemos luchar contra esta tendencia, siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poder de la libertad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libertad tiene el poder de quitar, destruir, derribar y asustar. Este es el poder que tememos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libertad quita la influencia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libertad amenaza a la gente religiosa porque les resta influencia y se les vuelve difícil mantener el control. Puede ser que deseen mantener todo bajo su control por buenas razones, de todas formas, lo que buscan es controlar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús no era fuerte en esto del control. El dijo: el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un punto de vista de la iglesia (con el que aún lucho) sostiene que los cristianos tienden a desmandarse y que si no se hace algo para mantener el control, se perderá el control.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces pensamos que lo único que hace que un cristiano avance, es un poco de temor y culpa. Por supuesto que Cristo ha perdonado sus pecados, pero ¡cómo se los vamos a decir! Tememos que van a aprovechar demasiado de esa libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libertad quita el poder de control sobre la gente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libertad también amenaza a la gente religiosa porque les quita poder.&lt;br /&gt;- Pero necesitamos autoridad-, puede ser nuestra objeción.- Sin autoridad legítima, disciplina y una adecuada cadena de control, surge el caos y todo por cuanto Cristo murió, se destroza a nuestros pies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Jesús no le agradó para nada este panorama. Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad“ dijo“ Mas entre vosotros no será así. (Mateo 20: 25-26)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libertad va contra la vanidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libertad aterroriza a los religiosos porque el ego crece mucho cuando se es recto y “justo“. Si no fuéramos correctos y buenos, ¿en qué nos diferenciaríamos de los otros cristianos que siempre cometen errores?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creerse justo es una de las cosas más adictivas del mundo. Está en todas partes. Lo hallarán dondequiera. Pero NO debería existir en la iglesia, donde se supone que los malos encuentran amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libertad derriba murallas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea de libertad disgusta a muchos cristianos quienes piensan que deberíamos mantener una clara demarcación entre “los otros“ y nosotros. Con ese fin, debemos ser disciplinados en nuestra conducta. Después de todo ¿qué pasaría si no se puede ver la diferencia entre los malos y los buenos? Si no dejamos de hablar de todo este tema de la libertad, nos confundiremos entre la muchedumbre y perderemos nuestro testimonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez así sea. Pero tal vez no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesús decía que las semillas de mostaza y la levadura generalmente no son tomadas en cuenta y además que, al final, Dios se encargará de separarlas ( Mateo 13:24-33,47-51).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos de los que tenemos las cosas bajo control, redefiniríamos la libertad por ciertas buenas razones, pero creo que más lo haríamos por otros motivos. Si permitimos que los seguidores vivan libres, arriesgamos mucho. Pienso, sin embargo, que lo que más se pone en riesgo son nuestros deseos de poder y control.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La libertad nos atemoriza:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos atemoriza la libertad porque no tenemos confianza en nosotros mismos. Nos parece cómodo dejar que otros decidan por nosotros. Si fuéramos libres, podríamos equivocarnos, y no queremos eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, vivir prisionero en una celda puede ser realmente cómodo. Tal vez no sea agradable en un inicio, pero uno se acostumbra a la oscuridad. Puede ser que la luz del sol nos dañe los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cualquier manera, sigue adelante. Sé libre de la manera que Jesús desea que seas. Encontrarás realmente el gozo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La búsqueda de la perfección y el perdón liberador&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Sientes que eres una mejor persona que antes? Dicho de otra manera, ¿todo lo aprendido acerca de la obediencia, santidad y santificación , está funcionando en tu vida? Sé que al principio de tu camino con Cristo, hubo grandes cambios positivos, pero después del primer momento, ¿ha habido muchos más?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayor razón de no mejorar es nuestra obsesión de que no mejoramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe una mejor manera de mejorar que únicamente tratar de hacerlo. La santificación se hace una realidad en aquellos creyentes que no se obsesionan con su propia santificación. Es muy raro que la santidad se haga realidad cuando enfocamos más en ella, que en la persona de Jesús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo confesar algo: Ya me he dado cuenta que no puedo mejorar mas y me he cansado de seguir intentándolo. Sé que nos han enseñado que, como cristianos, debemos mejorar día tras día, en todas las áreas de la vida. Pero ya he tratado de mejorar por mucho tiempo y simplemente no funciona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un tiempo, pensaba que si dejaba de fumar la pipa, sería perfecto. Pero, enseguida, Dios me mostró otras áreas deficientes. Desde entonces, he tratado de enfocar en ellas y luego de tanto esfuerzo, sigue sin funcionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya cuando supe que no iba a mejorar mucho más, pensé que entraría en depresión. Todos me decían que debía mejorar. Algunos incluso me dijeron que llegaría a un punto en mi vida, en que no tendría pecado conocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permítanme comentarles lo que llegué a descubrir cuando me di plenamente cuenta de que no llegaría a la perfección: que Dios me ama de todas maneras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque sí me ha decepcionado el hecho de que no llegaré a ser mucho mejor de lo que soy, ahora es más llevadero vivir conmigo. Incluso tengo más amigos que antes. No podía juntarme a ciertas personas, cuando estaba en el proceso de supuesta mejoría. Ustedes saben∑ las malas compañías arruinan los buenos comportamientos. Además, mientras yo vivía fingiendo, no podía permitir demasiada cercanía a nadie. Podrían descubrir la verdad sobre mi y yo estaba justamente tratando de ocultarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez yo les haya hecho pensar que no me importa la ley de Dios, en lo que se refiere al plan de Dios para mi vida y también en cuanto a mi propia santificación. Pero no me malinterpreten. Tengo sorprendente información que les quiero compartir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antinomia es un término (acuñado por Martín Lutero) que significa literalmente “opuesto a la ley.” El Antonomianismo sostiene que la voluntad de Dios en nuestra vida, tal como la expresa la Biblia, es irrelevante y ya no constituye parte del llamado de Dios en la vida del creyente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo trató sobre el asunto del antinomianismo, al escribir, ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera... (Romanos 6: 1-2-15). Así como el perfeccionismo inhibe considerablemente nuestra libertad, igual sucede con el antinomianismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El salmista alaba a Dios por revelarnos Su voluntad (salmos 119:97-98, 151-152). Pablo escribe que la ley de Dios es nuestro ayo antes de que viniéramos a Cristo (Gálatas 3:24) y continúa en el mismo papel por toda nuestra vida. Cualquier sugerencia de que a Dios ya no le concierne nuestra obediencia, es pura tontería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que yo pueda o no ser obediente, o ser mejor de lo que soy- es irrelevante ante la forma en que Dios ve lo correcto e incorrecto, el bien y el mal, lo moral y lo inmoral. Los puntos de vista de Dios no son meras opiniones, sino revelaciones acerca de lo que está correcto o incorrecto, de lo que es bueno o malo, moral o inmoral. Aunque no nos agrade tanto, no tenemos voto ante esto, y si lo pensamos bien, no tenemos opción a ningún voto en cuanto a esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permítanme darles un principio: Si Dios no existiera, no existirían tampoco los valores, y de ser así, no habría ningún significado de la vida, seríamos como un nabo que nace, crece y muere, retornando al suelo del cual salió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que yo no sea una buena persona, pero sé que la bondad en sí es algo positivo para mí y para la sociedad en la que vivo. Puede que yo no sepa amar, pero sé que amar es mejor que odiar. Puede que yo no sea siempre honesto, pero sé que la honestidad es algo bueno y mejor que la deshonestidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertos estándares son realmente absolutos. Todos sabemos que el amor es mejor que el odio, la honestidad mejor que la deshonestidad y la fidelidad mejor que la infidelidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos al punto: cuando decimos que no nos volveremos muchísimo mejores, no queremos decir que volverse mejor no sea lo bueno. Más bien, al revés. Queremos ser mejores personas porque sabemos que eso es lo mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios no es un aguafiestas. El no trata de descubrir aquello que nos gusta, para luego decirnos que es algo incorrecto y que, si no nos corregimos, nos castigará. Tal vez hayas escuchado a algunos que definen el pecado como algo que nos gusta hacer y, que si no nos gusta, no es pecado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada más lejos de la verdad. Las leyes de Dios son un regalo a nosotros. Reflejan la forma cómo funciona el mundo. Si quieres conocer la mejor forma de vivir, sigue las instrucciones de Dios. Si quieres ser razonablemente feliz, vive de acuerdo con las instrucciones que Dios nos da. Si quieres ser razonablemente sano y sabio, sigue lo que Dios dice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez tengas algunas preguntas, como “Si ser mejor es algo bueno ¿no sería bueno seguir intentándolo? ¿Acaso no es mejor tener una meta aunque no se la logre, que no tener meta alguna? Si tengo la meta de mejorar o de ser perfecto ¿no estaría más cerca de la perfección que si no tuviera ninguna meta?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buenas preguntas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, existe la idea de que nuestra búsqueda de perfección es un indicador de algo bueno. Por un lado, si no te cuidas, esta búsqueda te restará libertad, por otro lado, es algo bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando mencioné que no pensaba que yo llegaría a ser algo mejor, la principal palabra es “yo“, mas no “algo mejor.“ Cuando dije que ya yo iba a dejar de intentar mejorarme, estaba hablando de mis propios esfuerzos en ser mejor. Cuando ya los renuncié, pienso que finalmente comprendí el problema de Pablo cuando dijo que quería hacer lo bueno, pero que cuando lo intentaba, el resultado era que hacía justamente lo que no quería hacer (Romanos 7). Cuando me di por vencido, estaba renunciando a mí mismo y a mi obsesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El enfoque de mi enseñanza es la gracia. Mantengo este enfoque porque desesperadamente necesito la gracia. No creo haber nunca conocido a ningún cristiano o cristiana que no quisiera ser mejor de lo que es. Lo que pasa es que seguían el método incorrecto, tratando muy fuerte de ser mejores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de lo dicho, tratar de ser perfecto ha sido algo bueno para mí. Al principio, me quitó libertad, pero después me la devolvió. Y ¿sabes por qué? Porque si no hubiera hecho el intento de mejorarme, no sabría que es imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si tú nunca has deseado ser mejor, esto es un indicador de que falta algo en tu corazón. Yo entiendo que el Espíritu Santo pone el deseo y, la presencia de tal deseo es un signo del Espíritu. Jesús dijo Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador. (Juan 14: 15-18)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mismo hecho de que quieras ser mejor -incluso perfecto- es un signo de que perteneces a Cristo. Una de las mejores maneras de tener la seguridad de la salvación no es tanto examinar lo que haces, cuanto mirar cuidadosamente lo que deseas hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El deseo de perfección indica la presencia dentro de nosotros de Algo o Alguien que nos pone ese deseo. Ese alguien es el Espíritu Santo que nos hace llegar al punto de simplemente renunciar a aquello que no podemos lograr de ninguna manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La creación de un monstruo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El deseo de ser mejores, sin embargo, puede ser algo diferente: un “monstruo“ que nos roba la libertad. La parte negativa del deseo de ser mejores es el perfeccionismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El perfeccionismo es la creencia de que uno puede llegar a ser perfecto -o al menos, mejor que todo el resto-. El perfeccionismo hace a las personas amargadas, malas y criticonas, a más de robarles la libertad por la que Cristo murió en la cruz. No solo que te robará la libertad, sino que te hará un perfecto aburrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuidado del ladrón de libertad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es nada prudente seguir intentando hacer algo que no se puede y nunca se podrá. Entonces, considera pues la primera plaga del perfeccionismo: El perfeccionismo roba la libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, yo renuncié a mis propios esfuerzos. Cuando Pablo honestamente confesó su imposibilidad de hacer el bien que quiere, dio el primer paso hacia la salud. Con pasmosa honradez, Pablo escribe: Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago (Romanos 7:15,19).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Has llegado a ese punto? Si todavía intentas llegar a ser perfecto - a pesar de la copiosa evidencia de que nunca se puede lograrlo- estás haciendo algo muy tonto y destructivo con respecto a la libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuidado de la maldición de fingir&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertas formas de fingimiento pueden matar. Esa es la segunda verdad acerca del perfeccionismo, que debes saber. Lo pondré de esta manera: Restas grandemente tu libertad al pretender ante otros que estás llegando a la perfección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de renunciar, yo pasaba la mitad de mi tiempo tratando de hacer algo que no era posible, y la otra mitad tratando de convencer a otros que lo estaba logrando. Esto se llama hipocresía, es muy humano y muy dañino a la salud mental como a la libertad. Por eso renuncié.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Tienes alguna duda? Todos la tenemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Tienes algún secreto que si lo supieran tus amigos, tendrías tanta vergüenza que podrías llegar al suicidio? Bienvenido al club.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Tienes recelo en perdonar a la gente por la forma en que te han menospreciado? Te sorprenderías si supieras que gran cantidad de cristianos tienen problemas con eso mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Te enojas a veces sin razón y dices cosas de las que te avergüenzas después? A veces yo me enojo tanto que si escupo en el césped, éste se marchita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Te has esforzado mucho en ser bueno, amable y cariñoso, solo para sacar la conclusión de que no te es posible? Yo lo comprendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Piensas a veces, que si la gente te conociera realmente, les desagradarías e incluso pensarían que no eres cristiano? ¿Tú también?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, ¿no te sientes mejor? Ya sé, ya sé. También te sientes culpable. Aquí es cuando llegamos al tercer punto acerca del perfeccionismo, el cual afecta tu libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realmente ¿quién mejora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permítanme compartirles un principio bíblico primordial, que es la única razón por la cual he renunciado a tratar de mejorarme: La única gente que mejora es aquella que sabe que aunque nunca mejoren, Dios igual les ama. El corolario de este principio es éste: No solo que Dios te seguirá amando aun si no mejoras; El te enseñará que mejorar no es el punto importante. El asunto es Su Amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido a ese amor, bondad y presencia de Dios es que te hallarás mejorando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra sincera creencia de que podemos ser muchísimo mejores de lo que somos, es una de las mayores razones por las que nos quedamos atados. Se nos ha quitado libertad porque pensamos que no podríamos ser libres sin ser perfectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La culpa existe para cumplir solamente con un propósito: llevarnos al trono de la gracia, donde dejamos que Dios, si él juzga apropiado, nos haga mejores. Cuando permitimos que la culpa cumpla cualquier otro propósito diferente a éste, nos volvemos perfeccionistas: miserables, deshonestos, culpables, temerosos y solitarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miserables por la imposibilidad del intento. Deshonestos porque no hay manera que seamos tan perfectos como queremos que otros piensen que somos. Culpables porque tenemos esta falsa creencia que Dios espera el perfeccionismo en nosotros, aparte de la justicia de Cristo dada a nosotros. Temerosos porque no queremos que otros sepan lo malos que somos. Y solitarios porque los perfeccionistas son inaguantables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad del asunto es: soy mejor porque estoy cerca de El. Pero mientras más cerca estoy, menos siento estar mejorando. Puede sonar a locura, pero es así. Si supiera que estoy mejorando, me sentiría auto-suficiente y, antes de pensarlo, quisiera ayudar un poquito a Dios y luego me ofrecería a ayudar a los demás a que mejoren de la misma manera que yo lo hice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en realidad, mejorar a otros es obra de Dios, no la mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios ha querido ser mi amigo, no para mejorarme, sino porque quería ser mi amigo. En vez de obsesionarme con mi bondad, Dios me pide que me quede cerca de él y vea a dónde me guía. Su promesa es que nunca me dejará ni abandonará. Entonces puedo dejar de preocuparme de quedarme atrás en cuanto a mi santidad y santificación. Mientras más me preocupo de esto, peor me vuelvo y , al contrario, mientras más me atengo a Dios, mejor me vuelvo, aunque no me dé plena cuenta de esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Filipenses 1:6, Pablo dice que lo que Dios inicia, lo completa. Esto significa que lo comenzado por Dios en nuestra vida continuará hasta finalizar. Y esta es una razón para celebrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Evangelio que olvidamos y el gozo que nos libera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permítanme decirles algo que tal vez les sorprenda. Odio la religión. ¡Simplemente la odio! La religión es -probabemente- una necesidad y es una realidad existente. Las religiones y la gente religiosa, como mala hierba están en todo lado, y no nos podemos deshacer de ellas. Hay algo innato en el ser humano que parece requerir una expresión religiosa y, todas las expresiones, de alguna manera, llegan a institucionalizarse. La institución religiosa puede volverse como una dictadora que demanda tomar tu alma poniéndola en una cárcel de culpa y vergüenza. Y solo Dios puede demandar por tu alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí debo andarme con cuidado. Cualquier cosa que diga debe ser vista en el contexto de mi amor por la iglesia. Casi toda mi vida he ejercido la profesión eclesiástica. Me alegra mucho ser parte de la iglesia visible de Cristo, pero a veces la iglesia parece más una prisión que una puerta hacia la libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La religión puede volver mala a la gente, furiosa, tenebrosa, criticona y neurótica. La religión también puede abusar de los cristianos. He visto a tanta gente herida por la religión, que pienso a veces que es mejor ser pagano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo peor de la religión es que puede mantenerte lejos de Dios. Puede llegar a sustituir, malamente, a la relación misma con Dios. Hay algo en el cristianismo institucional (aunque sea necesario) que puede matar tu libertad, si no tienes cuidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Has visto cómo llegan a ser legalistas a los nuevos cristianos? Todo inicia con un descubrimiento genuino de que Dios existe, que Dios es amor y que les ha perdonado y aceptado. Me parece tan refrescante cuando los nuevos cristianos descubren las palabras de Pablo en II de Corintios 5:19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados y en I Timoteo 1:15 Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Esto es, hasta que la religión los pesca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, los nuevos cristianos escuchan de “otras cosas adicionales“ que necesitan saber. Deben, por ejemplo, saber quién está en lo correcto y quién no. Deben saber cuál es la versión “correcta“ de la Biblia, el comportamiento “correcto“ de un cristiano y la “correcta“ postura ideológica en varios temas políticos. Luego, como nuevos cristianos, son discipulados y aprenden acerca de la manera “correcta“ y “cristiana“ de criar una familia, conducir un negocio, y disciplinar la vida propia para ganar al mundo para Cristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le hemos despojado al nuevo cristiano del gozo y la libertad y le hemos cargado con alforjas llenas de legalismo, reglas y religión, cabalgando en sus lomos hasta que quedan casi exánimes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los maestros cristianos parece que siempre nos señalan la decepción de Jesús por nuestra falta de compromiso, nuestra teología superficial, y nuestro acomodo a la cultura imperante. Supongo que varias de estas acusaciones son verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo interesante de la ira de Jesús, sin embargo, es que él casi nunca se dirigía a la “mala” gente, es decir a aquellos que no eran comprometidos o que no tuvieran una correcta y piadosa forma de ver las cosas. Mateo y Lucas le llamaron amigo de “cobradores de impuestos y pecadores”. De hecho, nos dicen que Jesús se juntaba con el peor tipo de gente tan frecuentemente que, algunos observadores comenzaron a llamarle comilón y bebedor de vino“ (Mateo 11:19; Lucas 7:34). Jesús se guardaba sus críticas más ásperas para la gente religiosa que atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres (Mateo 23:4).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, aquí les traigo buenas noticias. Hay que mirar la descripción que Jesús hace del ministerio que vino a cumplir, en Lucas 4:18-19. La encarnación de Dios en Cristo es la mejor noticia que el mundo haya jamás recibido. Ataca la falsedad y el fingimiento de las ideas religiosas y espurias. Presenta el mensaje claro y simple que de Dios NO es lo que la gente religiosa cree que es. Y ofrece libertad a la gente y con ella también sanidad, sentido, inmortalidad y perdón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es lo que ha sucedido? ¿Cómo es que tomamos un mensaje tan excelente, tan emocionante y tan librador para transformarlo en una religión de gente que parece que se han tragado algo amargo y quieren recetar lo mismo a todo el resto del mundo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué nos hemos vuelto tan religiosos? ¿De dónde salen estas capas y capas de reglas y regulaciones?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo es que los pecadores que recibieron perdón repetidamente, se han transformado en jueces?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que la intención de Dios era algo diferente. El quiere que seamos libres. Y para que así fuera, pagó el precio completo para liberarnos. Hablemos de esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Un baile o una marcha?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las buenas nuevas son que Cristo nos libera de la necesidad de odiosamente enfocarnos en nuestra bondad, compromiso y corrección. La religión nos ha vuelto obsesivos más allá de lo tolerable. Jesús nos invitó a una fiesta y nosotros hemos creído que es una marcha militar en la que los soldados siempre están observándose entre sí, a ver si no pierden el paso. Pero, la idea original no fue que marcháramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Nuevo o agradable?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo reiterar mi amor por la iglesia. Como lo dijo San Agustín, ella es mi madre y me ha hecho mucho bien. Y no soy un intruso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos han descrito los servicios de la iglesia en el Cristianismo norteamericano, como un hombre agradable y simpático frente a grupos de gente agradable, diciéndoles que Dios los llama a ser más agradables y simpáticos. Pero, si la fe cristiana se trata de ser más agradable, se vuelve moralismo y, en ese caso, el budismo podría ser más beneficioso que el Cristianismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se mide la veracidad de la fe cristiana de la misma forma en que se mide la efectividad de un jabón -si limpia o no- el tipo de religión (o jabón) que se usa no importa, mientras que nos deje más limpios que antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando nos volvemos moralistas, nos perdemos la buena noticia de que nuestra propia justicia no es el punto. xxxObviamente no hay nada malo en ser justo, pero cuando el serlo define al “cristianismo verdadero,” lo que hacemos es cambiar una historia de amor grandiosa en una metodología de socialización. Dicho de otro modo, nos convencemos de que el único propósito de la religión es volver buena a la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que no estoy diciendo que no importa cuál creencia adoptemos o cómo actuemos. Lo que digo es que si el propósito del Cristianismo es producir “simpatía,” debe haber otras formas mejores de lograrla fuera de nuestra fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el capítulo 4 de Romanos, Pablo dice que a Abraham le fue contado por justicia. En otras palabras, Abraham creyó a Dios y, debido a esa simple fe en Dios, la justicia y bondad de Dios se colocó en la cuenta de Abraham.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, Pablo hace una asombrosa declaración en Romanos 4:22-25. Nuestro pecado no es tanto el problema, cuanto nuestra dureza. Jesús llevó nuestro pecado en la cruz (justificación). Y no solo que lo llevó, sino que nos dio el gran y maravilloso regalo de su propia justicia (Imputación). Lo cual significa que todo mi pecado ha sido perdonado. Mi verdadera definición no tiene nada que ver con mi pecado. Soy “justo“ delante de Dios, porque El me ha dado su justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se trata de una gracia barata?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé por qué cada vez que alguien empieza a hablar del evangelio, algún detractor grita “!Gracia barata! ¡Gracia barata!” Atención, si no fuera barata, ni tú ni yo podríamos costearla.xxx Si nos costara algún precio ^ compromiso, obediencia, religiosidad o cualquier otra cosa- quedaría en la repisa de la tienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios nos otorga su gracia por causa de la cruz de Cristo. Es un regalo que nos ha dado con tarjeta y cuyo mensaje está escrito con la sangre del mismo Hijo de Dios. Es un regalo que nos hace justos ^ y no costó barato-. Efectivamente, debe ser “barato” para nosotros pues, de otra manera, nunca lo podríamos costear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ponte a vivir!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si de verdad crees que has sido perdonado y aceptado y que Dios te amó sin ninguna condición ni reserva, ¿cómo deberías actuar? ¿Cómo vivirías? ¿Cómo cambiaría tu religión?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Déjame decirte la primera cosa que sucedería. Dejarías de obsesionarte contigo mismo y podrías incluso llegar a tener una verdadera vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente que llega a comprender las buenas nuevas de Cristo, casi no piensa en cómo pueden ser mejores y más puros. Es más, casi ni siquiera piensan en sí mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que desde un punto de vista existencial, uno de los mayores pecados que los cristianos pueden cometer es un constante enfoque en su propio pecado. Es la práctica más jactanciosa y arrogante que cualquier otra cosa que hagamos. En vez de esto, nos ayudaría enfocarnos en el Dios del Amor y la Gracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejemos de corregirnos unos a otros: Lo que puede suceder en segundo lugar es que dejarías de preocuparte de los pecados de los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya conoces el pasaje. Poniéndolo en las palabras de Jesús: No juzguéis, para que no seáis juzgados (Mateo 7: 1-4).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gran parte del compañerismo cristiano, estudios bíblicos y otros grupos de la iglesia, lo que hacen es tratar de corregir unos a otros, casi al punto de una histeria masiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Razón tienen los paganos de mantenerse alejados de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un cambio de definiciones:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que la tercera cosa que sucedería sería que dejaríamos de definirnos en términos de cuán buenos seamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las cosas más sorprendentes, radicales y asombrosas que Jesús haya hecho se describe en el capítulo siete de Lucas. Jesús asistía a una fiesta de gente religiosa y una prostituta irrumpió en el lugar. Jesús la trató con gran respeto y amor. Jesús señaló cuánto lo amaba esta mujer y dijo lo siguiente a los religiosos de la fiesta: Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho, mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama (Lucas 7:47).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho de otra manera, Jesús dijo que ¡ la persona más piadosa de la fiesta era la prostituta! Eso no cuadra con muchas de las cosas que siempre hemos creído sobre el pecado y la piedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si Jesús volviera a encarnarse en nuestro tiempo, todos tendríamos nuestras preguntas. Xxx No sé qué pienses tú, pero una de las preguntas a la cabeza de mi lista sería, “Jesús, ¿quién es la persona más justa en vida?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No te lo voy a decir” creo que Jesús me contestaría “porque ni siquiera reconocerías su nombre.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierta vez, Jesús hablando de los escribas y fariseos, dijo a sus discípulos: Porque os digo que si vuestra justicia no fuese mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis al reino de los cielos (Mateo 5:20).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando lo leí por primera vez, me molestó mucho. Es que, al investigar, descubrí que los escribas y fariseos eran en verdad, los individuos religiosos más obedientes y dedicados de la cultura judía del primer siglo. Además, los fariseos seguían la teología correcta en casi todas sus creencias y enseñanzas. Si quisiéramos encontrar su equivalente moderno, nos referiríamos a los cristianos más ortodoxos y fundamentalistas de todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces pensé: “Si ellos no son tan justos como deberían y si Jesús espera que yo sea mejor que ellos, estoy en gravísimo problema. Yo que no puedo pasar un solo día sin hacer algo imposible de arreglar. ¿Cómo podría llegar a ser más justo que ellos? Me he esforzado demasiado fuertemente y simplemente no puedo lograrlo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuve a punto de dedicarme al ayuno y oración cuando me pareció escuchar la voz de Dios que me decía, entre un poco de risas y en un tono muy amable: Es mi justicia, hijo. No la tuya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, sal a bailar- y hazlo con gusto y con libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usado con permiso de Howard Publishing Co., Diciembre, 2004&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-7881074498321472679?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/7881074498321472679/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=7881074498321472679' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/7881074498321472679'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/7881074498321472679'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2009/05/libertad-cristiana.html' title='Libertad Cristiana'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/ShFbzxwLxhI/AAAAAAAAAXs/65X3FlqTih4/s72-c/Lutero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-6473416083872231217</id><published>2009-03-05T05:35:00.000-08:00</published><updated>2009-03-05T11:02:31.553-08:00</updated><title type='text'>CHRISTUS VINCIT !!!!!</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/Sa_VywDGoUI/AAAAAAAAAXk/CmmKMBR9hMo/s1600-h/Martires.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5309697553561198914" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 229px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/Sa_VywDGoUI/AAAAAAAAAXk/CmmKMBR9hMo/s320/Martires.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;Escatología de la Victoria V/S&lt;br /&gt;Escatología de la Derrota&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;“La escatología es la doctrina de las últimas cosas, pero también es la doctrina de las primeras cosas porque tiene que ver con la meta de la historia”. Forzosamente, nuestras metas determinarán nuestra forma de actuar. Las metas específicas nos motivan. Si nosotros creemos que la meta principal y final de la vida cristiana es el cielo, o la salvación de nuestras “almas”, seremos indiferentes ante la historia y el mundo que nos rodea. La clase de fe que tenemos rige la totalidad de nuestras vidas y nuestra total perspectiva. Cómo consideremos a Dios y a Cristo determinará cómo nos consideremos nosotros mismos, nuestra vocación y el final de los tiempos.Todos los hombres hablan y escriben desde una determinada perspectiva: Vemos el mundo, las cosas, la historia y el conocimiento en términos de creencias, y estas creencias determinarán fundamentalmente nuestro compromiso con el mundo, las cosas, la historia y el conocimiento. Nuestra perspectiva siempre está condicionada por nuestras presuposiciones religiosas. Una vez que adoptamos una posición, tiene ciertas consecuencias lógicas y también inferencias muy prácticas para nuestras vidas. Si yo creo que Cristo pronto me raptará de este mundo maligno, esto tendrá un efecto práctico en mí vida, muy diferente de una creencia de que yo veré que el mundo se convertirá en un mundo mejor donde el reino de Dios se extenderá de manera amplia y dominante. Nuevamente, si yo creo que el mundo verá el triunfo progresivo del pueblo de Cristo hasta que todo el mundo sea cristiano y se revele una gloriosa era material y espiritual, yo me motivaré en forma muy diferente a un creyente dispensacionalista que piensa que este mundo le pertenece a Satanás y que va derecho a las garras del anticristo. Las escatologías que creamos determinarán una diferencia muy grande en cómo contemplamos el mundo y nuestra labor y futuro en el mismo. Se dice que en Chile hay tres millones de personas que se confiesan cristianos evangélicos, es decir, que han recibido a Cristo como Señor y Salvador. Si esta gente cree que el final está cerca y que el rapto, el anticristo y la gran tribulación están a la vuelta de la esquina, su impacto en Chile y el mundo será (y es) muy diferente del de aquellos tres millones que creen que conquistarán el mundo. En un enfoque, el pueblo se prepara para escapar del mundo y, en lo posible, “convertir” al máximo de “almas” antes de ser “raptados”. En la otra, se preparan para dominar por medio de la Palabra el mundo y hacer valer los “Derechos de Corona del Rey Jesús”.Pesimismo: El problema es que la vasta mayoría de los evangélicos han creído que las cosas empeorarán progresivamente en casi todas las áreas de la vida hasta que Cristo regrese. Esta posición pesimista y derrotista de la historia recibe el nombre de dispensacionalismo. Los dispensacionalistas creen que Jesús establecerá un reino terrenal visible, con Cristo a la cabeza, presente en cuerpo y que durará mil años literales. Ellos no creen que Cristo Reina actualmente, sino que es Satanás quien gobierna y dirige este mundo. Creen que la iglesia está solo para “rescatar almas” del infierno pero llegara un punto en que deberá ser “raptada” de la tierra porque el mundo caerá más y más bajo el dominio de Satanás. Esta escatología enseña la derrota terrenal de la iglesia de Cristo antes de su Segunda Venida. Un problema con esta perspectiva es que, cuando llegan las derrotas predecibles, los cristianos tienen un incentivo teológico para encogerse de hombros y decirse a sí mismos: "Así es la vida. Así es como Dios profetizó que ocurriría. Las cosas están empeorando". Leen los amarillistas y sensacionalistas titulares de los diarios, y piensan para sus adentros: "El rapto de la Iglesia está a las puertas". La fortaleza interior que la gente necesita para recuperarse de las derrotas externas normales de la vida es socavada por una teología que predica la inevitable derrota terrenal de la iglesia de Jesucristo. La gente piensa para sus adentros: "Si ni siquiera la santa iglesia de Dios puede triunfar, entonces, ¿cómo puedo yo esperar triunfar?" Por consiguiente, los cristianos se convierten en los cautivos psicológicos de los encabezamientos pesimistas diseñados para vender los periódicos.Esta escatología parte por una falsa suposición: la inevitable derrota en la historia de la iglesia de Cristo por las fuerzas terrenales de Satanás. Esta doctrina es satánica en forma y contenido, ya que está a favor de la impotencia histórica y la irrelevancia cultural de la obra de Cristo en el Calvario. Esto es lo que los dispensacionalistas predican, el escapismo, la irrelevancia y la cobardía. Ellos nunca se propusieron cambiar la civilización. Sólo se proponían escapar de lo que consideraban como las características “más desagradables de la civilización moderna”, cosas tales como el licor, el cine, y los bailes sociales. Es tanta la esquizofrenia de los dispensacionalistas y los fundamentalistas que Rousas Rushdoony dijo: “He dicho a menudo que si los anti-abortistas difundieran el rumor de que el abortista local daba un vaso de cerveza a cada mujer para calmarle los nervios después del aborto, la mitad de los fundamentalistas del pueblo estarían en las filas de los manifestantes en frente de su oficina dentro de una semana”En resumen, el dispensacionalismo enseña que en la historia no existe tal cosa como un triunfo de Cristo y su Reino. El papel de los cristianos es en el mejor de los casos sonreír y resignarse, y con mayor probabilidad ser victimas y mártires. En este punto de vista pesimista, el mundo irá de mal en peor. El cristiano debe retirarse del mundo de la acción, en la comprensión de que no hay esperanza para este mundo, ninguna victoria mundial de la causa de Cristo ni rectitud y paz mundial. La Palabra Dios es inaplicable porque no hay ningún plan de conquista ni plan de triunfo en el nombre y poder de Cristo. En el mejor de los casos, la Palabra de Dios es un plan de moralidad privada, no para hombres y naciones en todos sus aspectos. No es sorprendente que el dispensacionalismo produzca una perspectiva retraída, alienada y obtusa, una iglesia en la cual los hombres no piensan en la victoria. El teólogo bíblico David Chilton compuso un epitafio para el dispensacionalismo, este es: "¡Predicamos la derrota, y la obtuvimos!"Optimismo: Pero nuestro Señor dijo: “Negociad entre tanto que vengo” (Luc. 10:13) Dios creó al hombre para ejercer dominio sobre la tierra y para dominar todas las cosas en términos de la palabra de Dios, y Jesucristo restauró al hombre (siendo él mismo el postrer Adán) en este mandato, con la bendita seguridad de que nuestro “trabajo en el Señor no es en vano” (1 Cor. 15:58) y que “mucho más reinaran en vida, por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia” (Rom. 5: 17)El mensaje fundamental de la escatología bíblicamente correcta es la victoria, en el tiempo, en la tierra, en la historia. Una victoria abarcante, no simplemente una especie de victoria psicológicamente interna, de "sonrisas en nuestros rostros, gozo en nuestros corazones". Esta escatología es lo que en círculos teológicos se llama Postmilenialismo. También recibe otros nombres como Teología del Dominio o Reconstrucción Cristiana. El Postmilenialismo enseña que el llamado y deber del cristiano es ejercer los derechos de corona del Rey Jesús en todas las áreas de la vida. Cristo ha comprado a su pueblo de entre las naciones, no sólo para redimirles del pecado, sino para capacitarles para que cumplan el Mandato de Dominio original de Dios para el hombre. Como el segundo Adán, Cristo asigna a su nueva creación la tarea que Adán perdió (esta vez, sin embargo, sobre el inconmovible fundamento de su muerte, su resurrección, y su ascensión) La salvación tiene un propósito, “un salvar a, así como un salvar de”. Cristo ha hecho de su pueblo reyes y sacerdotes para nuestro Dios, y ha garantizado su destino: Reinarán sobre la tierra. Esto nos muestra la dirección de la historia: Los redimidos del Señor, ya una nación de reales sacerdotes, avanzan hacia el completo dominio que Dios ha planeado como su programa original para el hombre. En Adán, se había perdido; Cristo Jesús, el segundo Adán, nos ha redimido y nos ha restaurado a nuestro real sacerdocio, para que reinemos sobre la tierra. Por medio de la obra de Cristo, la victoria definitiva sobre Satanás ha sido ganada. Se nos prometen crecientes victorias, y creciente gobierno y dominio, al hacer que el evangelio y la ley del gran Rey produzcan frutos por todo el mundo.El postmilenarismo ve la salvación como victoria en el tiempo y la eternidad, por consiguiente ve una responsabilidad del hombre de Dios para toda la vida. El postmilenarismo sostiene que se cumplirán las profecías de Isaías y de toda la Escritura. Las Escrituras no se han hecho inaplicables a la historia. Habrá victoria sobre Satanás, tal y como lo declaran en Génesis 3:15, Romanos 16:20 y Apocalipsis 12:9; y como lo proclamaban en Génesis 13, Génesis 28:14, Romanos 4:13, y toda la escritura, todas las familias de la tierra serán bienaventuradas. Se convertirán los pueblos de todas las lenguas, tribus y naciones, y la palabra de Dios prevalecerá y gobernará en todas partes de la tierra. Por lo tanto, hay necesidad de acción y una seguridad de victoria.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Benjamín Warfield, de Princeton, dijo: "Entonces, no debéis imaginar que Dios se sienta indefenso mientras el mundo, que él creó para sí mismo, se lanza, indefenso, a su destrucción, y que Él sólo puede arrebatar, aquí y allá, algún tizón del incendio universal. El mundo no le gobierna a Él en ninguno de sus actos: Él lo gobierna y lo conduce con mano firme hacia el fin que, desde el principio, o desde que se colocara la primera viga, Él había determinado para él.... A través de todos los años, se nota un propósito, un creciente propósito: más y más, los reinos de la tierra han venido a ser el Reino de nuestro Dios y de su Cristo. Puede que el proceso sea lento; a nuestros ojos impacientes, el progreso puede parecer que se demora. Pero es Dios el que está construyendo, y bajo sus manos, la estructura se levanta firme aunque lentamente, y a su debido tiempo, la cúspide será puesta en su lugar, y ante nuestros ojos atónitos, quedará revelado nada menos que un mundo salvado".&lt;br /&gt;En el Circo Máximo de Nerón, el escenario de sus sangrientas y repugnantes matanzas de cristianos (por medio de las bestias salvajes, por crucifixión, por el fuego y por la espada) había un gran obelisco de piedra, mudo testigo de la valiente conducta de aquellos santos valientes que soportaron la tribulación y contaron todas las cosas como pérdida por amor a Cristo. Hace mucho tiempo, el bestial Nerón y sus secuaces pasaron de la escena a su recompensa eterna, pero el obelisco todavía permanece, y ahora está en el centro de la gran plaza en frente de la Basílica de San Pedro. Grabadas a cincel en su base aparecen estas palabras, tomadas del himno de triunfo de los mártires vencedores:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;CHRISTUS VINCIT (Cristo vence)CHRISTUS REGNAT (Cristo reina)CHRISTUS IMPERAT (Cristo gobierna sobre todo)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-6473416083872231217?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/6473416083872231217/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=6473416083872231217' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/6473416083872231217'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/6473416083872231217'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2009/03/christus-vincit.html' title='CHRISTUS VINCIT !!!!!'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/Sa_VywDGoUI/AAAAAAAAAXk/CmmKMBR9hMo/s72-c/Martires.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-1951950721102838424</id><published>2009-03-02T09:20:00.000-08:00</published><updated>2009-03-02T09:38:55.897-08:00</updated><title type='text'>La Esperanza Puritana</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SawVyTQ4IvI/AAAAAAAAAXM/0EmKUJFusGM/s1600-h/puritanos-0-fdr.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5308642014671676146" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 207px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SawVyTQ4IvI/AAAAAAAAAXM/0EmKUJFusGM/s320/puritanos-0-fdr.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;¿QUIENES FUERON LOS PURITANOS?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;En la mente popular, el término Puritano evocaba la imagen de un austero, engreído, lleno de justicia propia, un aguafiestas cazador de brujas. Pero nada podría estar más lejos de la realidad histórica. Aunque el término puritano se usó originalmente como un rótulo detractor, sólo se refiere a alguien que deseaba purificar la adoración de la &lt;/span&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SawV9C5LP6I/AAAAAAAAAXU/RQbjcKXeObc/s1600-h/puritanos_peregrinos.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Iglesia y la vida de los santos. El puritanismo inglés surgió en los años de 1560. Primero apareció como un movimiento de reforma litúrgica, pero pronto se extendió a una actitud distinta hacia la fe cristiana. El fenómeno puritano podría definirse como un movimiento de la iglesia inglesa, donde la mitad del siglo dieciséis hasta principios del dieciocho, que procuraba la reforma en la vida de la iglesia y una purificación individual del creyente. Era calvinista en su doctrina y pietista en su orientación.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;CONSAGRACION A LAS ESCRITURAS &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Las Escrituras fueron la pieza central del pensamiento y vida de los puritanos.El puritanismo fue, por sobre todas las cosas, un movimiento bíblico. Para los puritanos la Biblia era en verdad la posesión más preciosa que el mundo podría permitirse. Su convicción más profunda era que la reverencia a Dios significaba reverencia por las Escrituras, servir a Dios significa obediencia a las Escrituras. Por lo tanto, para su mente no podría darse un insulto mayor al Creador que rechazar su palabra escrita, y por el contrario, no podría haber un acto de reverencia más elevado que apreciarla, estudiarla con detenimiento y luego vivirla y enseñarla a otros. La intensa veneración por las Escrituras como la palabra viva del Dios viviente y un devoto interés por conocer y hacer todo lo que prescriben, fue el distintivo sobresaliente del puritanismo.&lt;br /&gt;Todo lo que digan las Escrituras, lo dijo Dios. Como dijo Thomas Watson: " En cada línea que lea, piense que Dios le está hablando".La aplicación de las Escrituras se hizo con más constancia a través de la predicación. Como William Ames e&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_TmiQlc01Qww/SSwJ4KzCA_I/AAAAAAAAAEk/I3jNNHK5kBk/s1600-h/puritanos+peregrinos.jpg"&gt;&lt;/a&gt;xplica: " Es deber de un predicador corriente declarar la voluntad de Dios, extraída de la Palabra y expresarla para edificación de los oyentes". El sermón servía como un medio de consejería para toda la audiencia, edificando el cuerpo de creyentes reunidos. Desde la perspectiva puritana, si no se edificaba a los santos, la Palabra no se había predicado. Hablando a los ministros de sus días, Ames advierte: " Por tanto, pecan quienes se adhieren al hallazgo y explicación desnuda de la verdad, pero descuidan el uso y la práctica, en las cuales consiste de religión y la consecuente bendición. Tales predicadores edifican muy poco o nada a la conciencia. La predicación puritana consistía, pues, en una especie de consejería preventiva, ya que se aplicaban las verdades de la Palabra a la conciencia. Para cumplir este propósito, cada sermón se dividía en dos partes principales: Doctrina y aplicación. El resultado fue una predicación profundamente teológica y eminentemente práctica.CONFIANZA EN DIOS&lt;br /&gt;El compromiso puritano con la Palabra de Dios proviene de su devoción a Dios como su Autor.&lt;br /&gt;En nuestro siglo A.W. Tozer ha expresado de modo inmejorable la necesidad de una elevada idea de Dios:&lt;br /&gt;" La cuestión más grave delante de la Iglesia es siempre Dios mismo y lo más portentoso acerca de cualquier hombre no es lo que él en un momento dado puede decir o hacer, sino lo que en la profundidad de su corazón concibe acerca de cómo es Dios. Por una secreta ley de nuestras almas tendemos a movernos hacia nuestra imagen mental de Dios. Esto es verdad no sólo para cada creyente, sino para todos lo que componen la Iglesia. Siempre lo más revelador acerca de la Iglesia en su idea de Dios, tanto como su más significativo mensaje es lo que ella dice o no hace de El, porque su silencio es a veces más elocuente que sus palabras. Jamás puede escapar a la auto revelación de su testimonio concerniente a Dios.&lt;br /&gt;El distinguido teólogo inglés del siglo diecisiete, Thomas Watson, es quien mejor capta el énfasis puritano sobre el amor a Dios en su explicación: " El amor a Dios hierve y se derrama, pero no se agota. El amor a Dios, de la misma manera que es sincero y sin hipocresía, también es constante y sin apostasía." El grado de amor a Dios excede toda medida, y que el Señor es la quintaesencia de todo lo bueno. Siendo que Dios es supremo en nuestra percepción, debe ser también supremo en nuestros afectos.&lt;br /&gt;Usted puede amar demasiado a la criatura. Puede amar demasiado el vino y la plata, pero nunca podrá amar demasiado a Dios. Si fuera posible, el exceso aquí sería una virtud, pero nuestro pecado es que no podemos amar lo suficiente a Dios. Por tanto, jamás debemos dejar de procurar un entendimiento mayor de sus propósitos y una devoción mayor a su persona. Una consumidora pasión por Cristo deja muy poco tiempo para distracción tales como buscar nuestra propia satisfacción. Por consiguiente, los puritanos amantes de Dios no estuvieron tan ocupados en las necesidades del yo como aquellos de nosotros que nos toca vivir la " Generación del yo"&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;EL CONCEPTO PURITANO DEL PECADO&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es en su actitud hacia el pecado que el puritanismo contrasta de un modo tan agudo con nuestra época. En su concepto, la naturaleza humana fue radicalmente defectuosa, caracterizada por su inclinación al mal y aversión a lo bueno. Muchos evangélicos modernos han reemplazado el realismo bíblico de los puritanos con un concepto superficial y ligero del pecado. Hoy en día, el pecado se ha redefinido como el resultado de una aflicción demoníaca o una conducta adictiva. En cualquier caso, el pecador se tiene como víctima y, por tanto, sin responsabilidad de sus acciones.&lt;br /&gt;Los puritanos, en cambio consideraban el pecado como criminal y le prestaban mucha atención. Como observa un historiador: " El pecado era el recipiente de la repulsa mayor que los fieles puritanos podrían expresarle porque amenazaba el orden social, violaba la razón y sobre todo resumía la antítesis de aquello que profesaban amar con más intensidad: " el Señor".&lt;br /&gt;Stephen Charnock comenta que el pecado es una afrenta a Dios: " Cada pecado se funda en un ateísmo secreto"..cada pecado es como una maldición a Dios en el corazón, su objeto es la virtual destrucción del ser de Dios… Un hombre en cada pecado, apunta a establecer su propia voluntad como gobierno y su propia gloria al final de sus acciones".Pecado es darle las espaldas a la adoración de Dios, para adorar el ego. El aspecto más importante acerca de la humanidad es que estamos adorando a las criaturas. Autoadoración, pues, está en el centro del problema del pecado.&lt;br /&gt;A la luz de la corriente infatuación con la autoestima, merece examinarse la enseñanza puritana sobre el amor propio. En un estilo típicamente puritano, Charnock discierne tres tipos de amor propio. El primero es el " amor propio natural", al cual lo considera tanto necesario como recomendable ya que es el patrón de medida de nuestro deber con nuestro prójimo. Este tipo de amor es innato y parte de nuestra naturaleza. Segundo: " el amor propio canal ", es cuando un hombre se ama a si mismo más que a Dios, en oposición a Dios, con menosprecio de Dios. Esta clase de amor " resulta criminal por su exceso"&lt;br /&gt;Este es un amor propio desordenado y, como tal, la pasión fundamental del corazón y puerta de entrada a toda iniquidad. "El amor propio pecaminoso", es alejarse de Dios para meterse en el lodo del egoísmo carnal, del que no hay escape fuera de la gracia divina. Esto lleva al tercer tipo que menciona Charnock, que es un afable amor propio impartido a los creyentes en la regeneración. Es " cuando nos amamos a nosotros mismos por fines más elevados que la naturaleza de una criatura, en subordinación a la gloria de Dios. Esto es reducir a la criatura rebelde a su orden verdadero y feliz, se dice, por tanto, que un cristiano es creado en Cristo Jesús para buenas obras". Sin embargo, aparte de una transformación radical de la naturaleza, el individuo es dejado con su idolatría:"Cuando actúa como si algo menos que Dios puede hacerle feliz, o como si Dios, no pudiera hacerle feliz sin otras cosas. Así, el glotón hace un dios de sus manjares, el ambicioso, de su honor, el sensual, de su lascivia, el avaro, de sus riquezas, por consiguiente las estima como el mejor y más noble fin al cual elevar sus pensamiento…"&lt;br /&gt;Brooks advierte además que ceder a un pecado menor mueve al diablo a tentarnos a cometer uno mayor. "El pecado es un invasor, se desliza en el alma poco a poco, paso a paso". Owen concuerda con esto, hablando del pecado como una fuerza dentro del corazón.&lt;br /&gt;"Primero codicia, despertando e incitando demasiadas quimeras en la mente, deseos en los apetitos y afectos, proponiéndolos a la voluntad. Pero no descas allí, no puede descansar, insta, presiona y persigue sus propósitos con ardor, fuerza y vigor, luchando contendiendo y guerreando para obtener sus fines.."De aquí que la solución que los pastores puritanos ofrecían a los dilemas que crea el dominio del pecado era el principio de la "mortificación".Mortificación es hacer morir las obras de la carne ( Rom. 8:13) Mortificar significa quitar toda fuerza, vigor y poder al pecado, de modo que no pueda actuar por sí mismo ni influir en la vida del creyente. Esto involucra no sólo el fruto del pecado en los patrones de conducta externa, sino también la raíz de pecado en las motivaciones y deseos.El pecado debería de someterse a la luz de la ley y del evangelio respectivamente, por el hecho de que debe verse a la verdadera luz de la santidad, gracia y amor de Dios y del sacrificio de Cristo por él. El Santo que ha pecado debe temblar delante de Dios por haber ofendido su paciencia, pecado contra su misericordia y tomado su gracia por otorgada.Sí la convicción toma control del corazón, le seguirá un definitivo arrepentimiento. Un genuino arrepentimiento es mucho más que un simple reconocimiento del pecado. Keller señala: " es natural para una persona expresar dolor brevemente sobre un pecado y luego restablecerse con un versículo referido al perdón ( 1ª Juan 1:8-9). Pero esto puede producir una tremenda dureza de corazón, en especial en aquellas personas que caen a menudo ante la trampa del pecado que vive en nosotrosTampoco es suficiente dejar el pecado si la única razón es el temor a las consecuencias. El verdadero arrepentimiento, como Ricard Sibbes lo expreso, es " promover en nuestros corazones tal dolor que el pecado resulte aún más odioso que su castigo, hasta llegar al punto en que ejerzamos una santa violencia en su contra.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#ff6600;"&gt;Sigue El link &lt;/span&gt;&lt;a href="http://cid-5b8eb1c1dbf2766e.skydrive.live.com/browse.aspx/Bibliotecareformada/Puritanos"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#ff6600;"&gt;puritanos&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#ff6600;"&gt; y podrás descargar las obras de John Owen&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-1951950721102838424?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/1951950721102838424/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=1951950721102838424' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/1951950721102838424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/1951950721102838424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2009/03/la-esperanza-puritana.html' title='La Esperanza Puritana'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SawVyTQ4IvI/AAAAAAAAAXM/0EmKUJFusGM/s72-c/puritanos-0-fdr.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-8288047998113003858</id><published>2008-11-21T09:22:00.000-08:00</published><updated>2008-11-21T09:27:25.053-08:00</updated><title type='text'>SOY REFORMADO!!!!</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SSbvcbUUtZI/AAAAAAAAAWM/6EJsH2kvm_c/s1600-h/CelticCross2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5271163685532120466" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 198px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SSbvcbUUtZI/AAAAAAAAAWM/6EJsH2kvm_c/s320/CelticCross2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;Pero ¿por qué ser reformado?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Diré por qué yo lo soy; tal vez ello sirva como respuesta a la pregunta más general:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;(1) ¿Por qué ser reformado? ¡Porque es verdad!&lt;br /&gt;En estos tiempos posmodernos en los que lo que prima es lo que se siente, hay que decir en voz alta que si algo no es verdad, no vale para nada. Si no es verdad, no me interesa. Si yo creyese que el cristianismo no era verdad, no sería cristiano, aunque el serlo me hiciera sentirme muy feliz. Y es lo mismo con el ser reformado. Yo no era reformado; era, de forma inconsciente pero muy clara, anti-reformado. Me sabía todos los argumentos en contra de las ideas reformadas, aunque fuera sin haber oído jamás la palabra "reformado". Pero al seguir leyendo, escuchando, estudiando y orando, llegué a conocer, a entender y a creer "las doctrinas de la gracia", y, no sin cierta lucha, me postré ante el Dios soberano con lágrimas de gozo. No pude resistir lo que me parecía clarísimamente la pura verdad de la Palabra de Dios. Decidí someter mi falta de entendimiento, mi resistente voluntad y mi vida a partir de entonces, a lo que vi que decía y enseñaba Dios en su Palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(2) ¿Por qué ser reformado? ¡Porque exalta a Dios!&lt;br /&gt;Una manera de entender la Biblia que humilla al hombre y exalta a Dios me parece irresistiblemente convincente. No es eso lo que el hombre por sí solo hubiera diseñado y servido; ¡es algo anti-natural! Para mí, la manera reformada de entender la teología bíblica hace eso: humilla al hombre, y exalta a Dios. Afirma de forma innegociable la soberanía absoluta de Dios en todo: en la Creación; en la Providencia; en la Salvación; en la Consumación; en todo. Y cuando el hombre, a fin de cuentas solo un orgulloso trozo de barro, se atreve a dirigir sus mejores argumentos contra el divino Alfarero, se encuentra respuestas tan poco satisfactorias como incontestables, como: "Dios lo hizo así porque quiso, y punto"; "Dios lo hizo así para su propia gloria"; y: "¿Quién eres tú para que alterques con Dios?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(3) ¿Por qué ser reformado? ¡Porque exalta a Cristo!&lt;br /&gt;Hay dos maneras de que se predica el evangelio: una de ellas pretende decirnos que el Hijo de Dios encarnado no salvó a nadie; solo hizo posible la salvación de todo el mundo; derramó su sangre por los millones de condenados al infierno - ¡poco consiguió su sangre en el caso de ellos!; y presentan a un pobre Jesús que hizo todo lo que pudo, pero que, vamos, el factor determinante no está en sus manos, sino en las de cada muerto espiritual; y la otra manera de predicar el evangelio es presentando a un Cristo que realmente vino para salvar y salvó; un Cristo no impotente, llamando al corazón del pecador, sino todopoderoso, abriendo, vivificando, transformando el duro corazón humano. A mí me parece que esta segunda manera de enfocarlo exalta más al Señor Jesucristo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(4) ¿Por qué ser reformado? ¡Porque satisface!&lt;br /&gt;Estoy seguro de que un "sistema" bíblico-teológico sin problemas y que satisfaga plenamente no existe, ni va a existir a este lado de la gloria; y creo que todo el mundo sabe que en la Biblia hay aparentes contradicciones, diferencias de perspectiva y de énfasis, y tensiones entre dos o más principios que parecen casi incompatibles. Pero en mi experiencia, el "sistema" reformado es el que menos problemas tiene o crea, y el que mejor explica la Biblia como un todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(5) ¿Por qué ser reformado? ¡Por la nube de testigos!&lt;br /&gt;Es triste, pero desde la superficial perspectiva del cristianismo evangélico de hoy, centrado en sí mismo y con poco interés en el pasado - o sea, en las raíces - del pueblo de Dios, la "versión" reformada es la que parece rara, increíble y tan minoritaria como para parecer de un sector de la iglesia extremista, sectario y herético. Pero los que saben por lo menos un poco sobre la historia de la iglesia, saben que desde el gran despertar que fue la Reforma protestante del siglo XVI y hasta muy entrado el siglo XVIII esa "versión" reformada fue "la normal" y una que produjo todo un ejército de predicadores, pastores, misioneros y teólogos cuya estatura, a mi entender, todavía no se ha superado; y todas esas otras "versiones" que hoy nos parecen tan "normales" son relativamente jóvenes. Es más, ¡me atrevería a decir que la inmensa mayoría de los cristianos evangélicos hoy día comparten, pero sin darse cuenta de ello, el semi-pelagianismo de la Iglesia Católica Romana, tan eficazmente criticado y herido de muerte por Agustín de Hipona hace nada menos que mil seiscientos años! De acuerdo, lo que importa es la enseñanza de la Biblia, nuestra única fuente de autoridad absoluta, y aun la mayoría puede estar equivocada. Pero si creemos que la teología bíblica ha de hacerse dentro de la comunidad de la fe, tampoco debemos descartar casi sin más a uno de los sectores de la iglesia cristiana que a lo largo de los siglos más ha aportado al bienestar de la iglesia y a la defensa y proclamación del evangelio: a saber, el sector reformado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué ser reformado? Estas son algunas de las razones que hay; habrá otras, y seguramente tan buenas o mejores. Y seguramente habrá también no pocas razones para no ser reformado, y entre estas los errores, pecados, incoherencias y orgullo teológico de no pocos cristianos reformados. Todo esto nos lleva hacia una doble llamada: a todos los cristianos reformados, que examinemos y corrijamos el flaco favor que no pocas veces hemos hecho y hacemos a nuestra propia causa; y a todos los cristianos todavía no reformados, que hagan un mayor esfuerzo por entender y saber valorar en su justa medida la aportación que pueda hacer a la causa de Cristo tanto el pensamiento como el pueblo reformado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-8288047998113003858?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/8288047998113003858/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=8288047998113003858' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/8288047998113003858'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/8288047998113003858'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/11/soy-reformado.html' title='SOY REFORMADO!!!!'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SSbvcbUUtZI/AAAAAAAAAWM/6EJsH2kvm_c/s72-c/CelticCross2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-6923357246732221037</id><published>2008-11-11T11:37:00.000-08:00</published><updated>2008-11-11T11:43:41.604-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SRngY0RGR-I/AAAAAAAAATM/wS49hMm8sKA/s1600-h/biblia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5267487956138346466" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SRngY0RGR-I/AAAAAAAAATM/wS49hMm8sKA/s320/biblia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;¿POR QUÉ UN PADRE DEBIESE ESTUDIAR TEOLOGÍA?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Por Robert E. Fugate&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;No es algo poco común en la actualidad que la gente cuestione la importancia de estudiar teología. Algunos cristianos afirman que ellos solo quieren escuchar sermones prácticos, no sermones que enseñan teología. (¿No se dan cuenta que la ética bíblica se deriva de la teología bíblica?) Otros afirman que la teología divide, de modo que concluyen en que toda la teología es perjudicial. Debido a tales actitudes, autoridades reconocidas en el crecimiento de la iglesia les advierten a los pastores a evitar enseñar doctrina. No obstante, debemos preguntar, ¿es este un enfoque bíblico? ¿Existen razones por las cuales debiésemos estudiar teología? me gustaría sugerir varias razones por las cuales es imperativo que los cristianos estudien teología cristiana y ortodoxa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Tema De La Teología Es El Tema Más Importante Del Universo&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La teología es el estudio del Dios trino y personal – su naturaleza y sus propósitos, los cuales revela a través de sus Palabras y sus hechos. Un atributo de este Dios soberano e inmutable es la verdad. Debido a que Dios es verdad, su Palabra es verdad (Juan 17:17). Puesto que la Palabra de Dios es verdad esta funciona como el estándar último de la verdad, el punto de referencia por el cual ha de medirse toda otra afirmación de veracidad. Dios nos dice que su Palabra escrita es útil para enseñar – para establecer doctrina (2 tim. 3:16). ¡Todos estos hechos nos informan que el estudio de la teología ortodoxa o de la doctrina bíblica es el campo más importante de estudio que podríamos jamás estudiar! generalmente se hace referencia al estudio de la doctrina bíblica como teología sistemática. Al usar el término teología sistemática indicamos que existe una declaración unificada y exhaustiva de lo que la Escritura, como un todo, enseña con respecto a Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Teología Es El Fundamento Para Todos Los Aspectos De La Vida Y El Estudio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;La teología sistemática es necesaria si es que los hombres han de pensar de forma inteligente y lógica con respecto a cualquier cosa. Sin el concepto de teología sistemática y el Dios que esta establece, no podemos sostener el concepto de un universo racional y comprensible, y por ende, de ningún orden significativo. No hay otro Dios, ni ninguna otra verdad, ninguna otra posibilidad, sistema o significado fuera de él. Dios como creador, gobernante providencial y redentor es la causa, conexión, voluntad, poder y acción necesaria entre y en todas las cosas. Cualquier cosa menos que esa no es teología sino antropología (el estudio del hombre) de modo que la teología cristiana ortodoxa provee el fundamento para cualquier otro campo de estudio. Aparte de la doctrina bíblica uno no puede jamás entender apropiadamente el papel de la iglesia, el estado, la escuela, la familia, las artes y las ciencias, las vocaciones o cualquier otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Teología Une A Los Cristianos En La Verdad&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El verdadero compañerismo con Dios (quien es la verdad) y con el pueblo de Dios requiere la verdad. La unidad del espíritu únicamente puede ser disfrutada donde haya unidad de la fe (efe. 4:3-6; 13-15), pues la luz no puede tener compañerismo con las tinieblas (2 cor. 6:14-16). Hemos de estar opuestos a cualquiera que predique unidad, mientras hace a un lado la doctrina apostólica (tal y como se registra de manera infalible en la Escritura) (hechos 15:1f, 23f; 1 cor. 14:36-38; 2 cor. 13:2f; gál. 1:8f; 1 tes. 4:8; 2 tes. 3:6, 14; tit. 2:15; 1 jn. 2:18; 2 jn. 9-11; apoc. 22:18f). La teología sistemática hace que un creyente sea más epistemológicamente consciente al desarraigar las inconsistencias de la religión del sincretismo. (Para ser epistemológicamente auto-consciente una persona debe deliberadamente seleccionar doctrinas, otras creencias, éticas, etc. que sean consistentes las unas con las otras y con la teoría del conocimiento, i.e., epistemología, que tenga la persona). No hay lugar para el pluralismo epistemológico, teológico o ético en el pensamiento cristiano. Dios es la fuente de la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Teología Protege A Los Cristianos De Los Errores Nocivos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;La Palabra de Dios separa la verdad del error, enseñando la sana [sólida] doctrina (1 tim. 1:10; 4:6; 6:3; 2 tim. 1:13; 4:3; tit. 1:9; 2:1, 10), mientras advierte en contra de la falsa doctrina (2 cor. 11:4; Gal. 1:6-9; 1 tim. 1:3; 4:1; 6:3). De modo que hay un sentido en el que se supone que la doctrina ha de dividir. Dios mismo ha decretado una antítesis perpetua entre su reino y el reino de satanás, entre la verdad y el error (gén. 3:15; mat. 25:41). Cristo causó divisiones (mat. 10:34; luc. 12:51; jn. 7:12, 43; 9:16; 10:19) – incluso a través de su enseñanza (jn. 6:61-66; 10:19-21). La teología sistemática sólidamente bíblica sigue trabajando para desarraigar todas las presuposiciones extrañas, y para proteger en contra de las filosofías paganas (col. 2:8). Algunos errores doctrinales son tan serios que Dios los llama herejías destructivas (2 Ped. 2:1) y doctrinas de demonios (1 tim. 4:1). Pero aparte de un entendimiento de la doctrina, ¿cómo puede uno saber qué constituye herejía, y cuáles herejías con particularmente destructivas (de maldición)? la Escritura nos dice que Dios pronuncia una maldición sobre cualquiera que predique algún otro evangelio (Gál. 1:8). Los ejemplos podrían incluir: un evangelio de salvación por gracia más obras (e.g., catolicismo romano, mormonismo, etc.); un evangelio psicológico; un evangelio de socialismo (e.g., teología de la liberación); un evangelio de salud y riquezas constantes; un evangelio de un Dios finito (e.g., teología del proceso, la visión abierta de Dios); etc. algunas personas objetan que la doctrina es relativamente poco importante; lo que es primordial es una pasión por Jesús. Sin embargo, la escogencia entre una pasión por Jesús y la doctrina cristiana ortodoxa es un falso dilema. La única opción es esto y aquello, no de esto o lo otro. Sin la doctrina cristiana ortodoxa usted no puede darse cuenta de si el Jesús con el cual otras personas están apasionadas es el mismo Jesús con el cual usted está apasionado. numerosos cultos y numerosas religiones tienen su propio Jesús: el Jesús de los testigos de Jehová, el Jesús mormón, el Jesús liberal, el Jesús unitario, el Jesús de la nueva era, el Jesús de los judíos, el Jesús musulmán, el Jesús de la unidad, el Jesús de los consejeros cristianos, etc. la situación no era diferente en la iglesia primitiva con el Jesús ebionita, el Jesús docético, el Jesús arriano, el Jesús apolinario, el Jesús nestoriano, el Jesús de eutico, etc. ¡y la mayoría de estos grupos estaban llenos de pasión respecto a su Jesús! además, sin la doctrina cristiana ortodoxa, ni siquiera puede saber si el Jesús con el cual usted está apasionado es el Señor JesuCristo, el Dios-hombre que se sienta a la mano derecha de Dios el padre, i.e., ¡el Jesús de la Biblia! de modo que no es asunto de escoger entre la pasión por Jesús y la doctrina cristiana ortodoxa. El apóstol pablo es un buen ejemplo de cómo deben combinarse ambas cosas. La iglesia, a lo largo de todas las edades, ha encontrado que el estudio de la teología es algo indispensable. Son generalmente los herejes quienes se oponen de manera estricta al estudio de la teología cristiana histórica ortodoxa. Claro está que los mismos herejes no carecen de teología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Estudio De La Teología Es Necesario Para Obedecer La Escritura&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cristianos necesitan aprender la doctrina bíblica para obedecer plenamente al Señor. Por ejemplo, la Escritura nos manda: a amar al Señor nuestro Dios con toda nuestra mente (mat. 22:37; deut. 6:5); a dejar de pensar como el mundo piensa (rom. 12:2); a llevar todo pensamiento cautivo a la obediencia a Cristo (2 cor. 10:5), que Cristo pueda tener preeminencia en todo (col. 1:18). En otras Palabras, debemos (al nivel de criaturas) pensar los pensamientos de Dios según su manera. Para pensar los pensamientos de Dios a su manera debemos sistematizar la Palabra escrita de Dios, aplicándola a todas las áreas de la vida. En pocas Palabras, debemos desarrollar una cosmovisión cristiana abarcadora por la cual podamos interpretar la totalidad de la vida, incluyendo los negocios, la economía, el papel del gobierno civil, el matrimonio y la familia, la educación, la ciencia, el arte, la música, la recreación, etc. – desde la perspectiva de Dios. conformarse con cualquier cosa menos que una cosmovisión cristiana global es una negación de la soberanía o del Señorío de Cristo sobre todas las áreas de la vida, y una negación de que todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento pueden encontrarse únicamente en él (col. 2:3). Además, cualquier meta menor le roba a Dios la gloria debida a su nombre. Es claro entonces que para ser capaces de aplicar la Biblia a todas las áreas de la vida y la cultura se requerirá el estudio de la doctrina bíblica. Obedecer los mandamientos directos de la Biblia, tales como, contended ardientemente por la fe que ha sido transmitida a los santos de una vez por todas (judas 3, rvr77), es algo que necesita el estudio de la teología. ¿De qué otra manera puede uno saber qué constituye la fe que fue transmitida a los santos de una vez por todas? lo mismo podría decirse de muchos otros versículos. Los cristianos han de permanecer fijamente en la doctrina de los apóstoles (hechos 2:42; 2 tim. 3:10) - ¿pero qué es la doctrina de los apóstoles? Cristo les advirtió a los discípulos a que tuvieran cuidado de los efectos corruptos de la mala doctrina (mat. 16:12; cf. col. 2:20-23; heb. 13:9) - ¿qué conforma la mala doctrina?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Iglesia Es El Depósito Y Guardiana De La Verdad&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La Escritura se refiere a la fe que fue una vez dada a los santos (judas 3) como un depósito de verdad que le fue confiado a la iglesia de Cristo (1 tim. 1:18; 6:20; 2 tim. 1:14; 2:2; cf. rom. 3:2; 1 cor. 9:17; gál. 2:7; 1 tes. 2:4; 1 tim. 1:11; tit. 1:3). Dios tiene a la iglesia como responsable de guardar y sostener firmemente este depósito de verdad doctrinal (hechos 16:4; 1 cor. 11:2; 15:1; 2 tes. 2:15; 1 tim. 6:20; 2 tim. 1:14). Decir esto es decir que el cristianismo implica la verdad o doctrina revelada por Dios. ¡Si no hay verdadera doctrina, no hay verdadero cristianismo! apartarse de la sana doctrina es apostatar de la verdad, i.e., la fe cristiana (2 tim. 4:3f). Los líderes de la iglesia deben darle atención a la sana doctrina (1 tim. 4:13, 16; tit. 2:1, 7), no han de enseñar otra doctrina (1 tim. 1:3; tit. 1:9), pues las doctrinas hechas por los hombres producen vana adoración (mat. 15:9; marc. 7:7). Aquellos ancianos que trabajan duro en la Palabra y en la doctrina han de recibir un pago mayor (1 tim. 5:17f). A la iglesia se le manda evitar y excomulgar a aquellos que rechacen la sana doctrina (rom. 16:17; 1 tim. 6:3-5; 2 tes. 3:6, 14; 2 jn. 9f; apoc. 2:14f, 24). Es claro entonces que creer y obedecer la doctrina bíblica es algo muy importante para el Señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Todos Son Teólogos&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Las cosas no permanecen en un vacío donde la sana teología bíblica y sistemática esté ausente; la teología antibíblica llenará ese vacío. La teología sistemática no puede ser evadida. Nunca es un asunto de teología o no-teología; siempre es un asunto de cuál teología – la teología bíblica o la teología antibíblica. ¡La teología es un concepto inevitable! todos tienen una teología (ya sea buena o mala, consistente o inconsistente). Todos son teólogos (ya sea aficionado o profesional). Para resumir, estudiar teología cristiana ortodoxa puede ayudarle a:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Conocer y entender mejor a Dios y sus propósitos, obedecerle y glorificarle más plenamente;&lt;br /&gt;- Edificar una cosmovisión cristiana con la cual pueda interpretar apropiadamente todos los aspectos de la vida y la cultura, aprendiendo a pensar los pensamientos de Dios a su manera;&lt;br /&gt;- Guardar la fe cristiana que fue una vez dada a los santos, permaneciendo unido con la verdadera iglesia de todos los tiempos; y&lt;br /&gt;- Estar protegido de los falsos profetas, falsos maestros y las varias formas de engaño satánico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sed Fieles Soldados De Cristo&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La iglesia de los Estados Unidos (y de América Latina) está siendo desgarrada por herejías y éticas antibíblicas. La inerrancia de la Escritura está siendo considerada como una doctrina no esencial por muchos eruditos evangélicos de la actualidad. En las mentes de muchos es la ciencia la que habla la Palabra autoritativa, de modo que creen en la evolución teísta en lugar de creer en los seis días de la creación. Los errores anti-trinitarios se están diseminando, lo mismo que la adoración panteísta de la naturaleza, el deísmo finito, las religiones orientales y otras formas de misticismo. Las psicologías paganas que se contradicen a sí mismas han reemplazado la consejería bíblica en muchos bastiones del evangelicalismo. La verdad objetiva está siendo suplantada por el subjetivismo, el relativismo y el postmodernismo. El feminismo ha infectado las familias, la iglesia y el estado. La sodomía se ha destapado y la pedofilia se halla en el horizonte – mientras buena parte de la iglesia evangélica predica un evangelio de amor y gracia donde está ausente la santa ley de Dios. El estado está tratando cada vez más de asumir el mismo papel de Dios – mientras los profesores pietistas de los seminarios, los pastores y los políticos conservadores no ven bosquejos bíblicos para la sociedad, o no ven relevancia para la ley bíblica; nos dirigen a ver la naturaleza y a la ley natural (la razón del hombre) – no a la Biblia – en busca de respuestas para los males de la sociedad. más que cualquier otro tiempo en la historia de los Estados Unidos (y de América Latina), este es un momento cuando el pueblo de Dios necesita estar equipado con las gloriosas verdades de la Palabra de Dios, para que puedan entrar a la batalla y después de haber acabado todo permanecer victoriosos (efe. 6:10-13). La verdad de Dios está avanzando, ¡y será victoriosa! pero la pregunta es, ¿será usted fiel en la batalla? el señalamiento de aquel firme reformador, Martín Lutero, aún resuena el día de hoy: si profeso con la voz más elevada y la exposición más clara cada porción de la verdad de Dios excepto precisamente en ése pequeño punto que tanto el mundo como el diablo están atacando en ese momento, no estoy confesando a Cristo, no importa cuán audazmente pueda estar profesando a Cristo. Allí donde ruge la batalla, allí se prueba la lealtad del soldado; además, permanecer firme en el campo de batalla es mera lucha desgracia si flaquea en ese punto. Lutero, Calvino, Knox, Edwards, Whitefield y otros héroes de la fe conquistaron reinos predicando todo el consejo de Dios (hechos 20:27) en el poder del Espíritu. Ellos conocían las doctrinas de la Escritura y las aplicaron a los asuntos de su tiempo. Por la gracia de Dios podemos hacer lo mismo hoy; pero esto solamente ocurrirá si estudiamos diligentemente la Palabra de Dios (la doctrina bíblica) de modo que manejemos con precisión la Palabra de verdad (2 tim. 2:15).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¡Esta es la razón por la cual necesitamos estudiar teología!&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-6923357246732221037?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/6923357246732221037/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=6923357246732221037' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/6923357246732221037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/6923357246732221037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/11/por-qu-un-padre-debiese-estudiar.html' title=''/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SRngY0RGR-I/AAAAAAAAATM/wS49hMm8sKA/s72-c/biblia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-4182350772720233782</id><published>2008-11-11T11:22:00.000-08:00</published><updated>2008-11-11T11:26:09.733-08:00</updated><title type='text'>Dónde recostar la cabeza</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SRnb6L4WLkI/AAAAAAAAATE/zao4knyMrrU/s1600-h/escocia1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5267483031854526018" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 222px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SRnb6L4WLkI/AAAAAAAAATE/zao4knyMrrU/s320/escocia1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;"Cada uno se fue a su casa; y Jesús se fue al monte de los Olivos." (Juan 7:53, 8:1)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Este es uno de los versículos más tristes de la Biblia. Tras una dura jornada, todos los hombres anhelan llegar a su casa. Allí está la mesa servida, el fuego arde en el hogar, la esposa espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquél día, todos se fueron, cada uno a su casa, pero el Señor del universo, el creador de todas las cosas, no tenía dónde recostar su cabeza (Mat.8:20). Él se fue al monte de los Olivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántas veces ocurrió esto en sus 33 años? Podrá argüirse que en los climas tropicales las noches de verano son agradables y que permiten pernoctar al aire libre. Sí, pero, ¿cuántas noches heladas también le sorprendieron a la intemperie? A la medianoche, la temperatura puede ser todavía agradable, ¿pero al amanecer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero eso no es nada al lado del frío del silencio. Sólo su Padre, desde el cielo, atendía cada suspiro de su corazón. ¡Oh, qué soledad y desamparo! ¡Oh, Maestro amado! El más digno de los hombres vivió como un proscrito, como un réprobo entre los hombres. Allí en el monte no había lugar para el deleite; no había una mano que acariciara su frente cansada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuántas jornadas caminando sin descanso concluyeron así. Cuántas noches velando, para poder traer a la mañana siguiente una Palabra fresca de consuelo y de perdón a los afligidos. Sí, porque a la mañana siguiente había que perdonar a la mujer adúltera y librarla de la muerte. Había que resistir la feroz arremetida de los escribas y fariseos. Había que detener el espíritu legalista y condenador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es uno de los versículos más tristes de la Biblia. Porque amamos demasiado nuestra casa y buscamos con demasiada frecuencia su refugio y su consuelo. Porque muchas veces ha venido a nosotros con su cabeza llena del rocío de la noche, ha tocado nuestra puerta, y pronunciado dulces Palabras (Cant.5:2, Apoc.3:20). Él nos ha dicho que le acompañemos allá afuera, porque mañana habrá fariseos que detener y adúlteras que necesitarán perdón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-4182350772720233782?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/4182350772720233782/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=4182350772720233782' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/4182350772720233782'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/4182350772720233782'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/11/dnde-recostar-la-cabeza.html' title='Dónde recostar la cabeza'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SRnb6L4WLkI/AAAAAAAAATE/zao4knyMrrU/s72-c/escocia1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-3827111623391854391</id><published>2008-10-02T12:13:00.000-07:00</published><updated>2008-11-11T10:09:30.151-08:00</updated><title type='text'>El Concepto Arminiano de la Gracia Universal</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SOYgJLAduRI/AAAAAAAAAPg/8pNXmqw-ynY/s1600-h/20070515210310-caminos.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5252921357319911698" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" height="215" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SOYgJLAduRI/AAAAAAAAAPg/8pNXmqw-ynY/s320/20070515210310-caminos.jpg" width="258" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#ff6600;"&gt;Auto Soterismo Expuesto.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;em&gt;El matiz universalista es siempre prominente en el sistema arminiano. Tenemos un ejemplo claro de esta aseveración en las siguientes palabras del profesor Enrique C. Sheldon, quien por varios años estuvo relacionado con la Universidad de Boston. Dice él:&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;"Nuestro punto de vista es a favor de la universalidad de la oportunidad de salvación en contraposición a una elección exclusiva e incondicional de individuos a vida eterna". Podemos notar en esta aseveración no sólo (1) el énfasis universalista característico del arminianismo, sino también (2) la admisión de que todo lo que Dios hace para la salvación de los hombres realmente no salva a nadie sino que sólo abre un camino de salvación que permite a los hombres salvarse a sí mismos— &lt;strong&gt;lo que nos vuelve prácticamente a una posición puramente naturalista&lt;/strong&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;Quizá la declaración más enfática de la posición arminiana sobre este respecto se encuentra en el credo de la Unión Evangélica, o los llamados morisonianos, cuyo propósito era protestar contra la elección incondicional. Un resumen de sus "Tres universalidades" aparece de la siguiente manera en el credo: &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;"El amor dé Dios el Padre, en el don y sacrificio de Jesús para todos los hombres en todas partes sin distinción, excepción, o acepción de personas; el amor de Dios el Hijo, en el don y sacrificio de sí mismo como la verdadera propiciación por los pecados de todo el mundo; el amor de Dios el Espíritu Santo, en su obra personal y continua de aplicar a las almas de todos los hombres las provisiones de la gracia divina".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Ciertamente, si Dios ama a todos los hombres por igual, y si Cristo murió por todos los&lt;br /&gt;hombres por igual, y si el Espíritu Santo aplica los beneficios de la redención a todos los&lt;br /&gt;hombres por igual, entonces una de dos cosas sigue&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;: o que (1) &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;todos los hombres son salvos por igual&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;(lo que es refutado por las Escrituras), o que (2) todo lo que hace Dios a favor del hombre no le salva sino le deja salvarse a sí mismo. Y si es así, entonces nos preguntamos, ¿y qué de nuestra posición evangélica, que significa que solo Dios salva a los pecadores? Si afirmamos que después que Dios ha hecho toda su obra, aún dependa de la decisión del hombre de "aceptarla" o de "no resistirla", estamos atribuyendo al hombre el poder del veto sobre la obra del Dios todopoderoso y la salvación, en última instancia, dependerá del hombre mismo. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;En este sistema, no importa cuan grande sea la parte que Dios tenga en la obra de salvación, el hombre es en última instancia el factor decisivo.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; El hombre que decide aceptar la salvación tiene algún mérito propio; tiene por que jactarse ante aquellos que se pierden. Puede desdeñosamente decirles a los que perecen, &lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;"Ustedes tuvieron la misma oportunidad que yo; yo acepté y ustedes rechazaron la oferta. Por tanto, ustedes merecen el castigo".&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; Cuan distintas las palabras de Pablo cuando dijo: &lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;"no por obras, para que nadie se gloríe", y que "el que se gloría, gloríese en el Señor&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;" (Ef. 2:9,1Co. 1:31). &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;La tendencia en todos estos sistemas universalistas en los cuales el hombre presuntuosamente toma el timón y se proclama dueño de su destino es la de reducir el cristianismo a una religión de obras&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;. Lutero tenía este mismo punto en mente cuando en alusión a los moralistas de su día dijo cínicamente: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;color:#000099;"&gt;"Siempre queremos invertir las posiciones y hacerle bien de nosotros mismos a aquel pobre hombre, nuestro Señor Dios, de quien más bien debemos recibir el bien".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;Zanchi dice que el arminianismo susurra suavemente en el oído del hombre caído que es&lt;br /&gt;prerrogativa suya &lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;"tanto el querer como el hacer aquello que es bueno y aceptable a Dios: que la muerte de Cristo es aceptada por Dios como una expiación universal por todos los hombres; a fin de que cada uno pueda, si quiere, salvarse a sí mismo por su propia voluntad y por sus buenas obras: que mediante el ejercicio de nuestros poderes naturales podemos alcanzar la perfección aun en la vida presente".&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;El Dr. Warfield dice&lt;/strong&gt;, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;color:#000099;"&gt;"El problema es indudablemente fundamental y está bien delineado. ¿Es Dios el Señor o meramente abre el camino de la salvación, y nos deja, de acuerdo a nuestra elección caminar en él o no? La bifurcación de los caminos es la vieja bifurcación de los caminos entre el cristianismo y el autosoterismo. Ciertamente sólo él puede sostener ser evangélico quien en plena consciencia descansa entera y directamente en Dios y en Dios solamente para su salvación"."&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;&lt;em&gt;"Aunque sea siempre fiel,&lt;br /&gt;Aunque llore sin cesar,&lt;br /&gt;Del pecado no podré&lt;br /&gt;Justificación lograr;&lt;br /&gt;Sólo en ti teniendo fe&lt;br /&gt;Deuda tal podré pagar".&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-3827111623391854391?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/3827111623391854391/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=3827111623391854391' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/3827111623391854391'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/3827111623391854391'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/10/el-concepto-arminiano-de-la-gracia.html' title='El Concepto Arminiano de la Gracia Universal'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SOYgJLAduRI/AAAAAAAAAPg/8pNXmqw-ynY/s72-c/20070515210310-caminos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-8510187313108272004</id><published>2008-07-25T15:15:00.000-07:00</published><updated>2008-11-19T12:40:47.324-08:00</updated><title type='text'>Falsos Cristos</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SSR5xmCar0I/AAAAAAAAAWE/Ad40CrBL3WI/s1600-h/jesus.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5270471356861558594" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SSR5xmCar0I/AAAAAAAAAWE/Ad40CrBL3WI/s320/jesus.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_jth37bi48EM/SIqZAzdk8lI/AAAAAAAAANw/1Bj0oBnXOxs/s1600-h/jesus.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;El Cristo del Arminianismo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;(O la doctrina del libre albedrío)&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Rev. Steven Houck&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;La Biblia nos advierte de que en los ultimos dias, en los cuales vivimos, habrá muchos falsos Cristos—aquellos que claman ser Cristo pero son impostores. Jesus dijo:&lt;br /&gt;"Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre diciendo, yo soy el Cristo, y a muchos engañarán" (Mateo 24:4-5).&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Nosotros los que profesamos ser cristianos debemos prestar atenci6n. Debemos ser muy cuidados de no ser engañados. Nuestro Ilamado es a confiar, amar y seguir al verdadero Cristo y solamente a El.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Nosotros conocemos los Cristos de los cultos y otras religiones. El es un buen hombre, un profeta, la primera creación de Dios, un gran espiritu, o hasta un dios. Pero El no es Dios eterno y verdadero. El recibe su existencia de otro que es más grande que él. El no es el Cristo de la Biblia. Nosotros no somos engañados por este Cristo. El es un Cristo falso. Nosotros conocemos el Cristo del catolicismo romano. Ellos profesan que el es verdadero Dios. El sufrió y murió por el perdón de los pecados. El resucitó, y ascendió a los cielos y viene otra vez. Pero el no es un salvador completo. El Cristo de los católico romanos no puede salvar.a los pecadores sin las buenas obras de ellos y la intercesión de los sacerdotes. El no es el Cristo de la Biblia. Nosotros no somos engañados por este Cristo, El es un Cristo falso.&lt;br /&gt;Sin embargo, hay otro falso Cristo que es mucho más peligroso que el Cristo de los cultos y el Cristo del catolicismo romano. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;El ha engañado a la gente por muchos años y continua engañando a millones. Este Cristo es tan peligroso que, si no fuera imposible, engañaria a los mismos escogidos (Mateo 24:24). El es el Cristo del Arminianismo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Este falso Cristo es extremadamente peligroso porque aparenta ser el verdadero Cristo de muchas maneras. Ellos dicen que El es verdadero Dios, igual con el Padre y el Espiritu Santo. Dicen que El murió en la cruz para salvar a los pecadores. Ellos hasta dicen que El salva por gracia solamente, sin las obras de los hombres. Este Cristo no tiene nada que ver con los Cristos de los cultos o del catolicismo romano.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;!Pero cuidado!&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;Estén !alerta! El Cristo del Arminianismo no es el Cristo de la Biblia !No sean engañados!&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;l. El Cristo del Arminianismo&lt;/strong&gt;: Ama individualmente a todas las personas en el mundo entero y sinceramente desea su salvación.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Cristo de la Biblia:&lt;/strong&gt; decididamente ama y desea solamente la salvación de aquellos a quienes Dios ha escogido incondicionalmente para salvación &lt;strong&gt;(Salmo 5:5; 7:1l; 11:5; Mt 11:27; Juan 17:9-10; Hch. 2:47; 13:48; Ro. 9:10-13, 21- 24; Ef. 1:3-4).&lt;br /&gt;2. El Cristo del Arminianismo:&lt;/strong&gt; ofrece salvación a todos los pecadores y hace todo lo que está en su poder para salvarlos. Esta oferta y poder a veces son frustrados, orque muchos se niegan a venir a El.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Cristo de la Biblia:&lt;/strong&gt; eficazmente llama a los elegidos y soberanamente los salva. Ninguno de ellos se perderá &lt;strong&gt;(Is. 55:11; Juan 5:21; 6:37- 40; 10:25-30; 17:2; Fil. 2:13).&lt;br /&gt;3. El Cristo del Arminisnismo:&lt;/strong&gt; no puede regenerar ni salvar a un pecador, si primero éste no elige a Cristo con su propio "libre albedrio". Todos tienen "libre albedrío" con el cual pueden decidir aceptar o rechazar a Cristo. Ese "libre albedrio" no puede ser violado por Cristo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Cristo de a Biblia:&lt;/strong&gt; soberanamente regenera al pecador elegido al margen de su "libre albedrio," porque sin regeneración, el pecador muerto espiritualmente, no puede escoger a Cristo. La fe no es la contribución del hombre en la salvación, sino el regalo de Dios que El soberanamente imparte en Ia regeneración &lt;strong&gt;(Juan 3:3; 6:44, 65; 15:16; Hch. 11:18; Ro. 9:16; Ef. 2:1, 8-10; Fil. 1:29; He. 12:2).&lt;br /&gt;4. El Cristo del Arminianismo:&lt;/strong&gt; murió en la cruz por todo el mundo, y así hizo posible la salvación para cada persona. Su muerte, a no ser por a elección por parte del hombre, no flue suficiente para salvar a nadie realmente, porque muchos por los que El murió están perdidos.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Cristo de la Biblia:&lt;/strong&gt; murió solamente por el pueblo elegido de Dios y asi real y eficazmente obtuvo salvación para todos aquellos por quienes El murió. Su muerte fue una satisfacción vicaria, la cual efectivamente quitó culpa de Su pueblo elegido &lt;strong&gt;(Lc. 19:10; Juan 10:14-15, 26; Hch. 20:28; Ro. 5:10; Ef. 5:25; He. 9:12; 1 Pe. 3:18).&lt;br /&gt;5. El Cristo del Arminianismo:&lt;/strong&gt; pierde a muchos de los que ha "salvado" porque no continúan en la fe. Aún cuando El les da "seguridad etema" como algunos dicen, esa seguridad no se basa en Su Voluntad o Poder, sino en a elección que el pecador hizo cuando aceptó a Cristo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Cristo de la Biblia:&lt;/strong&gt; preserva a Su pueblo escogido de tal manera que ellos no pueden perder su salvación sino que perseverarán hasta el fin. El los preserva por la soberana elección de la voluntad de Dios, el poder de su muerte y el grandioso trabajo de Su Espiritu &lt;strong&gt;(Juan 5:24; 10:26, 29; Ro. 8:29-30, 35-39; l Pe. 1:2-5; Judas 24-25).&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Como puede ver aunque el Cristo del Arminianismo y el Cristo de la Biblia puedan parecer iguales a primera vista, ellos son muy diferentes. Uno es falso. El otro es verdadero. Uno es débil y sin esperanza. Se inclina ante el soberano "libre albedrio" del hombre. &lt;strong&gt;El otro es el Señor reinante quien decide lo que a El le complace y soberananente cumple Su Voluntad.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Si usted cree y sirve al Cristo del Arminianismo, usted debe reconocer el hecho de que usted no está sirviendo al Cristo de la Biblia. !Usted ha sido engañado! Estudie las Escrituras y conozca al verdadero Cristo. Ore por gracia para arrepentirse y confiar en Cristo como su Soberano Salvador.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-8510187313108272004?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/8510187313108272004/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=8510187313108272004' title='27 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/8510187313108272004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/8510187313108272004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/07/falsos-cristos.html' title='Falsos Cristos'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SSR5xmCar0I/AAAAAAAAAWE/Ad40CrBL3WI/s72-c/jesus.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>27</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-1564275024780770342</id><published>2008-07-25T10:33:00.000-07:00</published><updated>2008-07-26T11:29:10.245-07:00</updated><title type='text'>LA CATASTROFE DE CORINTIO II</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_jth37bi48EM/SIoPEn9Dc8I/AAAAAAAAANo/ra-5Q7CQqUg/s1600-h/Pablo_Aeropago.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5227006889635836866" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_jth37bi48EM/SIoPEn9Dc8I/AAAAAAAAANo/ra-5Q7CQqUg/s400/Pablo_Aeropago.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;EL PENTECOSTALISMO A LA LUZ DE LA PALABRA&lt;br /&gt;Robert Decker&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;Quizás ningún movimiento haya tenido mayor impacto en el mundo de la iglesia que el pentecostalismo. Ciertamente, ningún movimiento lo ha tenido en los últimos diez o veinte años. "El crecimiento del movimiento pentecostal en ... los Estados Unidos ha sido también impresionante, particularmente el incremento de las misiones de las Asambleas de Dios, las cuales, según reportes, están constituyendo una nueva iglesia cada día en los Estados Unidos y apoya a más de setecientos cincuenta misioneros fuera de América, con un presupuesto de más de siete millones de dólares, además de mantener el mayor número de escuelas bíblicas actualmente en el mundo."&lt;br /&gt;Frederick Dale Brunner en su libro, Una Teología del Espíritu Santo (Eerdmans, Grand Rapids, 1970), dice,&lt;br /&gt;En términos de números simples, el pentecostalismo internacional reporta la mayor cantidad de adherentes en los Estados Unidos (cerca de tres millones); en el Brasil (dos millones); en Indonesia (un millón); en Chile (cerca de un millón) y en Sudáfrica (medio millón), usualmente enumerada en ese orden. Por lo menos, numéricamente, el nuevo movimiento pentecostal ha arado un amplio surco entre los primeros dos tercios del siglo XX y ha cosechado un buen éxito&lt;/em&gt; (pág.25).&lt;br /&gt;En adición a las iglesias pentecostales, existe un movimiento relacionado que se ha llegado a llamar "neopentecostalismo."&lt;br /&gt;Hace menos de 20 años, Brumback [Carl Brumback, un pentecostal R.D.], confesó, "Es mejor que encaremos los hechos; hablar en lenguas no es aceptable en ningún sitio, excepto en el movimiento pentecostal." Esta declaración no podría ser hecha hoy en día porque el hablar en lenguas se está aceptando como parte de la vida normal, personal y eclesiástica de los bautistas, episcopales, luteranos, metodistas, presbiterianos y aún entre los católicos. Este estallido del don de lenguas entre las denominaciones históricas ha sido denominado "Nueva Penetración," el Pentecostalismo Nuevo, Renovación Carismática (o Avivamiento) y el movimiento moderno de lenguas. Tanto los liberales como las iglesias conservadoras, las escuelas, las juntas misioneras y las publicaciones han sentido el impacto de este nuevo movimiento ... Por lo tanto es importante que todos los creyentes comprendan esta nueva manifestación del hablar en lenguas (Robert G. Gromacki, El Movimiento Moderno de las Lenguas [Publicaciones Presbiterianas y Reformistas: Filadelfia, 1967]).&lt;br /&gt;Podríamos agregar a lo dicho que la comunidad de las iglesias reformistas en este país y el exterior no han dejado de ser afectadas por la invasión del pentecostalismo.&lt;br /&gt;El hablar en lenguas (y otros milagros y señales), por supuesto que aconteció en la iglesia del Nuevo Testamento. Encontramos referencias a esto en Marcos 16, el libro de los Hechos y I Cor. caps. 12-14. Sin embargo, es de notar que del 100 D. C. al 1900, el hablar en lenguas virtualmente desapareció y no se le encuentra en la corriente principal de la iglesia. Se le halla entre los montanistas, en el segundo siglo, y en los otros varios grupos y sectas minoritarias. (No existe espacio para un estudio de la historia del movimiento; yo urgiría al lector consultar el libro de Brunner, que presenta en forma detallada y excelente la historia del pentecostalismo.)&lt;br /&gt;Los mismos pentecostales explican este fenómeno (la virtual desaparición del hablar en lenguas y otros milagros y dones de la principal corriente de la iglesia), como debido a la falta de fe en el Espíritu Santo o Su rechazo por parte de la Iglesia. Brunner cita a David DuPlessis, un destacado pentecostal, quien escribe que: "El Espíritu Santo continuó en control hasta el fin del primer siglo, cuando Él fue en gran parte rechazado y Su posición como Líder fue usurpado por el hombre. Los resultados están escritos en la historia. El movimiento misionerio se detuvo. La era del oscurantismo siguió al mismo" (Brunner, pág. 27). Los pentecostales sienten que su movimiento es una nueva Reforma, "un digno sucesor, y quizás hasta superior a la Reforma del siglo XVI y al avivamiento inglés del siglo XVIII, y casi siempre como una fiel reproducción del movimiento apostólico del primer siglo" (Brunner, pág. 27). Los pentecostales están convencidos de que el camino de retorno a la experiencia y el poder de la iglesia es a vía pentecostal como, por ejemplo, por medio del bautismo en o con (no ‘por medio de’) el Espíritu Santo con sus señales y milagros que lo acompañan. El retorno a la vida y servicio cristiano, real y vibrante, es tener la experiencia que los Apóstoles tuvieron en el Día de Pentecostés para estar "lleno del Espíritu Santo" (cf. Hechos 2); Sin esta experiencia el creyente, y consecuentemente la iglesia, permanecerá impotente y virtualmente muerta.&lt;br /&gt;Es especialmente por razón de esta convicción, que los neo-pentecostales acusan seriamente a las iglesias y los creyentes no pentecostales. Ellos alegan aferrarse firmemente a la "fe de los padres," y las confesiones de la iglesia. Solamente que ellos alegan tener algo más además de las enseñanzas y prácticas tradicionales de la iglesia. Y que este "algo más" es el Bautismo en el Espíritu Santo con su poder y dones resultantes, los cuales hacen que el cristiano y la iglesia sean efectivos en su servicio y vida. De esto, según dicen ellos, los no pentecostales carecen; y que por consiguiente, las iglesias de hoy son culpables de la ortodoxia muerta. Éstas no tienen vida ni poder, no son efectivas y se mantienen ocupadas sacudiendo dogmas polvorientos y seriamente son desobedientes al Rey de la Iglesia, Cristo.&lt;br /&gt;Como no podemos aquí presentar todas las implicaciones de esta acusación, es necesario decir tanto como lo siguiente; el pentecostal (neo) debe comprender que su idea del Bautismo en el Espíritu Santo radicalmente afecta su entendimiento de la verdad de las Escrituras; su idea de Dios, en primer lugar (¡El Espíritu Santo es Dios!); su idea de Cristo Dios, y por lo tanto de la doctrina de salvación, particularmente el trabajo del Espíritu en la aplicación de los méritos de Cristo en los elegidos: Regeneración, llamado, fe y conversión, justificación, santificación, preservación: Y que su idea necesariamente afecta su entendimiento de la verdad de la infalible inspiración de la Biblia.&lt;br /&gt;No podemos aquí hablar de todo esto. Lo que queremos hacer es examinar los pasajes clave de las Escrituras en Hechos y I Corintios; especialmente para ver si la Biblia enseña que el milagro del Día de Pentecostés, el Bautismo en el Espíritu Santo comprobado por el hablar en lenguas debería repetirse, experimentarse, o si el creyente de hoy debería buscar ese don. Es este argumento el punto en el cual el pentecostalismo depende para mantenerse en pie.&lt;br /&gt;Finalmente, y a modo de introducción, en la preparación de este discurso estoy endeudado con Brunner y Gromacki, a quienes he citado previamente; el Dr. Anthony Hoeksema, del Seminario Calvin por su libro, ¿De Qué se Trata el Hablar en Lenguas? (Eerdmans); el Rev. George Lubbers, por una excelente exposición de I Corintios 12-14, publicado en el Standard Bearer, vols. 33 y 34. Los pentecostales con quienes he consultado son: el Dr. J. A. Shep, El Bautismo del Espíritu Santo y el Hablar en Lenguas de Acuerdo a las Escrituras; John L. Sherill, Ellos Hablan en Otras Lenguas; y A.G. Dornfield, quien escribió un panfleto titulado, ¿Has Recibido al Espíritu Santo?&lt;br /&gt;El Bautismo en el Espíritu&lt;br /&gt;El concepto clave en la creencia pentecostal es: "el Bautismo en o con el Espíritu Santo." Esto lo hallamos en los cuatro relatos del Evangelio; Mateo 3:11, Marcos 1:18, Lucas 3:16 y Juan 1:33. En estos pasajes vemos que Juan "El Bautista" bautizó en agua para arrepentimiento pero profetizó que, "el que es más poderoso que yo," Cristo, vendría después de él y que "os bautizará en (con) el Espíritu Santo y fuego." En Hechos 1:5, Jesús habla del cumplimiento de esta profecía: "Porque Juan, a la verdad, bautizó en agua, pero vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo después de no muchos días." En el verso 8 del mismo capítulo, el Salvador continúa explicando: "Pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra." Por esta razón, Cristo instruyó a sus discípulos a "Que esperasen el cumplimiento de la promesa del Padre, de la cual me oísteis hablar ..." (vs. 4); Después de la ascensión del Señor los discípulos en obediencia a Su mandato, retornaron a Jerusalén y junto con las mujeres y con los hermanos de Jesús "perseveraban unánimes en oración y ruego" (vs. 14): Dos de los relatos de los evangelios también mencionan esto. Lucas 24:49. enseña que se les mandó a los discípulos "quedaos vosotros en la ciudad (Jerusalén) hasta que seáis investidos del poder de lo alto." Este es el origen de las "reuniones de espera" de los pentecostales, donde los que buscan el bautismo del Espíritu oran y esperan por este bautismo, lo cual es evidenciado por el hablar en lenguas. Marcos 16:14-20 nos informa que Jesús prometió qué señales seguirían a los que creyeran, echando fuera demonios, hablando en nuevas lenguas, bebiendo cosas mortales sin ser dañados, tomando serpientes y poniendo manos sobre los enfermos para sanarlos.&lt;br /&gt;Todo esto llega a cumplirse en Hechos 2:1-4 cuando en el Día de Pentecostés ellos "fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en distintas lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen." Y dicen los pentecostales que esto pasó repetidamente a través del libro de los Hechos; a los Samaritanos (Hechos 8); Cornelio y su casa (Hechos 10); y a aquellos bautizados con el bautismo de Juan (Hechos 19). Y la mayoría de los pentecostales creen que hubo más experiencias como estas como, por ejemplo, la conversión de Pablo.&lt;br /&gt;Los pentecostales llaman, o consideran, este bautismo en el Espíritu Santo una experiencia crítica de la total recepción del Espíritu Santo. Ellos claman que esta experiencia crítica se describe en otras partes de la Biblia como: Ser "lleno del Espíritu" (Hechos 2:4; Ef. 5:18), recibir "el don del Espíritu Santo" (Hechos 2:38), Ser "sellados con el Espíritu Santo" (Ef. 1:13), "Que nos ungió" con el Espíritu (II Corintios 1:21-22). Deberá comprenderse claramente en este punto, que los pentecostales no hablan mucho de una doctrina del Espíritu Santo o un Bautismo del Espíritu, pero sí, de la experiencia de aquello. Ellos enseñan que la experiencia de los apóstoles y los primeros cristianos puede y deberá ocurrir, sigue y seguirá ocurriendo en las vidas de los creyentes en la actualidad. Lo que se plantea es que la experiencia de la iglesia primitiva es normativa para la experiencia de los cristianos, hoy y por siempre.&lt;br /&gt;Tres elementos del pentecostalismo&lt;br /&gt;La fe pentecostal contiene tres elementos esenciales (pero hay que admitir que esto es sólo un bosquejo). Primero, ellos enseñan que el bautismo en o con el Espíritu Santo es distinto, una continuación, y en adición al nuevo nacimiento (regeneración) y a la conversión. (Nótese que los pentecostales generalmente tienen una concepción arminiana de regeneración mediata, la cual está identificada con la conversión, no una concepción Bíblica de la regeneración inmediata y su fruto en una conversión diaria.) Ellos enseñan que todos los cristianos son bautizados en Cristo por el Espíritu Santo a través del nuevo nacimiento y la conversión, pero no todos los cristianos son bautizados por Cristo en el Espíritu Santo. De este modo, de acuerdo a la creencia pentecostal, cuando nacemos de nuevo y somos convertidos, nosotros recibimos a Cristo; pero hay "más" y aquel "más" es la morada del Espíritu Santo. Este es el bautismo en o con el Espíritu: cuando en adición a ser bautizados en Cristo por el Espíritu, somos bautizados por Cristo con el Espíritu; el Espíritu Santo viene personalmente a morar en nuestros corazones y vidas, dándonos carisma (literalmente, "cosas de gracia"), los dones y el poder que necesitamos para nuestro crecimiento personal y el servicio a Dios en la iglesia y en el mundo.&lt;br /&gt;En segundo lugar, la evidencia del bautismo en o con el Espíritu es inicialmente el hablar en otras lenguas. Es correcto y justo decir que los pentecostales, con quizás muy pocas excepciones, coinciden en que el hablar en lenguas no es cosa de simple sandez o sonidos ininteligibles, sino hablar en lenguajes reales, los que sin embargo son desconocidos y no aprendidos por el que las habla. Ciertamente tal es el caso de la señal de las lenguas como ocurre en las Escrituras tanto en Hechos como en I Corintios 12-14. Cuando un creyente está lleno con o bautizado en el Espíritu Santo, el Espíritu lo abruma de tal manera que la persona entra en un estado de éxtasis, sin ningún control sobre sus facultades. El Espíritu entonces lo capacita para hablar en otras lenguas las alabanzas a Jesús. Esta es la señal de que uno ha sido llenado o bautizado con el Espíritu.&lt;br /&gt;En tercer lugar, esta experiencia del bautismo del Espíritu y su evidencia inicial en el don de lenguas debe ser seriamente buscado por los creyentes. La idea no es que esto nada mas suceda, pero también deben cumplirse ciertas condiciones. El que las busca debe hacerlo consciente, activa y fervientemente. A menudo también, él mismo necesita la asistencia de otras personas ya llenas con el Espíritu. Estas deberán orar por él y poner manos sobre la persona hasta que el Espíritu venga. Estas condiciones varían, pero generalmente son: adoración, fe regocijante, expectación fervorosa, alabanza y gratitud, obediencia, separación del pecado, deseo intenso, bautismo, peticiones a Dios, etc. Conscientemente, la persona que pide deberá ejercitarse por sí misma en todas estas cosas y a menudo, esto se convierte para él en una lucha fuerte e intensa antes de que el Espíritu lo llene. Pero la cuestión es que el creyente deberá llenar estas condiciones antes de que el Espíritu venga. Una vez que los haya cumplido y que haya sido bautizado con el Espíritu, la persona deberá continuar en estas condiciones y de tal manera, retener al Espíritu y así recibir continuamente los dones del Espíritu registrados en I Corintios 12. Los pentecostales son bien insistentes en esto. Uno deberá rendirse totalmente, limpiarse el corazón de todos los pecados conocidos y orar fervientemente al Espíritu Santo antes de que el Espíritu lo llene. No resulta difícil reconocer en este punto las influencias del arminianismo y del perfeccionismo. Es importante destacar categóricamente que la Biblia nunca presenta a la fe, la obediencia, la regeneración, la oración, etc. como condiciones para la salvación o para recibir al Espíritu. Estos son los frutos del Espíritu (Gál. 5) o los dones del Espíritu de Jesucristo. La teología pentecostal, sin ningún compromiso, debe ser severamente condenada en este aspecto.&lt;br /&gt;¿Qué enseña Hechos 2?&lt;br /&gt;Lo anterior, a pesar de ser un esbozo, es una descripción de la fe pentecostal. La pregunta es: "¿Será que la Biblia enseña que la experiencia del Día de Pentecostés debe repetirse y ser buscada por los creyentes en la actualidad?" Pasando primeramente a Hechos 2, deberíamos concluir que este capítulo registra un evento que es el cumplimiento de la promesa de Jesús a los discípulos (los once Apóstoles), dada justo antes de Su ascensión. En Hechos 1:4-5, Jesús les ordenó no partir de Jerusalén, sino esperar por la promesa del Padre que oyeron a través de Él. Esa promesa concernía al Consolador, al Espíritu de Verdad, a través del Cual Jesús vendría a ellos. Jesús prometió este retorno en el Espíritu en la noche de Su traición (cf. Juan 14-16); Jesús agrega, definiendo, que esta promesa es el bautismo con "el Espíritu y con fuego."&lt;br /&gt;Digno de observarse en esta conexión es el hecho de que Jesús les mandó esperar en Jerusalén por el Espíritu, pero Jesús no puso una lista de condiciones que ellos tendrían que realizar para ser bautizados con el Espíritu Santo. Él simplemente les dijo que esperaran. Es cierto que ellos continuaron en unísono orando y suplicando; que escogieron a uno para que tomara el lugar del traidor; pero en ninguna parte el pasaje indica que ellos estaban consciente y fervientemente cumpliendo las condiciones de las que hablan los pentecostales, como si éstas fueran necesarias para ser llenos con el Espíritu Santo (cf. Hechos 1:14). Ellos fueron, simplemente, instruidos a esperar por el Espíritu. Eso es lo que ellos hicieron y lo hicieron orando con fervor.&lt;br /&gt;¡Entonces sucedió! De pronto, cuando finalmente llegó el Día de Pentecostés, todos ellos fueron llenos con el Espíritu Santo. Las señales fueron el sonido del soplar de un viento violento; aparecieron repartidas entre ellos lenguas como de fuego; y se asentaron sobre cada uno de ellos; y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. Cuando las noticias se dispersaron, se reunió una gran multitud y la gente estaba atónita y maravillada de oírles hablar en "nuestros propios idiomas los grandes hechos de Dios" (vss. 5-11). La reacción de la multitud fue dual; algunos dudaban y se preguntaban "¿Qué quiere decir esto?"; mientras que otros se burlaban y los acusaban de estar emborrachados de vino nuevo (vs. 12).&lt;br /&gt;En respuesta a esto, el Apóstol Pedro se para y predica el hermoso sermón que contenía esencialmente dos puntos. Lo que pasó, explica Pedro, es el cumplimiento de la profecía de Joel. El día del Señor ha llegado: El día de la Nueva Dispensación que marca el cumplimiento de las expresiones y sombras del Antiguo Testamento. Es el día en el cual Dios llamaría a Su gente de cada nación. Y es el Día del Juicio que será demostrado por señales y prodigios; sangre, fuego y vapor de humo tanto en el cielo como en la tierra; el sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre (compare esta conexión con Mateo 24 y Apocalipsis 6, donde los mismos prodigios y señales son mencionadas marcando así el Día del Retorno del Señor); El gran y notable Día del Señor el cual culminará al final de los tiempos cuando llegue el retorno de Jesús.&lt;br /&gt;En segundo lugar, dijo Pedro: a Jesús de Nazaret, "entregado por el consejo determinado y con el previo conocimiento de Dios, vosotros matasteis clavándole en una cruz;" "a Él, Dios le resucitó," fue exaltado "habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo;" y luego de haber recibido el Espíritu, Cristo ya "ha derramado esto que vosotros veis y oís" y todo esto significa que "Dios le ha hecho Señor y Cristo."&lt;br /&gt;Esa Palabra predicada poderosamente, les afligió de corazón y, por tal razón ellos clamaron: "Hermanos, ¿qué haremos?" Pedro respondió: "Arrepentios, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesús, el Cristo, para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo" (vs. 38). El fundamento de ese llamado al arrepentimiento se encuentra en el verso 39, donde leemos: "Porque la promesa es para vosotros, para vuestros hijos y para todos los que están lejos, para todos cuantos el Señor nuestro Dios llame." Y además, nos enteramos posteriormente, que tres mil personas recibieron con gusto la palabra y fueron bautizadas; y que ellas "perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en las oraciones" (vs. 41-42).&lt;br /&gt;Los pentecostales enseñan que el "don del Espíritu Santo" se refiere al "bautismo en el Espíritu Santo," lo cual sigue al arrepentimiento y la conversión, y que se obtiene por medio del cumplimiento de las condiciones requeridas. El bautismo del Espíritu es evidenciado por el hablar en lenguas, dicen ellos. En Hechos 2 no se dice en ninguna parte que los tres mil que creyeron o aquellos que Dios agregaba diariamente a la iglesia, hablaron en lenguas. El sermón de Pedro también indica que cuando uno se arrepiente, éste recibe el perdón de los pecados y el don del Espíritu Santo, pero no hay indicación de que el don del Espíritu siga a la conversión después de un tiempo, por medio del cumplimiento de condiciones.&lt;br /&gt;Finalmente, Hechos 2 ciertamente señala la singularidad, la característica exclusiva del evento del Día de Pentecostés. La profecía ha sido cumplida, el Día del Señor ha venido, Dios empieza a llamar a Sus santos de todas las naciones, a través de Jesucristo crucificado, resucitado y exaltado, Quien derramó el Espíritu. En el Espíritu, Cristo ha venido a la Iglesia, llenando los corazones de los santos, a fin de llamar a aquellos que deben ser salvos.&lt;br /&gt;¿Cuál es aquí la relevancia del hablar en lenguas? Que junto con las lenguas como de fuego y el sonido del soplar de un viento violento, aquellas eran señales. Esto significó para los ciento veinte, que Jesús vino para estar con ellos a través del Consolador, el Espíritu de la verdad que Él había prometido. Fue también una señal que aseguraba a la iglesia que por el Espíritu del Cristo exaltado, ellos estaban investidos del poder para predicar el Evangelio a toda nación como fueron comisionados. También fue ésta una señal para la multitud y para todos los que escuchaban a los apóstoles; una señal del poder y la presencia de Cristo en la iglesia primitiva. Por lo tanto, todos se asombraron, algunos dudaban, otros se maravillaban, otros se burlaban y cerca de tres mil de ellos fueron afligidos de corazón por la Espada del Espíritu la cual es la Palabra de Dios.&lt;br /&gt;Hechos 8 y Otros Pasajes&lt;br /&gt;El segundo pasaje usado por los pentecostales es Hechos 8:5-25. Aquí leemos sobre Felipe, el diácono y evangelista, predicando la Palabra en Samaria acompañada de milagros y señales, echando fuera demonios, curando, etc. Muchos creyeron y fueron bautizados por Felipe en el Nombre de Jesucristo. Estos creyentes, sin embargo, no recibieron el Espíritu Santo hasta que los apóstoles Juan y Pedro llegaron desde Jerusalén a poner las manos sobre ellos. El hecho de que estos creyentes primero creyeron y fueron bautizados y posteriormente recibieron el Espíritu, aparentemente apoya la posición de los pentecostales. ¿Pero la apoya realmente?&lt;br /&gt;Aún asumiendo que los samaritanos hablaron en lenguas, el pasaje no enseña lo que los pentecostales sostienen. Los samaritanos eran una raza mezclada, en parte judíos y en parte gentiles. Debido a que ellos intentaron frustrar la reconstrucción de Jerusalén (Esdras 4:4-5), los judíos los odiaban y no tenían trato alguno con ellos (Juan 4:9); en vista a esto debemos entender la recepción del Espíritu por los samaritanos. En este entonces, la iglesia está expandiéndose más allá de los límites del pueblo judío y los judíos cristianos debíen saber que los creyentes samaritanos no debíen ser despreciados, sino ser considerados en igualdad con ellos. Por lo tanto, también los odiados samaritanos recibieron el Espíritu Santo. En las palabras del Dr. Hoeksema, el evento en Samaria es una "clase de extensión del Día de Pentecostés." Por favor, nótese también que en ninguna parte de este pasaje leemos que los samaritanos tenían reuniones de espera, orando fervientemente y buscando el Espíritu, ni tampoco los apóstoles les mandaron hacer eso.&lt;br /&gt;Luego hallamos un recuento referente a Cornelio registrado en Hechos 10. Pedro que residía en Jope en la casa de uno llamado Simón, un curtidor, recibe una visión de animales inmundos con el mandato, "Levántate, Pedro; mata y come." Mientras Pedro pensaba en el significado de aquella visión, el Espíritu Santo le dijo que había tres hombres que querían verlo. Éstos le dicen a Pedro que Cornelio ha recibido instrucciones en una revelación de Dios para "oír tus palabras." Pedro va a Cesarea donde Cornelio le explica su visión, Pedro le predica el evangelio y el fruto resultante es que el Espíritu Santo cayó sobre ellos y hablaron en lenguas y magnificaron a Dios. Después ellos fueron bautizados.&lt;br /&gt;Nótese bien que el Espíritu cayó sobre ellos y hablaron en lenguas, no posteriormente al bautismo (como lo enseñan los Pentecostales), sino antes. ¿Por qué el Espíritu hizo que ellos hablaran en lenguas? Porque Pedro tenía que darse cuenta de que "De veras ... Dios no hace distinción de personas, sino que en toda nación le es acepto el que le teme y obra justicia." (vss. 34-35) "Y los creyentes de la circuncisión que habían venido con Pedro quedaron asombrados, porque el don del Espíritu Santo fue derramado también sobre los gentiles" (vs. 45) Esto también fue entonces una extensión del Día de Pentecostés, y las lenguas sirvieron una vez más como una señal a los judíos cristianos: de que los gentiles son también salvos en Jesucristo y de que reciben el Espíritu Santo. Esta es precisamente la explicación que Pedro mismo da a los Judíos en Jerusalén (Hechos 11:1-18). Él les cuenta a ellos todo lo acontecido en su encuentro con Cornelio; su predicación y cuando el Espíritu Santo cayó sobre ellos evidenciado por el hablar en lenguas. Y cuando los judíos escucharon esto, contestaron "¡Así que también a los gentiles Dios ha dado arrepentimiento para vida!" Pedro cita este evento una vez más en la "Conferencia de Jerusalén," tratando así la pregunta de los gentiles (cf. Hechos 15).&lt;br /&gt;La última ocasión del hablar en lenguas en Hechos se encuentra en el capítulo 19:1-7, donde Pablo se encuentra con un grupo de doce discípulos. El apóstol les pregunta: "¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis?" Ellos respondieron que ni siquiera habían oído que existía un Espíritu Santo. Entonces Pablo pregunta: "¿En qué, pues, fuisteis bautizados?" A lo cual replicaron "en el bautismo de Juan." Pablo entonces les dijo que Juan bautizó para arrepentimiento, llamando al pueblo a que creyesen en Cristo Jesús, quien había de venir. Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el Nombre de Cristo. Y cuando Pablo les impuso las manos, el Espíritu Santo vino sobre ellos y sucedió entonces, según las Escrituras, que "hablaban en lenguas y profetizaban."&lt;br /&gt;El tema de este pasaje es simple. Estos doce discípulos estaban aún viviendo en la época de la oscuridad, a la puerta de la Nueva Dispensación, pero aún en las sombras. Ellos estaban inconscientes respecto al hecho de que el Día del Señor había venido, y ni siquiera habían oído que había un Espíritu Santo. Este evento es también una extensión de la singular maravilla del Día de Pentecostés; y las lenguas y la profecía sirven como una señal segura para estos creyentes de que el Espíritu del Cristo crucificado y resucitado realmente fue derramado sobre los creyentes.&lt;br /&gt;I Corintios 12-14&lt;br /&gt;Los pentecostales alegan que su respaldo más firme se halla en I Corintios 12, 13 y 14. Sugerimos que el lector siga nuestra exposición de estos capítulos en su Biblia. En el capítulo 12, la Palabra enseña que a pesar de que a los Corintios no les "falte en ningún don" (1:7), ellos estaban inconscientes de lo concerniente a los dones del Espíritu. En el contexto de toda la Epístola entendemos que los Corintios estaban haciendo mal uso de los dones del Espíritu, y nada más que para sus propios fines egoístas. El trágico resultado de esto fue una separación en la iglesia. Es debido a esto que el inspirado apóstol Pablo dirigió esta severa instrucción en estos tres capítulos. Los Corintios deberían saber que ningún hombre que hable en el Espíritu, llama a Jesús maldito (lo cual es exactamente lo que uno hace en efecto cuando causa división en la iglesia); de la misma manera, nadie es capaz de decir que Jesús es Señor, excepto en el Espíritu (vss. 1-3).&lt;br /&gt;En los versos 4-11, el apóstol da una lista de la diversidad de dones en la iglesia, todos los cuales provienen del mismo Espíritu Santo. Nótese que no todos reciben todos los dones. A unos se les da un don y otro distinto a otros. Ni aún en la Iglesia Apostólica donde el don de lenguas existía, debían los creyentes buscar posesión del don de lenguas. Todo esto es ilustrado por el Apóstol con la figura del cuerpo humano y sus varios miembros individuales, cada uno sirviendo en su propio lugar a la unidad del cuerpo. Pablo continúa hablando de los oficios que Dios ha establecido en la iglesia (vss. 28-31), el último de los cuales es la "diversidad de lenguas." Tanto como que no todos son apóstoles, no todos deberían, ni tienen que buscar obtener el don de lenguas. La posición pentecostal de que los creyentes deberían buscar y reclamar el poder de Dios a través del "Bautismo en el Espíritu Santo," como ellos definen ese concepto, simplemente no puede mantenerse en pie a la luz de esta Palabra. La conclusión del Capítulo 12 es: "Procurad pues, los mejores dones; mas aún; yo os enseño el camino más excelente." Este camino más excelente es el camino del Amor de Dios que se expone en el Capítulo 13. El amor de Dios nunca falla, todo lo otro; el conocimiento, la profecía y las lenguas se desvanecerán; pero el amor de Dios permanece. Sin esa virtud del amor de Dios, sólo estamos haciendo ruido y los dones del Espíritu no nos aprovechan para nada.&lt;br /&gt;De este modo el apóstol empieza el Capítulo14 con una advertencia: "Seguid el amor; y anhelad los dones espirituales, pero sobre todo, que profeticéis." Profetizar es hablar la Palabra de Dios por medio de la predicación y la mutua exhortación de parte de los miembros de la iglesia (cf. II Pedro 1:16-21, donde la Biblia es llamada "la Palabra profética que es aun más firme"). El que habla en lenguas, habla misterios que nadie entiende, él le habla a Dios (¡Quien no tiene necesidad de ser edificado!) y a sí mismo, mientras que el que profetiza, edifica a la iglesia, el cual es el camino más excelente del amor de Dios (vss. 2-4) Así es que Pablo indica en el verso 5 que todos deberían profetizar en lugar de hablar en lenguas porque la profecía es mayor, a menos que las lenguas sean interpretadas para la edificación de la iglesia. Aún en el mundo de la música (vss. 7-8) a no ser que las leyes de la armonía, etc., sean observadas, uno no sabe lo que se "toca con la flauta o se tañe con el arpa."&lt;br /&gt;Aplicando la figura en los versos 9-19, Pablo les dice a los Corintios: "Así también vosotros, si mediante la lengua no producís palabras comprensibles, ¿cómo se entenderá lo que se dice? Porque estaréis hablando al aire." Por lo tanto la Palabra dice: "procurad ser excelentes para la edificación de la Iglesia." Oren para la interpretación de sus lenguas porque si no se las interpreta, no estarán edificando. "Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros. Sin embargo, en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi sentido, para que enseñe también a los demás, que diez mil palabras en una lengua."&lt;br /&gt;Hermanos, Pablo continúa en el verso 20 y más adelante, "sed bebés en la malicia, pero hombres maduros en el entendimiento." Aquí llegamos al corazón del pasaje. Pablo dice que debemos ser inocentes en la malicia, ese demonio maligno que destroza a la Iglesia, y que debemos ser maduros en el entendimiento. Esto es lo que las Escrituras enseñan. En la ley en las Escrituras del Antiguo Testamento, para ser más exactos, en Isaías 28:11-12 está escrito que "con balbuceo de labios y en otro idioma hablará Dios a este pueblo" y que aún así "ellos no quisieron escuchar" (vs. 12). En Isaías 28, leemos que los sacerdotes estaban ebrios con vino y eran como niños en el entendimiento, que no fueron destetados de la leche ni arrancados de los pechos. Estos habían rechazado la Palabra, lo cual era para ellos mandato tras mandato, línea tras línea, un poquito allí, otro poquito allá; "para que vayan y caigan de espaldas y sean quebrantados, atrapados y apresados." Por lo tanto, Dios no enseñará a esta gente para que tuvieren conocimiento, sino que sus Juicios están sobre aquellos que se burlan de Su Palabra. La doctrina del reposo para los cansados no es para estos hombres maduros en la malicia, estos borrachos de Efraín. Dios les hablará a ellos en lengua de tartamudos y en extraña lengua. Ellos serán llevados cautivos y la Palabra de entendimiento del reposo para los cansados, ellos no la escucharán; ¿a quienes hablará Dios el refrigerio de Su Palabra de salvación? Al residuo de la gente, el remanente, de acuerdo a la elección para quienes Él ha puesto por fundamento en Sion, piedra probada angular, preciosa, el fundamento más seguro, Jesucristo.&lt;br /&gt;Así que, escribe el Apóstol, en otras palabras, debido a que ésta es la Palabra de Dios, las lenguas son por señal, no a los creyentes, sino a los incrédulos (vs. 22). Ustedes Corintios deben tener presente advertidos que las lenguas; ese balbuceo en sonidos inciertos sin interpretación, a modo de que no pueda ser entendido ni que sirva para edificar a la iglesia; ¡es una señal del juicio de Dios y la dureza de aquellos que rechazan la Palabra! Si un incrédulo entra a su reunión y todos ustedes están hablando en lenguas, él dirá que todos están dementes, locos. Pero si él les escucha profetizar y los ve edificando a la iglesia, se convence, se arrodilla y adora por la aplicación del Espíritu de la Palabra profética.&lt;br /&gt;Por lo tanto, la conclusión es: Hágase todo decentemente y en orden. Si ustedes insisten en hablar en lenguas, sea esto por turno, solamente por dos o a lo sumo, tres; y que haya interpretación. Dios no es el autor de confusión pero de paz. Que vuestras mujeres callen en las congregaciones: porque no les es permitido hablar. ¿Eran las mujeres el problema en Corinto? ¿Cuántos grupos pentecostales hoy en día observan esta regla? Por lo tanto, mientras yo, el Apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, no prohíbo el uso propio de las lenguas, tampoco doy mandamiento a que lo hagan. Más bien, ¡que se profetice para que la iglesia sea edificada! Este es un camino aún más excelente. Obviamente, aún en la iglesia del Nuevo Testamento donde las lenguas tenían su apropiado lugar, no se insistía en el énfasis que les dan los pentecostales hoy en día.&lt;br /&gt;Conclusiones&lt;br /&gt;Ahora llegamos a algunas conclusiones. En primer lugar de los pasajes de Hechos (caps. 1, 2, 8, 10, 11, 19). En ninguna de las cuatro ocurrencias, asumiendo que los Samaritanos hablaban en lenguas, estaban los creyentes llenando condición alguna, ni orando por el bautismo con el Espíritu para que esto fuere evidenciado del hablar en lenguas. En cada una de las cuatro instancias, todos los creyentes que estaban presentes, recibieron la señal de las lenguas junto con otras señales. No fueron solamente algunos los que recibieron el bautismo en el Espíritu como enseñan los pentecostales. En todas las instancias (esto también es cierto de Corinto) el bautismo, o llenado con el Espíritu, siendo evidenciado por el don de lenguas y otras señales, tuvieron lugar por mediación de los Apóstoles. Pedro y Juan tenían que ir a Samaria pero Felipe no podía ir. Pedro tenía que predicar a Cornelio y Pablo a los doce discípulos en Efeso como también en Corinto. No hay registro en el Nuevo Testamento del otorgamiento de estos dones y señales en alguien por la oración o imposición de manos de nadie mas que un Apóstol. Esto significa que cuando los Apóstoles dejaron de practicar estos hechos, las señales milagrosas y los dones que sirvieron para autenticar su función y mensaje desaparecieron con ellos. "Aquellas (señales) fueron parte de las credenciales de los Apóstoles como agentes autorizados por Dios para la fundación de la iglesia. Su función fue limitada distintivamente a la Iglesia Apostólica, las que luego necesariamente desaparecieron con ellos" (B. B. Warfield, Milagros, Ayer y Hoy, p. 21).&lt;br /&gt;En vista de esto, I Corintios 13:8 tiene un profundo significado, el texto dice, "El amor nunca deja de ser. Pero las profecías se acabarán, cesarán las lenguas, y se acabará el conocimiento." Los verbos en referencia a la profecía y al conocimiento son los mismos en el griego. Aquel verbo está en la voz pasiva y se traduce como: "causar cesamiento o cesación." Dios pondrá fin a estos dones en aquel día del Señor cuando sepamos, tal como somos conocidos y veamos cara a cara en gloria. Pero "las lenguas acabarán." Este verbo está en la voz media y significa "simplemente parar." A. T. Robertson en su libro Descripciones de la Palabra del Nuevo Testamento traduce, "se harán desaparecer" o "automáticamente cesarán por sí mismas." La idea es la siguiente. Lenguas y otros dones milagrosos, curaciones, etc., de pronto desaparecen de la iglesia. Son de corta duración. ¿Por qué? Porque fueron designados por Dios para servir como señal, una señal no solamente para autenticar el Evangelio, sino una señal que sirviera también como medio para que el contenido de la profecía y el conocimiento fueran conocidos. Pero cuando ya han efectuado el propósito de confirmar como señales, cesan sin afectar en lo mínimo la posesión de la iglesia de los misterios de la fe.&lt;br /&gt;Esta es precisamente la enseñanza en otras partes de la Biblia. En Hebreos 2:3-4 las Escrituras nos enseñan que la palabra del Señor "nos fue confirmada por medio de los que oyeron [los Apóstoles] dando Dios testimonio juntamente con ellos con señales, maravillas, diversos hechos poderosos y dones repartidos por el Espíritu Santo." Y en Marcos 16:19-20 aprendemos que después de la ascensión del Señor, los apóstoles "salieron y predicaron en todas partes, actuando con ellos el Señor y confirmando la Palabra con las señales que seguían." Estas señales fueron: tomar en las manos serpientes, beber cosas mortíferas, hablar nuevas lenguas y curaciones. La confirmación de la Palabra era necesaria en esta época de transición, fuera de la Antigua Dispensación a la Nueva cuando el Canon de las Escrituras estaba aún en el proceso de completarse. Cuando las Escrituras se habían dado en su totalidad, el último Apóstol fue a la gloria y las lenguas automáticamente cesaron por sí mismas. La Palabra fue dada y confirmada. ¡Atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos! No es correcto decir que el Nuevo Testamento en ninguna parte enseña explícitamente que las lenguas pertenecieron sólo a la Época Apostólica. I de Corintios 13:8, a la luz del contexto de todo el Nuevo Testamento ¡enseña precisamente eso!&lt;br /&gt;¿Cuál es positivamente la Palabra de Dios en todo ésto? ¡Profeticen! Tenemos la palabra de Dios, la infalible inspiración de la Biblia. Le agrada a Dios por medio de la predicación de la Palabra, y sólo por este medio salvar a Su Iglesia (cf. I Cor. 1; Romanos 10) y deshacer la sabiduría de este mundo. ¡Predica, entonces! Mantente dispuesto a tiempo y fuera de tiempo; convence, reprende y exhorta con toda paciencia y enseñanza, predica a los confines del mundo. Cualquier cosa que la Iglesia haga, ¡qué predique la Palabra! Y hagámoslo con fe. La iglesia, la totalidad de todos aquellos a quienes la promesa es dada, éstos y sus niños hasta tantos como el Señor nuestro Dios llamare han sido bautizados con el Espíritu Santo de Jesucristo. Esto sucedió en el día de Pentecostés y el Espíritu testifica sobre todo lo que Jesús nos dijo. El fruto de ese Espíritu (Gal.5) es: amor, gozo, paz, paciencia, ternura, bondad, fe, mansedumbre, templanza y moderación. ¡Contra tales cosas no hay ley! Vivimos en el Espíritu. Caminemos también en el Espíritu. Continuemos siendo constantemente llenados con el Espíritu (Ef.5) de modo que caminemos cautelosamente y no como necios, sino como sabios, compensando el tiempo porque los días son malignos. El medio por el cual somos capacitados para hacerlo es por la predicación de la Palabra.&lt;br /&gt;Y ese es, precisamente, el problema hoy en día. Existe en nuestros días un terrible desprecio por el púlpito. La razón por la que un movimiento como el pentecostalismo puede hacer tal impacto, es debido a que la iglesia generalmente fracasa en interpretar la Palabra y la reemplaza con excelencia en discurso y sabiduría mundana en lugar de predicar a Cristo crucificado. ¡Las ovejas de Dios están hambrientas y sedientas y no están siendo alimentadas con el Pan y Agua de vida! Estas ovejas débiles y enfermizas están siendo barridas por los "sucesos" estrafalarios y espectaculares, junto con el entusiasmo del pentecostalismo. El tiempo vendrá "cuando no soportarán la sana doctrina; más bien ... apartarán sus oídos de la verdad, se volverán a las fábulas" (II Tim. 4:3-4). La orden de Dios es "¡Prediquen la Palabra!"&lt;br /&gt;¿Qué le dices, entonce, a tu prójimo pentecostal? Después de haberle demostrado la verdad en las Escrituras, invariablemente te dirá: "¿Pero cómo puedes rechazar lo siguiente? Yo he tenido la experiencia. Es real." La respuesta que debes darle es: "La Biblia enseña que las lenguas han cesado. Yo no puedo basar mi fe en mi experiencia, ni tú debes hacerlo. Lo que haces es puro subjetivismo. Demandar una línea directa a través del Espíritu es negar la suficiencia de la Palabra de Dios y necesariamente es, también, negar el poder de esa Palabra predicada, a través de cuyo único medio Dios se complace en salvar." ¡Esto es verdaderamente un asunto serio! La Biblia dice que "Si alguno añade a estas cosas, Dios le añadirá las plagas que están escritas en este libro; y si alguno quita de las palabras del libro de esta profecía, Dios le quitará su parte del árbol de la vida ... El que da testimonio de estas cosas dice: '¡Sí, vengo pronto!'" ¡Amén! ¡Ven, Señor Jesús! (Ap. 22:18-20).&lt;br /&gt;Pablo, el Apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, pudo decir bajo la inspiración del Espíritu: "Yo hablo en lenguas más que todos ustedes." ¡Nadie puede decir eso hoy! Pablo también dijo con la inspiración del Espíritu que "las lenguas cesarán." Y lo han hecho.&lt;br /&gt;Yo digo a esta Palabra de Dios, y espero que tú lo digas conmigo "¡Amén!"&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-1564275024780770342?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/1564275024780770342/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=1564275024780770342' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/1564275024780770342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/1564275024780770342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/07/la-catastrofe-de-corintio-ii.html' title='LA CATASTROFE DE CORINTIO II'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_jth37bi48EM/SIoPEn9Dc8I/AAAAAAAAANo/ra-5Q7CQqUg/s72-c/Pablo_Aeropago.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-5664699845081473090</id><published>2008-07-22T06:00:00.000-07:00</published><updated>2008-07-24T11:48:53.372-07:00</updated><title type='text'>EL ARREPENTIMIENTO</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_jth37bi48EM/SIjNtK135MI/AAAAAAAAANg/ykKUWwvbioE/s1600-h/lagrima.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5226653543451583682" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_jth37bi48EM/SIjNtK135MI/AAAAAAAAANg/ykKUWwvbioE/s400/lagrima.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;EL ARREPENTIMIENTO &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;BIBLICO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La Necesidad de esta Hora&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L.R. SHELTON JR.&lt;br /&gt;(1923-2003)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550757"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;1. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;La Necesidad de Arrepentimiento&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;¿Por qué es el arrepentimiento bíblico la necesidad de esta hora? Porque vivimos en una época en que la mayoría de los líderes religiosos realmente niegan la necesidad de arrepentimiento&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;. Si es que lo predican lo debilitan como el presidente de un seminario que dijo que el arrepentimiento no significa mas que “un caballero decirle a Dios que lamenta haber hechos lo que hizo”. Otros dicen que el arrepentimiento es únicamente para los judíos y no para nosotros en la actualidad. Algunos dicen que el arrepentimiento es sólo para los hijos de Dios y que no tienen nada que ver con los pecadores perdidos, mientras que otros predican justo lo contrario: ¡dicen que el arrepentimiento es sólo para pecadores perdidos pero no para los hijos de Dios! ¡Y aún otros afirman que arrepentimiento es meramente una forma de obras y que ningún grupo lo necesita! Por lo tanto, mi propósito es refutar estos errores fatales que están engañando a las almas preciosas para su destrucción eterna.&lt;br /&gt;Ahora escuchemos el testimonio de la Palabra de Dios. Veamos las palabras de nuestro Señor en Lucas 13:3 y 5,: Antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente”. Lo que esta diciendo es esto: “A menos que renunciéis a vuestras armas de rebelión contra Dios, moriréis en el infierno porque permanecéis bajo la ira de Dios. ¡Confesad vuestros pecados y no los cometáis más o moriréis para siempre!”&lt;br /&gt;Por lo tanto, para empezar, tengo que presentar el efecto del pecado sobre la raza humana, especialmente sobre ti y sobre mí. ¿Qué es el pecado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550758"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Pecado: Su definición&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En esencia, el pecado es rebelión contra Dios&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_edn1" name="_ednref1"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[i]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Esto significa creer que tenemos el derecho de hacer con nuestra vida lo que nos da la gana y de actuar independientemente de Dios y su santa ley. Como dice el apóstol Juan: “Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción a de la ley” (1ª Juan 3:4). De hecho, el pecado es una manera de decirle a Dios: “No te metas con mi vida; no te necesito”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550759"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Pecado: sus serias consecuencias&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;La doctrina del efecto del pecado sobre ti y sobre mí y sobre toda la raza humana es muy seria. Así como ningún corazón lo puede concebir apropiadamente, así la boca no puede expresar adecuadamente el estado de perdición y ruina que el pecado ha causado al hombre culpable y desdichado. Te preguntas: “¿Qué ha hecho?” ¡Oh, mi amigo, nos ha separado de Dios! ¡Ha desfigurado y arruinado nuestro cuerpo, alma y espíritu! El pecado ha llenado nuestro cuerpo de enfermedades y dolencias. El pecado ha desfigurado la imagen de Dios en nuestra alma. ¡El pecado ha cortado nuestra comunión con él quien nos hizo a su propia imagen moral! El pecado ha hecho que por naturaleza tú y yo seamos amantes del pecado y aborrecedores de Dios, quien es el único bien. ¡Si, es cosa muy seria considerar el pecado a la luz de la Palabra de Dios, ver lo que le ha hecho al hombre, a Dios y su Cristo, y a la creación de Dios! El pecado nos ha desligado de Dios y ha abierto las puertas del infierno. Es serio porque el pecado le ha costado al hombre su bien más precioso: su alma imperecedera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550760"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Pecado: humillante para el hombre&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Además, la doctrina del pecado revelada en la Palabra de Dios es una muy humillante. ¿Por qué? Porque la Biblia no nos presenta meramente como ignorantes y necesitados de enseñanza. Ni nos presenta como débiles y necesitados de un tónico. En cambio, revela que tú y yo estamos espiritualmente muertos y que carecemos de cualquier justicia y rectitud que nos dé algún mérito ante Dios.&lt;br /&gt;Esto significa que espiritualmente carecemos de fuerza, somos totalmente incapaces de mejorarnos a nosotros mismos, estamos expuestos a la ira de Dios y no podemos realizar ni una obra que sea aceptable para un Dios santo (Rom 3:10-18).&lt;br /&gt;La imposibilidad de que alguno pueda ganarse la aprobación de Dios por medio de sus propias obras resulta claro en el caso del joven rico que se acercó a Jesús (Mat. 19). Cuando juzgamos a este joven según las normas humanas, era un modelo de virtudes y de logros religiosos. Pero, como tantos otros que confían en sus propios esfuerzos y su propia justicia, desconocía la espiritualidad y lo estricto de la ley de Dios. Cuando Cristo le mostró la codicia de su corazón, se fue triste, porque poseía muchos bienes. Era humillante descubrir que sus mejores estudios religiosos no eran más que trapos de inmundicia al olfato de Dios (Isa. 64:6). Este joven no quiso confesar que su moralidad y que sus mejores acciones no eran más que obras de tinieblas condenatorias por las que necesitaba sentir pesar y a las que tenía que renunciar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550761"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Pecado: nuestra naturaleza.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;¡Que humillante es descubrir que Dios requiere la verdad en lo íntimo (Salm. 51:6)! ¡Que humillante es que no podemos librarnos nosotros mismos del pecado en nuestro corazón y en nuestra mente! Qué humillante es que nosotros, como todos los demás, tenemos que comparecer ante Dios como pecadores y declararnos culpables ante él. No queremos confesar que somos pecadores – perdidos, descarriados, indefensos y culpables – ante Dios. ¡El moral y farisaico no quiere confesar que está en la misma situación ante Dios que el violador, la prostituta y el borracho! No obstante, somos pecadores por naturaleza y en la práctica.&lt;br /&gt;No podemos librarnos del pecado por medio de una resolución, una orden, un sacrificio ni por medio de apararnos totalmente del mundo, porque es nuestra naturaleza. Jeremías 13:23 dice: “¡Mudará el etíope su piel, y el leopardo sus manchas? Así también, ¿podréis vosotros hacer bien, estando habituados a hacer mal?&lt;br /&gt;Este hecho humilló al apóstol Pablo. Lo llevó a arrepentirse y confesar que ante Dios era un pecador merecedor del infierno. En Romanos 7 nos cuenta que en una época vivía sin la ley; pero que cuando conoció el mandamiento de que no debía codiciar, se llenó de codicia. Comprendió que era carnal&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_edn2" name="_ednref2"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[ii]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, que se había vendido al pecado. Confesó que era humillante enterarse de que lo que quería hacer –vivir justa y rectamente—no podía hacer. Y lo que no quería hacer –pecar contra un Dios santo, recto y justo—eso es lo que hacía. Confesó tener la voluntad de hace lo bueno, pero no el poder para hacerlo. Su voluntad estaba depravada, y su naturaleza pecaminosa lo tenía cautivo: “Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago” (Rom. 7:19). Por más que luchaba contra él, tomaba resoluciones contra él, lo denunciaba y hacía todo lo que podía en su contra –no se podía librar de él.&lt;br /&gt;De la misma manera, cuando nosotros, por el pode iluminador del Espíritu de Dios, vemos el terrible poder del pecado en nuestra vida, es humillante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550762"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Pecado: Como ve Dios Nuestro Corazón&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;¡La Biblia declara el efecto del pecado sobre el hombre es tal que nuestro corazón es comparable a algunas de las cosas más repugnantes que nos podamos imaginar! Se vale de estas descripciones para mostrarnos cómo considera Dios nuestros pecados.&lt;br /&gt;¡Sabes que la Palabra de Dios nos describe como gusanos? Lo hace en Job 25:4-6: “¿Cómo, pues, se justificará el hombre para con Dios? ¡Y cómo será limpio el que nace de mujer? He aquí que ni aun la misma luna será resplandeciente, ni las estrellas sin limpias delante de sus ojos; ¿Cuánto menos el hombre, que es un gusano, y el hijo de hombre, también gusano?”&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_edn3" name="_ednref3"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[iii]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; EL significado de la raíz de la palabra usada aquí como gusano en el hebreo es “gusano de podredumbre”&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_edn4" name="_ednref4"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[iv]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Esta es la forma como Dios nos ve; en proceso de putrefacción, fuera de Cristo.&lt;br /&gt;Además, ¿sabías que Dios nos describe en nuestra naturaleza depravada como una “podrida llaga”. Así lo hace en Isaías 1:4-6:&lt;br /&gt;“¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás.¿Por qué querréis ser castigados aún? ¿Todavía os rebelaréis? Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente. Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite.”&lt;br /&gt;Las Escrituras también muestran que el pecado ha hecho al hombre como bestias ignorantes y estúpidas. Leemos en el Salmo 73:22: “Tan torpe era yo, que no entendía; era como una bestia delante de ti”. También leemos en el Salmo 49:20: “El hombre que está en honra t no entiende, semejante es a las bestias que perecen”. Si todavía estás jugando con el pecado, condenas tu alma al infierno. Y eres como las bestias que perecen porque no entiendes.&lt;br /&gt;Alguien me dice: “¡Esta no es una manera agradable de decir las cosas!” Lo sé, pero es lo que dice la Palabra de Dios. Tenemos que despojarnos de todo nuestro orgullo y fariseísmo y renunciar para siempre a querer algo en nosotros que nos recomiende a Dios.&lt;br /&gt;¡Qué cuadro del hombre depravado! ¡Qué imagen de ti y de mí por naturaleza! Viéndonos en este estado de putrefacción, Dios tiene que ordenar que nos arrepintamos.&lt;br /&gt;Quiero razonar contigo: Si no te ocupas de la eternidad y no piensas en el mundo venidero, entonces de seguro la Palabra de Dios te retrata con exactitud en estas descripciones. Eres un gusano, como una llaga podrida y como una bestia que perece. ¡Oh que supieras tu final (Deut. 32:29) y acudieras ya mismo a Dios arrepentido, y te encomendaras a su misericordia en Cristo! ¡Oh que te presentaras hoy ante el Dios Santo, humillándote ante él, y clamando a él como verdadero arrepentimiento!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550763"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;2. El Significado del Arrepentimiento&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550764"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Definición de Arrepentimiento&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Entonces ya ves que el hombre está en una posición de rebeldía contra la soberanía y la autoridad de Dios. Por eso es que nuestro Señor Jesús vino al mundo predicando: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 4:17). Ordena a cada pecador que abandone sus armas de rebelión y enarbole la bandera blanca de rendición para entrar al Reino de Dios. En otras palabras, el pecador tiene que cambiar de parecer en lo que respecta al pecado.&lt;br /&gt;Y esto es exactamente lo que significa arrepentirse: cambiar de parecer en lo que respecta al pecado y a Dios, lo cual da como resultado el apartarse del pecado y acercarse a Dios&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_edn5" name="_ednref5"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[v]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; ¡Y qué apartarse es éste! El arrepentimiento afecta la totalidad de la vida del pecador.&lt;br /&gt;Arrepentimiento incluye que el pecador asuma la culpa de su condición pecaminosa ante Dios y ponerse del lado de él en contra de sí mismo. El penitente no culpa a ningún otro de su condición, sino que se condena a sí mismo bajo la ira eterna de Dios porque se lo merece.&lt;br /&gt;Arrepentimiento incluye sentir gran tristeza por el pecado. Segunda Corintios 7:10 dice que “la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse”. Y mateo 5:4 dice: “bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.”&lt;br /&gt;El arrepentimiento lleva a confesar los pecados. No escondiendo nada el pecador se hace responsable de sus pecados y abre su corazón pecaminoso a Dios.&lt;br /&gt;Además, el arrepentimiento lleva a renunciar al pecado. El pecador arrepentido toma la determinación de no volver a él. por lo tanto, en el arrepentimiento bíblico, el pecador convicto y convencido asume su lugar ante Dios como un condenado con justicia. Aborrece su pecado, anhela ser libre de él. siente gran tristeza por su pecado, anhela ser libre de él. siente gran tristeza por su pecado y toma la determinación de no volver a él. Y demuestra que su arrepentimiento es real andando en la senda de justicia y en auténtica santidad. “Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento” es la evidencia de que ha ocurrido un cambio radical en nuestra vida (Mat. 3:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550765"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Arrepentimiento y Juicio&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;En Hechos 17:30 leemos estas palabras: “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan”. Dios dice que todos los hombres –no sólo los gentiles, sino todos los hombres, lo cual incluye a todo pueblo, lengua, nación y tribu. Y en el v.31 encontramos porqué Dios ha ordenado que todos los hombres en todas partes se arrepientan: ¡El juicio se acerca! “¡Arrepentíos!” dice Dios. “El Rey viene para juzgar! Arrepentíos si valoraís vuestra alma” ¿Por qué? “Por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó (Jesucristo), dando fe a todos con haberle levantado de los muertos”. Sí, Dios ordena que todos los hombres en todas partes se arrepientan y produzcan fruto digno de su arrepentimiento lo cual es una vida santa. ¡o se enfrentará con ellos en un juicio sin misericordia!&lt;br /&gt;La cuestión es que Dios es soberano en su salvación. Sólo él establece los términos bajo los cuales recibe a pecadores rebeldes en su reino. Su Palabra declara que él es amante, gentil, misericordioso y generoso; pero es también santo, recto y justo. Por lo tanto, ordena a los hombres que se arrepientan. A menos que el pecador rebelde se arrepienta y crea el evangelio, no hay perdón. Pero ¡alabado sea su nombre precioso, es a este tipo de pecador que él mirará! El Señor dice en Isaías 66:2 “Pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra”. También el Salmo 51:17 nos dice: “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios”.&lt;br /&gt;¡Alabado sea el Señor! Nunca rechazará al pecador arrepentido y creyente. Cristo vino a buscar y salvar a justamente este tipo de pecador. Esucha a Isaías 55:6,7: “Buscad a Jehová mientras pueda ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar”. Nota que en estos versículos hay nuevamente un mandato de que dejemos nuestro propio camino y nos volvamos a Dios. ¡Deja tu camino y vuélvete a Dios!&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_edn6" name="_ednref6"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[vi]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550766"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;El Arrepentimiento es Perpetuo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Debo recalcar también otra verdad: el arrepentimiento bíblico es perpetuo –el hijo de Dios se arrepentirá hasta que Dios lo lleva a su morada. El arrepentimiento es un modo de pensar permanente, un aborrecimiento continuo del mal.&lt;br /&gt;¡Oh, cuantas almas preciosas han sido condenadas aquí mismo! Parecen arrepentirse por un tiempo. Dejan sus antiguas compañías y dejan los lugares donde competían sus pecados: el bar, el salón de baile, la casa de la prostituta. Parecen aceptar a Cristo. aun predican, enseñan y testifican de él. pero porque son “oidores pedregales” (Mar. 4:5, 6, 16, 17), solo duran un tiempo. Empiezan a enfriarse, volviendo gradualmente a sus costumbres de antes. Vuelven al pecado, vuelven a aquello a lo que habían renunciado. Uno a uno vuelven a sus antiguos pecados y compañeros, y vuelven al mundo. Eso es porque su arrepentimiento no era perpetuo: no surgió del nuevo nacimiento sino de la carne. La Palabra de Dios los describe:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno. (2ª Pedro 2:20-22)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En muchos casos, ese volver es lento. ¡Pocos vuelven una sola vez! Primero, anhelan la “libertad”; escudriñan la Palabra de Dios para averiguar cuanta libertad tienen, para poder vivir lo más cerca posible al pecado. Luego, poco a poco vuelven a este pecado y a aquel otro. Por último, ya no tienen un testimonio para Cristo, sino solo una confesión de fe externa. El pecado ya no los molesta. No lo aborrecen ni están en contra de él. se dicen así mismos que Dios ya no quiere que se arrepientan y aborrezcan al pecado, piensan que están en el camino de vida, no obstante, ¡el pecado ya no los molesta! Entonces vuelven a esos pecados de los cuales una vez se habían arrepentido, diciendo: “¡Ahora tenemos libertad para andar en estos caminos!” Pero, ¡oh, amigos, esto no es libertad, sino un permiso para hacer lo que siempre has querido hacer, permiso para andar en el pecado sin restricciones! ¡Has jugado con fuego y tu corazón está ahora endurecido por el engaño del pecado! (Heb. 3:12).&lt;br /&gt;También te advierto: ¡cuídate del arrepentimiento que no continúa! No es un arrepentimiento bíblico auténtico, tu corazón volverá a estar satisfecho con la basura del mundo: “De ceniza se alimenta; su corazón engañado le desvía, para que no libre su alma, ni diga: ¿No es pura mentira lo que tengo en mi mano derecha?” (Isa. 44:20). Por lo tanto, nunca lo olvides: el verdadero arrepentimiento es perpetuo. Si te has convertido de verdad, aborrecerás y dejaras tus pecados por el resto de tu vida&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_edn7" name="_ednref7"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[vii]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Y anhelarás ser santo, ser como Cristo y agradar a Dios.&lt;br /&gt;Yo te pregunto: “¿Alguna vez has poseído tú el arrepentimiento bíblico auténtico que Dios ordena de todos los hombres?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550767"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;El Arrepentimiento es un Regalo&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Ahora debo agregar que el arrepentimiento es un don de la gracia que obra en el corazón por el poder de Dios el Espíritu Santo&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_edn8" name="_ednref8"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[viii]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Hechos 11:18 nos dice: “De manera que también a los gentiles a dado Dios arrepentimiento para vida!” El Espíritu Santo nos muestra nuestra condición pecaminosa ante Dios y pone en nosotros la voluntad de renunciar a nuestro odio de Dios y su autoridad. Y por su gracia nos da el anhelo d andar con él en novedad de vida y santidad.&lt;br /&gt;Como ya hemos visto, nos ordena arrepentirnos porque tú y yo somos rebeldes contra Dios por naturaleza. Todo hombre aparte de Cristo es un rebelde contra el trono de Dios (Rom. 8:7). Debido a nuestra naturaleza pecaminosa hemos determinado vivir nuestra vida apartados de Dios. Por eso tenemos que cambiar radicalmente nuestra manera de pensar con respecto a vivir independientemente de él. ¡Esto lo demostramos por medio de nuestro clamor a Dios pidiéndole que sea nuestro Señor y el Soberano de nuestra vida!&lt;br /&gt;Porque le hemos escupido en el rostro, blasfemado su nombre, inclinado ante los dioses del oro y del placer, pasado su día como nos place y andado con orgullo y arrogancia contra él. Dios nos manda arrepentirnos y creer en el Señor Jesucristo. Tenemos que cambiar nuestra manera de pensar acerca del orgullos y la arrogancia, acerca de la codicia y los placeres mundanos y acerca de andar por nuestro propio camino. Tenemos que clamar a él para que obre su amor e santidad en nosotros.&lt;br /&gt;Sí, mi amigo, porque no lo hemos amado a él con todos nuestro corazón, alma, mente y fuerzas y hemos derrochado nuestro amor en el yo y en el mundo, Dios nos ordena arrepentirnos y confiar en el Señor Jesús para remisión de nuestros pecados. Porque, fíjate bien, el arrepentimiento auténtico quita el yo del trono y entroniza a Cristo como Señor sobre cada área de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550768"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;3. &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;La Conexión de Arrepentimiento con la Fe&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Palabra de Dios, el arrepentimiento y la fe se hallan conectados inseparablemente, y deben ser predicados juntos. No separemos lo que Dios a juntado (Mat. 21:32; Mar. 1:15; Hech. 2:38; 5:31; 20:21; 2ª Tim. 2:25).&lt;br /&gt;La Palabra de Dios enseña claramente que Dios ordena “a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” (Hechos 17:30). Además, la Biblia enseña claramente que el arrepentimiento es tan necesario como la fe en el Señor Jesucristo. Pablo les dijo a sus oyentes en Hechos 20:20,21: “y como nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las a casas, testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo”. Por lo tanto, el arrepentimiento y la fe son ordenados por Dios en el llamado del evangelio&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_edn9" name="_ednref9"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[ix]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;.&lt;br /&gt;¡Escucha estos versículos en que estas grandes verdades son presentadas juntas en la Palabra de Dios! En Marcos 1:15: “El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios e ha acercado, arrepentíos, y creed en el evangelio” “Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle” (Mat. 21:32). Dios da este testimonio de su ministerio: “Testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo” (Hech. 20:21). La epístola a los Hebreos dice: “Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios” (Heb. 6:1). Y uno de los últimos mandatos de nuestro Señor a sus discípulos antes de ascender al cielo se encuentra en Lucas 24:46-48: “y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. Y vosotros sois testigos de estas cosas.”&lt;br /&gt;La Biblia nos da ilustraciones de los que se acercaron a Cristo con arrepentimiento y fe; estos acudieron a él para que los perdonara de sus pecados. El ladrón en la cruz se arrepintió y creyó, el hijo pródigo se arrepintió y creyó, y por lo tanto pedimos a los hombres hoy que se arrepientan y crean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550769"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;El Arrepentimiento y El Perdón del Pecado Deben Ser Predicados Juntos&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_edn10" name="_ednref10"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;[x]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Nuestro Señor les dijo a sus discípulos, así como a nosotros también, que siguieran su ejemplo en la predicación del arrepentimiento y la remisión&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_edn11" name="_ednref11"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[xi]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; de pecados por medio de la fe en Cristo porque esto muestra realmente su ministerio mientras estaba en la tierra. Su primer mensaje según lo registra Marcos 1:15 fue “el tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio”. Y sus últimas palabras a sus discípulos y a nosotros fueron que el arrepentimiento y la remisión de pecados por medio de la fe en Cristo debían ser predicados en su nombre entre todas las naciones comenzando en Jerusalén (Luc. 24:46-48). Pero parece que muchos en la actualidad tienen miedo de predicar el arrepentimiento. Nuestro Señor no tenía miedo de llamar a los hombres a arrepentirse, y nos ha comisionado a nosotros para que hagamos lo mismo. Entonces anhelamos proclamar a todos los hombres que deben arrepentirse y creer en el nombre de Cristo para la remisión de sus pecados.&lt;br /&gt;“Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén” (Luc. 24:47). Estas son palabras llenas de significado que necesitan ser proclamadas hoy tal como en aquel entonces. Hay una verdadera remisión de los pecados por medio de la fe e Cristo para los que se consideran a sí mismo pecadores. El pecador impío –perdido, sin Dios y sin esperanza, lleno de pecado, lleno de perversidad- debe acudir a Cristo, renunciando a las armas de rebelión y enarbolando la bandera blanca de rendición. A él Dos le brinda la remisión de los pecados. Lo invita a venir, como al hijo pródigo, de regreso a su hogar.&lt;br /&gt;Arrepentimiento y remisión están entrelazados, de modo que cuando encontramos uno, encontramos el otro. Donde no hay arrepentimiento, podemos estar seguros que no hay fe en Cristo. Pero donde hay arrepentimiento auténtico, podemos estar seguros de que hay una fe que confía en Cristo para el perdón total y gratuito de todos los pecados. Nuestro Señor Jesucristo declaró con autoridad que “todo pecado … será perdonado a los hombres” (Mat. 12:31). Está escrito en los Hechos de los Apóstoles.&lt;br /&gt;“A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados” (Hechos 5:31)&lt;br /&gt;“Sabed, pues, esto, varones hermanos: que por medio de él se os anuncia perdón de pecados, y que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree.” (Hechos 13:38-39)&lt;br /&gt;“Y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas, testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo.” (Hechos 20:20-21)&lt;br /&gt;Los apóstoles lo declararon, y nosotros hoy declaramos esta misma verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550770"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;El Arrepentimiento Es un Don de &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;la Gracia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ahora, basado en la autoridad de la Palabra de Dios, quiero declarar que el arrepentimiento debe ser predicado en el nombre del Señor Jesús como una gracia otorgada desde lo Alto.. es otorgada por Dios. Sí, por lo tanto, el arrepentimiento ha sido dado a los gentiles igual que a los judíos porque es un don de la gracia (Hech. 11:18). No nos lega por las obras de la ley, sino que nos llegar total y completamente del corazón generoso de Dios. No debe ser predicado en el nombre de Moisés como una obligación legal, sino que debe ser predicado como lo predicó Jonás, sin ninguna esperanza –porque éste proclamó que Nínive sería destruida en solo 40 días- sino que debe ser predicado en el nombre de Jesús como la gracia de Dios.&lt;br /&gt;El arrepentimiento es un don dado por la gracia de Dos, igual como la fe es dada por la gracia de Dios. Nuestro Dios generoso y Padre celestial ha exaltado grandemente a su Hijo y le ha dado un nombre que es sobre todo nombre., habiéndolo puesto a su diestra para ser “Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados” (Hech. 5:31). Por lo tanto, es la gracia de Dios, la bondad de Dios lo que lleva al arrepentimiento (Rom. 2:4)&lt;br /&gt;Dondequiera que haya verdadera tristeza por el pecado, dondequiera que haya un cambio radical en la manera de pensar con respecto al pecado, puedes estar seguro de que esto ha sido producido por el Espíritu de Dios. Es un don del pacto de gracia tanto como lo es el perdón que lo acompaña. Y recuerda, Dios otorga esta gracia únicamente a pobres pecadores. Lo hace tener conciencia de que lo necesitan. El escritor del canto&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_edn12" name="_ednref12"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[xii]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; lo expresó así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Venido, necesitados, venid y bienvenidos,&lt;br /&gt;Venid, la dádiva de Dios glorificad;&lt;br /&gt;Verdadera fe y verdadero arrepentimiento.&lt;br /&gt;Son gracias que a él os acercan;&lt;br /&gt;Sin dinero, venid a Jesucristo y comprad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;Por si gracia, Dios usa la Ley para mostrarle lo que eres y luego te acerca a Cristo. Su Espíritu con su gracia usa la Ley para darte conocimiento del pecado (Rom. 3:19, 20; 7:7-25). Por lo tanto, ¡nunca descartes la Ley de Dios! Sí, te coloca bajo la ira de Dios y te condena al infierno. Pero, alabado sea Dios, por la Ley de Dios ves, admites y comprender tu estado pecaminoso, tu gran distanciamiento de Dios y tu gran necesidad de un Salvador. Gálatas 3:24 dice que la Ley es el ayo que te conduce a Cristo como tu única esperanza. Entonces, es la gracia de Dios lo que produce arrepentimiento en ti corazón y fe en el Señor Jesucristo.&lt;br /&gt;El Espíritu Santo te enseñará cuan terriblemente sufrió Cristo por tus pecados, y esta verdad será el medio que te lleve a aborrecer el pecado. Comprenderás que el Espíritu Santo, al luminar tu entendimiento e influenciar tus sentimientos, produce en ti arrepentimiento -¡aún en ese corazón que parecía tan duro y estéril que no se podría producir nada en él! Tu corazón será quebrantado y hecho fértil al caer sobre tu alma el suave rocío de la lluvia de gracia sobre tu alma. Entonces, por el Espíritu de Dios obrando en ti, verás una hermosura y una gloria en el Señor Jesucristo que causará que lo desees (2ª Cor. 4:4, 6; Job 23:3). No solo aborrecerás el pecado y sentirás gran tristeza por él (2ª Cor. 7:10, 11) sino que voluntariamente te volverás de él por fe en Cristo al comprender lo que le ha hecho a él.&lt;br /&gt;Entonces, Dios da arrepentimiento al pecador, es uno de los dones gratuitos de su gracia. Y quien quiere lo posea pede estar seguro de que la mano del Señor está sobre él para siempre.&lt;br /&gt;Pero vayamos mas adelante. ¡Dondequiera que ay un arrepentimiento real, es evidencia de la fe en Cristo operando en el corazón! ¡Esto es evidencia de que estás vivo en Cristo! Si tu corazón se ha apartado del pecado, si te postras en el polvo ante Dios debido a tus pecados, si acudes a Cristo en el cruz realmente penitente&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_edn13" name="_ednref13"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[xiii]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; clamando “¡Señor, acuérdate de mí! ¡Señor, sálvame! Señor, ten misericordia de mí y líbrame de caer en el pozo”, entonces hay en tu corazón arrepentimiento y fe. no puedes separarlos, donde encuentras uno, encuentras el otro.&lt;br /&gt;Tenemos esto bellamente ilustrado en el caso del publicano que encontramos en Lucas: “Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.” (18:13, 14). Fíjate bien, las palabras del salmista siguen siendo ciertas: “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu” (Sal. 34:18). Fue por pecadores como estos que nuestro Señor Jesús sufrió en la cruz.&lt;br /&gt;Por lo tanto, salga y sea proclamado el mensaje en todos los pueblos debajo del cielo: dondequiera un alma se arrepiente y se vuelve a Jesucristo con fe, la gracia de Dios ya está obrando y les es otorgado perdón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550771"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Arrepentimiento por &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;la Autoridad de Jesucristo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Sigamos adelante. Nuestro Señor nos enseñó que el arrepentimiento predicado en el nombre de Jesús es predicado por la autoridad de Jesús como Señor. ¡Escucha! “Toda potestad [autoridad] me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones… en mi nombre” (Mat. 28:19,20). Lo que esta diciendo es esto: En el nombre de Jesús es que se postra todo pecador arrepentido, y todas las fortalezas amuralladas de su corazón se derrumban ante Dios. En el nombre de Jesús la legión de demonios fue sacada del hombre que vivía en los sepulcros de Gadara. En el nombre, y la autoridad del rey Jesús. El pecador es librado por medio de la fe en su sangre. Todos los pecados son perdonados, su poder es quebrantado y si dominio desaparece. En la autoridad de su nombre tienes que acudir a ese Trono de gracia, que ha sido colocado por Dios mismo pata el pobre pecador (Heb. 4:16).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550772"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Dios Promete Perdón Total al Pecador Arrepentido&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El evangelio promete al pecador un perdón total de todos los pecados que jamás haya cometido, ya sea un pecado de pensamiento, palabra o acción; ya sea un pecado de omisión o comisión&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_edn14" name="_ednref14"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[xiv]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Este perdón es tan grande como lo es total. Es perdón de las ofensas más horribles y más repetidas: impureza, robo, blasfemia, violación, borracheara, sí, prostitución, adulterio y aun homicidio. Es un perdón de los crímenes del peor tipo, un perdón comprado con la sangre preciosa de Cristo. Cuando nos volvemos a Dios con un arrepentimiento auténtico y confiamos en Jesucristo que nos limpie por fe, ¡seremos salvos!&lt;br /&gt;Esto es el evangelio, la esperanza que Dios nos dice que ofrezcamos al pecador. Esto no es Jonás, quien dijo “¡De aquí a cuarenta días Nínive será destruida!” –no dijo nada de arrepentimiento. Pero yo te digo que la ira de Dios viene. Y enseguida te digo también que si te arrepientes y te vuelves a Dios con un corazón quebrantado y un espíritu contrito, creyendo la verdad del evangelio. Entonces ha para ti perdón y remisión absolutos en la sangra del Salvador. Porque “la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1ª Juan 1:7). Por que todos los que se arrepienten y creen en él, esta sangre les limpia todos los pecados que prohíben a los hombres estar en la presencia del Dios tres veces santo. Sí, proclamo perdón en el nombre de Jesús para pecados como éstos. Nos son demasiado negros para ser perdonados por Dios. ¡No están arraigados tan profundamente que no puedan ser lavados por la sangre preciosas de nuestro Señor Jesús!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550773"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;¿Es el Perdón de Dios Para Ti?&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pero alguien puede decir: “no dudo que el arrepentimiento y la remisión de los pecados deben ser predicado en el nombre de Cristo, y que tales cosas sean enseñanzas de Cristo. mi problema es: ¿son para mí?” pues bien, ésta e suna cuestión que tienes que determinar bajo la dirección del Espíritu Santo. Pero déjame hacerte algunas preguntas: ¿Te arrepientes de tus pecados? ¿Sientes gran pesar por los pecados porque son la plaga de tu corazón y la maldición de tu vida? ¿Aborreces el pecado? ¿Te vuelves del pecado queriendo vivir como el Santo Dios quiere que vivas?&lt;br /&gt;Entonces te digo a ti: si tienes este arrepentimiento, entonces cuentas también con esta remisión de tus pecados. Cristo los puso juntos: “arrepentimiento y el perdón de pecados” (Luc. 24:47). Y recuerda: Cristo te ha ordenado arrepentirte y creer (Mar. 1:15). Lo que él ha ordenado, tú por su gracia puedes llevar acabo.&lt;br /&gt;Pero si en realidad no has sabido por experiencia lo que es el arrepentimiento, ¿quisieras elevar esta oración? “Oh Señor, muéstrame la culpa de mi pecado, y hazme ver a tu Hijo amado pagando esta culpa en mí lugar. Enséñame a sentir gran pesar mis pecados y a aborrecerlo, y dame la seguridad, por la enseñanza de tu Palabra y por la gracia de tu Espíritu de que todos han sido perdonados en el nombre e Jesús. Haz que pueda seguir mi camino regocijándome por ser un pecador salvado por tu gracia soberana”. ¿Elevarás al Señor esta oración?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550774"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;4. El Medio del Arrepentimiento&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Consideremos ahora el medio por el cual el arrepentimiento obra en el corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550775"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La Palabra de Dios es el Instrumento del Arrepentimiento&lt;br /&gt;En el arrepentimiento auténtico vemos un cambio radical en la manera de pensar y en el corazón que lleva a una transformación total de la vida; esto sucede en el alma por el poder del Santo Espíritu que convence de pecado. Pero, ¿qué instrumento usa? Mi amigo, usa la Palabra de Diosm de ka cual&lt;br /&gt;L es autor, para convencer “de pecado, de justicia y de juicio” (Juan 16:8). Fíjate bien: aparte de la Palabra de Dios no puede haber salvación, ya que leemos en Romanos 10:17: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios” Y 1ª Pedro 1:23 dice: “siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre”.&lt;br /&gt;Ahora, con la Biblia en la mano, leamos Hebreos 4:12,13:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fíjate bien, en el arrepentimiento auténtico, la Palabra de Dios penetra nuestro corazón por obra del Espíritu Santo quien nos constriñe con su poder a fin de que podamos ser salvos. Pablo, escribiendo a la iglesia de los Tesalonicenses sobre este tema, dice: “Porque conocemos, hermanos amados de Dios, vuestra elección”. ¿Cómo? “Pues nuestro evangelio no llegó a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre” (1ª Tes. 1:4, 5). Y en la salvación, éste es exactamente el modo como la Palabra de Dios penetra el corazón de cada pecador por quien murió Cristo.&lt;br /&gt;¿Notaste la descripción que nuestro texto, Hebreos 4:12, 13, hace de la Palabra de Dios? Dice que es “viva”, una Palabra Viva. Nuestro bendito Señor la describe de la misma manera en Juan 6:63: “Las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida”. Sí, la Palabra de Dios crea conciencia en el pecador de que necesita volverse a Dios dejando sus caminos rebeldes. Arrojará al suelo sus armas de rebelión, enarbolará la bandera blanca de la rendición, y pondrá sus ojos con fe en el Señor Jesucristo para que lo salve, lo limpie del pecado y lo libre de la ira venidera. Fíjate bien, el Espíritu vivificador de Dios usa la Palabra para dar al alma el conocimiento de su impiedad ante Dios y el conocimiento del Dios Santo contra quien ha pecado.&lt;br /&gt;“Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz”, ¡no es meramente un montón de letras muertas que pronto desaparecerán! ¡No, vive en la mente de Dios! ¡Vive en los decretos del cielo! Y vive y vivirá para siempre en el corazón y la mente de todos los redimidos de Dios porque es la Palabra viva de Dios. Opera en la mente y los sentimientos y no te dejará tranquilo. Es realmente la ley de Dios en las manos del Espíritu Santo el ayo que te trae a Cristo (Gál, 3:24).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550776"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La Palabra de Dios es Poderosa&lt;br /&gt;Nuestro texto sugiere que esta Palabra es poderosa. Escucha el llamado que Dios mismo te hace en Jeremías 23:29 con respecto a su Palabra: “¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?” ¡Y yo digo que si lo es! Sí, creo y se que todo hijo de Dios dirá que la Palabra de Dios entró como un fuego en su alma, y que no hubo tranquilidad hasta hacer a los pies de Dios con auténtico arrepentimiento. ¡El corazón realmente fue quebrantado por la Palabra poderosa de Dios.&lt;br /&gt;¡La Palabra de Dios en manos del Espíritu Santo es tan poderosa que da muerte al alma! Pablo dice en Romanos 7:9: “Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí”. La Palabra de Dios le dio muerte, porque como nos dice 2 Corintios 3:7, la Ley es el ministerio de la muerte. Da muerte a los pecados que amas, a tus ambiciones que amas, a tus planes que amas, tu fariseísmo, tu egoísmo, tu orgullo, y te deja a los pies del Dios soberano clamando: “¡Ten misericordia de mí, pecador!”&lt;br /&gt;Fíjate bien, el Espíritu Santo pone esta Palabra poderosa y viva en tu mente y la escribe en tu corazón (Heb. 8:10; 10:16). No puedes zafarte de ella, te persigue y clama tu alma: “¡Tu eres el hombre, tu eres el pecador!” Te pregunto: ¿Alguna vez has tenido la experiencia de la obra de muerte de la Palabra de Dios? Si no, te encuentras todavía en la hiel de la amargura y la esclavitud de la iniquidad. El Espíritu Santo usa la Palabra para dar muerte al alma antes de volver a levantarla para andar en novedad de vida en Cristo Jesús. Tienes que morir por su mano antes de poder ser levantado a la vida.&lt;br /&gt;Primera de Pedro 1:23 describe esta palabra preciosa como una Palabra viva. ¿Por qué? Porque por el poder del Espíritu Santo da vida. ¡Y, alabado sea el Señor, nunca puede ser destruida ni exterminada! Cielo y tierra pasarán, pero la Palabra de Dios permanecerá para siempre (Mat. 24:35)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550777"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La Palabra de Dios es Eficaz&lt;br /&gt;Hebreos 4 también nos dice que esta Palabra de Dios, en las manos del Espíritu Santo, no solo es viva sino también eficaz. Es activa, operativa, vigorizante y efectiva. Trae convicción –convicción de pecado y de la impiedad de la incredulidad- porque discierne entre el bien y el mal en el pensamiento aun más santo del mejor de los hombres y le muestra lo que es: ¡un pecador ante Dios!&lt;br /&gt;El Espíritu Santo usará la Palabra para darte la convicción de que eres espiritualmente ciego a causa del pecado. No puedes ver el peligro en que te encuentras ni puedes ver ninguna hermosura en Cristo. “Pero si nuestro evangelio esta aun encubierto, entre los que se pierden esta encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos” (2 Cor. 4:3, 4)&lt;br /&gt;Luego la Palabra te dará convicción de que eres sordo a causa del pecado. No puedes oír la voz de Dios fuera de su llamado eficaz (Mar. 8:18). Te dará la convicción de que eres vil, corrupto y moralmente enfermo por causa del pecado (Gen. 6:5; Rom. 3:10-12). Y te dará la convicción de que te encuentras en un estado de parálisis espiritual por causa del pecado. El pecado ha paralizado tu voluntad, de modo que no tienes poder para levantarte de tu condición impotente. Romanos 5:6 dice: “Cuando aun éramos débiles…”&lt;br /&gt;La Palabra te dará la convicción de que tus pecados te han separado de Dios (Isa. 59:1, 2) y lo han convertido en tu enemigo. Te dará la convicción de que el pecado ha llenado tu corazón y tu mente de rebelión, de manera que reconozcas que Romanos 6:7 es verdad: eres carnal, enemistado contra Dios, y necesitas un arrepentimiento auténtico.&lt;br /&gt;¡Oh mi amigo, necesitas desesperadamente la obra poderosa del Espíritu Santo para que escriba en tu corazón la Palabra eterna de Dios! ¡Necesitas clamar con gran pesar por el pecado, pidiendo misericordia ante Dios en Cristo!&lt;br /&gt;También, Hebreos 4 nos dice que la Palabra de Dios en las manos del Espíritu Santo es más cortante que toda espada de dos filos. Fíjate que la Palabra de Dios abarca tanto que no hay pensamiento o propósito en toda la creación que no esté dentro de su alcance: Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos…Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.” (Sal. 139:2, 4). Porque su autor es espiritual, la Palabra es espiritual. Y escudriña a los hombres espiritualmente. Cuando el Espíritu Santo hace penetrar la Palabra en el alma del hombre, lo convence de sus pecados que antes ni siquiera percibía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550778"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La Palabra de Dios Hiere y Da Vida&lt;br /&gt;La Palabra de Dios hiere y da vida. Da muerte al fariseísmo, al pecado y la incredulidad. Te tare a Idos clamando: “¡Ay de mí porque estoy desecho! ¡Estoy perdido! ¡Dios, se propicio a mí, pecador!” Escucha el clamor de David en el Salmo 51 cuando la Palabra de Dios penetró forzadamente en su corazón bajo la convicción de su pecado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado. Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí. Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos; Para que seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio. He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre. He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría. Purifícame con hisopo, y seré limpio; Lávame, y seré más blanco que la nieve. Hazme oír gozo y alegría, Y se recrearán los huesos que has abatido. Esconde tu rostro de mis pecados, Y borra todas mis maldades. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David no culpó de sus pecados a otro, no culpó a las circunstancias ni al ambiente. Se hizo cargo absoluto de sus pecados y se arrepintió de ellos ante Dios. Clamó a El pidiendo misericordia y perdón. Oh, eso es lo que necesitas tú hoy –un arrepentimiento bíblico auténtico. Tú tienes que hacerte cargo de tu culpa ante Dios por tu condición espiritual. Tu tienes que confesar: “He pecado y soy culpable. Necesito la misericordia de Dios en Cristo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550779"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La Palabra de Dios No Ofrece Atajos&lt;br /&gt;Muchas gentes con las que me encuentro en la actualidad buscan “la vida mas profunda”, cuando en realidad lo que necesitan tan desesperadamente es encontrar su camino a la cruz de Cristo con un corazón verdaderamente quebrantado por su pecado. Están tratando de circunvalar la convicción del Espíritu Santo; por lo tanto, ¡han errado totalmente Quiero decirte de lo profundo de mi corazón que te brindo como compasión: ¡no existen atajos para superar la vida! Cuando el Señor te confronta con tus pecados, tienes que arrepentirte. El Espíritu tiene que abrir tu corazón para que, por medio de la Palabra de Dios, puedas ver tu condición perdida, desdichada y pecaminosa. Se que no te gusta oír esto porque amas el pecado. ¡Tu orgullo no te deja admitir que eres un pecador hipócrita, un pecador merecedor del infierno y el más grande de los pecadores! Pero recuerda, ¡o vienes por este camino o mueres!&lt;br /&gt;Prueba lo que quieras, blanquea tu exterior, límpiate todo lo que puedas, asiste a la iglesia, ora, predica, enseña, da testimonio, ten grandes experiencias y sentimientos religiosos. Pero todo esto de nada te servirá si el fundamento de tu vida cristiana no esté puesto en el fundamento del arrepentimiento dirigido a Dios y de la fe en el Señor Jesucristo. Volvemos a las palabras del Señor en Lucas 13:5: “Antes si nos os arrepentís, todos pereceréis igualmente” ¡No hay vuelta que darle! Tienes que hacerle frente: si no te arrepientes, no tienes salvación en Cristo. ¡Tiene que haber ese cambio radical en tu manera de pensar y en tu corazón que te lleve a la transformación completa de tu vida! Esas palabras en Lucas 13 no son palabras mías. Estas son las Palabras de Aquel que habla desde el cielo. Tienes que prestarle atención o morirás en tus pecados (Heb. 12:25)&lt;br /&gt;Déjame preguntarte también: ¿Alguna vez has tomado tu lugar ante Dios como David, implorando su misericordia al confesar tus pecados, doliéndote arrepentido por ellos? Si desconoces estos ejercicios del alma, no importa la fe que profesas o que practicas, no importa en la alta estima en que te tengas a ti mismo o en la que los demás te tengan, ¡Dios dice que sigues muerto en tus pecados!&lt;br /&gt;Pero si, por la gracia de Dios su Palabra ha penetrado tu corazón y levantado el velo de modo que puedes ver lo que Dios ha estado viendo todo el tiempo, entonces sé que clamarás pidiendo misericordia. Implorarás que te vista en su manto perfecto de justicia para poder presentarte ante el santo Dios. Entonces valorarás al Cristo del Calvario. Entonces dejarás todo lo demás y serás encontrado en él, vestido únicamente de su justicia.&lt;br /&gt;Este es el modo en que Dios llama a pecadores para ser salvos en Cristo. Por su Espíritu y la Palabra, él obra arrepentimiento hacia Dios y fe en el Señor Jesucristo en sus corazones. Te pregunto nuevamente: ¿Alguna vez ha tratado Dios a tu corazón de este modo? ¿O desconoces la convicción que da el Espíritu Santo y el arrepentimiento y la fe que da Dios?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550780"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;5 Los Frutos del Arrepentimiento&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;En conclusión consideremos los frutos que siempre son el resultado del arrepentimiento bíblico auténtico.&lt;br /&gt;Juan el Bautista advirtió a sus oyentes: “Haced, pues frutos dignos&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_edn15" name="_ednref15"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[xv]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; de arrepentimiento” (Mat. 3:8). Y el apóstol Pablo le dijo al rey Agripa que su mensaje a los judíos y los gentiles era “que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento” (Hech. 26:20). Entonces, por estos dos pasajes aprendemos que el arrepentimiento bíblico auténtico se demuestras en la vida del creyente por sus frutos. Por lo tanto, consideremos algunos de estos frutos. Al hacerlo, oremos pidiendo que el Espíritu Santo abra nuestro entendimiento para poder comprender su Palabra preciosa y que abra y escudriñe nuestros corazones. Quiera el Señor mostrarnos si estos frutos son producidos en nuestra vida por el Espíritu del Dios viviente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550781"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El Arrepentimiento da como Resultado un Verdadero Aborrecimiento por el Pecado&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Primero, el fruto del arrepentimiento bíblico auténtico en nuestra vida es un verdadero aborrecimiento por el pecado como pecado como pecado y no meramente aborrecimiento por sus consecuencias&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_edn16" name="_ednref16"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[xvi]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, la cual es la separación de Dios en el infierno para siempre. Este aborrecimiento no es contra ese o aquel pecado, sino aborrecimiento por todo pecado, y particularmente por la raíz misma que es la obstinación. En Ezequiel 14:6 leemos: “Y os aborreceréis a vosotros mismos a causa de todos vuestros pecados que cometisteis”. Fíjate bien, el cambio de parecer que Dios requiere, el cambio de parecer que complace a Dios, es un aborrecimiento por el pecado como pecado contra Dios. Por lo tanto, te pregunto: ¿Tenemos tú y yo un aborrecimiento así por el pecado? En caso contrario, entonces no hemos dado los frutos del arrepentimiento bíblico autentico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550782"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El Arrepentimiento da como Resultado un Gran Pesar Santo por el Pecado&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En segundo, el fruto del arrepentimiento bíblico auténtico es una gran tristeza santa por el pecado. Segunda Corintios 7:9, 10 dice: “Fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios… porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación” Esta gran tristeza es el pesar por haber despreciado a un Dios tal, por habernos rebelado contra su autoridad, y por haber sido indiferentes a su gloria. Fue un gran pesar como éste lo que causa que Pedro saliera y llorara amargamente por haber negado a su Señor (Mat. 26:75). Y un gran pesar como éste es la que causa que nosotros lloremos amargamente por nuestros pecados porque son contra Dios. Nos vemos obligados a clamar como David: “Porque yo reconozco mis rebelio9s, y i pecado está siempre delante de mí. Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos” (Sal. 51:3,4).&lt;br /&gt;¿Has sentido este pesar porque tus pecados son contra Dios? Este fruto del arrepentimiento bíblico auténtico es el que nos causa que crucifiquemos “la carne con sus pasiones y deseos” (Gal. 5:24) y que sigamos a Dios en Cristo de todo corazón. Este tipo de gran pesar por el pecado es el único genuino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550783"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El Arrepentimiento da como Resultado &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;la Confesión de los Pecados&lt;br /&gt;Tercero, el fruto del arrepentimiento bíblico auténtico es la confesión de los pecados. Leemos en Proverbios 28:13 “El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia”. Sí, tiene que haber el fruto de confesar y no esconder nada. Fíjate bien, tú y yo sabemos que es nuestra naturaleza negar directa o indirectamente nuestros pecados, y restarles importancia o justificarlos. Pero cuando el Espíritu Santo obra en nuestra alma y saca a luz nuestros pecados, tenemos que reconocerlos delante de Dios.&lt;br /&gt;Si el arrepentimiento bíblico auténtico está obrando en nuestro corazón, no encontraremos alivio hasta confesar nuestros pecados y exponerlos ante Dios. El Salmo 32:3,4 destaca esto en la siguientes palabras: “mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día. Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; se volvió mi verdor en sequedades de verano”. Fíjate bien, la confesión de nuestros pecados hecha de todo corazón es lo único que puede darnos paz con Dios es Cristo. Y, mi amigo, esto continúa en nuestra vida hasta que lleguemos a la gloria. La confesión cotidiana del creyente cuando reclama la promesa de 1 Juan 1:9 ante el Trono de Gracia: “Si confesamos nuestro pecados, é es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550784"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El Aborrecimiento da como Resultado un Verdadero Volverse del Pecado&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Cuarto, el fruto del arrepentimiento bíblico auténtico es un verdadero volverse del pecado. El arrepentimiento auténtico es un cambio radical en la manera de pensar y en el corazón que lleva a una transformación completa de nuestra vida. “El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia” (Prov. 28:13). Si yo realmente aborrezco el pecado y siento gran pesar por él, entonces renunciaré a él. Tomaré en serio Isaías 55:7 que dice: “Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar”. Tal es el cambio de rumbo que Dios. Se verá en el hecho de que el pecador arrepentido y creyente haga caso a la Palabra de Dios que dice: “Huid de la fornicación” (1 Cor. 6:18), “Huid de la idolatría” (1 Cor. 10:14) “Huid del amor al dinero” (1 Tim. 6:10, 11), “Huye también de las pasiones juveniles” (2 Tim. 2:22). Y también se verá en la práctica de las gracias positivas de seguir “la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor” (2 Tim. 2:22). Mi amigo, la pregunta que enfrentamos es: Tú y yo, ¿nos hemos vuelto verdaderamente del pecado a Dios de todo corazón?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550785"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El Arrepentimiento da como Resultado el Deseo de Justicia y Santidad&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Quinto, los frutos del arrepentimiento bíblico auténtico se verán en el deseo de poner en práctica las Escrituras que nos enseñan que hemos de andar en justicia y santidad (Ef. 4:24) y de ser cuidadosos en ocuparnos de buenas obras (Tit. 3:8). Esto, para mí, es una de las señales que distinguen al arrepentimiento bíblico auténtico: el deseo de andar en un nuevo camino –de tomar un rumbo diferente del que andábamos antes en la vida. Leemos en Hebreos 12:14: “Seguid la paz con todos, y la santidad sin la cual nadie verá al Señor”. Así es que por la gracia de Dioa anhelamos procurar esta paz y santidad porque Dios nos ha dado un nuevo corazón. En Mateo 1:21 leemos que Cristo vino para salvar a su pueblo de sus pecados, no en sus pecados. Entonces el penitente verdadero implora a Dios diariamente para que lo libre del pecado y del yo. Además, en Efesios 1:4 leemos: “nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él”. Entonces por la gracia de Dios anhelamos ser santos, libres de nuestros pecados y nuestra obstinación. Y en 1 Tesalonicenses 4:7 leemos “Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación”. Así es que, por la gracia de Dios, anhelamos andar dignos de este llamado a la santidad.&lt;br /&gt;Y en 1 Tesalonicenses 4:3 leemos que la voluntad de Dios para nuestra vida es que seamos santificados –apartados para el uso santo de Dios. Entonces anhelamos por la gracia de Dios estar separados del pecado y unidos con Cristo. Al desear justicia, andar en verdadera santidad y cuidadosos de realizar buena sobras, manifestamos los frutos del arrepentimiento bíblico en nuestra vida. Porque leemos en Tito 2:11, 12:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciado a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Y este es el deseo de nuestro corazón! Nuestra plegaria es: “¡Oh Señor, ayúdame a comprender tu Palabra y por tu gracia ayúdame a comprender tu Palabra y por tu gracia ayúdame a andar en el camino que te agrada a ti”. O, como la del salmista: “Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación; en ti he esperado todo el día” (Sal. 25:4, 5). Y “¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra” (Sal. 73:25), enséñame de tal manera tu camino, y llévame por sendas claras de modo que te siga todos los días de mi vida.&lt;br /&gt;Estos, pues, son los frutos del arrepentimiento bíblico auténtico:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;· Un anhelo profundo de haber terminado con el pecado, porque es la plaga y el gran pesar de nuestro corazón.&lt;br /&gt;· Un anhelo por pelear la buena batalla de la fe.&lt;br /&gt;· Un anhelo profundo de nunca volver a un camino de obstinación y egoísmo, sino anunciar las alabanzas de Aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable.&lt;br /&gt;· Un anhelo profundo de seguir al Señor en una senda de santidad todos los días de nuestra vida.&lt;br /&gt;· Un deseo profundo de complacerle a él e todos nuestros caminos.&lt;br /&gt;· Un anhelo profundo de juzgarnos cada día a nosotros mismos ante el Señor y vivir a sus pies con un corazón quebrantado y un espíritu contrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="_Toc166550786"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Conclusión&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El arrepentimiento bíblico auténtico no puede ser separado de la fe salvadora verdadera; ambos van siempre juntos. Aquel que realmente se arrepiente, realmente cree, porque el mismos Espíritu Santo que nos da arrepentimiento de manera que reconocemos nuestra conducta pecaminosa delante de Dios, y que nos da el anhelo de confesar y renunciar a ella con verdadero pesar santo, también volverá nuestros ojos hacia el hermoso Señor que murió en nuestro lugar. La Palabra de Dios revela que el Espíritu Santo nunca separa el arrepentimiento y la fe. Donde encuentras al uno, encuentras la otra en la vida del alma salvada. ¡Alabado sea el nombre de nuestro Dios tres veces santo! ¡El, que da fe, también da arrepentimiento!&lt;br /&gt;La fe encuentra en Cristo un Salvador completo. En Cristo encontramos paz porque él hizo las paces por la sangre en su cruz. En Cristo encontramos esperanza y la esperanza no es avergonzada porque el Espíritu Santo ha derramado el amor de Dios en nuestro corazón. En Cristo encontramos una posición perfecta delante de Dios quien hace a Cristo sabiduría, justicia, santificación y redención para nosotros (1 Cor. 1:30). En Cristo encontramos un refugio perfecto de la ira de Dios contra nuestros pecados porque el juicio de todos nuestros pecados ha caído sobre Cristo (Isa. 53). En Cristo encontramos todo lo que Dios da al pobre pecador arrepentido y que cree; porque sabemos que estamos completos en él, el salvador de nuestra alma, el Señor Jesucristo.&lt;br /&gt;El arrepentimiento aparta la vista del o y la fija en Cristo con fe, y encuentra en él un Salvador suficiente para cada necesidad. Confiemos en él con un arrepentimiento bíblico auténtico. Tal es la necesidad de esta hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Copyright 2004 Chapel Library&lt;br /&gt;Se otorga permiso para reproducir este material en cualquier forma, bajo dos condiciones: 1) que el material no se cobre 2) se incluya esta notificación del copyright y todo el texto que aparece en esta página.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chapel Library&lt;br /&gt;2603 West Wright Street&lt;br /&gt;Pensacola, FL 32505 EE. UU&lt;br /&gt;(850) 438-6666 &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="mailto:chapel@mountzion.org"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;chapel@mountzion.org&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_ednref1" name="_edn1"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;[i]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt; La palabra pecado significa “errar el blanco”. 1ª Juan 5:17 declara que “toda injusticia es pecado; pero hay pecado no de muerte”; esto significa cualquier cosa que no está en armonía con el carácter justo y recto de Dios. 1ª Juan 3:4 nos dice que pecado es quebrantar la ley de Dios, lo cual es la violación de la voluntad revelada de Dios. Estas definiciones bíblicas ponen en claro que pecado es todo pensamiento, palabra, actitud y acción que son contrarios ala revelación del carácter y la voluntad de Dios presentados en su palabra.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_ednref2" name="_edn2"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;[ii]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt; Carnal – dado a los placeres sensuales.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_ednref3" name="_edn3"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;[iii]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt; Matthew Henry comenta sobre este versículo: “Tan sórdido y mugriento. El hombre no es puro porque es un gusano nacido en podredumbre y por lo tanto aborrecible a Dios”. Matthew Henry, en E4´s Matthew Henry´s Complete 6 Volume Commentary. Comentario de 6 tomos de Matthew Henry) (Edición electrónica).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_ednref4" name="_edn4"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;[iv]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt; Harris, R.L. Archer, G.L. y Waltke, B.K. (199, c1980), Theological Wordbook of the Old Testament (Glosario Teológico del Antiguo Testamento), p. 850. Chicago: Moody Press.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_ednref5" name="_edn5"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;[v]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt; El vocabulario bíblico relacionado con el arrepentimiento es realmente rico. Encontramos el tema del arrepentimiento a través de toda la Biblia y expresa su idea aun cuando no se usa la palabra misma. En el A.T., dos palabras hebreas, los verbos nacham y shub son traducidos con frecuencia como arrepentimiento. The Hebrew and Aramic Lexicon of the Old Testament (Lexico hebreo y arameo del Antiguo Testamento) por Koehler, Baumgartner, Richardson y Stamm dice que nacham significa: “lamentarse, llegar a deplorar algo , arrepentirse” como en Job 42:6: “Por tanto me aborrezco y me arrepiento en polvo y ceniza.” En su Commentary of the Old Testament, (Comentario del Antiguo Testamento) Keil y Delitzsch comentan: “Nacham es la expresión exacta de metanoeo, el dolor santo del arrepentimiento del que no se arrepiente. Se arrepiente (sentado) en polvo y cenizas al estilo de los que sufren el dolor profundo por al pérdida de un ser querido”. Con respecto a shub, que significa “volverse”, The Theological Wordbook of the OT dice: “La Biblia abunda en expresiones idiomáticas que describen la responsabilidad del hombre en el proceso del arrepentimiento. Tales frases incluyen los siguientes: “inclinad vuestro corazón a Jehová Dios de Israel” (Jos. 24:23), “circuncidaos a Jehová” (Jer. 4:4), “lava tu corazón de maldad” (Jer. 4:14), “haced para vosotros barbecho” (Os. 10:12), etc. No obstante, todas las expresiones de la actividad penitencial del hombre se suman y resumen en este verbo único: shub. Porque combina en sí, mejor que ningún otro verbo, los dos requisitos del arrepentimiento; volverse del mal y volverse hacia lo bueno”. Concluyen diciendo: “Es cierto que no hay en el Antiguo Testamento una definición sistemática de la doctrina del arrepentimiento. Mayormente, la Biblia lo describe (Salmo 51). No obstante, el hecho de que las personas son llamadas a “volverse”, ya sea “a” o “de” implica que el pecado no es una mancha indeleble, sino que por volverse, lo cual es un poder dado por Dios, el pecador puede encaminar en otra dirección su destino. Hay dos maneras de comprender la conversión, como el acto soberano gratuito de la misericordia de Dios y el acto del hombre por medio del cual va más allá de la contrición y el lamentarse a una decisión consciente de volverse a Dios. Esto último incluye el repudio de todo el pecado y una confirmación de la voluntad total de Dios sobre la vida de uno”. En el NT, tres palabras griegas expresan arrepentimiento: los verbos metanoeo, metamelomai y el sustantivo metanoia, 1) Según el Analytical Lexicon of the Greek New Testament (Léxico analítico del Nuevo Testamento) por Friberg y Miller, metanoeo es usado “predominantemente en relación con un cambio religioso y ético en el modo de creer en cuanto a dos actos: arrepentirse, cambiar de idea, convertirse (Mat, 3:2)”. También puede expresar un elemento emocional: “como sentir remordimiento y contrición, sentirse compungido (Luc. 17:3,4)”. 2) A Greek-English Lexicon of the New Testament and Other Early Christian Literature (Un léxico griego-inglés del Nuevo Testamento y otra literatura cristiana primitiva) por Anrndt, Gingrich, Danker y Bauer dice que metamelomai significa “sentir remordimiento, arrepentirse”. El Greek-English Lexicon of the new Testament Based on Semantic Domains (Léxico griego-inglés del Nuevo Testamento basado en el campo semántico) por J.P. Luw y E.A. Nida dice que metamelomai significa “cambiar de idea acerca de algo, con la probable inferencia de un remordimiento- “cambia de idea, pensar de un modo diferente”. 3) “Metanoia significa “un cambio de idea que leva a un cambio en la conducta”. Louw y Nida dicen acerca de metanoeo y metanoia: “Cambiar la manera de vivir de uno como resultado de un cambio completo de sus pensamientos y actitudes con respecto al pecado y la justicia –“arrepentirse, cambiar su manera de ser, arrepentimiento”. Metanoeo: “Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen (Mar. 6:12). Metanoia: “¿ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?” (Rom. 2:4) Aunque en español uno de los componentes centrales del arrepentimiento es el dolor o contrición que la persona experimenta debido al pecado, el énfasis en metanoeo y metanoia parece ser más específicamente el cambio total, tanto en el pensamiento como en la conducta, con respecto a cómo una debe pensar al igual que actuar”. La importancia de estas definiciones es que aunque el énfasis principal en el arrepent9miento es el cambio de idea que lleva al cambio de conducta, no se puede descartar el elemento emocional de contrición o remordimiento.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_ednref6" name="_edn6"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;[vi]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt; Esto no significa que uno tiene que dejar todo acto de pecado antes de acudir a Cristo. esto es imposible. Significa que cambia de parecer, se aparta de él en su corazón, y luego se aparta más y más del pecado conocido en su vida a medida que madura en Cristo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_ednref7" name="_edn7"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;[vii]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt; Aunque el arrepentimiento bíblico es perpetuo, esto no significan que los hijos de Dios no tenga una lucha con el pecado o períodos de “sequedad”. Pablo escribe: “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.” (Gal. 5:17). Pero los verdaderos hijos de Dios nunca pueden estar satisfechos o conforme con sus pecados. El Espíritu Santo dará al auténtico creyente la convicción de que lo está entristeciendo, iluminará su corazón y le dará arrepentimiento y una restauración de su comunión con el Señor (Sal. 51).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_ednref8" name="_edn8"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;[viii]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt; El arrepentimiento como un “don de gracia” surge de la obra milagrosa del Espíritu Santo, que Jesús llamó “nacer de nuevo” (Juan 3:3; 1ª Ped. 1:23). Este nuevo nacimiento también es descrito como”nacer del Espíritu” (Juan 3:5, 6, 8), “nacido de Dios” (Juan 1:13; 1ª Juan 2:29; 3:9; 4:7; 5:1, 4, 18), concebidos por Dios (1ª Ped. 1:3; 1ª Juan 5:1, 1 y regeneración (Tit. 3:5). La Biblia usa también otros diversos términos. Ningún pecador se arrepiente auténticamente a menos que primero haya recibido vida por medio del Espíritu Santo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_ednref9" name="_edn9"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;[ix]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt; El arrepentimiento y la fe son “dos lados de una misma moneda” que llamamos conversión. El arrepentimiento es el lado negativo y la fe es el positivo. El arrepentimiento se vuelve del pecado, la fe se vuelve a Dios. Como dijo el apóstol Pablo: “testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo (Hechos 20:21). El arrepentimiento y la fe están tan estrechamente unidos que existen algunos pasajes que hablan de arrepentimiento sin mencionar la fe: “y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén” (Luc. 24:47). Pablo, el apóstol de la gracia, describió su ministerio de este modo: “anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento.” (Hechos 26:20). Por otro lado, existe pasajes que ordenan creer sin mencionar el arrepentimiento: “Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa” (Hech. 16:31). Estos y muchos otros pasajes demuestran que arrepentimiento y fe están vitalmente entrelazados.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_ednref10" name="_edn10"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;[x]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt; A través de los siglos ha existido un debate entre los hijos del Señor en cuanto a cual viene primero: el arrepentimiento o la fe. ambos lados tienen sus defensores entre cristianos creyentes de la Biblia. Pero la regeneración es un milagro que no puede ser examinada bajo un microscopio. Aunque el milagro del nuevo nacimiento siempre se manifiesta en la vida de Dios en el alma del hombre, hemos de cuidarnos deponer un orden demasiado estricto en la manera como Dios obra ese milagro en la vida del pecador. Dado que tanto el arrepentimiento como la fe surgen de la regeneración, ambos se manifestarán claramente en los hijos del Señor. Ningún pecador cree en Cristo para salvación a menos que haya cambiado de parecer en cuanto al pecado, Dios y Cristo. Tampoco ningún pecador se arrepiente auténticamente a menos que crea la Palabra de Dios en cuanto a su condición perdida y el poder salvador de Jesucristo. Enfatizar demasiado la fe o el arrepentimiento puede dar como resultado por lo menos cuatro errores: 1) Enfatizar demasiado el arrepentimiento como algo separado de la fe puede dejar al pecador con la impresión que debe sentir cierto dolor o derramar cierta cantidad de lágrimas antes de poder creer en Cristo. 2) Enfatizar demasiado el arrepentimiento como algo separado de la fe puede dar al pecador la idea de que tiene que dejar todo pecado antes de poder creer en Cristo. 3)Enfatizar demasiado en la fe sin arrepentimiento puede dejar al pecador con la impresión que puede “creer en Jesús” sin tener que preocuparse por una vida cambiada. El evangelio llama a pecadores a acudir a Jesús como un Salvador del pecado. Jesús no vino para asegurar al pecador de que irá al Cielo aunque siga en una vida pecaminosa y egoísta; en cambio, Jesús vino para llamar “a pecadores al arrepentimiento” (Mat. 9:13; Mar. 2:17; Luc. 5:32). El pecador nunca se apresurará para acudir a Jesús como Salvador del pecado a menos que vea al pecado como una maldad que ofende a Dios y lo condena con justicia ante él. Su nombre es “JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mat. 1:21). 4) Enfatizar demasiado ya sea el arrepentimiento o la fe puede llevar a un concepto erróneo en cuanto al fundamento correcto para la justificación. El arrepentimiento aparta la vista del pecado y el yo a la vez que la fe recibe la justicia perfecta de Jesús. Ni el arrepentimiento ni la fe ameritan justificación.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_ednref11" name="_edn11"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;[xi]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt; Remisión – indulto, perdón.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_ednref12" name="_edn12"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;[xii]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt; Joseph Hart, 1759.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_ednref13" name="_edn13"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;[xiii]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt; Penitente - lamentarse por haber hecho lo malo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_ednref14" name="_edn14"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;[xiv]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt; Los pecados de omisión son las cosas que el Señor nos ordena hacer que o hacemos: Santiago 4:17: “y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.” Los pecados de comisión son las maldades que hacemos y que el Señor nos ordena no hacer.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_ednref15" name="_edn15"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;[xv]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt; Digno- adecuado&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://evangelio.wordpress.com/wp-admin/#_ednref16" name="_edn16"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;[xvi]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt; Es importante comprender la diferencia entre un deseo de “escapar del infierno”, lo cual es sencillamente un anhelo por evitar el castigo por nuestros pecados, y el anhelo del alma de ser libre del pecado mismo: “Y llamarás su nombre JESUS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mat. 1:21). Temer el infierno y querer evitar sus tormentos no es malo en sí: “Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres” (2 Cor. 5:11). Pero la redención bíblica no es simplemente nuestra liberación de la pena del pecado, sino de lo que nos condena –el pecado mismo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-5664699845081473090?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/5664699845081473090/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=5664699845081473090' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/5664699845081473090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/5664699845081473090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/07/el-arrepentimiento.html' title='EL ARREPENTIMIENTO'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_jth37bi48EM/SIjNtK135MI/AAAAAAAAANg/ykKUWwvbioE/s72-c/lagrima.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-3323218646356602467</id><published>2008-07-07T10:37:00.000-07:00</published><updated>2008-07-08T10:02:07.409-07:00</updated><title type='text'>¿Puede un Cristiano Sufrir Depresión Espiritual?</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_jth37bi48EM/SHJVh78Qw2I/AAAAAAAAANI/Q02U-rpCjzY/s1600-h/depresion_van_gogh.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5220328959590318946" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_jth37bi48EM/SHJVh78Qw2I/AAAAAAAAANI/Q02U-rpCjzY/s400/depresion_van_gogh.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;D. M. Lloyd-Jones (1900-1981)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;“¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío” (Salmo 42:5). “¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios, quien es la salud de mi rostro, y el Dios mío” (Salmo 42:11, Reina-Valera 2000).&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La descripción más simple del libro de los Salmos es que él era el libro inspirado de oración y alabanza de Israel, si me preguntasen por un libro de experiencias espirituales diria con toda seguridad que ese libro es el libro de Los Salmos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Ellos contiene la revelación de la verdad, no de forma abstracta, sino en términos de la experiencia humana. &lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;La verdad revelada está impregnada de emociones, anhelos y sufrimientos del pueblo de Dios por las circunstancias que tuvieron que enfrentar.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;Debido a eso, los salmos siempre han sido una fuente de aliento y ánimo para el pueblo de Dios a través de los siglos – tanto para los hijos de Israel como para la Iglesia cristiana de ayer y hoy.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Este es un extracto de uno de los mejores libros del Dr. Martyn Lloyd-Jones,  en este libro el autor nos guía através de la siempre clara enseñanza bíblica  a como tratar con nosotros mismos.&lt;br /&gt;No plantea ninguna doctrina nueva.  El Dr. Lloyd-Jones nos lleva a un viaje de nuestra propia naturaleza através de la experiencia bíblica y doctrinal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; NRG.&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;color:#000099;"&gt;&lt;strong&gt;Problema Planteado&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;color:#000099;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En el Salmo 42, el salmista se siente desdichado y perturbado, y por eso se desahoga con estas dramáticas palabras: &lt;strong&gt;&lt;em&gt;«¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío»&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. Esta declaración, que se encuentra dos veces en este salmo, es también repetida en el salmo siguiente.&lt;br /&gt;El salmista está compartiendo su perturbación, la infelicidad de su alma, y las circunstancias por las que estaba atravesando, cuando escribió estas palabras. &lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Él nos cuenta el motivo de su perturbación. Probablemente en aquel período le fue impedido unirse a los demás en adoración en la casa de Dios. Pero no es sólo eso: él estaba claramente siendo atacado por ciertos enemigos. Había personas que estaban haciendo todo lo posible para deprimirlo – y él relata eso. Con todo, estamos interesados particularmente en la manera como él enfrenta la situación y por la cual trata consigo mismo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En otras palabras, nuestro asunto es lo que podríamos describir como &lt;strong&gt;«depresión espiritual»,&lt;/strong&gt; sus causas y la manera cómo tratarla. Es interesante notar la frecuencia con que este asunto es tratado en las Escrituras. &lt;span style="color:#000099;"&gt;Esto nos lleva a la conclusión de que es un problema muy común, y que parece haber afligido al pueblo de Dios desde el principio, pues tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento lo describen y lo tratan ampliamente&lt;/span&gt;. Esto por sí sólo sería razón suficiente para llamar nuestra atención, pero también lo hago porque parece ser un problema que está afligiendo al pueblo de Dios de forma particular en la actualidad.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Examinando el problema&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Por ahora, quiero abordar este asunto de manera general. Quiero examinar y considerar las causas generales, y también evaluar la manera en que debemos tratar el problema en nosotros mismos, si es que estamos padeciendo de él.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Sería imposible encontrar una descripción mejor de la que es dada por el salmista en el salmo 42. Es un cuadro extraordinariamente preciso de la depresión espiritual. Lean las palabras y casi podrán ver al hombre, perturbado y abatido. Es casi posible ver eso en su rostro.&lt;br /&gt;En relación con eso, noten la diferencia entre el versículo 5 y el 11. Versículo 11: &lt;strong&gt;«¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios, quien es la salud de mi rostro, y el Dios mío».&lt;/strong&gt; (Sal. 42:11, RV 2000). En el verso 5 él dice: «¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío». En este versículo él dice que hay socorro en la presencia de Dios; pero en el versículo 11 él habla de &lt;strong&gt;«mi rostro&lt;/strong&gt;».&lt;br /&gt;En otras palabras, el hombre que se siente abatido, desanimado y miserable, que está desdichado y deprimido, siempre revela eso en su rostro. Él parece preocupado y perturbado. Basta mirarlo, y se percibe su condición. «Sí», dice el salmista, «pero cuando realmente miro a Dios, y me siento mejor, mi rostro también mejora» – «él es la salud de mi rostro». &lt;strong&gt;Aquella apariencia cansada, perturbada, afligida, inquieta, perpleja e introspectiva se deshace, y yo paso a comunicar una impresión de paz, tranquilidad y equilibrio&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Pero contemplen de nuevo el cuadro que este pobre hombre presenta. Parece estar cargando el mundo sobre sus hombros. Está abatido, triste, perturbado, perplejo. No sólo eso, también nos dice que llora: &lt;strong&gt;«Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche». Él llora porque está en un estado de perplejidad y temor&lt;/strong&gt;. Está preocupado consigo mismo, con lo que está sucediendo con él, y perturbado con los enemigos que lo están atacando e insinuando cosas sobre él y sobre su Dios. Todo parece estar encima de él, aplastándolo.&lt;br /&gt;Él no logra controlar sus emociones, y llega al punto de perder el apetito. Dice que sus lágrimas han sido su pan. Todos estamos familiarizados con este fenómeno. Si alguien está ansioso o preocupado, pierde el apetito. De hecho, la comida le parece casi repugnante.&lt;br /&gt;Uno de los problemas resultantes de la depresión espiritual es que, con frecuencia, cuando sufrimos de ella, no estamos conscientes de la impresión que estamos causando en los demás. Si tuviésemos la capacidad de vernos a nosotros mismos como los demás nos ven, ese sería muchas veces el paso decisivo para la victoria y la liberación. &lt;span style="color:#000099;"&gt;Es bueno mirar hacia nosotros mismos, intentando visualizar el cuadro que estamos mostrando a los demás como una persona deprimida, llorosa, que no quiere comer, ni ver a nadie, y está tan preocupada con sus problemas que comunica a todos un cuadro de depresión y miseria&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Primera causa: el temperamento&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Habiendo descrito el problema de forma general, quiero ahora mencionar una de sus causa generales. Yo no dudo en poner, en primer lugar y por encima de todo, el temperamento.&lt;br /&gt;A fin de cuentas, es un hecho que las personas son diferentes en temperamento y personalidad. ¿Alguien se sorprende de que yo ponga esto en primer lugar? O tal vez usted argumente: «Cuando usted habla de los cristianos, no debería abordar el asunto del temperamento, o tipo de personalidad. Pues el cristianismo elimina todo eso, así que usted no debería considerar ese aspecto como influyendo en este asunto». Pues bien, esa objeción es válida, y debe ser respondida.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Quiero comenzar dejando bien claro que el temperamento, el perfil psicológico y nuestra personalidad, no tienen la más mínima influencia en lo tocante a nuestra salvación&lt;/strong&gt;. No importa cuál sea nuestro temperamento, somos todos salvos del mismo modo, por el mismo acto de Dios en y a través de su Hijo, nuestro Señor y Salvador Jesucristo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nosotros nos gloriamos en el hecho –y de esto hay pruebas abundantes– de que todo y cualquier tipo concebible de temperamento fue, y todavía es, encontrado hoy en la Iglesia del Dios vivo&lt;/strong&gt;. Pero aunque yo enfatice con todo mi ser que el temperamento no incide de manera alguna en nuestra salvación, quiero igualmente enfatizar que él hace una enorme diferencia en la experiencia concreta de nuestra vida cristiana. Y cuando estamos tratando de un problema como la depresión espiritual, esta cuestión del temperamento debe ser uno de los primeros factores en ser considerado.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;En otras palabras, de acuerdo con mi comprensión de la enseñanza bíblica sobre este asunto, no hay nada más importante que la necesidad de conocernos a nosotros mismos, y eso, tan pronto como sea posible. Pues el hecho es que, aunque seamos todos cristianos, unidos en un mismo «cuerpo», todos somos diferentes, y los problemas y las dificultades, las tribulaciones y las perplejidades que enfrentamos son, en gran medida, determinadas por las diferencias de temperamento y tipos de personalidad.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Todos participamos de la misma batalla, es claro, pues todos compartimos de la misma salvación común, y tenemos una misma necesidad básica. Pero las manifestaciones del problema varían de un caso a otro, y de una persona a otra. No hay nada más ocioso, al tratar este problema, que suponer que todos los cristianos son idénticos en todos los aspectos. No lo son – y Dios jamás planeó que así fuesen.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Este punto puede ser mejor ilustrado por un ejemplo tomado de otra esfera. Todos nosotros somos seres humanos, básicamente con la misma constitución física, sin embargo, sabemos muy bien que no hay dos personas idénticas. En verdad, somos todos diferentes en muchos aspectos. Ahora, muchas veces encontramos personas que defienden estilos de vida, o métodos de tratamiento de enfermedades, que ignoran completamente este hecho fundamental, y por lo tanto, están obviamente erradas. Ellas recetarían la misma dieta para todo el mundo. Prescriben un régimen universal, afirmando que va a sanar a todo el mundo. Eso, creo, es imposible; es básicamente errado.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Muchas veces he dicho que la primera ley fundamental de la dietética se resume en aquel dicho inglés, que traducido dice más o menos lo siguiente: «Juan Pérez no podía comer gordura, su mujer no podía comer carne». ¡Es cierto! Es una declaración graciosa, en un sentido, pero por otro lado, es un principio fundamental de la nutrición. Juan Pérez tiene una constitución diferente de la de su mujer, y sugerir que la misma dieta sería perfecta para ambos es un error fundamental.&lt;br /&gt;Menciono esto para ilustrar esa tendencia a reglamentar; y el punto que quiero aclarar es que no podemos establecer leyes así generalizadas y universales, como si los hombres fuesen máquinas. Es equivocado en la esfera física, como lo acabo de demostrar, y es mucho más equivocado en la esfera espiritual.&lt;br /&gt;Es bien obvio que podemos dividir a los seres humanos en dos grupos básicos – los &lt;strong&gt;introvertidos&lt;/strong&gt; y los &lt;strong&gt;extrovertidos&lt;/strong&gt;. Hay un tipo de persona que está permanentemente volcada hacia adentro de sí misma, y otro tipo cuya atención está, en general, volcada hacia fuera. Y es muy importante comprender, no sólo que pertenecemos a uno de esos dos grupos, &lt;strong&gt;sino también que el problema de depresión espiritual tiende a afectar a uno de esos grupos más que al otro.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Hay un tipo de persona que es especialmente vulnerable al problema de la depresión espiritual. Eso no significa que esas personas sean peores que otras. &lt;span style="color:#000099;"&gt;En verdad, yo podría sustentar, con buena base, que las personas que más se han destacado de forma gloriosa en la historia de la Iglesia eran, muchas veces, del tipo de personas que estamos considerando&lt;/span&gt;. Algunos de los mayores santos eran &lt;strong&gt;introvertidos&lt;/strong&gt;; el extrovertido generalmente es una persona más superficial.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En la esfera natural existe el tipo de persona que está siempre haciendo autoanálisis, evaluando todo lo que hace, y preocupándose con los posibles efectos de sus acciones, siempre mirando para atrás, siempre llena de remordimientos fútiles. Puede ser algo que fue hecho una vez para siempre, pero ella no logra olvidarlo. No puede deshacer lo que fue hecho, mientras pasa todo el tiempo analizándose, culpándose y condenándose. Ustedes están familiarizados con este tipo de personas. Ahora, todo eso también es transferido a la esfera del espíritu, afectando su vida espiritual. En otras palabras, existe el peligro de que tales personas se tornen mórbidas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;1 Yo ya dije que podría mencionar nombres. Ciertamente uno de ellos fue el gran &lt;strong&gt;Henry Martin&lt;/strong&gt;. No se puede leer la vida de ese gran hombre de Dios sin llegar a la inmediata conclusión de que él tenía una personalidad introspectiva. Era introvertido, y sufría de una clara tendencia hacia la morbidez y la introspección.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Esos dos términos nos recuerdan que el problema fundamental de esas personas, es que ellas muchas veces no cuidan de establecer la línea divisoria entre el autoanálisis y la introspección. Todos concordamos con la necesidad de examinarnos a nosotros mismos, pero también concordamos que la introspección y la morbidez son cosas nocivas. ¿Cuál es, entonces, la diferencia entre el autoanálisis y la introspección? Yo diría que atravesamos la línea divisoria entre autoanálisis e introspección cuando no hacemos otra cosa sino examinarnos, y cuando este autoanálisis se torna el fin dominante de nuestra vida.&lt;br /&gt;Debemos examinarnos periódicamente, pero si lo hacemos constantemente, colocando, por decirlo así, nuestra alma en un recipiente para disecarla, eso es introspección. Y si estamos siempre hablando con los demás respecto de nosotros mismos, de nuestros problemas y dificultades, y nos aproximamos a ellos con cara larga diciendo: «¡Tengo tantos problemas!» – probablemente eso significa que tenemos siempre toda nuestra atención centrada en nosotros mismos. Esto es introspección, y puede conducir a la condición conocida como morbidez.&lt;br /&gt;Este es, entonces, el punto desde donde debemos comenzar. &lt;strong&gt;¿Nos conocemos a nosotros mismos? ¿Sabemos cuáles son las áreas específicas de peligro para nosotros?&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;¿Sabemos en qué somos especialmente vulnerables?&lt;/strong&gt; La Biblia está repleta de enseñanzas sobre eso. &lt;strong&gt;Ella nos exhorta a ser cuidadosos respecto de nuestras fortalezas y nuestras debilidades&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Tomemos a Moisés como ejemplo. Él era el hombre más &lt;strong&gt;manso&lt;/strong&gt; que había sobre la tierra, según la Biblia; y, sin embargo, &lt;strong&gt;su mayor fracaso tuvo que ver exactamente con eso&lt;/strong&gt;. &lt;strong&gt;Él afirmó su propia voluntad y cayó en la ira&lt;/strong&gt;. &lt;strong&gt;Tenemos que vigilar tanto nuestras fortalezas como nuestras debilidades&lt;/strong&gt;. La esencia de la sabiduría es comprender este hecho fundamental sobre nosotros mismos. Si yo, por naturaleza, soy un introvertido, tengo que ejercer una vigilancia constante y advertirme a mí mismo sobre eso, para no caer inconscientemente en un estado de morbidez. De la misma manera, el extrovertido necesita conocerse a sí mismo, manteniendo vigilancia contra las tentaciones peculiares de su naturaleza. Algunos de nosotros, por naturaleza y debido a nuestro temperamento, somos más susceptibles a la enfermedad llamada &lt;strong&gt;«depresión espiritual»&lt;/strong&gt; que otros.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pertenecemos al mismo grupo que &lt;strong&gt;Jeremías&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Juan&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;Bautista&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Pablo&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Lutero&lt;/strong&gt; y muchos otros. ¡Una compañía muy selecta! Sí, pero no se puede pertenecer a ella sin ser especialmente vulnerable a este tipo específico de tribulación.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Segunda causa:&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;Condiciones físicas&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Ahora pasemos a la segunda gran causa: condiciones físicas. ¿Sorprende esto a alguien? ¿Hay alguien que piensa que la condición física de su cuerpo no importa porque ya es cristiano? Bien, si piensa así, no va a tardar en sufrir una desilusión. La condición física tiene mucho que ver con todo esto. Es difícil marcar una línea divisoria entre esta causa y la anterior, porque el temperamento parece ser controlado, hasta cierto punto, por condiciones físicas – y en verdad hay personas que, al parecer, son físicamente vulnerables al problema de la depresión espiritual.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En otras palabras, existen ciertas debilidades físicas que tienden a causar depresión. Pienso que Thomas Carlyle fue un buen ejemplo de eso. O tomemos aquel extraordinario predicador inglés del siglo XIX, Charles Haddon Spurgeon. Ese gran hombre era sujeto a la depresión espiritual, y la explicación, en su caso, sin duda era el hecho de que él sufría de gota,2 el problema que terminó causando su muerte. Él tuvo que enfrentar ese problema de depresión espiritual muchas veces en su forma más intensa.&lt;br /&gt;Hay muchas personas que me buscan por su problema de depresión, en cuyos casos resulta obvio para mí que la causa del problema es, principalmente, física. Están incluidas en este grupo de causas físicas: cansancio, agotamiento, «stress», o cualquier tipo de enfermedad. &lt;strong&gt;No se puede aislar lo físico, separándolo de lo espiritual, pues somos cuerpo, mente y espíritu. Los mejores cristianos son más propensos a ataques de depresión espiritual cuando están físicamente débiles – y encontramos grandes ilustraciones de eso en la Biblia. &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;A esta altura quiero decir una palabra de advertencia. No podemos olvidar la existencia del diablo, ni permitir que él nos engañe, considerando espiritual aquello que es fundamentalmente físico.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; Pero por otro lado, debemos ser cuidadosos en esta distinción en todos los aspectos; porque, si echamos toda la culpa a nuestra condición física, podemos hacernos culpables en un sentido espiritual. Sin embargo, si reconocemos que nuestro físico puede ser parcialmente responsable por nuestro problema espiritual, y tenemos eso en cuenta, será más fácil tratar lo espiritual.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Tercera causa: El problema de la «reacción»&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Otra causa frecuente de la depresión espiritual es lo que podríamos llamar «&lt;strong&gt;reacción&lt;/strong&gt;» – &lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;reacción a una gran bendición, o a una experiencia extraordinaria o fuera de lo común.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; Pretendo llamar la atención al caso de &lt;strong&gt;Elías&lt;/strong&gt;, sentado debajo del enebro. &lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;No tengo ninguna duda de que su problema era que él estaba sufriendo una reacción a lo que había sucedido en el Monte Carmelo&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; (1 Reyes 19). Abraham tuvo la misma experiencia (Génesis 15). &lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Por eso, cuando alguien viene a contarme de alguna experiencia extraordinaria que tuvo, yo me alegro con la persona, dando gracias a Dios; pero luego me dispongo a observarla atentamente, por si hay alguna reacción. Eso no sucederá obligatoriamente, pero puede darse si no estamos conscientes de esa posibilidad. Si sólo comprendiésemos que cuando Dios se agrada en darnos una bendición especial, deberíamos redoblar nuestra vigilancia, así podremos evitar esa reacción.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Cuarta causa: El enemigo de nuestras almas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pasemos a la causa siguiente. En cierto sentido, en último análisis, esta es la única causa de depresión espiritual – es el diablo, el enemigo de nuestras almas. &lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Él puede usar nuestro temperamento (Yo) y nuestra condición física. Él nos manipula de tal forma que acabamos permitiendo que nuestro temperamento nos controle y gobierne nuestras acciones, en vez de mantenernos nosotros en control de él. Son incontables los medios por los cuales el diablo causa la depresión espiritual.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Tenemos que acordarnos de él. Su objetivo es deprimir al pueblo de Dios, de tal forma que él pueda ir al hombre del mundo y decirle: «Mira el pueblo de Dios, ¿tú quieres ser así?». La estrategia del adversario de nuestras almas, el adversario de Dios, es llevarnos a la depresión.&lt;br /&gt;En verdad, puedo resumir este asunto de la siguiente forma: &lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;la causa básica de toda depresión espiritual es la incredulidad, pues si no fuese por ella ni el diablo podría hacer cosa alguna. Es porque prestamos atención al diablo en vez de oír a Dios, que caemos derrotados ante los ataques del enemigo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Por eso es que el salmista continúa diciéndose a sí mismo: &lt;strong&gt;«Espera en Dios, porque aún he de alabarle».&lt;/strong&gt; El vuelca su pensamiento hacia Dios. ¿Por qué? &lt;strong&gt;Porque él estaba deprimido, y se había olvidado de Dios, de manera que su fe en Dios y en su poder, y su confianza en la relación que tenía con el Señor, no eran lo que deberían ser.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Podemos, por lo tanto, resumir todo eso afirmando que la causa fundamental es pura y simple incredulidad.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Tratamiento: Asumiendo el control de nosotros mismos&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Hasta aquí hemos examinado las causas. ¿Y en cuanto al tratamiento? En resumen, la primera cosa que por ahora necesitamos aprender es lo que el salmista aprendió – &lt;strong&gt;necesitamos asumir el control de nosotros mismos&lt;/strong&gt;. Este hombre no se contentó con quedarse sentado, sintiendo lástima de sí mismo. Él hizo algo al respecto: Asumió el control de sí mismo.&lt;br /&gt;Pero él hizo todavía una cosa más importante: Habló consigo mismo. Él se volcó hacia sí, diciendo:&lt;strong&gt; «¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí?».&lt;/strong&gt; Habla consigo mismo, argumenta consigo mismo. Sin embargo, alguien pregunta: ‘Pero, ¿no es exactamente eso lo que debemos evitar, ya que tomar demasiado tiempo con uno mismo es una de las causas del problema? ¡Eso contradice sus declaraciones anteriores! Fuimos advertidos contra la introspección y morbidez, y ahora nos dice que debemos hablar con nosotros mismos!’.&lt;br /&gt;¿Cómo podemos armonizar las dos cosas? De esta manera, &lt;strong&gt;¡yo estoy diciendo que debemos hablar con nuestro ‘yo’ en vez de permitir que nuestro ‘yo’ hable con nosotros!&lt;/strong&gt; ¿Entienden lo que eso significa? Estoy diciendo que el mayor problema en toda esta cuestión de la depresión espiritual, en un sentido, es que permitimos que nuestro ‘yo’ hable con nosotros, en vez de nosotros hablar con nuestro ‘yo’.&lt;br /&gt;¿Estoy intentando ser deliberadamente paradójico? De ningún modo. Eso es la esencia de la sabiduría en esta cuestión. ¿Ya percibieron que una gran parte de la desdicha y perturbación en sus vidas provienen del hecho que se están escuchando a sí mismos en vez de hablar consigo mismos?&lt;br /&gt;Por ejemplo, consideren los pensamientos que les vienen a la mente cuando despiertan por la mañana. Ustedes no los originaron, pero esos pensamientos comienzan a ‘hablar’ con ustedes, trayendo de vuelta los problemas de ayer, etc. Alguien está hablando. ¿Quién les está hablando? Su ‘yo’ está hablando con ustedes.&lt;br /&gt;Ahora, lo que el salmista hizo fue lo siguiente: en vez de permitir que ese ‘yo’ hablase con él, él comenzó a hablar consigo mismo. «¿Por qué te abates, oh alma mía?», pregunta él. Su alma estaba deprimida, aplastándolo. Por eso, él se dirige a ella diciendo: ‘Oye por un momento, yo quiero hablar contigo’. ¿Ustedes entienden de qué estoy hablando? Si no, es porque todavía no han tenido mucha experiencia en estas cosas.&lt;br /&gt;El mayor arte en este asunto de la vida espiritual es saber cómo dominarse.&lt;br /&gt;Un hombre necesita tener control sobre sí mismo, debe hablar consigo mismo, exhortarse y examinarse a sí mismo. Debe preguntar a su alma: ‘¿Por qué te abates? ¿Cómo te puedes abatir así?’.&lt;br /&gt;Usted, lo mismo que el salmista, necesita volverse a sí mismo –reprendiendo, censurando, reprobando, exhortando– y diciéndose a sí mismo: «Espera en Dios», en vez de refunfuñar y murmurar de esa manera desdichada y deprimida.&lt;br /&gt;Y entonces debe continuar, acordándose de Dios: quién es él, lo que él es, lo que él ha hecho, lo que él ha prometido hacer. Habiendo hecho eso, concluya con esta nota de triunfo: desafíese a sí mismo, desafíe a los demás, desafíe al diablo y a todo el mundo, diciendo con el salmista: «Aún he de alabarle. Él es la salud de mi rostro, y el Dios mío».&lt;br /&gt;Esta es, en resumen, la esencia del tratamiento. La esencia de esta cuestión es entender que este nuestro ‘yo’ interior –esta otra persona dentro de nosotros– necesita ser controlado. No le preste atención –hable con él, reprobando, censurando, exhortando, animando, acordándose de aquello que usted sabe– en vez de oír plácidamente lo que él tiene que decir, permitiéndole que lo lleve al desánimo y la depresión.&lt;br /&gt;Ciertamente esto es lo que siempre él hará, si usted le entrega el control. El diablo intenta controlar nuestro ‘yo’ interior, usándolo para deprimirnos.&lt;br /&gt;Necesitamos levantarnos, y decir como el salmista: «¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí?». ¡Basta ya de eso! &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;«Espera a Dios, la salud de mi rostro, y el Dios mío». &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-3323218646356602467?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/3323218646356602467/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=3323218646356602467' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/3323218646356602467'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/3323218646356602467'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/07/puede-un-cristiano-sufrir-depresin.html' title='¿Puede un Cristiano Sufrir Depresión Espiritual?'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_jth37bi48EM/SHJVh78Qw2I/AAAAAAAAANI/Q02U-rpCjzY/s72-c/depresion_van_gogh.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-5457682848920824482</id><published>2008-06-30T05:26:00.000-07:00</published><updated>2008-06-30T05:35:55.579-07:00</updated><title type='text'>¿CÓMO SABEMOS QUE SOMOS SALVOS?</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_jth37bi48EM/SGjS_rIVqtI/AAAAAAAAANA/0tHvW-0vjoU/s1600-h/sprout.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5217652159660010194" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_jth37bi48EM/SGjS_rIVqtI/AAAAAAAAANA/0tHvW-0vjoU/s400/sprout.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;¿HA NACIDO USTED DE NUEVO?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;Vivimos en tiempos peligrosos, el enemigo de nuestra alma de una u otra forma busca los medios para mermar en nosotros la confianza plena que debemos tener en nuestro amado Dios. &lt;strong&gt;En Jesucristo estamos completos y no necesitamos más&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;(Léase Col. 2.8-10),&lt;/strong&gt; sin embargo esta clara enseñanza bíblica es desconocida por muchos, y los falsos maestros la contradicen, argumentando que para ser un cristiano verdadero y completo es necesario algo más, algo más aparte de Jesucristo y su obra redentora en el corazón del hombre, una experiencia sobrenatural, un nuevo bautismo, una nueva revelación, hablar en lenguas. “&lt;strong&gt;Experimentar&lt;/strong&gt;”, “&lt;strong&gt;sentir&lt;/strong&gt;”, “&lt;strong&gt;vivir&lt;/strong&gt;” son palabras típicas usadas en este contexto, en contraposición a la sencilla enseñanza de Jesús: “&lt;strong&gt;conocer&lt;/strong&gt;”: &lt;strong&gt;Juan 17:3&lt;/strong&gt; “&lt;strong&gt;Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado&lt;/strong&gt;”. La búsqueda de estas experiencias “&lt;strong&gt;místicas&lt;/strong&gt;” solo lleva al desgaste, la frustración y la inevitable merma en nuestra certeza que Dios nos escucha, y, en el peor de los casos, a la exaltación desmesurada e imprudente de nuestras emociones, llevándolas a un nivel cuasi-extático. ¿Cómo sabe usted que es verdaderamente salvo? ¿en qué se fundamenta su esperanza y seguridad? ¿en solo una emoción, un sentimiento, una experiencia irracional? La palabra de Dios nos dice: Rom 8:16 &lt;strong&gt;“El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.”&lt;/strong&gt; 1Jn 2:3 &lt;strong&gt;“Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos.”&lt;/strong&gt; 1Jn 3:24 “&lt;strong&gt;Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado.”&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Dios ha depositado su Espíritu dentro de nosotros desde el momento en que el nos rescató y nos hizo nacer de nuevo. Si para que Adán tuviese vida Dios sopló su Espíritu en Él, así también en nosotros, necesariamente, cuando volvimos a nacer fue porque El Dios Todopoderoso sopló en nosotros su Santo Espíritu, y de ese momento nueva criatura fuimos en Cristo Jesús.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;Le invito a que se examine a la luz de la Palabra del Señor en la siguiente exposición que &lt;strong&gt;J. C. Ryle&lt;/strong&gt; hace sobre la primera carta de Juan, después de ello no debería dudar al responder si alguien le pregunta &lt;strong&gt;“¿ha nacido usted de nuevo?”&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;.J.M.-&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;--&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jesucristo dijo, &lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;“El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3). Esta es una de las cuestiones más importantes en la vida de todo ser humano.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;No es suficiente responder &lt;strong&gt;“Soy miembro de una iglesia; supongo que soy cristiano”.&lt;/strong&gt; Miles de cristianos nominales no muestran señal alguna de haber nacido de nuevo, las cuales se mencionan en las Sagradas Escrituras, principalmente en la Primera Epístola de Juan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1. No practica el pecado&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En primer lugar, el apóstol Juan escribió: “Todo aquel que es nacido de Dios no comete pecado” (1 Juan 3:9). “Todo aquel que ha nacido de Dios no practica el pecado” (5:18).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella persona que ha nacido de nuevo, que ha sido regenerada, habitualmente no comete pecado. No exhibe una inclinación total hacia el pecado. Probablemente hubo algún tiempo en que dicha persona no se detenía a pensar si sus acciones eran pecaminosas o no, y no siempre sentía aflicción tras hacer el mal. No había una lucha entre el y el pecado; ambos eran amigos. Pero un verdadero cristiano odia el pecado, huye de el, lucha en su contra, lo considera su mayor calamidad, resiente la carga de su presencia, sufre cuando cae bajo su influencia, y anhela liberarse completamente de el. El pecado ya no le place; se ha convertido en algo horrible y que odia. Sin embargo, no puede eliminar su presencia dentro de el.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si dijese que en él no hay pecado estaría mintiendo (1 Juan 1:8). Pero sí puede decir que odia el pecado y que el mayor deseo de su alma es no cometer pecado en absoluto. No puede evitar tener malos pensamientos, omisiones y defectos tanto en sus palabras como en sus acciones. El sabe que “en muchas cosas ofendemos” (Santiago 3:2). Pero puede decir con certeza, delante de Dios, que estas cosas le ocasionan dolor y pena, y que su ser no se complace en ellas. Que diría el apóstol de usted? Ha nacido usted de nuevo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;2. Cree en Cristo&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En segundo lugar, San Juan escribió: “Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios” (1 Juan 5:1).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hombre que ha nacido de nuevo, que ha sido convertido, cree que Jesucristo es el único Salvador que puede perdonar su alma, que El es la persona divina designada por Dios Padre para dicho propósito, y que fuera de El no hay salvación alguna. En sí mismo no encuentra valor alguno. Pero tiene confianza plena en Cristo, en que todos sus pecados le han sido perdonados. Puesto que ha aceptado la obra completa y muerte de Cristo en la cruz, el cree que es considerado justo delante de Dios, y puede esperar la muerte y el juicio final sin miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podrá tener temores y dudas. Inclusive decir que a veces siente como si no tuviera fe en absoluto. Pero pregúntele si está dispuesto a confiar en cualquier cosa o persona en vez de Cristo, y verá lo que le responderá. Pregúntele si depositaría su esperanza de vida eterna en su propia bondad, sus propias obras, sus oraciones, su guía espiritual, o su iglesia, y escuche su respuesta. Que diría el apóstol de usted? Ha nacido usted de nuevo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;3. Hace justicia&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En tercer lugar, Juan escribió: “Todo el que hace justicia es nacido de El” (1 Juan 2:29).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre que ha nacido de nuevo, o se ha regenerado, es un hombre santo. El busca vivir acorde a la voluntad de Dios, hacer las cosas que agradan a Dios y evitar aquellas que Dios aborrece. El desea mirar continuamente a Cristo como ejemplo a seguir y como su Salvador, y demostrar ser su amigo guardando sus mandamientos. El sabe que no es perfecto. Es consciente de su corrupción inherente. Percibe un principio de maldad dentro de si mismo que lucha constantemente por separarle de la gracia de Dios. Pero el no lo consiente, aunque no puede prevenir su presencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque a veces puede sentirse tan despreciable al punto de cuestionarse si en verdad es cristiano o no, aun así será capaz de decir, como John Newton, “no soy lo que debería ser, no soy lo que quiero ser, no soy lo que espero ser en otro mundo; pero aun así no soy lo que fui alguna vez, y por gracia de Dios soy lo que soy”. Que diría el apóstol de usted? Ha nacido usted de nuevo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;4. Ama a otros cristianos&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En cuarto lugar, Juan escribió: “Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida en que amamos a los hermanos” (1 Juan 3:14).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hombre que ha nacido de nuevo tiene un amor especial por todos los discípulos verdaderos de Cristo. Ama a todos los seres humanos con gran amor general, pero tiene un amor especial por quienes comparten su fe en Cristo. Al igual que su Señor y Salvador, el ama a los peores pecadores y se aflige por ellos; pero el siente un amor peculiar por aquellos que son creyentes. Nunca se siente tanto en casa como cuando se encuentra en su compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El los considera a todos como miembros de una misma familia. Son sus compañeros de batalla, luchando contra el mismo enemigo. Son sus compañeros de viaje, marchando a lo largo del mismo camino. El los comprende, y ellos lo comprenden. Podrían ser muy diferentes a el en muchos sentidos - en rango, en riqueza. Pero eso no importa. Ellos son hijos e hijas de su Padre y el no puede evitar amarlos. Que diría el apóstol de usted? Ha nacido usted de nuevo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;5. Vence al mundo&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En quinto lugar, Juan escribió: “Todo lo que es nacido de Dios vence al mundo” (1 Juan 5:4).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hombre que ha nacido de nuevo es cuidadoso de su propia alma. No solo intenta evitar el pecado sino también todo aquello que pueda conducirle a el. Es cuidadoso respecto a quienes le acompañan. El sabe que la comunicación perversa corrompe el corazón y que la maldad atrae más que la bondad, así como la enfermedad es más contagiosa que la salud. Es cuidadoso sobre el empleo de su tiempo; su principal deseo es usarlo en forma provechosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desea vivir como un soldado en país enemigo - portando su armadura en forma continua y siempre preparado para las tentaciones. Es diligente siendo un hombre de oración, vigilante y humilde. Que diría el apóstol de usted? Ha nacido usted de nuevo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La Prueba&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Estas son las cinco características principales de un cristiano que ha nacido de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La notoriedad de las mismas es muy variable entre diferentes personas. En algunas apenas son perceptibles. En otras son muy marcadas, inequívocas, de tal manera que todos pueden percatarse de ellas. Algunas de estas características sobresalen más que otras en diferentes individuos. Es raro que sean igualmente evidentes en cualquier persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aun después de tomar en cuenta posibles diferencias, tenemos aquí cinco aspectos que marcan a un sujeto que ha nacido de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como debemos reaccionar ante estas cuestiones? Lógicamente solo podemos concluir una cosa - sólo aquellos que han nacido de nuevo muestran estas cinco características, y quienes no las tienen no han nacido de nuevo. Esta es la conclusión a la cual el apóstol nos quiere hacer llegar. Posee usted estas características? Ha nacido usted de nuevo?.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;(J. C. Ryle) &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-5457682848920824482?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/5457682848920824482/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=5457682848920824482' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/5457682848920824482'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/5457682848920824482'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/06/cmo-sabemos-que-somos-salvos.html' title='¿CÓMO SABEMOS QUE SOMOS SALVOS?'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_jth37bi48EM/SGjS_rIVqtI/AAAAAAAAANA/0tHvW-0vjoU/s72-c/sprout.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-3958331091761955567</id><published>2008-06-27T10:15:00.000-07:00</published><updated>2008-09-25T12:45:27.519-07:00</updated><title type='text'>¿Qué es ser Evangélico?</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_jth37bi48EM/SGUlqEBLu8I/AAAAAAAAAMI/wa4k120xtSk/s1600-h/lutero.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5216617147942026178" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 215px; CURSOR: hand; HEIGHT: 159px" height="240" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_jth37bi48EM/SGUlqEBLu8I/AAAAAAAAAMI/wa4k120xtSk/s400/lutero.jpg" width="299" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;Las iglesias evangélicas de hoy están siendo progresivamente dominadas por el espíritu de la época en lugar del Espíritu de Cristo. Como evangélicos, ¿nos llamamos a nosotros mismos a arrepentirnos de este pecado y a recuperar la fe cristiana histórica?.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;A través de la historia las palabras cambian. En nuestro día esto le ha pasado a la palabra "&lt;strong&gt;evangélico&lt;/strong&gt;." En el pasado esta palabra servía como eslabón de unidad entre los cristianos de muchas tradiciones eclesiásticas diversas (denominaciones). El evangelicalismo histórico era &lt;strong&gt;declarante&lt;/strong&gt; o &lt;strong&gt;confesional&lt;/strong&gt;. &lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Este evangelicalismo abrazó las verdades esenciales de la cristiandad tal como fueron definidos por los grandes concilios ecuménicos de la iglesia cristiana. Además, los evangélicos también compartieron una herencia común en las "solas" de la Reformación Protestante del siglo dieciséis.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#ff6600;"&gt;&lt;strong&gt;La Declaración de Cambridge &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#ff6600;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#ff6600;"&gt;&lt;strong&gt;20 de Abril de 1996&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#ff6600;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Hoy en día la luz de la Reformación ha sido significativamente opacada. La consecuencia es que la palabra "evangélico" se he convertido tan inclusiva que ha perdido su significado. Enfrentamos el peligro de perder la unidad que nos ha tomado siglos para obtener. Debido a esta crisis y por nuestro amor a Cristo, a su evangelio y a su iglesia, nos esforzamos en declarar nuevamente nuestra lealtad a las verdades centrales de la Reformación y al evangelicalismo histórico. Afirmamos estas verdades no por el papel que desempeñan en nuestras tradiciones, sino porque creemos que son verdades centrales en la Biblia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;SOLA SCRIPTURA: LA EROSION DE LA AUTORIDAD&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La Escritura solamente es la regla inerrante de la vida de la iglesia, pero la iglesia evangélica de hoy le ha quitado a la Escritura su función de autoridad. En practica la iglesia se guía con mucha frecuencia por la cultura. Las técnicas terapéuticas, las estrategias de mercadeos y el ritmo del mundo del entretenimiento y de los medios de comunicación tienen mucha más influencia sobre las necesidades, el funcionamiento y los objetivos de la iglesia que la Palabra de Dios. Los pastores han descuidado sus derechos y obligación de decidir y supervisar los servicios de adoración, que incluye el contenido doctrinal de la música. En la medida en que la autoridad bíblica ha sido abandonada en la práctica, las verdades bíblicas desvanecen de la realidad cristiana y las doctrinas bíblicas han perdido importancia, la iglesia poco a poco se ha despojado de su integridad, autoridad moral y dirección.&lt;br /&gt;En lugar de de adaptar fe cristiana para satisfacer las necesidades que sienten los consumidores, debemos proclamar la ley como única medida de verdadera virtud y el evangelio como el único mensaje de verdad salvífica. La verdad bíblica es indispensable para el entendimiento, alimento y disciplina de la iglesia.&lt;br /&gt;La Escritura debe transferirnos de nuestras necesidades percibidas a nuestras necesidades reales, y debe liberarnos de nuestra miopía de vernos a nosotros mismos a través de las imágenes seductivas, clichés, promesas, y prioridades de la cultura de las masas. La única manera que podemos comprendernos correctamente a nosotros mismos y ver las provisiones de Dios para suplir nuestras necesidades es a la luz de la verdad de Dios. La Biblia, por consiguiente, debe ser enseñada y predicada en la iglesia. Los sermones deben ser exposiciones de la Biblia y sus enseñanzas, y no expresiones de las ideas y opiniones de la época y culturas. No debemos ir mas allá de la verdad que Dios nos ha dado.&lt;br /&gt;El trabajo del Espíritu Santo en la experiencia personal no pueden estar desconectadas de La Escritura. El Espíritu de Dios no habla en forma contraria o independiente de La Escritura. Sin La Escritura nunca hubiésemos sabido de la gracia de Dios en Cristo. La Palabra bíblica, no las experiencias espirituales, es la base de la verdad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;TESIS PRIMERA: SOLA SCRIPTURA&lt;/strong&gt; Afirmamos que la Escritura inerrante es la única fuente de revelación divina escrita, la cual es lo único que puede regir la conciencia. La Biblia sola enseña todo lo que es necesario para nuestra salvación de pecado y es la medida con la cual todo el compartimento del cristiano debe medirse&lt;br /&gt;Negamos que cualquier credo, concilio o individuo pueda regir la conciencia del cristiano, que el Espíritu Santo habla independientemente o lo contrario de lo que esta escrito en la Biblia, o que experiencias espirituales personales puedan ser en alguna forma u ocasión, medio de revelación.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;SOLUS CHRISTUS: LA EROSION DE LA FE CENTRALIZADA EN CRISTO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En la manera en que la fe evangélica ha sido secularizada, sus intereses han sido mezclado con los intereses de la cultura. El resultado es la pérdida de los valores absolutos, individualismo permisivo, y la sustitución de bienestar por santidad, recuperación por arrepentimiento, institución por verdad, sentimientos por creencia, destino por providencia, y gratificación inmediata por esperanza perdurable. Cristo y su cruz ha sido desplazado del centro de nuestra visión.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;TESIS SEGUNDA: SOLUS CHRISTUS&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Reafirmamos que nuestra salvación es obtenida por el trabajo mediador de solamente el Cristo histórico. Su vida sin pecado y su pago imputacional (sustitucional) solamente son suficientes para nuestra justificación y reconciliación con el Padre.Negamos que el evangelio es predicado si el trabajo sustitucionario de Cristo es no declarado y la fe en Cristo no es solicitada.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;SOLA GRATIA: LA EROSION DEL EVANGELIO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;La confianza sin garantía en la habilidad humana es un producto de la caída de la naturaleza humana. Esta confianza falsa ha invadido el mundo evangélico. Aparecen ideas como el evangelio de auto-estima y auto suficiencia, el evangelio de salud y prosperidad, el evangelio que se ha convertido en un producto para vender y pecadores que se han convertido en consumidores que quieren comprar el producto, la fe cristiana considerada como verdadera no porque sea verdad absoluta sino por que es un método que funciona. Estas actitudes silencian la doctrina de justificación, no importa el compromiso o la doctrina oficial de nuestras iglesias.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;La gracia de Dios en Cristo no es solamente necesaria sino que es la única causa suficiente de salvación. Confesamos que todo ser humano nace espiritualmente muerto y por consiguiente es incapaz de aún cooperar con gracia regenerante.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;TESIS TERCERA: SOLA GRATIA&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Reafirmamos que en salvación somos rescatados de la ira de Dios solamente por su gracia. El trabajo sobrenatural del Espíritu Santo es el que nos trae a Cristo a través de liberarnos de nuestra esclavitud del pecado y resucitarnos de la muerte espiritual a la vida espiritual.&lt;br /&gt;Negamos que la salvación es de alguna manera el resultado de trabajo humano. Métodos humanos, técnicas o estratégicas de por si mismas no pueden producir esta transformación. Fe no es producida por nuestra naturaleza humana no regenerada.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;SOLA FIDE: LA EROSION DEL ARTICULO MAS IMPORTANTE&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La justificación es a través de la gracia solamente, por fe solamente debido a Cristo solamente. Este es el artículo por el cual la iglesia se mantiene en pie o cae. Hoy en día este artículo es ignorado, distorsionado o a veces aún negado por líderes, profesores teológicos, académicos y pastores que se creen ser evangélicos. Aparte de que la caída naturaleza humana siempre se ha negado a reconocer la imputación de la santidad de Cristo, las ideas modernas avivan las llamas del descontento con el Evangelio bíblico. Nosotros hemos permitido que este descontento dirija la calidad de nuestro ministerio y lo que estamos predicando.&lt;br /&gt;Muchos miembros del movimiento de crecimiento de iglesias creen que la comprensión sociológica de los miembros de la congregación es tan importante para el éxito del evangelio como las verdades bíblicas que se proclaman. Como resultado de ésto, convicciones teológicas son frecuentemente separadas del trabajo del ministerio. La orientación y técnicas de mercadería en la iglesia nos alejan mucho más, borrando la distinción entre la Palabra bíblica y el mundo, robando la cruz de Cristo de su ofensa, y reduciendo la fe cristiana a los principios y métodos que traen éxito a las corporaciones seculares del mundo.&lt;br /&gt;Mientras la teología de la cruz puede ser creída, estos movimientos en la realidad la despojan de su significado. No hay evangelio excepto el de la sustitución de Cristo por nuestro lugar de tal manera que Dios le imputó a Cristo nuestro pecado e imputó en nosotros la santidad de Cristo. Debido a que Cristo recibió el juicio que nosotros merecíamos, por ésto nosotros ahora caminamos en su gracia, como aquellos que han sido perdonados para siempre, aceptados y adoptados como hijos de Dios. No hay ninguna base para ser aceptados frente al Santísimo Dios, excepto el trabajo salvífico de Cristo. Nuestra aceptación por Dios no depende de nuestro patriotismo, devoción eclesiástica o decencia moral. Solamente depende del trabajo de Cristo. El evangelio declara lo que Dios ha hecho por nosotros en Cristo. El evangelio no declara lo que nosotros podamos hacer para encontrar a Cristo.TESIS CUARTA: &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;SOLA FIDE&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Reafirmamos que la justificación es por gracia solamente, a través de fe solamente por Cristo solamente. En la justificación la santidad de Cristo es imputada a nosotros como la única posible satisfacción a la justicia perfecta de Dios.Negamos que la justificación depende de cualquier mérito encontrado en nosotros, o depende de cualquier infusión de la santidad de Cristo en nosotros, o que una institución se llame iglesia, cuando esta niega o condena sola fide, sea reconocida como una iglesia legítima.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;SOLI DEO GLORIA: LA EROSION DE LA &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;ADORACION CENTRADA SOLAMENTE EN DIOS&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Cuando en la iglesia la autoridad bíblica se ha perdido, Cristo se ha desplazado, el evangelio se ha distorsionado, o la fe se ha pervertido, siempre ha sido por una razón: nuestros intereses han desplazado los intereses de Dios y entonces hacemos su trabajo según nuestros intereses y como nos plazca. La pérdida de la centralidad de Dios en la vida de la iglesia de hoy es un hecho común y lamentable. Esta pérdida es la que nos permite transformar adoración en entretenimiento, la predicación del evangelio en mercadeo, fe y creencia en técnicas, ser bueno en sentirse bueno y sentir bueno, y fidelidad en éxito o sentimientos de haber obtenido santidad. Como resultado de ésto, Dios, Cristo y la Biblia comienzan a tener poco significado para nosotros y no tienen tanta influencia sobre nuestras vidas.&lt;br /&gt;Dios no existe para satisfacer ambiciones humanas, deseos y apetitos de consumidores o nuestro intereses espirituales privados. Debemos enfocarnos en Dios en nuestra adoración, en lugar de buscar en la adoración la satisfacción de nuestras necesidades personales. Dios es soberano en adoración; nosotros no lo somos. Nuestra preocupación absoluta debe ser por el reino y la gloria de Dios, no por nuestros imperios, popularidad o éxito.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;TESIS QUINTA: SOLI DEO GLORIA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Reafirmamos que debido a que la salvación viene de Dios y ha sido obtenida por Dios, ésta es para la gloria de Dios y que debemos glorificarlo a El siempre. Debemos vivir nuestra vida completa en la presencia de Dios, bajo la autoridad de Dios y solamente para su gloria.Negamos que nosotros podemos propiamente glorificar a Dios si nuestra adoración es confundida con entretenimiento, si descuidamos la LEY o el EVANGELIO en la predicación, o si auto-superación, auto-estima o satisfacción propia se han convertido en alternativas para el evangelio.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;UNA LLAMADA AL ARREPENTIMIENTO Y A LA REFORMA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La fidelidad de la iglesia evangélica en épocas pasadas tiene un contraste prominente con la infidelidad de la iglesia del presente. A comienzos del siglo veinte, las iglesias evangélicas mantenían una función altamente misionera, y crearon numerosas instituciones religiosas para servir en la causa de la verdad bíblica y el reino de Dios. Esa era la época en la cual el comportamiento y las expectativas de los cristianos eran muy diferentes del comportamiento y expectativas de la cultura. Hoy en día no se ve la diferencia. El mundo evangélico de hoy está perdiendo su fidelidad bíblica, brújula moral y el celo misionero.&lt;br /&gt;Nos arrepentimos de nuestra contaminación con el mundo. Hemos sido influenciados por los "evangelios" de la cultura secular, que no son evangelios. Hemos debilitado la iglesia por nuestra propia falta de arrepentimiento serio, nuestra ceguera a nuestro propio pecado que vemos tan claramente en otros, y nuestra inexcusable falta de celo para hablarles a otros de Dios y del trabajo salvífico de Cristo.&lt;br /&gt;Con gran sentido de emergencia, llamamos a evangélicos erróneos que se han desviado de la Palabra de Dios con respecto a esta Declaración para que vuelvan al evangelicalismo histórico. Los que se han desviado incluyen aquellos que declaran que hay esperanza de vida eterna sin tener fe explicita en Jesucristo, los que aseguran que los que rehusan a Cristo serán exterminados en lugar de tener que enfrentarse al justo juicio de Dios a través de eterno sufrimiento, o los que aseguran que evangélicos y Católicos Romanos son uno en Cristo a pesar de que los Católicos Romanos no creen en la doctrina bíblica de justificación.&lt;br /&gt;La Alianza de Evangélicos Declarantes le pide a todos los cristianos que hagan un gran esfuerzo para implementar esta Declaración en la adoración, ministerio, pólizas, vida y evangelismo de la iglesia.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Por la gloria de Cristo. Amen&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Alliance of Confessing Evangelicals Executive Council (1996)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;Dr. John ArmstrongThe Rev. Alistair BeggDr. James M. BoiceDr. W. Robert GodfreyDr. John D. HannahDr. Michael S. HortonMrs. Rosemary JensenDr. R. Albert Mohler, Jr.Dr. Robert M. NorrisDr. R.C. SproulDr. Gene Edward VeithDr. David WellsDr. Luder WhitlockDr. J.A.O. Preus, &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Esta declaración puede ser reproducida sin permiso. Por favor acredite la fuente citando " The Alliance of Confessing Evangelicals" . Para información acerca de nuestras publicaciones, programas radiales, conferencias, la red o Sociedades de la Reformación, por favor comuníquese con nosotros a la siguiente dirección:&lt;br /&gt;Alliance of Confessing Evangelicals1716 Spruce Street,Philadelphia, PA 19103 USA &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-3958331091761955567?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/3958331091761955567/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=3958331091761955567' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/3958331091761955567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/3958331091761955567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/06/qu-es-ser-evanglico.html' title='¿Qué es ser Evangélico?'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_jth37bi48EM/SGUlqEBLu8I/AAAAAAAAAMI/wa4k120xtSk/s72-c/lutero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-3298541600098432914</id><published>2008-06-20T11:27:00.000-07:00</published><updated>2009-02-05T07:22:23.656-08:00</updated><title type='text'>Hacia el Conocimiento de Dios</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_jth37bi48EM/SFv4rOuLeiI/AAAAAAAAALo/rT_GYNg171E/s1600-h/cielos-raudos.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5214034415181330978" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_jth37bi48EM/SFv4rOuLeiI/AAAAAAAAALo/rT_GYNg171E/s400/cielos-raudos.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;LA MAJESTAD DE DIOS &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Nuestra palabra "&lt;strong&gt;majestad&lt;/strong&gt;" viene del latín; significa &lt;strong&gt;grandeza&lt;/strong&gt;. Cuando le conferimos majestad a alguien, estamos reconociendo grandeza en su persona, y haciendo conocer nuestro respeto por ella: como, por ejemplo, cuando hablamos acerca de Su Majestad la Reina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, &lt;strong&gt;"majestad" es un vocablo que en la Biblia se emplea para expresar el concepto de la grandeza de Dios, nuestro Hacedor y Señor&lt;/strong&gt;. "Jehová reina; se viste de majestad. Firme es tu trono desde la antigüedad (Sal. 93: 1 s., VM). &lt;strong&gt;"Yo meditaré en la hermosura de la gloria de tu majestad, y en tus obras maravillosas" (Sal. 145: 5).&lt;/strong&gt; Pedro, al recordar la gloria real de Cristo en la transfiguración, dice, "habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad" (II Pedo 1: 16). En Hebreos, la frase "la Majestad" se usa dos veces con el sentido de "Dios"; Cristo, se nos informa, cuando ascendió se sentó "a la diestra de la Majestad en las alturas", "a la diestra del trono de la Majestad en los cielos" (Heb. 1: 3; 8: 1). &lt;span style="color:#000099;"&gt;La palabra "majestad", cuando se aplica a Dios, constituye siempre una declaración de su grandeza y una invitación a la adoración&lt;/span&gt;. Lo mismo es cierto cuando la Biblia habla de que Dios está "en las alturas" y "en los cielos"; la idea aquí no es la de que Dios está separado de nosotros por una gran distancia espacial, sino de que está muy por encima de nosotros en grandeza, y que por lo tanto es motivo de adoración. "Grande es Jehová, y digno de ser en gran manera alabado" (Sal. 48: 1).&lt;strong&gt; "Jehová es Dios grande, y Rey grande... Venid, adoremos y postrémonos" (Sal. 95:3,6).&lt;/strong&gt; &lt;span style="color:#000099;"&gt;El instinto cristiano de confiar y adorar recibe un poderoso estímulo ante el conocimiento de la grandeza de Dios.&lt;br /&gt;Pero se trata de conocimiento que en buena medida está ausente para muchos cristianos: y esta es una de las razones que hacen que nuestra fe sea tan débil y nuestro culto tan flojo&lt;/span&gt;. Nosotros somos modernos, y los hombres de esta época, si bien tienen un gran concepto del hombre mismo, tienen un concepto bastante bajo de Dios. Cuando, para no hablar del hombre de la calle, un hombre de iglesia emplea la palabra "Dios", el pensamiento que le viene a la mente no es generalmente el de la majestad divina. A un libro reciente se lo ha titulado Your God Is Too Small (Tu Dios es demasiado pequeño); es un título apropiado para la época. &lt;span style="color:#000099;"&gt;Hoy nos encontramos en el polo opuesto a nuestros antepasados evangélicos en este orden, aun cuando confesemos nuestra fe con las mismas palabras que ellos. Cuando empezamos a leer a Lutero, a Edwards, o a Whitefie1d, aun cuando nuestra doctrina pueda ser igual que la de ellos, pronto comenzamos a damos cuenta de que tenemos muy poco que ver con ese Dios poderoso a quien ellos conocían tan íntimamente.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Hoy se pone gran énfasis en la idea de que Dios es personal, pero se expresa el concepto de tal modo que nos queda la impresión de que Dios es una persona tal como nosotros: débil, inadecuado, poco efectivo, más bien patético. ¡Pero este no es el Dios de la Biblia! Nuestra vida individual es cosa finita: está limitada en todas las direcciones, en el espacio, en el tiempo, en conocimiento, en poder. Pero Dios no está limitado. Es eterno, infinito, y todopoderoso. El nos tiene en sus manos; pero nosotros jamás podemos tenerlo a él en las nuestras. Como nosotros, él es un ser personal, pero a diferencia de nosotros es grande. A pesar de su constante prédica sobre la realidad del interés personal de Dios en su pueblo, y sobre la mansedumbre, la ternura, la benevolencia, la paciencia, y la anhelosa compasión que nos muestra, la Biblia nunca deja que perdamos de vista su majestad y su dominio ilimitado sobre todas sus criaturas.&lt;br /&gt;Como ilustración de este concepto no es necesario ir más allá de los capítulos iniciales del Génesis. Desde el comienzo del relato bíblico, mediante la sabiduría de la divina inspiración, se cuenta la historia de tal modo que se nos graban las doctrinas gemelas de que el Dios que se nos presenta en sus páginas es tanto personal como majestuoso. En ninguna otra parte de la Biblia se expresa en términos más vívidos la naturaleza personal de Dios. Dios delibera consigo mismo, "Hagamos... “(Gen. 1:26). Le trae a Adán los animales para que Adán les ponga nombre (2: 19). Se pasea en el jardín, llamando a Adán (3:8 ss). Les hace preguntas a sus criaturas (3: 11ss; 4:9; 16:8). Baja del cielo a fin de enterarse de lo que están haciendo los hombres (11:5; 18:20ss). Lo entristece a tal punto la maldad de los seres humanos que se arrepiente de haberlos creado (6:6ss). Las representaciones de Dios, como las mencionadas, tienen por objeto hacemos ver que el Dios con el que tenemos que tratar no es un mero principio cósmico, impersonal e indiferente, sino una Persona viviente, pensante, que siente, que es activa, que aprueba el bien, que desaprueba el mal, y que está permanentemente interesada en sus criaturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no hemos de colegir de estos pasajes que el conocimiento y el poder de Dios, son limitados, o de que normalmente está ausente, y por lo tanto no sabe lo que ocurre en el mundo, excepto cuando viene especialmente con el fin de investigar. Estos mismos capítulos aclaran adecuadamente esto, puesto que nos dejan ver la grandeza de Dios en forma no menos vívida que la de su personalidad. El Dios de Génesis es el Creador, que pone orden en el caos, que hace surgir la vida con el poder de su palabra, que modela a Adán con el polvo de la tierra y a Eva con la costilla de Adán (caps. 1-2). Y él es, además, Señor de todo 10 que ha creado. Maldice la tierra y somete a la humanidad a la muerte física, modificando así el orden universal perfecto en su origen (3: 17ss); cubre la tierra con las aguas del diluvio, destruyendo- así toda vida en señal de juicio, salvo aquella que se encuentra en el arca (caps. 6-8); confunde el lenguaje humano y desparrama a los edificadores de Babel (11: 7 ss); destruye a Sodoma y Gomorra mediante (aparentemente) una erupción volcánica (19: 24ss). Con razón Abraham lo llama "Juez de toda la tierra" (18:25), y adopta para él el nombre de Melquisedec, "Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra" (14: 19-22). Está presente en todas partes, y observa todo: el crimen de Caín (4: 9ss), la corrupción de la humanidad (6:5), la destitución de Agar (16:7ss). Bien pudo Agar llamarle El Roi, "Dios que ve", ya su hijo Ismael, "Dios oye", porque, efectivamente, es un Dios que ve y oye, y nada se le&lt;br /&gt;escapa. El mismo se ha dado el nombre de El Shaddai, "Dios Todopoderoso", y todos sus actos constituyen ilustración de la omnipotencia que su nombre proclama. Le promete a Abraham y a su mujer un hijo cuando ellos ya son nonagenarios, y reprende a Sara por su risa incrédula y, también, injustificada: "¿Hay para Dios alguna cosa difícil?" (18: 14). Además, no es sólo en momentos aislados que Dios toma el control de los acontecimientos; toda la historia está bajo su influjo. Prueba de ello lo consti-tuyen sus detalladas predicciones del tremendo desastre que se había propuesto elaborar para la simiente de Abraham (12:1-3; 13:14-17; 15:13-21, etc.). Tal, en síntesis, es la majestad de Dios, según el Génesis. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Tomado del Libro; Hacia el Conocimiento de Dios, de J. I. Packer.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;para descargar el Libro pinche el titulo : &lt;a href="http://cid-5b8eb1c1dbf2766e.skydrive.live.com/browse.aspx/Bibliotecareformada/Autores/J.%20I.%20Packer?view=details"&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#000099;"&gt;&lt;strong&gt;Hacia el Conocimiento de Dios&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-3298541600098432914?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/3298541600098432914/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=3298541600098432914' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/3298541600098432914'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/3298541600098432914'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/06/hacia-el-conocimiento-de-dios.html' title='Hacia el Conocimiento de Dios'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_jth37bi48EM/SFv4rOuLeiI/AAAAAAAAALo/rT_GYNg171E/s72-c/cielos-raudos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-3611539439559707437</id><published>2008-06-18T10:06:00.001-07:00</published><updated>2008-06-18T11:22:18.788-07:00</updated><title type='text'>¿Salir o no Salir?</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_jth37bi48EM/SFlAxAQXBEI/AAAAAAAAALY/04R26z_ZEHo/s1600-h/camino10.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5213269254284444738" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_jth37bi48EM/SFlAxAQXBEI/AAAAAAAAALY/04R26z_ZEHo/s400/camino10.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;color:#ff6600;"&gt; ¿Cuando Debe una Persona Dejar una Iglesia?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;La Siguiente pregunta fue hecha a John Macarthur, Jr, pastor de Grace Community Church, Sun Valley, California.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pregunta&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;¿Cuando debe una persona dejar una iglesia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;Respuesta&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;El salir de una iglesia no es algo que deba hacer a la ligera&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;. Demasiadas personas abandonan las iglesias para razones insignificantes. Los desacuerdos sobre asuntos sencillos de preferencia nunca son una razón buena para retirarse de una iglesia sana y que cree en la Biblia. A los cristianos se les ordena respetar, honrar, y obedecer a aquellos a quienes Dios ha colocado en posiciones de liderazgo en la iglesia (Heb.13:7, 17). &lt;span style="color:#000099;"&gt;Sin embargo, a veces llega a ser necesario dejar una iglesia por conciencia propia o fuera deber de obedecer a Dios antes que a los hombres. Tales circunstancias incluirían:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Si una herejía en alguna verdad fundamental es enseñada desde el púlpito (Gal. 1:7-9).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Si los líderes de la iglesia toleran seriamente doctrina errada de cualquiera que se le haya dado autoridad para enseñar la confraternidad (Rom. 16:17).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Si la iglesia es caracterizada por una indiferencia insensible por la Escritura, tales como el negarse a disciplinar a miembros que han estado pecando evidentemente (1 Cor. 5:1-7)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Si una vida sin santidad es tolerada en la iglesia (1 Cro. 5:9-11).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Si la iglesia esta seriamente fuera del paso de un modelo bíblico para la iglesia (2 Tes. 3:5, 14)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Si la iglesia esta marcada por una gran hipocresía, dando servicio de labios a un cristianismo bíblico pero negándose a reconocer su poder verdadero (2 Tim. 3:5)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Esto no es sugerir que estas son solo las únicas circunstancias bajo las cuales las personas son permitidas a dejar una iglesia. Ciertamente o hay nada malo en moverse su membresía solo porque otra iglesia ofrece mejor enseñanza y más oportunidades para crecer y servir. Pero aquellos quienes transfieren su membresía por tales razones deben tener un gran cuidado en no sembrar discordia o división en la iglesia que están dejando. Y tales cambios deben hacerse escasamente. La membresía en la iglesia es una comisión que debe tomarse muy seriamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomado de:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.biblebb.com/"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;http://www.biblebb.com/&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; y&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.gospelgems.com/"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;http://www.gospelgems.com/&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-3611539439559707437?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/3611539439559707437/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=3611539439559707437' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/3611539439559707437'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/3611539439559707437'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/06/salir-o-no-salir.html' title='¿Salir o no Salir?'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_jth37bi48EM/SFlAxAQXBEI/AAAAAAAAALY/04R26z_ZEHo/s72-c/camino10.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-5215229525761055972</id><published>2008-06-17T13:25:00.000-07:00</published><updated>2008-06-18T09:39:01.183-07:00</updated><title type='text'>Guerra Espíritual</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_jth37bi48EM/SFk3tbBmRbI/AAAAAAAAALQ/Gd7nHZ9Adko/s1600-h/ninolunatico.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5213259297146160562" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp2.blogger.com/_jth37bi48EM/SFk3tbBmRbI/AAAAAAAAALQ/Gd7nHZ9Adko/s400/ninolunatico.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_jth37bi48EM/SFgepSDvrlI/AAAAAAAAALI/kwuumCwz6Fc/s1600-h/clip-image001-thumb.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;¿Pueden los Cristianos Ser Poseídos por Demonios?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;font-size:180%;color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Por John MacArthur&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Debemos recordar, primero que nada, que la Palabra de Dios es nuestra única fuente confiable de verdad acerca de Satanás y los demonios.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;El erudito y teólogo de Princeton Dr. Charles Hodge correctamente advirtió:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Ninguna cantidad de aprendizaje, ni superioridad de talento, ni aun la pretensión a la inspiración, puede justificar un alejamiento de… las verdades enseñadas por hombres cuya inspiración Dios ha testificado. Todos los maestros deben ser llevados a este estándar; y aun si un ángel del cielo enseñare algo contrario a las Escrituras, este debe ser considerado anatema, Gal. 1:8. Es un asunto de gratitud constante que tengamos tal estándar mediante el cual probar a los espíritu si son o no de Dios (Comentario sobre la Epístola a los Romanos [Grand Rapids: Eerdmans, 1972], p. 395).&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;¿Que dice la Palabra de Dios, la piedra de toque de la verdad? ¿Pueden los demonios habitar o morar espacialmente en un verdadero creyente?&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;¿Pueden pasar a través de una puerta abierta y convertirse en un ocupante ilegal? Los proponentes de hoy del movimiento de guerra espiritual dicen que sí, pero ellos basan sus respuestas sobre experiencias subjetivas, y no de la Palabra de Dios.&lt;/strong&gt;   &lt;strong&gt;¡La Biblia deja en claro que tal afirmación no tiene base justificable!.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;No hay ningún ejemplo claro en la Biblia donde un demonio haya alguna vez habitado o invadido a un verdadero creyente.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; Nunca en las epístolas del Nuevo Testamento son advertidos a los creyentes acerca de la posibilidad de ser habitados por demonios. &lt;span style="color:#000099;"&gt;Ni vemos a ninguno reprendiendo, obligando, o echando demonios fuera de un verdadero creyente.&lt;/span&gt; Las epístolas nunca instruyen a los creyentes a echar fuera demonios, ya sea de un creyente o de un incrédulo. Cristo y los apóstoles fueron los único quienes echaron fuera demonios, &lt;span style="color:#000099;"&gt;y en cada ejemplo las personas posesionadas por demonios fueron incrédulos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;La enseñanza colectiva de la Escritura es que los demonios nunca pueden morar espacialmente dentro de un verdadero creyente.&lt;/span&gt; &lt;strong&gt;Una clara implicación de 2 Corintios 6, por ejemplo, es que el Espíritu Santo no puede cohabitar junto con demonios:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo” (vv. 15-16).&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;En Colosenses 1:13, Pablo dice que Dios &lt;strong&gt;“el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo”.&lt;/strong&gt; &lt;span style="color:#000099;"&gt;La salvación nos lleva a una verdadera liberación y protección de Satanás.&lt;/span&gt; En Romanos 8:37, Pablo dice que conquistamos de forma aplastante a través de Cristo. En 1 Corintios 15:57, él dice que Dios nos lleva en victoria. En 2 Corintios 2:14, el dice que Dios siempre nos lleva en triunfo. En 1 Juan 2:13, &lt;strong&gt;Juan dice que hemos vencido al maligno&lt;/strong&gt;. Y en 4:4, &lt;strong&gt;el dice que el Espíritu Santo que esta en nosotros es mas mayor que Satanás. ¿Cómo puede alguien afirmar estas verdades gloriosas, y aun cree que los demonios pueden morar dentro de un creyente genuino?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;POSESION DEMONIACA Y LA VERDADERA CONVERSION&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Muchas de las voces principales dentro del movimiento de guerra espiritual carismatico neo pentecostal  de hoy son muy rápidas en granizar cada profesión de fe en Cristo como prueba de la salvación. Esto refleja la creencia-fácil que ha barrido esta generación.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Una comprensión cuidadosa de la doctrina de la conversión deja en claro que los demonios no pueden habitar nunca o poseer a un creyente&lt;/strong&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;a href="http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/06/erudicin-y-piedad.html"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;strong&gt;Jonathan Edwards&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;/a&gt;escribe acerca de la verdadera conversión:&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;La Escrituras describen la conversión en términos que implican o significan un cambio de naturaleza: nacer de nuevo, ser nuevas criaturas, levantándose de los muertos, ser renovados en el espíritu de la mente, morir al pecado y vivir para la justicia, dejar al antiguo hombre y vestir se del nuevo, ser participantes de la naturaleza divina, etc..&lt;br /&gt;Continúa diciendo que si no hay un verdadero cambio duradero en las personas que creen que son convertidas, su religión es vana, no importa la experiencia que haya tenido. La conversión es un volverse de todo el hombre del pecado a Dios. Dios puede refrenar a gente inconversable pecado, claro, pero en la conversión el se vuelve de corazón y naturaleza del pecado a la santidad. La persona convertida se vuelve enemigo del pecado.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;¿Qué, entonces hace que una persona que dice que ha experimentado la conversión, peor cuyas emociones religiosas pronto mueran, dejándolo en la misma persona que era antes? El parece tan egoísta, mundano, insensato, perverso y poco cristiano como nunca. Esto habla fuerte en contra de él que cualquier experiencia religiosa que pudiera hablar por el.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a name="OLE_LINK1"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;En Cristo Jesús, ni la circuncisión o la incircuncisión, ni una experiencia dramática ni reservada, ni un testimonio maravilloso o embotado cuenta para nada. La única cosa que cuenta es una nueva creación &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;(The Experience That Counts! p. 99).&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En &lt;strong&gt;Mateo 12&lt;/strong&gt;, Cristo reprendió a aquellos quienes le seguían solo por presenciar grandes señales y prodigios:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;em&gt;Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero. Así también acontecerá a esta mala generación (vv. 43-45).&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En lugar de responder con señales y prodigios espectaculares, Cristo señaló su necesidad de salvación. Muchas personas aparentan tener sus vidas en orden. Pero en realidad, no han confiado en Cristo como Salvador y Señor. Sus almas aun están “desocupadas” –esto es, el Espíritu Santo aun no mora en ellos. Aun están abiertos a una invasión demoníaca. Esto no puede ser cierto en aquellos cuyos cuerpos son templos del Espíritu Santo (cf. 2 Cor. 6:16)&lt;br /&gt;De acuerdo a 1 Pedro 1:5, cuando Cristo reina en la vida personal, esa persona es guardada por el poder de Dios. Como resultado: “el maligno no lo toca” (1 Juan 5:18). Cuando el Espíritu Santo habita en una persona, ningún demonio puede establecer la casa como ocupante. El morar de los demonios es solo una evidencia de una falta de salvación genuina.&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Para más acerca de lo que La Biblia dice acerca de Satanás y los Demonios, ve el libro de John MacArthur &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://editorialmh.com/oscommerce/product_info.php?cPath=32&amp;amp;products_id=952&amp;amp;osCsid=5147aff04a2ef982034ddd36dee34730"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;Equipados Para la Batalla&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt; .&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-5215229525761055972?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/5215229525761055972/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=5215229525761055972' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/5215229525761055972'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/5215229525761055972'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/06/guerra-espritual.html' title='Guerra Espíritual'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp2.blogger.com/_jth37bi48EM/SFk3tbBmRbI/AAAAAAAAALQ/Gd7nHZ9Adko/s72-c/ninolunatico.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-3614710094838244992</id><published>2008-06-17T08:39:00.000-07:00</published><updated>2008-06-17T08:49:34.611-07:00</updated><title type='text'>“LA BATALLA POR EL COMIENZO”</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp0.blogger.com/_jth37bi48EM/SFfa72TQZoI/AAAAAAAAALA/AprociAbRdY/s1600-h/caricatura_darwin.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:180%;color:#ff6600;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5212875815428056706" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp0.blogger.com/_jth37bi48EM/SFfa72TQZoI/AAAAAAAAALA/AprociAbRdY/s400/caricatura_darwin.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:180%;color:#ff6600;"&gt;&lt;strong&gt;EVOLUCIONISMO VS CREACIONISMO&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:180%;color:#ff6600;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La teoría de la evolución propuesta por Charles Darwin afirma que la infinidad de especies que habitan la Tierra provienen de la ramificación repetida a partir de ancestros comunes. La esencia del concepto es que pequeñas diferencias fortuitas y hereditarias entre los individuos se traducen en diferentes oportunidades de supervivencia y reproducción (éxito para algunos y muerte sin descendencia para otros) y que esta elección natural conduce a cambios importantes en la forma, tamaño, fuerza, armas, color, bioquímica y conducta de los descendentes. Darwin dedicó 22 años, en secreto, a reunir “pruebas” y desarrollar “argumentos”. Es probable que también haya tardado tanto debido a su preocupación en cuanto al anuncio de una teoría que parecía desafiar las creencias religiosas convencionales, en particular la Fe Cristiana de su esposa. Darwin apostató del cristianismo durante su edad madura y luego se describió como agnóstico. Siguió creyendo en una deidad distante e impersonal de algún tipo, una entidad mayor que había puesto en movimiento al universo y sus leyes pero sin interés moral en su creación.&lt;br /&gt;¿Puede un verdadero creyente creer en la evolución y el creacionismo bíblico a la vez? ¿Es posible tratar de armonizar ambas posturas y llegar a una síntesis veraz? La respuesta es un categórico y rotundo ¡NO! Ciencia y Religión son dos ámbitos distintos, la ciencia busca relaciones causales, conexiones fenoménicas del tipo causa-efecto sin trascender la esfera física y sin consideraciones éticas. La ciencia trata de responder todo a través de sus causas naturales inteligibles por la mera actividad cognoscitiva intelectual, busca la respuesta al “¿por qué?”. La religión y en particular la palabra de Dios abarca TODO ámbito de la existencia humana a diferencia de la ciencia o filosofía no depende del hombre alcanzar la verdad por su propio es fuerzo y búsqueda, sino que es Dios quien REVELA su voluntad y verdad al hombre. Dios a través de su palabra nos responde algo más importante que el “¿por qué?” causal, nos revela el “¿para qué?” trascendental, la finalidad última de todas las cosas en todo. Si bien es cierto la Biblia no es un tratado de ciencia, no obstante, cuando nos habla de hechos que pueden ser de interés en ese ámbito lo hace autoritativamente, puesto que la palabra de Dios es inerrante y plenamente certera.&lt;br /&gt;El hombre debe entender que su capacidad es limitada (Deuteronomio 29.29) y que solo a través de una correcta exégesis bíblica (literal, histórica y gramatical) podemos alcanzar una comprensión correcta de la maravillosa creación de Dios.&lt;br /&gt;A continuación Roger Dickson presenta 10 sólidos argumentos bíblicos que indican que la creación fue en 6 días y no millones de años como la evolución plantea.&lt;br /&gt;En un esfuerzo por armonizar los seis días del registro de la Creación con la extensión del tiempo requerido para la Evolución, muchos eruditos de la Biblia en el pasado y en el presente han dicho que los días de la Creación de Génesis 1 fueron ciertamente largos periodos de tiempo y no seis días de 24 horas. Kenneth Taylor en su intento inútil por armonizar la Ciencia Filosófica y la Biblia dice esto claramente: "Me parece que los actos creativos especiales de Dios ocurrieron muchas veces durante seis largos periodos geológicos, seguidos por la creación de Adán y Eva hace quizás un millón o mas años. Esta idea parece hacer justicia a ambas a la Biblia y a lo que los geólogos y los antropólogos actualmente creen. Si ellos cambian sus estimaciones hacia arriba o hacia abajo esto no significa ninguna diferencia a su creencia, a menos que muevan la edad de Adán hacia adelante o hacia atrás" (Evolution and The High School Student, Pág.50).&lt;br /&gt;Un texto que es usado para apoyar este concepto es 2 Pedro 3:8 "para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día". Si entendemos por este pasaje que un largo periodo de tiempo es solamente un día en el tiempo de Dios, entonces Pedro podría haber estado diciendo "un largo periodo de tiempo es con el Señor como mil años". Ciertamente, esto no tiene sentido de cualquier manera. Este pasaje esta simplemente declarando en una manera figurativa que el tiempo es de poca esencia para Dios.&lt;br /&gt;La palabra Hebrea "yom" usada en Génesis 1 (traducido "día" en las versiones Inglesas), en algún contexto esta significa un largo periodo de tiempo (Compare Gen.26:8; 4:3). En Génesis 2:4 esta tiene referencia al total de los días de la Creación. En Salmos 95:8-9, la palabra "yom" se refiere a los 40 años del peregrinaje por el desierto. Jeremías 46:10 usa la palabra para referirse al tiempo cuando Israel seria castigado por sus pecados. Este tiempo de castigo no estuvo limitado a un solo día de 24 horas sino a un gran periodo de cautividad.&lt;br /&gt;¿Fueron los "días" de Génesis 1 largos periodos de tiempo?. Ciertamente, ningún esfuerzo real fue hecho para alargar los días de la Creación hasta que vino el desarrollo de la teoría Evolucionista. Debemos estar de acuerdo con Klotz cuando expreso: "Es difícilmente concebidle que alguien quisiera cuestionar la interpretación que estos no fueran días ordinarios por el hecho que las personas están intentando reconciliar el libro de Génesis con la Evolución" (Genes, Genesis and Evolution, Pág.89).&lt;br /&gt;Las siguientes son diez razones que apoyan el concepto que los días de la Creación fueron días solares de 24 horas y no largos periodos de tiempo.&lt;br /&gt;(1) La palabra Hebrea "yom" es usada y definida en Genesis 1:5 "Y llamo Dios a la luz Día". Esta palabra es usada 1 284 veces en el Antiguo Testamento. Hay unas pocas excepciones en las cuales esta no significa un día de 24 horas, pero el contexto claramente indica el significado dado el caso que se refiera a un periodo mas largo que 24 horas (Gen.2:4; Sal.95:8; Jer.46:10). En el contexto de Génesis 1 no hay apoyo para que la palabra signifique un largo periodo de tiempo.&lt;br /&gt;(2) El uso de la frase "mañana y tarde" es usada cerca de 100 veces en el Antiguo Testamento con la palabra "yom". Todas las veces esta frase se refiere a un día de 24 horas. Morris enfatiza esto al declarar, "Las palabras Hebreas para "mañana y tarde" ocurren cerca de 100 veces cada vez en el Antiguo Testamento y siempre en un sentido Literal (Biblical Cosmology and Modern Science, Pág.58).&lt;br /&gt;¿Debiéramos asumir un significado distinto en Génesis 1?. Algunos han afirmado que los días de 24 horas no comenzaron hasta el cuarto día con la aparición del Sol (Gen.1:14). Pero, la misma frase, "tarde y mañana" es usada con la palabra "día" antes de Génesis 1:12 como después. ¿Porque habría tres largas eras de tiempo antes de la aparición del Sol y solamente días de 24 horas después de su aparición?.&lt;br /&gt;(3) Cuando la palabra Hebrea "yom" es precedida por un número esta tiene siempre el significado de un día de 24 horas. Esta ocurre cerca de 100 veces en el Pentateuco solamente en esta manera y siempre el significado de un día de 24 horas es transmitido (Gen.8:3; Num.13:25; Ex.20:11; Jonás 1:17). Arthur Williams reclamo esto cuando escribió, "Hemos fallado en encontrar un solo ejemplo del uso de la palabra "día" en toda la Escritura donde esta signifique mas que un perdió de 24 horas cuando es modificado por el uso del adjetivo numérico" (Creation Research Annual, Pág.10). ¿Porque debiéramos entender que la palabra "yom" en Génesis 1 sea diferente del resto del antiguo Testamento?.&lt;br /&gt;(4) Cuando el plural para "yom" es usada en el Antiguo Testamento esta siempre tiene referencia a un día de 24 horas. "yamin" nunca se refiere a un largo periodo de tiempo. La palabra Hebra de "día" (yom) puede ocasionalmente ser usada para significar un tiempo definido, pero esta nunca significa un periodo de tiempo definido limitado (tal como es encontrado por las frases "mañana" y "tarde" o como cuando es implicado por el "primer" día, "segundo" día, etc.). A menos que el periodo de tiempo sea un día actual. En forma similar, el plural Hebreo para "días" (yamin) nunca es usado en la Escritura para cualquier periodo de tiempo excepto para los días literales" (Evolution and Modern Christian, Págs. 60-61).&lt;br /&gt;En su libro Biblical Cosmology and Modern Science, Morris llega a una definitiva conclusión para el uso de la palabra "yamin". El escribe, "Cuando la palabra "días" aparece en el plural (Hebreo "yamin") y esta lo hace cerca de 700 veces en el Antiguo Testamento; esta siempre se refiere a días literales. De este modo, en Éxodo 20:11 cuando las Escrituras dicen que en "seis días" el Señor hizo los cielos y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay" no puede haber ninguna duda en ninguna forma que los seis días están implícitos" (Pág.59).&lt;br /&gt;(5) La palabra Hebrea "olam" significa un largo periodo de tiempo ¿Porque Moisés no uso claramente esta entendible palabra si el querría transmitir el significado que la Creación tomo lugar en largos periodos de tiempo geológicos?. Obviamente, el no quiso que nosotros entendiéramos Génesis 1 en esa forma.&lt;br /&gt;(6) Si los días de Génesis 1 son largos periodos de tiempo y la Creación vino por un largo proceso de Evolución; entonces, los eventos del primer capitulo de Génesis están fuera de orden cronológicamente. Las plantas fueron creadas en el tercer día, pero el Sol fue creado en el cuarto día. Si estos fueran periodos de tiempo geológico de millones de años, entonces ¿Como las plantas sobrevivieron sin el Sol?. Los insectos fueron creados en el sexto día. Muchas plantas necesitan los insectos para sobrevivir, tales como la planta "yucca" (Compare a John Klotz, en Genes, Genesis and Evolution, Págs.531-533). ¿Como sobrevivieron estas plantas por millones de años sin sus necesitados amigos--los insectos?.&lt;br /&gt;(7) Si los días de la Creación fueron largos periodos de tiempo, entonces, el Séptimo día fue lógicamente el mismo. ¿Esta Dios todavía descansando del séptimo periodo de tiempo geológico?. Ciertamente No! Jesús dijo, "Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo" (Jn.5:17). En Éxodo 20:11 dice que Dios "reposo en el séptimo día". Génesis 2:1-3 declara que Dios "termino" su obra creadora y el "reposo" (Compare Heb.4:4). Estos verbos están todos en el sentido pasado. El séptimo día fue el mismo, es decir, de la misma extensión de tiempo que los otros; es decir seis días—de 24 horas de duración. Si el séptimo día no fue de 24 horas de extensión; entonces, ¿Cuando se detuvo la Creación?&lt;br /&gt;(8) Los días de la Creación fueron días de 24 horas debido a la claridad de las declaraciones hechas sobre ellos en las Escrituras "en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra" (Ex.20:11). "Porque el dijo, y fue hecho; El mando, y existió" (Sal.33:9). ¿Infieren estos versículos un largo proceso evolutivo? "Alaben el nombre de Jehová; Porque el mando, y fueron creados" (Sal.148:5).&lt;br /&gt;(9) Génesis 2:1 dice, "Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejercito de ellos". Dios "acabo" Su Creación en el sexto día. Si estos fueron largos periodos geológicos y los medios de la Creación fue la Evolución, ¿Porque la Biblia dice que el proceso evolutivo finalizo con el periodo del sexto día?. Ni los largos periodos de tiempo, ni la teoría de la Evolución armonizan con Génesis 1. Los seis días no fueron eras geológicas ni tampoco fue el proceso de la Creación por medio de la Evolución.&lt;br /&gt;(10) Como un ultimo punto, el pensamiento de algún merito es que Dios creo la tierra en seis días de 24 horas y descansó en el séptimo día como un patrón para el hombre en su vida. Seis días de trabajo y uno de descanso es el patrón dado a los Judíos según la orden en Éxodo 20:9-11. Dios pudo haber creado la tierra y las cosas vivientes en seis segundos y haber descansado en el séptimo segundo. Pero como un patrón para el hombre el eligió seis días de trabajo y uno de descanso como un patrón.&lt;br /&gt;Al considerar estos diez puntos, no podemos sino insistir que los días de la Creación fueron días solares de 24 horas. Afirmar lo contrario seria contradecir la armonía de la Palabra de Dios. La filosofía de la Evolución como es presentada, necesita tiempo y mucho de el!. El libro de Génesis no puede dar la cantidad de tiempo requerido por la Evolución para el desarrollo de la vida. Por lo tanto, la Evolución como un proceso para explicar el Origen de la vida, no armoniza con el tiempo y orden de Génesis 1.&lt;br /&gt;Los que abogan por la Evolución Teísta (un reclamo que Dios trajo las cosas a existencia por medio de la Evolución) necesitan tratar con los puntos que han sido enumerados. El autor le invita a presentárselos para su consideración y correspondencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;Jaime Mella.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-3614710094838244992?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/3614710094838244992/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=3614710094838244992' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/3614710094838244992'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/3614710094838244992'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/06/la-batalla-por-el-comienzo.html' title='“LA BATALLA POR EL COMIENZO”'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp0.blogger.com/_jth37bi48EM/SFfa72TQZoI/AAAAAAAAALA/AprociAbRdY/s72-c/caricatura_darwin.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-4700786584931635066</id><published>2008-06-16T11:13:00.000-07:00</published><updated>2008-06-16T11:51:39.505-07:00</updated><title type='text'>Bancas Llenas, Almas Hambrientas</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_jth37bi48EM/SFau93uiBXI/AAAAAAAAAKo/Dh8q1Uax9XQ/s1600-h/paraboladelsembrador_soper.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5212545996682298738" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_jth37bi48EM/SFau93uiBXI/AAAAAAAAAKo/Dh8q1Uax9XQ/s400/paraboladelsembrador_soper.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:180%;"&gt; &lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Predicando Expositivamente&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:180%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;“He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua sino de oír la palabra de Jehová” &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;(Am. 8:11)&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:Trebuchet MS;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La austeridad de la predicación bíblica se empaña de modo significativo &lt;span style="color:#000099;"&gt;debido a que los comunicadores contemporáneos están mas preocupados de la relevancia personal que de la revelación de Dios&lt;/span&gt;. &lt;strong&gt;La Escritura inequívocamente requiere una proclamación centrada en la voluntad de Dios y en la obligación que tiene la humanidad de obedecer&lt;/strong&gt;. &lt;span style="color:#000099;"&gt;El patrón expositivo se recomienda a si mismo, mediante hombres totalmente comprometidos con la Palabra de Dios, como predicación que es fiel a la Biblia.&lt;/span&gt; La exposición presupone un proceso exegético que extrae el significado que Dios le dio a la Escritura y una explicación de ese significado en una manera contemporánea. Es necesario recapturar la esencia bíblica y el espíritu apostólico de la predicación expositiva en el entrenamiento y la predicación de hombres que están dedicados a &lt;strong&gt;“predicar la Palabra”.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien recoge el desafio de aceptar la urgente responsabilidad de transmitir el legado paulino de “&lt;strong&gt;predicar la Palabra (2 Ti. 4:2)&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;Este articulo señala un esfuerzo por inspirar en los predicadores del siglo veintiuno un patrón de predicación bíblica heredado de sus predecesores.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cada generación sufre las críticas circunstancias que Amós le profetizó a Israel: &lt;strong&gt;“He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua sino de oír la palabra de Jehová” (Am. 8:11) Los siglos recientes han probado nuevamente esta necesidad.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;UN REPASO DE LAS TENDENCIAS RECIENTES&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una explicación de Hebreos 8:10, el comentarista puritano William Gouge (1575-1653) destacaba:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000066;"&gt;Los ministros han de imitar a Dios y realizar su mejor esfuerzo para instruir al pueblo en los misterios de la santidad y enseñarles que creer y practicar, para entonces conducirlos a obrar, de que practiquen lo que se les enseñó. De otra manera es posible que su labor sea en vano, el no hacer esto es una de las razones principales por las cuales muchos hombres caen en tantos errores como lo hacen en estos días.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;A este editorial de Gouge, Charles Spurgeon (1834 – 1892) añade una palabra acerca de la Inglaterra del siglo diecinueve:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;Podría añadir que esta última declaración ha adquirido mas fuerza en nuestros tiempos; es entre los rebaños no instruidos que los lobos del papismo y arminianismo crean caos; la enseñanza sólida es la mejor protección contra estas herejías que causan desolación a diestra y siniestra entre nosotros. (no estamos ajenos a esa realidad hoy)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Juan Broadus (1827 – 1895) también lamentaba la muerte de la buena predicación en los EE.UU., y G. Campbell Morgan (1863 – 1945) lo notó,&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;La obra suprema del ministro cristiano es la obra de la predicación. Este es un día en el cual uno de nuestros mayores peligros es hacer un millar de cositas mientras ignoramos una cosa, la predicación.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Los siguientes lamentos, típicos de la época, muestran que las cosan habían mejorado muy poco para la mitad de siglo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Excepto por la creciente mundanalidad de sus miembros, el púlpito es punto débil de la iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Pero la gloria del púlpito cristiano es un brillo prestado (…) La gloria se está marchando del púlpito del siglo veinte de forma alarmante (…) A la Palabra de Dios se le ha negado el trono y se le ha dado un lugar desmerecido. (hoy en el trono de la Escritura, esta sentada la señora sicología)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Empero todavía es cierto que “cualquiera sean las señales del púlpito contemporáneo, la centralidad de la predicación bíblica no es una de ellas.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Es una tradición enfocada en la centralidad de la Palabra escrita, pocos temas son mas importantes que la interpretación y la proclamación de esa Palabra. Todo el mundo enfatiza la necesidad de una exégesis sólida del texto, pero pocos tienen la pericia para proveer tal exégesis y predicar efectivamente en base a la misma.&lt;br /&gt;Para mediados de los años ochenta se reunió el Congreso Nacional sobre Exposición Bíblica para demandar el regreso a la verdadera exposición bíblica. El tema del congreso demandaba que la iglesia volviera a la verdadera predicación bíblica o de otra manera, el mundo occidental continuaría su descenso hacia una cultura desvalorizada. Os Guinnes comentando acerca de la singularidad de los EE.UU. en la cultura contemporánea, declaro preocupado que &lt;strong&gt;“En todos mis estudios todavía no he visto una sociedad occidental en donde los bancos de la iglesia estén tan llenos y los hermanos tan vacíos.’&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;El estudio de John MacArthur acerca de los patrones de predicación a finales de los años ochenta, le llevó a observar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;Específicamente, la predicación evangélica debe reflejar nuestra convicción de que la Palabra de Dios es infalible. Con demasiada frecuencia no es así. Es mas, hay una tendencia perceptible en el ambiente evangélico contemporáneo a apartarse de la predicación bíblica y arrastrarse hacia un acercamiento temático en el púlpito basado en la experiencia y el pragmatismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;En los albores de los noventa, parece surgir su ímpetu irresistible a enfocar el púlpito a lo relevante. Siegfred Meuer alertó a los cristianos de los años sesenta en cuanto al mismo “peligro contemporáneo” el comparó la dirección de sus días a las tendencias anteriores de Harry Emerson Fosdick, quien en la década del veinte escribió “El Sermón es aburrido porque no tiene conexión con los verdaderos intereses del pueblo (…) El sermón debe ocuparse de un verdadero problema” Meuer aseveró Fosdick abrió las puertas para que la filosofía y la sicología inundaran el púlpito moderno con incredulidad.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;La filosofía de Fosdick suena alarmantemente parecida al consejo ofrecido por los predicadores modernos. la relevancia en la predicación contemporánea no es la Biblia sino el hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Las personas que no asisten a la iglesia hoy en día son los consumidores definitivos. Quizás no nos guste, pero por cada sermón que predicamos ellos preguntan: “ Estoy interesado en ese tema o no?” Si no lo están no importa cuan efectiva sea su exposición; sus mentes se marcharán.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La conclusión implicada es que los pastores deben predicar lo que el pueblo desee escuchar en lugar de lo que Dios ha proclamado. &lt;span style="color:#000099;"&gt;Ese consejo activa la alarma de 2 Timoteo 4:3 que advierte “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;¿Cuál es la respuesta adecuada? Declaramos que estriba en el redescubrimiento y la reafirmación de la predicación expositiva para la generación venidera de predicadores que enfrentan todas las oportunidades espirituales y los obstáculos satánicos de un nuevo milenio. Concordamos con la evaluación de Walter Kaiser:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;Independientemente de que nuevas directrices y énfasis se ofrezcan con regularidad, lo que hace falta, sobre todo, para hacer que la Iglesia sea mas práctica, auténtica y efectiva, es una declaración de las Escrituras con un nuevo propósito, pasión y poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;OTRA VISITA A LA ESCRITURA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Cuando surgen advertencias contra el alejamiento de la predicación bíblica, la única respuesta razonable es un regreso a las raíces bíblicas de la predicación para reafirmar su naturaleza esencial. Al reevaluar la herencia de la proclamación bíblica surgen dos elementos: &lt;strong&gt;los mandatos a predicar y la manera de predicar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mandatos a predicar&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Los evangelios, Hechos, las epístolas y Apocalipsis proveen muchos ejemplos así como exhortaciones a predicar la verdad en cumplimiento de la voluntad de Dios. Cinco mandatos significativos representan la extensa cantidad de pasajes como recordatorio del legado apostólico y la reafirmación de la autoridad bíblica para la predicación basada en la Biblia.&lt;br /&gt;Mateo 28. 19-20: “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;1 Timoteo 4.13: “Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2 Timoteo 2.2: “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga ahombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2 Timoteo 4.2: “Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tito 2.1: “Pero tu habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La manera de predicar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En su discusión de &lt;strong&gt;(kerysso, que significa “yo predico” o “yo proclamo”),&lt;/strong&gt; Friedrich señala al menos treinta y tres diferentes verbos empleados por los escritores neotestamentarios para representar la riqueza de la predicación bíblica. En la siguiente discusión, se examinan brevemente las cuatro mas prominentes.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Kerysso&lt;/strong&gt; se usa generalmente a través de los evangelios, Hechos y las epístolas. Juan el Bautista (Mt. 3.1), Jesús (Mt. 4.17) y Pablo (Hch, 28.31) se involucraron en la acción de predicar tal como lo indica este verbo, Pablo le encomendó esta misma actividad a Timoteo, al decirle que predicara la Palabra (2 Tim. 4.2)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Evanggelizo&lt;/strong&gt; (evanggelizo, que significa “yo predico el evangelio”) es prácticamente intercambiable con kerysso (Lc. 8.1; Hch 8.4-5) Pablo y Bernabé predicaron las buenas nuevas de la palabra del Señor (Hch. 15.35).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Martyreo&lt;/strong&gt; (martyreo, que significa “yo testifico” o “yo doy testimonio”) es un término legal que representa la comunicación de la verdad de parte de alguien que tiene conocimiento de primera mano. Juan el Bautista testificó acerca de la Luz (Juan 1.7-8) y Juan el apóstol acerca de la Palabra de Dios (Ap.1.2)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Didasko&lt;/strong&gt; (didasko, que significa “yo enseño” se concentra en el propósito y el contenido del mensaje transmitido, sin excluir elementos de los tres verbos anteriores, Jesús les mandó, como parte de la Gran Comisión, a sus discípulos a que enseñaran (Mt. 28.20), Pablo le recomendó la enseñanza a Timoteo (1 Tim. 6.1 y 2 Tim. 2.2). A veces la enseñanza es asociada con kryss (Mt. 11.1) y evanggelizo ch 5.42) El contenido de lo que se enseña se concentra en el camino de Dios (Mt. 22.16) y la Palabra de Dios (Hch 18.11).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de estos cuatro prominentes términos, hay muchos otros que mejoran significativamente la forma bíblica de comunicar la Palabra de Dios. Por ejemplo, en Hechos 8.31 el eunuco etíope invitó a Felipe a “&lt;strong&gt;guiar&lt;/strong&gt;(lo)” o “&lt;strong&gt;dirigir&lt;/strong&gt;(lo)” (hodegeo) a través de Isaías 53. Pablo “&lt;strong&gt;explicó&lt;/strong&gt;” o &lt;strong&gt;aclaró&lt;/strong&gt;” (ektithemi) el Reino de Dios (Hch. 28.23; Ef. 18.26) Pablo le dijo a Timoteo que él debía “&lt;strong&gt;confiar&lt;/strong&gt;” o “&lt;strong&gt;entregar&lt;/strong&gt;” (paratithemi) lo que había escuchado de parte de Pablo a &lt;strong&gt;hombres fieles para que ellos también pudieran enseñárselo a otros (2 Tim. 2.2).&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El diálogo de Jesús con los dos discípulos en el camino a Emaús añade otras dimensiones a la predicación bíblica. El “&lt;strong&gt;explicó&lt;/strong&gt;” o “&lt;strong&gt;interpretó&lt;/strong&gt;” (diermeneuo) las cosas acerca de si en el Antiguo Testamento, desde Moisés hasta los profetas (Lc. 24.27) Ellos, a su vez se maravillaron de la manera en la cual El había “&lt;strong&gt;abierto&lt;/strong&gt;” o “&lt;strong&gt;explicado&lt;/strong&gt;” (dianoigo) las Escrituras (Lc. 24.32; Ef. 24.45)&lt;br /&gt;Sería provechoso estudiar otras palabras como (anaggello, que significa “yo anuncio” o “yo declaro” en Hechos 20.27; anaginosko, que significa “yo leo”) en 1 Timoteo 4.13 (parakaleo, que significa “yo exhorto, consuelo”) en 1 Timoteo 4.13: (exegeomai, “yo declaro”) en Hechos 15.12 (laleo, “yo hablo”)en Juan 3.34; dialegomai, “yo discuto, debato”) en Hechos 17.17: y (Phtheggomai, “yo expreso”) en Hechos 4.18. &lt;strong&gt;Empero este breve resumen basta para concluir que un vínculo común en todos los términos bíblicos en sus contextos es un enfoque en las cosas de Dios y la Escritura como algo exclusivamente central en el mensaje del predicador.&lt;/strong&gt; Indudablemente, esta característica señala la singularidad de la predicación bíblica. Un contenido bíblico y teológico es el &lt;em&gt;sine qua nom&lt;/em&gt;, o calidad indispensable, de la proclamación neotestamentaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;COMO DEFINIR LA PREDICACION EXPOSITIVA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Las discusiones acerca de la predicación la dividen en tres tipos: temática, textual y expositiva. Los mensajes temáticos casi siempre combinan una serie de versículos bíblicos que están vagamente conectados con un asunto. La predicación textual usa un texto breve o pasaje que por lo general sirve como portal hacia el tema que el predicador decide enfrentar. Ninguno de estos métodos representa un esfuerzo serio para interpretar, entender, explicar o aplicar la verdad de Dios en el contexto de la Escritura utilizada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En contraste con esto, la predicación expositiva se concentra primordialmente en el texto bajo consideración junto con su contexto./ La exposición normalmente se concentra en un texto de la Escritura, pero algunas veces es posible que un mensaje temático teológico histórico biográfico, sea de naturaleza expositiva. Una exposición puede ocuparse de cualquier texto independientemente de cuan extenso sea.&lt;br /&gt;Una forma de aclarar la predicación expositiva es identificar lo que no es:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;1. No es un comentario de palabra en palabra ni versículo en versículo, sin unidad, bosquejo o dirección dominante.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;2. No son comentarios erráticos ni declaraciones casuales acerca de un pasaje sin el trasfondo de una exégesis exhaustiva y un orden lógico.&lt;br /&gt;3. No es una masa de sugerencias desconectadas e inferencias basadas en el significado superficial de un pasaje que no se apoyan en un estudio profundo del texto.&lt;br /&gt;4. No es pura exégesis, independientemente de cuán erudita sea, si le falta un tema, una tesis, un bosquejo o un desarrollo.&lt;br /&gt;5. No es un mero bosquejo estructural de un pasaje con varios comentarios de apoyo pero sin otros elementos retóricos y homiléticos.&lt;br /&gt;6. No es una homilía temática que utiliza algunas secciones del pasaje pero que omite la discusión de otras partes de igual importancia.&lt;br /&gt;7. No es una colección desmenuzada de hallazgos gramaticales y citas de comentarios sin la fusión de estos elementos en un mensaje suave, fluido, interesante y motivador.&lt;br /&gt;8. No es una discusión de Escuela Dominical que tiene un bosquejo de contenido, que es informal y ferviente, pero que le falta estructura homilética e ingredientes retóricos.&lt;br /&gt;9. No es una lectura bíblica que vincula varios pasajes esparcidos que tratan un tema como, pero que no logra manejar ninguno de ellos de manera completa, gramática y contextual.&lt;br /&gt;10. No es la común charla devocional que se da en una reunión de oración que combina comentarios generales, declaraciones erráticas, sugerencias desconectadas y reacciones personales de una discusión parcialmente inspiradora pero que no tiene el beneficio del estudio exgeticocontextual básico ni los elementos de persuasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;Antes de continuar adelante, considere el grupo de palabras &lt;strong&gt;“exponer, exposición, expositor, expositivo”.&lt;/strong&gt; Según el diccionario, una exposición es un discurso para presentar información o explicar lo que es difícil de entender. Aplicar esta idea a la predicación requiere que un expositor sea alguien que detalle la Escritura exponiendo el texto a la luz pública para establecer su significado, explicar lo que resulta difícil de entender y emplearlo de manera apropiada.&lt;br /&gt;El entendimiento de Juan Calvino, que tiene muchos siglos de edad, de la exposición es muy parecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Primero que todo, Calvino entendió la predicación como una explicación de la Escritura. Las palabras de la Escritura son la fuente y el contenido de la predicación. Como expositor, Calvino introdujo a la tarea de la predicación toda la capacidad de un erudito humanista. Como interprete, Calvino explicó el texto buscando su significado natural, auténtico y bíblico (…) La predicación no sólo es la explicación de la Escritura, sino que también es la aplicación de la Escritura oración por oración a la vida y la experiencia de su congregación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La exposición no se define tanto por la forma del mensaje como por la fuente y el proceso mediante el cual se forma este mensaje Unger capta este sentido de forma intensa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No importa cuán extensa sea la porción a explicarse, si se maneja de forma tal que se aclare el significado real y esencial tal como existió en la mente del escritor bíblico particular, así como existe a la luz del contexto general de la Escritura y aplique a las necesidades actuales de aquellos que lo escuchan, podría verdaderamente decirse que eso es predicación expositiva (…) Realmente no es predicar acerca de la Biblia sino predicar la Biblia. “Lo que dijo el Señor” es el alfa y la omega de predicación expositiva. Comienza en la Biblia y termina en la Biblia y todo lo que interviene brota de la Biblia. En otras palabras la predicación expositiva es predicación basada en la Biblia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Otras dos definiciones de la exposición contribuyen a aclarar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En su mejor momento, la predicación expositiva es &lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;“la presentación de la verdad bíblica, derivada de y transmitida a través de un estudio histórico, gramático, y guiado por el Espíritu, de un pasaje en su contexto, el cual el Espíritu Santo aplica primeramente a la vida del predicador y luego mediante este a su congregación”&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;En los años cincuenta el &lt;strong&gt;Dr. Martyn Lloyd-Jones&lt;/strong&gt; era prácticamente el único en Inglaterra involucrado en lo que él denominaba &lt;strong&gt;“predicación expositiva”&lt;/strong&gt; &lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;Para darle a la predicación tal designación no era suficiente, en su opinión, que su contenido fuera bíblico; los discursos que se concentraban en los estudios de palabra o que proveían un comentario ordinario y análisis de capítulos enteros, podrían denominarse como “bíblicos”, pero eso no es lo mismo que exposición. Exponer no es simplemente ofrecer el sentido gramatical correcto de un versículo o pasaje, mas bien es el establecimiento de los principios o doctrinas que se suponen expresen las palabras. Por lo tanto, la verdadera predicación expositiva es predicación doctrinal, es predicación que se ocupa de las verdades específicas de Dios para el hombre. El predicador expositivo no es uno que “enseña sus estudios” a otros, es un embajador y un mensajero, que presenta de forma autorizada la Palabra de Dios a los hombres.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; Tal predicación presenta un texto y entonces, considerándolo en todo momento, surge una deducción, un argumento y una apelación, cuya totalidad compone un mensaje que lleva la autoridad de la Escritura misma. Según ese entendimiento, la ejecución leal del oficio de la enseñanza requiere que el predicador sea capaz de decir como Pablo: &lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;“Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, hablamos en Cristo” (2ª. Cor.2.17). Si esto implica una opinión extremadamente exaltada de la predicación, no es mas, creía el Dr. Lloyd-Jones, que lo que se requiere del oficio ministerial.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;En resumen, los siguientes elementos mínimos identifican la predicación expositiva:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;1. El mensaje halla su única fuente en la Escritura,&lt;br /&gt;2. El mensaje es sacado de la Escritura mediante una exégesis cuidadosa.&lt;br /&gt;3. La preparación del mensaje interpreta correctamente la Escritura en su sentido normal y en su contexto.&lt;br /&gt;4. El mensaje explica claramente el significado original que Dios procuraba para la Escritura.&lt;br /&gt;5. El mensaje aplica el significado actual de la Biblia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt;Dos textos bíblicos sirven de ejemplo para el espíritu de la predicación expositiva:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Y leían en el libro de la Ley de Dios claramente, y ponían el sentido de modo que entendiesen la lectura (Neh. 8.8).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tanto, yo es protesto en el día de hoy, que estoy limpio de la sangre de todos; porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios (Hch 20. 26 -27).&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Un ejemplo en particular es la exposición de Jesús de Isaías 61. 1-2 en la sinagoga (Lc. 4.16-22). Luego ofreció una exposición temática de sí mismo a los discípulos en el camino a Emaús (Lc. 24.27, 32, 44 – 47) En Hechos 8. 27 – 35 Felipe le explicó Isaías 53. 7 – 8 al eunuco etíope. Esteban le predicó un sermón expositivo histórico biográfico a los judíos antes de que lo apedrearan (Hch. 7.2 – 53).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Greer Boyce ha resumido muy hábilmente esta definición de la predicación expositiva:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;En resumen, la predicación expositiva demanda que, mediante el análisis cuidadoso de cada texto dentro de su contexto inmediato y el medio ambiente al cual pertenece el libro, se utilice todo el poder de la erudición exegética y teológica moderna en nuestro tratamiento de la Biblia. El objetivo no es que el predicador pueda exhibir toda su erudición en el púlpito. Mas bien, es que pueda hablar fielmente en base a conocimiento sólido de su texto y se suba al púlpito como al menos, “obrero que no tiene de que avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El último paso del predicador es el mas crucial y e mas peligroso de todos. &lt;strong&gt;Es relatar el mensaje bíblico de manera fiel y relevante a la vida moderna.&lt;/strong&gt; En este punto debe entrar en juego toda su capacidad como artífice. Debemos saber que la exposición fiel de un texto no produce por si misma un sermón efectivo. Sin embargo, también es necesario que se nos advierta que no se debe sacrificar la fidelidad al texto debido a que lo que presumimos sea algo relevante. Muchos predicadores modernos parecen dispuestos a realizar este sacrificio, produciendo como resultado, sermones que son una mezcla de consejo moralista, inconclusas y, algunas veces, descabelladas opiniones, así como lo último en sicología. La predicación expositiva, al insistir que el mensaje del sermón coincida con el tema del texto, llama de regreso al predicador a su verdadera tarea; &lt;strong&gt;la proclamación de la Palabra de Dios en y a través de la Biblia.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-4700786584931635066?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/4700786584931635066/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=4700786584931635066' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/4700786584931635066'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/4700786584931635066'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/06/bancas-llenas-almas-hambrientas.html' title='Bancas Llenas, Almas Hambrientas'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp1.blogger.com/_jth37bi48EM/SFau93uiBXI/AAAAAAAAAKo/Dh8q1Uax9XQ/s72-c/paraboladelsembrador_soper.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-7364766487621906464</id><published>2008-06-16T06:18:00.000-07:00</published><updated>2008-06-16T11:13:19.744-07:00</updated><title type='text'>Erudición y Piedad</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_jth37bi48EM/SFZop0743-I/AAAAAAAAAKg/_ckg9PxL_4M/s1600-h/jonathan-edwards.jpg"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5212468686521688034" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_jth37bi48EM/SFZop0743-I/AAAAAAAAAKg/_ckg9PxL_4M/s400/jonathan-edwards.jpg" border="0" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Jonathan Edwards&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;Un hombre con fuego por Dios&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;En Julio 1741, Jonathan Edwards aceptó la invitación de predicar en pueblo vecino de Enfield, Connecticut.&lt;br /&gt;Era la cúspide del Gran Avivamiento (1740-42), uno de los más intensos derramamientos del Espíritu de&lt;br /&gt;Dios en la historia Americana. El fuego de Dios estaba cayendo por todos lados. A pesar del hecho que él&lt;br /&gt;había predicado “Pecadores en Manos de un Dios Airado” a su propia congregación y había tenido poco&lt;br /&gt;efecto, se sentía guiado a usarlo otra vez en Enfield.&lt;br /&gt;Sus técnicas no eran impresionantes, siempre leía sus sermones en una voz calmada, pero con gran convicción. Él rechaza gritar y usar teatralidades. Impresionar a los oyentes con el poder de la verdad y con su desesperada necesidad de Dios era la meta de Edwards.&lt;br /&gt;Ni su estilo o la manera en que predicaba podían ser la causa de lo que paso ese día en Enfield. Un testigo, Stephen Williams, escribió en su diario “Fuimos a Enfield a donde conocimos al querido Señor Edwards de Northampton quien predicó un sermón muy estremecedor de los textos, Deuteronomio 32:35, y antes de que el sermón terminara había grandes gemidos y gritos llenaban toda la casa… ` ¿Qué haré para ser salvo? ` `O, me estoy yendo al infierno` ` ¿Qué puedo hacer por Cristo?, ` y así sucesivamente. Así que el ministro se vio obligado a parar… ¡si los gritos y los alaridos eran asombrosos!&lt;br /&gt;Williams continúa, &lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;“Después de esperar algún tiempo hasta que la congregación estuviese quieta, y así finalmente la oración fue hecha por el Señor W. y después descendimos del púlpito y conversamos con las personas, en varios lugares, el poder asombroso de Dios fue visto, varias almas fueron convertidas esa noche,&lt;br /&gt;y ¡O cuán alegres y agradables se veían sus rostros.”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Reacciones a Edwards Jonathan Edwards. Pocos nombres causan reacciones tan agudas. Algunos lo consideran el más grande filósofo de América, otros se ríen de su descripción. Para Edwards la exposición Bíblica era el alma y el centro de su vida y propósito. Él no se interesaba en la filosofía en sí misma.  &lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;“Edwards dividió a hombres durante su vida y no menor magnitud sigue dividiendo a sus biógrafos,” escribió  Ian Murray. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;Martyn Lloyd-Jones estaba de acuerdo, “Él dividía las opiniones, y fue denunciado sin medida.”  &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;Oliver Wendell Holmes estaba seguro que, “sí el hubiera vivido cien años después y respirado el aire de la libertad, no hubiera escrito en tal barbarismo del antiguo mundo como lo encontramos en sus volcánicos sermones.”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;A John Newton ( 1725- 1807) le preguntaron , ¿Quién era el mayor clérigo de su era?. Él respondió sin vacilar, “Edwards.” El predicador Escocés, Thamas Chalmers, escribió, “Nunca hubo una combinación más feliz de gran poder con gran piedad.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Samuel Davies, uno de los fundadores de la universidad de Princeton, habló de parte de muchos cuando dijo que Edwards era, “el más profundo pensante, y el mayor clérigo, que en mi opinión, América ha producido.”  ¿Quién era Edwards? ¿Por qué causa estas reacciones? ¿Y por qué es importante para nosotros hoy en día?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Una Corta Biografía&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Edwards nació en East Windsor, Connecticut, en Octubre de 1703. Su padre, Timothy Edwards, se  graduó de Harvard y era el pastor de la aldea.  Como muchos niños de su época, Jonathan fue educado en su hogar. Debido a que él mostró una inteligencia  inusual, su padre lo matriculó en Yale a la edad de trece años. Mientras hacia su maestría, él tuvo un experiencia profunda de conversión que alteró radicalmente su vida y puso el fundamento para todo el  profundo y maravilloso fruto que seguiría.  Después de graduarse, se casó con una de las jovencitas más elegibles de toda Nueva Inglaterra, Sarah Pierrepont de diecisiete años. Tuvieron once hijos, y el legado de su posteridad fue fenomenal. Aunque varios&lt;br /&gt;libros han sido escritos sobre su matrimonio y vida familiar, fue el profundo manejo que Edwards tenía de las Escrituras lo que conecta su nombre con los más grandes pensantes cristianos.  Jonathan se traslado a Northampton, Massachussets, para convertirse en pastor asistente de su abuelo. Unos  años después Stoddard murió y Jonathan se convirtió en pastor general. Él trabajo en Northampton 21 años.  En 1735- 37, un avivamiento pasó por Northampton. Sobre este avivamiento Edwards escribió, “Una gran y  sincera preocupación por las grandes cosas de la religión y de la vida eterna se convirtió en el tema universal&lt;br /&gt;en todas partes del pueblo… el trabajo de la conversión era hecho de una manera asombrosa y incrementaba más y más; las almas, como sí fueran, rebaños venían a Jesucristo.”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;De la noche a la mañana, el pueblo fue transformado. Los ciudadanos cantaban himnos en las calles, las  tabernas cerraron, los jóvenes buscaban a Dios en grupos, era imposible entrar a la iglesia a menos que se  llegara horas antes.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En 1740, como una repentina inundación, el Gran Avivamiento pasaba por Nueva Inglaterra, incluyendo Northampton. Fue en esta época que Edwards predicó “Pecadores en Manos de un Dios Airado” en Enfield  con maravillosos resultados. Se estima que 10% de Nueva Inglaterra se convirtió durante este tiempo. Para entender lo que pasó, imagínese que cada iglesia se doble o triplique en los próximos dos años. Si esto hubiese ocurrido en estos días, sería el equivalente a ver 28 millones convertidos en dos años. Conflicto Espiritual&lt;br /&gt;Siempre que hay fuego también hay un humo. Muchos excesos acompañaron al avivamiento mientras las  personas experimentaban fenómenos espirituales muy inusuales. Algunas veces, durante los sermones, las personas gritaban y caían inconscientes al piso. La propia esposa de Edwards se sentaba en un estado parecido al trance en una esquina de la sala por mucho tiempo, sin poderse mover, completamente abrumada por el amor de Dios. El diario del Reverendo Wheelock para octubre 1741 era usual. “El celo de algunos era demasiado fuerte;&lt;br /&gt;hablan de muchas visiones, revelaciones y impresiones fuertes en la imaginación… Muchos gritaban; y se paraban temblando; cuando la asamblea estaba muy solemne.” De otra reunión se escribió, “Los sedientos gritaban. Casi todos los Negros del pueblo impactados (con convicción de pecado)… me vi forzado a detener  mi sermón antes de terminarlo, tan grande era el escándalo.” Como en todo avivamiento algunas manifestaciones eran de Dios, otras de la carne, y otras demoníacas. La mezcla aseguraba mucha crítica. Edwards creía que la obra esencial era de Dios. Pero reconocía que toda  la obra sería desacreditada y abandonada a menos que la iglesia aprendiera a diferenciar al trigo de la paja. Él escribió prolíficamente con este fin. Su obra más importante sobre este tema fue Los Afectos Religiosos, un&lt;br /&gt;clásico cristiano que aún es impreso por al menos tres casa de publicaciones.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Su Rechazo y Muerte&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ocho años después del avivamiento, una controversia sobre la comunión separó la congregación de Edwards.  Mr. Hawley, un miembro de la iglesia se encargó de promover la división, 90 por ciento de los miembros  votaron por despedir al Señor Edwards, Años después el Sr. Hawley hizo público su arrepentimiento a través de un periódico. Edwards tenía cuarenta y siete años, y todavía tenía ocho niños en casa, y no estaba entrenado para hacer nada más que predicar. Después de recibir múltiples invitaciones a pastorear prominentes iglesias en Escocia y Nueva Inglaterra, él se vio llamado a pastorear una obra misionera entre&lt;br /&gt;una obscura tribu de Indios en la frontera oeste de Massachussets. En aislamiento total, él ministró a su  pequeña congregación y fielmente usó esos años para escribir sus grandes tratados teológicos.  Ocho años después, cuando él tenía 55 años, él aceptó la invitación del Seminario Teológico de Princeton de ser su próximo presidente. Unos meses después cuando ya se había trasladado, pero antes que Sarah y los niños se reunieran con él, él contrajo viruela y murió. Era 1758.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Los Pastores Actuales y Edwards&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;¿Por qué nos debería interesarnos un teólogo de hace 250 años hoy en día? Primero, Edwards fue primordialmente un teólogo del avivamiento. Nadie más se compara con su penetrante discernimiento. Todos desde Michael Brown hasta J.I. Packer citan a Edwards cada vez que el tema del avivamiento es tratado. El ministerio de Edwards fue formado en el auge del avivamiento, y escribió cientos de páginas defendiéndolo y analizándolo. &lt;strong&gt;“Él era primordialmente un teólogo del avivamiento…un teólogo de experiencias, o como otros&lt;br /&gt;lo han descrito `un teólogo del corazón`,”&lt;/strong&gt; escribió &lt;strong&gt;Martyn Lloyd-Jones&lt;/strong&gt;. Sus Afectos Religiosos escudriña la naturaleza de la conversión. “Usted está bien si lo puede leer, y aún creer que es cristiano.” Concluye la organización Banner of Truth Trust.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Segundo&lt;/strong&gt;, Edwards es importante porque la eternidad saturaba sus pensamientos. Él constantemente guía a sus lectores al cielo, el infierno, y el trono blanco de Cristo. Su perspectiva era eterna, y su discernimiento es maravilloso. Aquellos que leen a Edwards pierden su temor a la muerte. Se regocijan en la esperanza compartir la gloria de Dios, y se estremecen al ver los horrores de la condenación. Los escritos de Edwards van a aumentar su concepto de la eternidad y seguramente transformará su ministerio.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Tercero&lt;/strong&gt;, Edwards conocía y amaba a un Dios grande. Cualquier cosa que usted pueda pensar de Dios, va ha ser más grande, más franco, y más satisfactorio después de leer a Edwards. Algunas personas se van de vacaciones para tomar fuerzas. Yo voy al siglo dieciocho y leo Edwards. Porque allí encuentro al Dios soberano, omnipotente y omnisciente que es amable y bueno más allá de la compresión humana. El adjetivo favorito de Edwards para Dios era “dulce.”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Cuarto&lt;/strong&gt;, Edwards entendía la pequeñez y fragilidad humana. Él manejaba la verdad de que el hombre debe verse pequeño a sus propios ojos para ser feliz o útil para Dios. Su persistente lógica bíblica acorrala a sus lectores hasta que ellos se rinden, reconociendo felizmente su pecaminosidad mientras se regocijan cada vez más en la bondad de Dios. No es lo sofisticado de los escritos de Edwards lo que atrae a tantos admiradores, es lo penetrante de sus escritos. Divide coyunturas y tuétanos, orienta a los hombres hacia Dios y Su suficiencia y no hacia ellos mismos. Descubra a Jonathan Edwards por usted mismo. “El elemento del Espíritu Santo es más prominente en Edwards que en cualquier otro de los puritanos”, concluyo&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Martín Lloyd-Jones&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El discernimiento de Edwards es un gran tónico que necesita la Iglesia Presente . Sus tesoros son nuestros. Usted no se va desilusionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-7364766487621906464?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/7364766487621906464/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=7364766487621906464' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/7364766487621906464'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/7364766487621906464'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/06/erudicin-y-piedad.html' title='Erudición y Piedad'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_jth37bi48EM/SFZop0743-I/AAAAAAAAAKg/_ckg9PxL_4M/s72-c/jonathan-edwards.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-86121586256510728</id><published>2008-06-12T20:07:00.000-07:00</published><updated>2008-06-20T11:47:06.067-07:00</updated><title type='text'>LA CRUZ DE CRISTO</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_jth37bi48EM/SFv7F1TzAdI/AAAAAAAAAMA/_tZBUjPc-ZQ/s1600-h/MLJPreacher_shadow.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5214037071239512530" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_jth37bi48EM/SFv7F1TzAdI/AAAAAAAAAMA/_tZBUjPc-ZQ/s400/MLJPreacher_shadow.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://bp2.blogger.com/_jth37bi48EM/SFv6EVFwpPI/AAAAAAAAAL4/hfRvNxLDl_Q/s1600-h/TDUT6ICA5QMBITCA1SEMEKCA8LPVMZCA56ON5QCA32DLZTCATRP3Y7CA3VK7XUCAKLGJ52CA1HCNU0CA0XZNMYCA8NDV93CA1YFFMECAXR6SFOCASS85JKCA4SZU9GCAA8ZFGWCAZMABU0.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;LA VINDICACION DE LA CAUSA DE DIOS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;D. Martyn Lloyd-Jones&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;“Al cual Dios ha propuesto en propiciación por la fe en su sangre, para manifestación de su justicia, atento a haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar su justicia en este tiempo: para que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.” &lt;strong&gt;Romanos 3:25-26.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Con el fin de dirigir su atención a las grandes palabras que se encuentran en el capítulo 3, versículo 25 y 26, de la epístola de Pablo a los Romanos, quiero recordarle nuevamente que en muchos sentidos, no hay versículos más importantes en todo el alcance y esfera de las Escrituras, que estos dos versículos. En ellos tenemos la afirmación clásica de la gran doctrina central de la Expiación&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Este es el porqué los consideraremos muy cuidadosa y detalladamente. Algunos han descrito esto como &lt;strong&gt;“El acrópolis de la fe cristiana”.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Podemos estar seguros de que no hay nada que la mente humana pudiera jamás considerar, que sea en alguna manera tan importante como estos dos versículos.&lt;strong&gt; La historia de la iglesia muestra muy claramente, que estos versículos han sido el medio que Dios El Espíritu Santo ha usado para traer muchas almas de las tinieblas a la luz, y para dar a muchos pobres pecadores, el primer conocimiento salvador y su primera certidumbre de salvación.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Déjeme darle un bien conocido y notable ejemplo e ilustración fuera de la historia. Me estoy refiriendo al poeta &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/William_Cowper"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;strong&gt;William Cowper&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. El nos dice que se encontraba en su cuarto, en gran agonía de su alma, y bajo una profunda y terrible convicción. El no podía encontrar la paz, y estuvo caminando de un lado a otro, casi al punto de la desesperación, sintiéndose completamente sin esperanza, no sabiendo qué hacer consigo mismo. Repentinamente, en completa desesperación, se sentó en una silla frente a la ventana del cuarto. Había una Biblia allí, así que él la tomó y la abrió, y así vino a este pasaje y esto es lo que él nos dice:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;“El pasaje que encontraron mis ojos fue el versículo 25 del tercer capítulo de Romanos. Al leerlo, de inmediato recibí poder para creer. Los rayos del Sol de Justicia cayeron sobre mí en toda su plenitud. Yo vi la completa suficiencia de la expiación, en la cual Cristo ha forjado para mi, perdón y entera justificación. En un instante yo creí y recibí la paz del evangelio. Si el brazo del Dios Todopoderoso no me hubiera sustentado, yo creo que habría sido aplastado de gratitud y gozo. Mis ojos estaban llenos de lágrimas; este arrobamiento ahogó mis palabras. Yo solamente podía mirar hacia el cielo en silencioso temor, sobrecogido con amor y asombro”.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; Esto fue lo que este versículo 25 del capítulo tres de la epístola a los Romanos, hizo por el famoso poeta William Cowper y ha hecho la misma cosa por muchos otros.&lt;br /&gt;Déjeme recordarle otra vez lo que el pasaje dice. Es la continuación de lo que el apóstol ha estado diciendo en el versículo 24. &lt;strong&gt;Es la gran buena nueva de que ahora es posible para nosotros, ser “justificados gratuitamente por su gracia, por la redención que es en Cristo Jesús”.&lt;/strong&gt; En otras palabras, ahora hay un camino de salvación aparte de la ley, el cual no depende de nuestra observancia a la misma. Este es el camino gratuito que es en Cristo.&lt;br /&gt;Dios nos ha rescatado en Cristo, y estos versículos 25 y 26 explican cómo este rescate ha tenido lugar. Pero, ¿Por qué tuvo que pasar algo como esto? ¿Cómo ocurrió algo así? En este capítulo, el apóstol ya ha considerado dos de las grandes palabras que explican esto. &lt;strong&gt;Ellas son las palabras “propiciación” y “sangre”. Ya nos ha dicho que la redención adquirida en esta manera, viene a nosotros a través de la instrumentalidad de la fe.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Pero el apóstol no se detiene en esto, él dice algo más. Veamos nuevamente la afirmación:&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;“Al cual Dios ha propuesto en propiciación por la fe en su sangre, para manifestación de su justicia, atento a haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar su justicia en este tiempo: para que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús” (Rom. 3:25-26).&lt;/strong&gt; ¿Por qué el apóstol continuó hasta decir todo esto? ¿Por qué no lo dejó en su primera afirmación? ¿Cuál es el significado de esta afirmación adicional?&lt;br /&gt;Para descubrir la respuesta debemos considerar una vez más estos términos. El primero es el término “ha propuesto”. Esto significa ‘&lt;strong&gt;manifestar’&lt;/strong&gt;, ‘&lt;strong&gt;hacer claro’&lt;/strong&gt;. Aquí está, obviamente, algo que es de vital interés para nosotros, nos lo dice de una vez; que la muerte del Señor Jesucristo en el calvario no fue un accidente, sino que fue la obra de Dios. Fue Dios quien “propuso a Cristo” allí. Cuán a menudo la gloria completa de la cruz es perdida cuando los hombres la sentí mentalizan de alguna manera y dicen: “Oh, El fue tan bueno con el mundo, El era tan puro. Sus enseñanzas fueron tan maravillosas; y los crueles hombres le crucificaron”. El resultado de esto es que las personas comienzan a sentir lástima por El, olvidándose de que El mismo se volvió a las hijas de Jerusalén, quienes comenzaban a sentir lástima por El para decirles: “...no me lloréis a mí, mas llorad por vosotras mismas” (Luc. 23:28).&lt;strong&gt; Si nuestra opinión de la cruz de Cristo es tal que nos hace sentir lástima por El, esto significa que nunca la hemos visto verdaderamente.&lt;br /&gt;Es Dios quien le “ha propuesto”. No fue un accidente, sino algo deliberado. De hecho, el apóstol Pedro predicando en el día de Pentecostés, dijo que todo había pasado por el “determinado consejo y providencia de Dios” (Hech. 2:23). Dios le “ha propuesto”.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Este término también enfatiza el carácter público de la acción. Es un gran acto público de Dios. Dios ha hecho aquí algo en público, en la escena de la historia del mundo, con la finalidad de que esto pudiera ser visto, que pudiera mirarse y ser recordado de una vez y para siempre. Esta fue la acción más pública que jamás hubiera tenido lugar. De este modo Dios ha propuesto a Jesucristo públicamente, como una propiciación por la fe en su sangre.&lt;br /&gt;Esto nos conduce a una pregunta vital: ¿Por qué hizo Dios esto? ¿Por qué ocurrió? ¿Qué fue (si se me permite preguntar con reverencia) lo que condujo a Dios a hacer esto? ¿Acaso tuvo algún propósito en hacerlo? La mejor respuesta puede encontrarse viendo los términos uno por uno. Luego los consideraremos como un todo y veremos exactamente, porqué el apóstol sintió que era vital y esencial agregar esto a lo que ya había dicho.&lt;br /&gt;En primer lugar aparece el término “manifestar”, “para manifestación de su justicia”. Esto significa: ‘mostrar’, ‘enseñar’, ‘dar una muestra evidente’, ‘probar’, ‘demostrar’. Dios ha hecho esto, dice Pablo, con el fin de que Cristo de este modo pudiera rescatarnos, a través de dar una ofrenda propiciatoria. Sí, pero en adición a esto, Dios está “manifestando” algo aquí, está mostrando algo, está enseñando y dando una muestra evidente de algo. ¿De qué? “De su justicia”. Debemos tener cuidado con esta expresión, porque este término está usado también en el versículo 21.&lt;br /&gt;Es un tanto desafortunado que el mismo término sea usado para referirse a dos ideas ligeramente diferentes. En el versículo 21 esta palabra significa simplemente, “un camino de justicia”. “Mas ahora, (dice) se ha manifestado la justicia de Dios sin la ley” (Rom. 3:21).&lt;br /&gt;En otras palabras, lo que esto significa es, que se ha manifestado el camino de Dios para hacer justos a los hombres, el camino de Dios para dar a los hombres justicia.&lt;br /&gt;Pero en el versículo 25 no significa esto. En este versículo dice que Dios ha hecho algo a través de lo cual, El manifiesta su justicia; no la justicia que El nos da a nosotros, sino más bien la justicia como uno de sus atributos gloriosos. Esta significa la equidad de Dios, significa la rectitud judicial de Dios, significa la esencia moral, santa, justa y recta del carácter de Dios. El dice nuevamente en el siguiente versículo (vers.26): “... para que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe (al que cree) de Jesús”. Es decir, en la cruz Dios está declarando su propia rectitud, su propio carácter justo, su propia esencial e inherente rectitud y justicia.&lt;br /&gt;La siguiente frase es “atento a haber pasado por alto”. Dios está declarando su justicia “con respecto a”, “a cuenta de” la remisión de los pecados pasados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#660000;"&gt;(Nota del Traductor: En la Versión en inglés aparecen en el vers. 25 las palabras “for” y “remission” ‘To declare his righteousness for the remission of sins that are past’, que se traduciría como: ‘para manifestar su justicia por la remisión de los pecados pasados’. Este es el motivo por el cual el autor hace los comentarios respecto a tales palabras, y éstas no coinciden con las versiones en español; las cuales traducen “atento a haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados”.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Vea la palabra “remisión” en su Versión Autorizada y encontrará que esta palabra es usada varias veces; pero si usted se toma la molestia de buscar la palabra usada en el griego, usted hará un muy interesante descubrimiento acerca de la palabra que el apóstol usó aquí (la cual es traducida como “remisión” en la versión en inglés), descubrirá que este es el único lugar donde fue usada en todo el Nuevo Testamento. El apóstol Pablo no la usó en ningún otro lugar y nadie más la usó del todo. Hay otra palabra que es traducida también como “remisión”, y en sus varias formas, usted puede encontrarla 17 veces en el Nuevo Testamento; pero esta palabra la cual tenemos aquí en el vers. 25, es usada solamente una vez y en realidad no significa “remisión”, sino que significa “pretermisión”.&lt;br /&gt;Esta es una palabra importante y debemos examinarla. ¿Qué significa “pretermisión”? ¿Qué significa “pretermitir pecados” en distinción de “remitir pecados”? Esta es una palabra que fue usada en la Ley Romana. Cuando uno la encuentra en la Ley Romana, generalmente es usada en este sentido: &lt;strong&gt;Se refiere a una persona que ha hecho un testamento y ha dejado a alguien fuera de su testamento. Imagine a un hombre haciendo un testamento y dejando algo a varios de sus amigos. Pero hay un amigo al cual no le dejó nada, esto es “pretermisión”. El dejó a su amigo fuera de su testamento; no lo consideró. &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Esto significa, si usted quiere, “pasar por alto”. Aquel hombre dio algo a todos sus parientes y amigos, pero pasó por alto a uno, esto es pretermitir. Esta es la palabra que es usada aquí en el vers. 25, &lt;strong&gt;“pasar por alto”,&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;“excusar&lt;/strong&gt;”, &lt;strong&gt;“no hacer caso de&lt;/strong&gt;”, &lt;strong&gt;“permitir que pase sin notarlo”,&lt;/strong&gt; “&lt;strong&gt;ignorar intencionalmente”&lt;/strong&gt;. Estos son los significados que fueron dados a esta importante palabra la cual el apóstol deliberadamente escogió en este versículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Nota del Traductor: El diccionario Larousse por Ramón García-Pelayo y Gross define la palabra ‘pretermisión’ como: Omitir, pasar en silencio alguna cosa.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, cuando el apóstol hace una cosa como ésta, él debe haber tenido una buena razón para hacerlo, no hizo tal clase de cosa accidentalmente. ¿Por qué no usó la palabra que había usado en otras partes? ¿Por qué esta palabra aquí y solo aquí? Y ¿Por qué esta palabra particular que significa “pasar por alto”? Claro, debido a que obviamente el significado expresa la idea “pasar por alto”. Así que, en lugar de traducir “por la remisión de los pecados pasados”, deberíamos leer: “atento a haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados”, “por no haber hecho caso intencionalmente, en su paciencia, de los pecados pasados”. Podemos decirlo de otra manera. La diferencia entre “remisión” y “pretermisión” es la diferencia entre “perdonar” y “no castigar”. Usted puede decir que esto es una exageración, que esta es una distinción sin diferencia. Pero esto no es así. Por supuesto, al final viene a ser la misma cosa. Si yo no castigo a un hombre, en un sentido lo he perdonado y sin embargo, todavía no he hecho eso completamente. Si yo perdono, ciertamente no he castigado; pero perdonar significa más que no castigar. Entonces, este término “pretermisión”, “pasar por alto”, queda corto con la palabra “remisión”; y este es el porqué es una pena que la Versión Autorizada tenga “remisión” aquí, debiendo ser “pasar por alto” o “no hacer caso intencionalmente”.&lt;br /&gt;La siguiente frase que veremos es “los pecados pasados”. “Atento a haber pasado por alto los pecados pasados”. Otra vez la Versión Autorizada no es tan buena como debería.&lt;br /&gt;Tomando la Versión autorizada usted podría llegar a la conclusión que el apóstol está diciendo, que Dios pasa por alto los pecados “pasados”, los pecados pasados de cualquiera; por ejemplo: mis pecados pasados, sus pecados pasados, “los pecados pasados” en general.&lt;br /&gt;Pero esto no es lo que el apóstol estaba diciendo, esto no es lo que él quería decir. Una mejor traducción aquí podría ser: “pecados que fueron cometidos antiguamente”. El se está refiriendo a un tiempo muy definido. Este es el tiempo que él contrasta en el siguiente versículo, con “en este tiempo” (vers. 26). Hubo aquel tiempo, luego este tiempo. El dice: &lt;span style="color:#000099;"&gt;‘Dios ha propuesto a Cristo, en propiciación por la fe en su sangre, para manifestación de su justicia, atento a haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados que fueron cometidos antiguamente, con la mira de manifestar su justicia en este tiempo...’&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;¿Qué es lo que él está viendo atrás? El está viendo atrás hacia la Antigua Dispensación. El está diciendo que Dios pasó por alto pecados bajo la antigua dispensación, bajo el pacto antiguo, en los tiempos del Antiguo Testamento. Su punto es que Dios ha hecho esto, y ahora ha propuesto a Cristo para hacer algo, acerca de lo que El hizo en aquel entonces.&lt;br /&gt;Esto nos trae a la última palabra que tenemos que considerar, la cual es la palabra “paciencia” o “indulgencia”. ¿Qué es la paciencia o indulgencia? Paciencia significa ‘autorefrenamiento’ (autocontrol), significa ‘discrepancia permitida’, ‘tolerancia’. ¿Qué es lo que exactamente está diciendo aquí el apóstol? Dice: “A quien Dios ha propuesto, en propiciación por la fe en su sangre, para manifestación de su justicia, atento a haber pasado por alto, en su autorefrenamiento o paciencia, los pecados que fueron cometidos antiguamente...”&lt;br /&gt;¿Qué quiere decir esto? Lo que Pablo está diciéndonos es que este acto público que Dios&lt;br /&gt;decretó y consumó en el calvario, tiene relación también con las acciones de Dios bajo la dispensación del Antiguo Testamento, cuando Dios intencionalmente no hizo caso, cuando Dios pasó por alto, por su autorefrenamiento y paciencia, los pecados de su pueblo de aquel tiempo.&lt;br /&gt;Pero ¿Qué es lo que todo esto significa? Podemos responder en una manera muy interesante a esta pregunta, viendo la misma clase de afirmación en otros dos lugares en el Nuevo Testamento.&lt;br /&gt;¿Recuerda usted cómo habló el apóstol Pablo a la congregación de los estoicos, los epicúreos y otros en Atenas? El informe nos es dado en el capítulo 17 del libro de Los Hechos de los Apóstoles, comenzando particularmente en el versículo 30. El apóstol elaborando su argumento dice: “Empero Dios, habiendo disimulado los tiempos de esta ignorancia, ahora denuncia a todos los hombres en todos los lugares que se arrepientan” (Hech. 17:30).&lt;br /&gt;Observe como él elabora su gran argumento. El dice, Dios no se ha dejado a sí mismo sin testimonio a través de todas estas generaciones y siglos. Dios ha dejado sus evidencias y señales. Y el propósito fue que la gente pudiera buscar al Señor, “si en alguna manera, palpando, le hallen; aunque cierto no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en el vivimos y nos movemos y somos; como también algunos de vuestros poetas dijeron, porque linaje de este somos también. Siendo pues linaje de Dios, no hemos de estimar que la divinidad sea semejante a oro, o a plata, o a piedra, escultura de artificio o de imaginación de hombres. Empero Dios, habiendo disimulado los tiempos de esta ignorancia, ahora denuncia a todos los hombres en todos los lugares que se arrepientan. Por cuanto ha establecido un día, en el cual ha de juzgar al mundo con justicia, por aquel varón al cual determinó; dando fe a todos con haberle levantado de los muertos” (Vea Hech.17:27-31).&lt;br /&gt;El otro pasaje es el versículo 15 del capítulo nueve de la Epístola a los Hebreos: “Así que, por eso es mediador (Cristo) del nuevo testamento, para que interviniendo muerte para la remisión de las rebeliones que había bajo del primer testamento, los que son llamados reciban la promesa de la herencia eterna”. Ahora, esto es precisamente la misma cosa. Hebreos 9:15 dice exactamente la misma cosa que el apóstol está mencionando en Romanos 3. Entonces, el verdadero comentario de nuestro versículo se encuentra en la afirmación de Hebreos, donde vemos que el autor estaba ansioso de que sus lectores pudieran entender claramente acerca del antiguo pacto y de los sacrificios y ofrendas que las personas ofrecían a Dios bajo este antiguo pacto. Ellos deberían entender y tener muy claro en sus mentes, que estos sacrificios nunca fueron capaces de producir un perdón completo de pecados; y que no podían expiar el pecado. Estos sacrificios podían hacer algo, dice el apóstol, ellos fueron de valor para “la purificación de la carne”. “...la sangre de los toros y de los machos cabríos, y la ceniza de la becerra, rociada a los inmundos, santifica para la purificación de la carne” (Heb.9:13).&lt;br /&gt;Pero estos sacrificios no podían hacer nada más. Ellos no podían tratar con la consciencia.&lt;br /&gt;Esta era la dificultad, y todavía todo el problema es con respecto a la consciencia. Pero, si la sangre de los toros y de los machos cabríos podía purificar la carne, “¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual por el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de las obras de muerte para que sirváis al Dios vivo?” (Heb. 9:14). Lo cual “era figura de aquel tiempo presente, en el cual se ofrecían presentes y sacrificios que no podían hacer perfecto, cuanto a la consciencia, al que servía con ellos; consistiendo solo en viandas y en bebidas, y en diversos lavamientos, y en ordenanzas acerca de la carne, impuestas HASTA el tiempo de la corrección. Mas (ahora) estando ya presente Cristo, pontífice de los bienes que habían de venir...” (Heb.9:9-11) y así sigue.&lt;br /&gt;¿Entiende el argumento? Lo que el apóstol está diciendo es que bajo el antiguo pacto, bajo la antigua dispensación, no hubo provisión para tratar con los pecados en un sentido radical. Eran simplemente medios pasajeros, como lo fueron, que duraron hasta el tiempo señalado. Estos antiguos sacrificios y ofrendas daban cierta clase de purificación de la carne, proporcionaban una purificación ceremonial, hacían apta a la persona para acudir a Dios en oración. Pero no había sacrificio bajo el Antiguo Testamento que tratara realmente con el pecado. Todo lo que estos sacrificios hacían era señalar hacía adelante, al sacrificio que había de venir, el cual realmente trataría con el pecado, limpiando las conciencias de las obras muertas y reconciliando verdaderamente al hombre con Dios.&lt;br /&gt;Lo que usted quiere decir con esto, preguntaría alguno, es: ¿Acaso, que los santos del Antiguo Testamento no eran perdonados? Por supuesto que no. Ellos eran obviamente perdonados y ellos agradecieron a Dios su perdón. Usted no puede decir ni por un momento que personas como Abraham, David, Isaac y Jacob no fueron perdonados. Sin embargo, ellos no fueron perdonados debido a estos sacrificios que fueron ofrecidos en aquel entonces.&lt;br /&gt;Ellos fueron perdonados debido a que ellos miraban hacía Cristo. Ellos no vieron esto claramente, no obstante, creyeron la enseñanza, y ellos hicieron estas ofrendas movidos por la fe. Ellos creyeron en las promesas de Dios, que un día El iba a proveer un sacrificio y por medio de la fe, ellos se sostuvieron en esto. Pero fue su fe en Cristo lo que les salvó, igualmente como es la fe en Cristo lo que nos salva ahora. Este es el argumento.&lt;br /&gt;Pero, en un sentido esto nos deja con un problema. Dios siempre se ha revelado a sí mismo como un Dios que aborrece el pecado. El ha anunciado que castigaría el pecado, y que el castigo del pecado era la muerte. El ha anunciado que el derramaría su ira sobre el pecado y sobre los pecadores. Y sin embargo, aquí estaba Dios por siglos, aparentemente, y de toda apariencia, yendo atrás acerca de Sus propias afirmaciones y de acerca de Su propia Palabra. El parecía no estar castigando el pecado. El estaba pasándolo por alto del todo. ¿Acaso Dios ha cesado de estar preocupado por estas cosas? ¿Acaso Dios ha venido a ser indiferente hacia el mal moral? ¿Cómo puede Dios pasar por alto el pecado de esta manera? Este fue el problema. Y fue un verdadero problema. Es claro que la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra no podían realmente perdonar el pecado. Y sin embargo, Dios pasaba por alto estos pecados. ¿Cómo podía El hacer esto?&lt;br /&gt;¿Qué es lo que justifica esta “paciencia de Dios”?&lt;br /&gt;Ahora, dice el apóstol, Dios nos ha realmente explicado lo que El hizo en público delante del mundo entero, en la escena y teatro del mundo entero, con Cristo en el calvario. El retuvo su ira a través de siglos y no la reveló completamente entonces; pero ahora, El la ha revelado completamente. El lo ha declarado ahora. Pablo dice, “con la mira de manifestar” (Rom. 3:26), y repetiré que, ésta era una de las cosas que estaban ocurriendo en la cruz.&lt;br /&gt;En la cruz, en el monte calvario, Dios estaba dando una explicación pública de lo que El había estado haciendo a través de los siglos. Y a través de ello, al mismo tiempo, El estaba vindicando su propio eternal carácter de justicia y santidad.&lt;br /&gt;¿Cómo hizo Dios exactamente esto? ¿Cómo ha hecho Dios esto en el calvario? ¿Cómo ha vindicado El su carácter? ¿Cómo ha dado Dios una explicación de su “haber pasado por alto” los pecados en el tiempo antiguo, de su autorefrenamiento y tolerancia? Hay una sola manera en la cual El podría hacer esto. Dios ha afirmado que aborrece el pecado, que El castigará el pecado, que el derramará su ira sobre el pecado, y sobre todos aquellos culpables de pecado. Por lo tanto, a menos que Dios pueda probar que ha hecho esto, entonces El no es justo. Y lo que el apóstol está diciendo es que, precisamente en el calvario Dios ha hecho esto. El ha mostrado que aún aborrece el pecado, que El lo va a castigar, que El debe castigarlo, que El derramará su ira sobre El. ¿Cómo mostró esto en el calvario? Lo que Dios hizo en el calvario fue derramar sobre su unigénito y amado Hijo, su ira contra el pecado. La ira de Dios que debería haber venido sobre usted y sobre mí debido a que nuestros pecados eran sobre El.&lt;br /&gt;Dios siempre supo que El iba a hacer esto. Leemos en las Escrituras acerca del “cordero que fue inmolado antes de la fundación del mundo” (Apoc. 13:8). Fue un plan que tuvo su origen en la eternidad. Fue debido a que Dios sabía lo que iba a hacer, que El fue capaz de pasar por alto el pecado durante todos esos siglos que han transcurrido. De esta manera, usted puede ver, dice el apóstol, que Dios es al mismo tiempo el Justo y El que justifica al impío que cree en Cristo. Este era un tremendo problema, ¿Cómo podía Dios permanecer como Santo y Justo, y tratar con el pecado tal como El dijo que lo iba a hacer y todavía perdonar al pecador? La respuesta solo puede ser encontrada en la cruz del calvario. Esto es una parte esencial de lo que es declarado a través de la cruz.&lt;br /&gt;Dios tenía que vindicar lo que El había estado haciendo en el pasado bajo el antiguo pacto. Pero El tenía algo más que hacer, nos dice en el versículo 26: “Con la mira de manifestar su justicia en ESTE TIEMPO”. El ya nos ha explicado cómo es que Dios pudo pasar por alto todos esos pecados en el pasado. Pero, ¿Cómo trata con el pecado ahora? ¿Cómo tratará con los pecados en el futuro? La respuesta está también allí en la cruz del monte calvario. La enseñanza en otras palabras es esta: La cruz en el calvario, la muerte del Señor Jesucristo, tal como el apóstol Juan señala en su Primera Epístola (1Jn.2:2), “es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Nota del Traductor: En este versículo la palabra mundo significa que Cristo murió por los pecados no solo de los judíos, sino también de los gentiles. Como dijo la samaritana, El es “el Salvador del mundo” y no solo del pueblo israelita. Note el paralelo del versículo en la Primera Epístola de Juan y el pasaje de (Jn. 11:51-52). Note también el uso paralelo de la palabra gentiles y mundo hecho por el apóstol Pablo en Rom. 11:11-12. Este uso fue muy necesario debido al recalcitrante prejuicio judío hacia los gentiles, el cual era tanto, que el solo oír la palabra “gentil” les molestaba grandemente (vea Hech.22:21-22). Este es el significado de la palabra mundo aquí; de otro modo, si se argumentara que la muerte de Cristo abarcó a todos y cada uno de los miembros de la raza humana, entonces, estaríamos diciendo que los incrédulos se van al infierno “con la cuenta pagada” o que Dios castiga doble el pecado, es decir, en su propio Hijo y en el pecador. Además, es necesario tomar en mente que Cristo no sufrió por los pecados de ninguna persona que ya estaba en el infierno cuando El murió. Si el lector está interesado en comprender el propósito y alcance de la expiación de Cristo, le recomendamos la lectura del libro de “Vida por su Muerte” del Dr. John Owen).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pecados fueron tratados de una vez por todas en la cruz. Es en la cruz que fueron provistos los medios para que todos los pecados bajo la antigua dispensación, los pecados que El había perdonado a Abraham, Isaac, Jacob y todos los creyentes del Antiguo Testamento, pudieran ser de este modo ‘pasados por alto’. Sus pecados estaban incluidos en el monte calvario. Sí, dice Pablo, y los pecados que están siendo perdonados ahora, también fueron tratados allí. Y todos los pecados que serán cometidos también fueron tratados allí.&lt;br /&gt;Este es el asombroso asunto acerca del Cristo del calvario, El murió ‘de una vez por todas’ este es el gran argumento de la Epístola a los Hebreos, usted lo recuerda. Los otros sacrificios tenían que ser ofrecidos día tras día. Había una sucesión de sacerdotes y ellos tenían que ofrecer sus sacrificios frescos cada vez. Pero este hombre (Jesucristo) ha ofrecido por los pecados “un solo sacrificio para siempre” (Heb.10:12). El ha tratado con todos los pecados de su pueblo allí. No se necesita ninguno más. No se necesita otro nuevo sacrificio, este ha sido hecho una sola vez y para siempre (vea Heb.7:27). Dios los puso todos sobre El allí en la cruz; los pecados que usted aún no ha cometido ya han sido tratados allí.&lt;br /&gt;Este es el significado del perdón y solamente esto. Tiempo pasado, pecados cometidos antes, pecados cometidos ahora y en todo tiempo; ésta es la justificación provista por Dios para perdonar cualquier pecado donde quiera que se haya cometido.&lt;br /&gt;Esto es lo que el apóstol está diciendo aquí. Todo pecado es perdonado sobre estas bases y solo sobre éstas. La cruz declara que Dios es “el justo y el que justifica al que es de la fe de Jesús” (Rom. 3:26). Déjeme ponerlo de esta manera. La cruz del calvario no manifiesta meramente que Dios nos perdona. Hace esto, pero gracias a Dios, esto no para allí. Si la cruz solamente pusiera de manifiesto esto, el apóstol podría haber terminado el versículo con la palabra “sangre” (vers.26) y no habría necesidad de más. Pero él no se detiene allí, sino que sigue adelante. Continúa en el versículo 25 y además añade el versículo 26. ¿Por qué? Porque la cruz no es solamente la manifestación de que Dios está listo para perdonarnos.&lt;br /&gt;Otra manera en que puedo explicarlo es lo siguiente: La cruz no fue puesta meramente para influirnos. Aunque esto es lo que la enseñanza popular nos dice. Nos dice que el problema con la raza humana es que ellos no conocen el amor de Dios, no conocen que Dios ya está listo para perdonar a todo el mundo. ¿Cuál es entonces el significado de la cruz? Bien, ellos nos dicen que es Dios diciéndonos que El nos ha perdonado; y luego, cuando vemos a Cristo muriendo en la cruz, esto quebrantará nuestros corazones y nos conducirá a ver esto. La cruz, de acuerdo con ellos, es dirigida solamente a nosotros y nos está hablando a nosotros. Pero, la cruz tiene un propósito mayor que éste y logra esta otra cosa también.&lt;br /&gt;Nuestro perdón es solo una cosa; pero hay algo que es infinitamente más importante. ¿Cuál es? Es el carácter de Dios. Entonces, la cruz, además de decirnos que éste es el camino de Dios para hacer posible el perdón, nos dice que el perdón no es una cosa fácil para Dios. Hablo con reverencia. ¿Por qué el perdón no es una cosa fácil para Dios? Sencillamente porque Dios no es solamente amor, Dios también es justo y recto y santo. El es luz, y en él no hay ningunas tinieblas (1Jn. 1:5). El es tanto recto y justo, como también amor. No estoy poniendo estos atributos uno contra otro. Estoy diciendo que Dios es todas estas cosas juntas, y usted no debe dejar fuera una por otra.&lt;br /&gt;Entonces, la cruz no nos dice solamente que Dios perdona, nos dice que esta es la manera de en que Dios hace posible el perdón. Esta es la manera en la cual comprendemos el cómo Dios perdona. Iré más lejos: ¿Cómo puede Dios perdonar y permanecer aún como Dios?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Nota del traductor: Es decir como un Dios justo y santo que no tendrá por inocente al malvado.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es la cuestión, y la respuesta es que la cruz es la vindicación de Dios. La cruz es la vindicación del carácter de Dios. La cruz no solamente nos muestra el amor de Dios más gloriosamente que ninguna otra cosa, también nos muestra su rectitud, su justicia, su santidad, y toda la gloria de sus eternos atributos. Todos ellos pueden verse brillando juntos allí en la cruz. Si usted no los ve allí a todos ellos, usted no ha visto la cruz. Este es el porque debemos rechazar totalmente la así llamada “teoría de la influencia moral” de la expiación, la cual he estado describiendo. Esa teoría la cual nos dice que todo lo que la cruz tiene que hacer, es quebrantar nuestros corazones y luego conducirnos a ver el amor de Dios.&lt;br /&gt;Por encima y más allá de esto, dice Pablo, Dios está manifestando su “justicia, atento a haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados”. Si la cruz no es más que la manifestación de su amor, entonces ¿Por qué dice esto? No, dice Pablo, la cruz es más que esto. Si la cruz está proclamando solamente Su perdón, entonces nosotros tendríamos derecho a preguntar, si todavía podemos depender de la Palabra de Dios, y si el es justo y recto. Esta sería una buena pregunta debido a que, repetidamente en el Antiguo Testamento, Dios ha afirmado que El aborrece el pecado, y que El lo castigará, y que el salario del pecado es la muerte. El carácter de Dios está involucrado en todo esto, Dios no es un hombre. Algunas veces nosotros pensamos que es algo maravilloso para las personas decir una cosa, y luego hacer otra. Los padres dicen a sus hijos, ‘Si tú haces tal cosa, no te daré dinero para que compres tus dulces’. Entonces el niño hace aquello, pero el padre dice, ‘Bueno, está bien’, y enseguida le da dinero para gastar. Esto, llegamos a pensar, es amor y perdón verdaderos. Pero Dios no se conduce de esta manera. Dios, si quizás puedo decirlo de este modo, es eternamente consistente consigo mismo. No hay contradicción en El. El es el “Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación” (Stg.1:17).&lt;br /&gt;Todos estos atributos están y deben ser vistos brillando como diamantes en su carácter eternal, y todos deben ser mostrados. En la cruz todos ellos son manifestados.&lt;br /&gt;¿Cómo puede Dios ser justo y justificar al impío? La respuesta es que El puede, debido&lt;br /&gt;a que en la cruz ha castigado los pecados de los pecadores impíos en su propio Hijo. El ha derramado Su ira sobre El, “...el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados” (Isa.53:5). Dios ha hecho lo que dijo que El haría; El ha castigado el pecado. El proclamó esto por todas partes a través de todo el Antiguo Testamento, y El ha hecho lo que dijo que El haría. El ha mostrado que El es justo y recto. El ha hecho en la cruz una declaración pública de esto. El es justo y puede justificar, debido a que habiendo castigado a otro en nuestro lugar, El puede perdonarnos gratuitamente. Y El lo hace así.&lt;br /&gt;Este es el mensaje del versículo 24: “Siendo justificados (considerados, declarados, pronunciados ‘justos’) gratuitamente por su gracia, por la redención (el rescate) que es en Cristo Jesús; al cual Dios ha propuesto en propiciación por la fe en su sangre” (Rom. 3:24-25). De este modo el declara su justicia por haber pasado por alto estos pecados en su tiempo de autorefrenamiento. “Con la mira de manifestar” su justicia entonces, y ahora, y siempre al perdonar pecados. De esta manera El es, el único y al mismo tiempo, el justo y el que justifica al que es de la fe de Jesús.&lt;br /&gt;Tal es la grande, gloriosa y maravillosa afirmación. Asegúrese de que éste sea su punto de vista, y de que su entendimiento de la cruz, incluya la totalidad de ella. Examine su punto de vista acerca de la cruz. Donde está la afirmación acerca de “manifestar su justicia” y siga adelante, póngalo en su pensamiento: ¿Es esto algo que usted simplemente se salta y dice: ‘Bien, no sé qué es lo que esto quiere decir; todo lo que yo sé es que Dios es amor y que El perdona’? Pero, usted debería saber el significado de esto, porque esta es una parte esencial del glorioso Evangelio.&lt;br /&gt;En el calvario Dios estaba haciendo un camino de salvación para que usted y yo pudiéramos ser perdonados. Pero El tuvo que hacerlo de tal manera que su carácter quedara inviolable, que su eterna consistencia permaneciera absoluta e inquebrantable. Una vez que uno comienza a contemplar un asunto como éste, se da cuenta que ésta es la más tremenda, la más gloriosa, la más asombrosa cosa en el universo y en toda la historia humana. Dios está declarando en la cruz lo que El ha hecho por nosotros. Y al mismo tiempo está mostrando su propia grandeza eternal y gloria, declarando que El “...es luz, y en él no hay ningunas tinieblas” (1Jn.1:5). “Cuando contemplo la maravillosa cruz...” dice Isaac Watts, pero usted no podrá ver lo maravilloso de ella, hasta que usted la contemple realmente a la luz de esta gran afirmación del apóstol. Dios estaba mostrando públicamente en la cruz de una vez y para siempre, Su eterna justicia y Su eternal amor. Nunca debemos separar la una del otro, porque siempre permanecen juntos y pertenecen ambos atributos al glorioso carácter de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-86121586256510728?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/86121586256510728/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=86121586256510728' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/86121586256510728'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/86121586256510728'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/06/la-cruz-de-cristo.html' title='LA CRUZ DE CRISTO'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_jth37bi48EM/SFv7F1TzAdI/AAAAAAAAAMA/_tZBUjPc-ZQ/s72-c/MLJPreacher_shadow.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-304256878058406160</id><published>2008-06-10T11:43:00.000-07:00</published><updated>2008-06-10T11:48:59.015-07:00</updated><title type='text'>El Principe Olvidado</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp3.blogger.com/_jth37bi48EM/SE7MiHfDbwI/AAAAAAAAAJ4/a1OWZF_qjas/s1600-h/spurgeon_sm%255B1%255D.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5210326705411157762" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp3.blogger.com/_jth37bi48EM/SE7MiHfDbwI/AAAAAAAAAJ4/a1OWZF_qjas/s320/spurgeon_sm%255B1%255D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:130%;color:#ff6600;"&gt;¿Estás Seguro que te Gusta Spurgeon?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;Alan Maben&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;© 1992, 1999 Alianza de Evangélicos Confesantes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;“La misma doctrina de la justificación, tal y como es predicada por un Arminiano, no es sino la doctrina de la salvación por obras...” — C. H. Spurgeon&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Alabado por muchos evangélicos como un gran predicador, Charles H. Spurgeon es considerado como un ejemplo exitoso y “seguro” de un ministerio “no-teológico”. Sus obras son recomendadas como medio para dirigir a pastores aspirantes a desarrollar sus propios ministerios exitosos. Sus Conferencias a Mis Estudiantes son usadas a menudo para este propósito, enfatizando los aspectos “prácticos” del evangelismo. &lt;strong&gt;Pero aunque la forma de la predicación exitosa de Spurgeon es a menudo estudiada por estudiantes al pastorado, el contenido de la predicación y enseñanza de este gigante Cristiano es a menudo ignorado&lt;/strong&gt;. Más bien se piensa popularmente que Spurgeon haya aprobado de buena gana la misma teología que actualmente está dominando el evangelicalismo moderno: el Arminianismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, muchos líderes Cristianos gustan señalar a Spurgeon como uno quien no tuvo entrenamiento formal universitario. &lt;strong&gt;Ignoran el hecho que tuvo una biblioteca personal conteniendo más de 10,000 libros&lt;/strong&gt;.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Se argumenta más bien que el éxito de su ministerio desde mediados hasta fines del siglo 19 fue debido a su piedad anti-intelectual, “su rendición al Espíritu”, y su Arminianismo. &lt;strong&gt;El hecho es que Spurgeon no era anti-intelectual, ni tampoco albergaba ilusiones de ser tan santo que podía permitirle a Dios operar solo si estaba “rendido.” Más importante aún, él no era un Arminiano. Él era un firme Calvinista quien se opuso a la perspectiva religiosa dominante de su tiempo (y del nuestro), el Arminianismo&lt;/strong&gt;.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Aún hacia el fin de su vida pudo escribir, &lt;strong&gt;“De esta doctrina no me he separado hasta este día.”&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn3" name="_ftnref3"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;strong&gt;[&lt;/strong&gt;3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Estaba agradecido que nunca vaciló de su Calvinismo.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn4" name="_ftnref4"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; &lt;strong&gt;“No hay alma viviente que se tome más firmemente de la doctrina de la gracia que yo.&lt;/strong&gt;..”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn5" name="_ftnref5"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Leyendo las creencias de Spurgeon uno se dará cuenta que su ministerio tremendamente fructífero fue edificado sobre la predicación del evangelio bíblico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;En su obra, “Una Defensa del Calvinismo,” declara inequívocamente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;No hay tal cosa de predicar a Cristo y a este crucificado, a menos que prediquemos lo que en estos días es llamado Calvinismo. Es un apodo llamarlo Calvinismo; el Calvinismo es el evangelio y nada más. No creo que podamos predicar el evangelio, si no predicamos la justificación por la fe, sin obras; a menos que prediquemos la soberanía de Dios en Su dispensación de la gracia; a menos que exaltemos el amor de Jehová que elige, incambiable, eterno, inmutable y conquistador; ni tampoco pienso que podamos predicar el evangelio, a menos que lo basemos en la redención especial y particular de Sus elegidos y escogidos que Cristo realizó en la cruz; ni puedo comprender un evangelio que deja que los santos caigan después que han sido llamado, y sufran los hijos de Dios el ser quemados en las llamas de la condenación.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn6" name="_ftnref6"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Aquí Spurgeon afirma su acuerdo con lo que son usualmente llamados “Los Cinco Puntos del Calvinismo.” El propio resumen de Spurgeon era mucho más corto. Un Calvinista cree que la salvación es del Señor.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn7" name="_ftnref7"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Las selecciones de sus sermones y escritos sobre estos temas aclaran su posición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Con respecto a la Depravación Total y la Gracia Irresistible:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Cuando dices, “¿Puede Dios hacer que me convierta en un Cristiano?” Te digo sí, pues en esto descansa el poder del evangelio. No pide tu consentimiento; sino que lo obtiene. No dice, “¿Quieres tenerlo?” sino que te hace dispuesto en el día del poder de Dios... El evangelio no quiere tu consentimiento, lo obtiene. Pone fuera de combate la enemistad de tu corazón. Tú dices, no quiero ser salvo; Cristo dice que lo serás. Él hace que nuestras voluntades cambien de parece, y entonces clamas, “¡Señor, sálvame o perezco!”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn8" name="_ftnref8"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Con respecto a la Elección Incondicional:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;No dudo en decir, que próxima a la doctrina de la crucifixión y resurrección de nuestro bendito Señor – ninguna doctrina tuvo tal prominencia en la primitiva Iglesia Cristiana como la doctrina de la elección de la gracia.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn9" name="_ftnref9"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Y cuando fue confrontado con la disconformidad que esta doctrina podría provocar, respondió con poca simpatía: “’No me gusta [la elección divina],’ dijo uno. Bueno, pensé que no te gustaría; ¿quién soñó que te gustaría?”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn10" name="_ftnref10"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Con respecto a la Expiación Particular:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Si era la intención de Cristo el salvar a todos los hombres, cuán deplorablemente ha sido él decepcionado, pues tenemos Su propio testimonio de que existe un lago que arde con fuego y azufre, y en ese abismo de aflicción han sido echadas algunas de las mismas personas quienes, de acuerdo a la teoría de la redención universal, fueron compradas con Su sangre.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn11" name="_ftnref11"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Él ha castigado a Cristo, ¿por qué debiera castigarle dos veces por una ofensa? Cristo ha muerto por todos los pecados de Su pueblo, y si estás en el pacto, eres uno de los del pueblo de Cristo. No puedes ser condenado. No puedes sufrir por tus pecados. Hasta que Dios pueda ser injusto, y demande dos pagos por una deuda, Él no puede destruir el alma por quien Jesús murió.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn12" name="_ftnref12"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Con respecto a la Perseverancia de los Santos:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No sé como algunas personas, quienes creen que un Cristiano puede caer de la gracia, se las arreglan para ser felices. Debe ser algo muy encomiable en ellos ser capaces de vivir todo un día sin desesperación. Si no creyera en la doctrina de la perseverancia final de los santos pienso que sería el más miserable de todos los hombres, porque me faltaría el fundamento para el reposo.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn13" name="_ftnref13"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[13]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Las selecciones arriba citadas indican que C. H. Spurgeon era sin lugar a dudas un afirmado y auto-confesante Calvinista quien hizo que el éxito de su ministerio dependiera de la verdad, no dispuesto a considerar los “Cinco Puntos del Calvinismo” como categorías separadas y estériles para ser memorizados y creídos en aislamiento el uno del otro o de la Escritura. A menudo combinaba las verdades representadas por los Cinco Puntos, porque son en realidad partes de apoyo mutuo de un todo, y no cinco pequeñas secciones de la fe añadidas a la colección personal de creencias Cristianas. Spurgeon nunca las presentó como rarezas para ser creídas como la suma del Cristianismo. Más bien predicó un evangelio positivo, siempre teniendo en cuenta que estas creencias eran solamente parte de todo el consejo de Dios y no la suma total. Estos puntos eran sumarios útiles, defensivos, pero ellos no tomaban el lugar del vasto teatro de la redención dentro del cual el plan completo y eternal de Dios fue realizado en el Antiguo y Nuevo Testamentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguro de que la Cruz era una ofensa y una piedra de tropiezo, Spurgeon estaba poco dispuesto a hacer más aceptable el evangelio para el perdido. “La antigua verdad que Calvino predicó, que Agustín predicó, es la verdad que yo debo predicar hoy, o sino ser falso a mi conciencia y a Dios. No puedo determinar la verdad; no sé de tal cosa como emparejar los bordes cortantes de una doctrina.”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn14" name="_ftnref14"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[14]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; En otro lado desafió “No puedo encontrar en la Escritura alguna otra doctrina que esta. Es la esencia de la Biblia... Dígame cualquier cosa contraria a esta verdad y será herejía...”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn15" name="_ftnref15"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[15]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Spurgeon creía que el precio del ridículo y el rechazo no era tan alto como para rehusarse a predicar este evangelio: “Somos reconocidos como la escoria de la creación; apenas algún ministro nos considera o habla de manera favorable de nosotros, porque sostenemos fuertes rivalidades acerca de la divina soberanía de Dios, de sus elecciones divinas y de su amor especial hacia Su propio pueblo.”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn16" name="_ftnref16"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[16]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Entonces, como ahora, la objeción dominante a tal predicación era que llevaría a un vivir licencioso. Puesto que Cristo “lo hizo todo,” no había necesidad para ellos de obedecer los mandamientos de la Escritura. Aparte del hecho de que no debemos dejar que la gente pecaminosa decida qué clase de evangelio vamos a predicar, Spurgeon tenía sus propias refutaciones a esta confusión:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A menudo se dice que las doctrinas que creemos tienen una tendencia a llevarnos hacia el pecado... Le pregunto al hombre que se atreve a decir que el Calvinismo es una religión licenciosa, ¿qué piensa él del carácter de Agustín, o de Calvino, o de Whitefield, quienes en las edades sucesivas fueron los grandes exponentes de los sistemas de la gracia; o qué dirá de los Puritanos, cuyas obras están llenas de ellos? Si un hombre hubiese sido un Arminiano en aquellos días, hubiese sido considerado como el más vil de los herejes, pero ahora nosotros somos vistos como los herejes, y ellos como ortodoxos. Nos hemos ido hacia atrás, hacia la antigua escuela; podemos trazar nuestro linaje desde los apóstoles... Podemos trazar una línea dorada hasta el mismo Jesucristo; a través de una santa sucesión de poderosos padres, quienes todos sostuvieron estas verdades gloriosas; y podemos preguntar con respecto a ellos, “¿Dónde encontrarás hombres más santos y mejores en el mundo?”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn17" name="_ftnref17"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[17]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Su actitud hacia aquellos que distorsionarían el evangelio con sus propias ideas de “santidad” es clara a partir de lo siguiente:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ninguna doctrina está tan calculada para preservar a un hombre del pecado como la doctrina de la gracia de Dios. Aquellos que la han llamado ‘una doctrina licenciosa’ no sabía absolutamente nada de ella. Pobres ignorantes, poco sabían que su propio producto vil fue la más licenciosa doctrina bajo el Cielo.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn18" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn18" name="_ftnref18"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[18]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo a Spurgeon (y también de la Escritura), la respuesta de gratitud es el motivo para el vivir santo, no el status incierto del creyente bajo la influencia del Arminianismo y su acompañante legalismo. “La tendencia del Arminianismo es hacia el legalismo; no es sino legalismo lo que yace en la raíz del Arminianismo.”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn19" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn19" name="_ftnref19"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[19]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Fue muy claro sobre la peligrosa relación del Arminianismo con el legalismo: “¿No ve de una vez que esto es legalismo – que esto es hacer depender nuestra salvación de nuestra obra – que esto es hacer depender nuestra vida eterna de algo que nosotros hacemos? Más aún, la misma doctrina de la justificación, tal y como es predicada por un Arminiano, no es sino la doctrina de la salvación por obras...”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn20" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn20" name="_ftnref20"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[20]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Un status delante de Dios basado en cómo “usamos” a Cristo y al Espíritu para simular justicia era un legalismo odiado por Spurgeon. Como en nuestro día Spurgeon miraba que una de las fortalezas del Arminianismo incluía las iglesias independientes.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn21" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn21" name="_ftnref21"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[21]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; El Arminianismo era una religión natural, que rechaza a Dios, que se auto-exalta y además una herejía.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn22" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn22" name="_ftnref22"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[22]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Como Spurgeon creía nacemos Arminianos por naturaleza.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn23" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn23" name="_ftnref23"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[23]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Miraba esta aversión natural a Dios como estimulada por creer imaginaciones auto-centradas y que se auto-exaltan. “Si crees que todo gira alrededor de la libre voluntad del hombre, naturalmente tendrás al hombre como su figura principal en tu panorama.”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn24" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn24" name="_ftnref24"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[24]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Y una vez más afirma que el remedio para esta confusión es la verdadera doctrina. “Creo que mucho del Arminianismo en boga es simplemente ignorancia de la doctrina del evangelio.”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn25" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn25" name="_ftnref25"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[25]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Además, “No sirvo del todo al dios de los Arminianos; no tengo nada que ver con él, y no me inclino ante el Baal que ellos han erigido; él no es mi Dios, ni jamás lo será; no le temo, no tiemblo en su presencia... El Dios que dice hoy y que niega lo dicho mañana, que justifica hoy y que condena al siguiente día... no tiene ninguna relación con mi Dios en el más mínimo grado. Él puede tener relación con Ashtaroth o con Baal, pero Jehová nunca fue o puede ser su hombre.”&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn26" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn26" name="_ftnref26"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[26]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Rehusándose a comprometer el evangelio en alguna manera refutó y rechazó vigorosamente los intentos comunes de unir el Calvinismo y el Arminianismo en una creencia sintetizada. Tampoco restaría importancia a las diferencias entre los dos sistemas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto te puede parecer a ti de poca consecuencia, pero realmente es un asunto de vida o muerte. Le suplicaría a cada Cristiano – querido hermano, piénsalo detenidamente. Cuando algunos de nosotros predicamos el Calvinismo, y algunos otros el Arminianismo, no podemos ambos estar en lo cierto; no es útil tratar de pensar que podemos ambos estar en lo cierto – ‘Sí’ y ‘No’ no pueden ambos ser verdad. La verdad no vacila como el péndulo que se mueve hacia delante y hacia atrás... Uno debe estar en lo correcto; el otro debe estar equivocado.&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn27" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftn27" name="_ftnref27"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[27]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Obras Recomendadas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Murray, Iain. Spurgeon el Olvidado, 2ª ed. Carlisle, PA: Banner of Truth Trust, 1986; re-impresión.&lt;br /&gt;Spurgeon, Charles H. “Una Defensa del Calvinismo” en Autobiografía de C. H. Spurgeon. Editada por S. Spurgeon y J. Harrald. Rev. ed. Vol I, Los Primeros Años 1834 – 1859. Carlisle, PA: Banner of Truth Trust, 1976; re-impresión.&lt;br /&gt;Spurgeon, Charles H. New Park Street Pulpit. Una colección de sus sermones.&lt;br /&gt;Spurgeon, Charles H. Metropolitan Tabernacle Pulpit. Una colección de sus sermones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;______________________________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alan Maben es graduado de la Universidad del Estado de California, y de la Escuela de Leyes Long Beach y Simon Greenleaf.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Walter A. Elwell, ed. Evangelical Dictionary of Theology (Grand Rapids, Michigan: Baker Book House, 1984), s.v. “Spurgeon, Charles Haddon”, by J. E. Johnson.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; De un sermón citado en Ian Murray, El Spurgeon Olvidado, 2ª ed., (Carlisle, PA: Banner of Truth, 1986), 52.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn3" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref3" name="_ftn3"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; “Una Defensa del Calvinismo,” por C. H. Spurgeon, en Autobiografía de C. H. Spurgeon, eds. S. Spurgeon y J. Harrold, Rev ed., vol I, Los Primeros Años 1834 – 1859 (Carlisle, PA: Banner of Truth, 1976: reimpresión), 165.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn4" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref4" name="_ftn4"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; J. E. Johnson, 1051&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn5" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref5" name="_ftn5"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Spurgeon, “Una Defensa del Calvinismo,” 173.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn6" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref6" name="_ftn6"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Ibid. 168.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn7" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref7" name="_ftn7"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Ibid., 168.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn8" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref8" name="_ftn8"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Como se cita en Murray, 93.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn9" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref9" name="_ftn9"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; De un sermón citado en Murray, Ibid., 44.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn10" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref10" name="_ftn10"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Ibid., 60.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn11" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref11" name="_ftn11"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Spurgeon, 172.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn12" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref12" name="_ftn12"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; De un sermón citado en Murray, 245.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn13" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref13" name="_ftn13"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[13]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Spurgeon, 169.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn14" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref14" name="_ftn14"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[14]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Ibid., 162.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn15" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref15" name="_ftn15"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[15]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Ibid., 168.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn16" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref16" name="_ftn16"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[16]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Murray, 168.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn17" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref17" name="_ftn17"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[17]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Spurgeon, 174.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn18" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref18" name="_ftn18"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[18]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Ibid.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn19" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref19" name="_ftn19"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[19]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Murray, 79.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn20" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref20" name="_ftn20"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[20]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Ibid., 81.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn21" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref21" name="_ftn21"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[21]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Murray, 53.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn22" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref22" name="_ftn22"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[22]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Spurgeon, 168.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn23" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref23" name="_ftn23"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[23]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Ibid., 164.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn24" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref24" name="_ftn24"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[24]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Murray, 111.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn25" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref25" name="_ftn25"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[25]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Ibid., 68.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn26" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref26" name="_ftn26"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[26]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Sermones de Spurgeon, vol. 6 (Baker, 1989), p. 241.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn27" href="http://www.contra-mundum.org/castellano/maben/Spurgeon.html#_ftnref27" name="_ftn27"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;[27]&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Murray, op. cit., 57.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9014551831867739999-304256878058406160?l=bibliotecareformada.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/feeds/304256878058406160/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=9014551831867739999&amp;postID=304256878058406160' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/304256878058406160'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9014551831867739999/posts/default/304256878058406160'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://bibliotecareformada.blogspot.com/2008/06/el-principe-olvidado_10.html' title='El Principe Olvidado'/><author><name>Biblioteca Reformada</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16297036536616404921</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='33' height='23' src='http://1.bp.blogspot.com/_jth37bi48EM/SKySWDdyOII/AAAAAAAAAOc/L0DiAI6-GO4/S220/BREFORM.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_jth37bi48EM/SE7MiHfDbwI/AAAAAAAAAJ4/a1OWZF_qjas/s72-c/spurgeon_sm%255B1%255D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9014551831867739999.post-8951828207331987274</id><published>2008-06-08T11:08:00.000-07:00</published><updated>2008-06-08T12:05:02.448-07:00</updated><title type='text'>La Perseverancia</title><content type='html'>&lt;a href="http://bp1.blogger.com/_jth37bi48EM/SEwtUk2hW_I/AAAAAAAAAJw/rJJN6fQU7V8/s1600-h/J0144443.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5209588700473809906" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://bp1.blogger.com/_jth37bi48EM/SEwtUk2hW_I/AAAAAAAAAJw/rJJN6fQU7V8/s400/J0144443.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:180%;color:#ff6600;"&gt;Apostatar de La Fe&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;Jud 1, Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Jacobo, a los llamados, santificados en Dios Padre, y guardados en Jesucristo: &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;2Pe 2:20-22 Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado, Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;color:#000099;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Es acerca de este mismo hecho de apostasía de la fe y sus correspondientes experiencias que Pedro trata en este pasaje. No se puede dudar de que Pedro tenía en mente a personas que tenían el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, que habían conocido el camino de la justicia, y que mediante él habían escapado de las contaminaciones del mundo, pero que se habían de nuevo enredado en estas contaminaciones y que se habían apartado del santo mandamiento que les había sido dado, de manera que «les ha acontecido lo de aquel proverbio tan verdadero: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno». &lt;strong&gt;Así, la misma Escritura nos lleva a la conclusión de que es posible tener una experiencia muy enaltecedora, ennoblecedora, reformadora y entusiasmante del poder y la verdad del evangelio,&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;entrar en tal estrecho contacto con las fuerzas sobrenaturales que operan en el reino de la gracia de Dios, de modo que estas fuerzas produzcan efectos en nosotros que para la observación humana son difícilmente distinguibles de los producidos por la gracia regeneradora y santificante de Dios y, sin embargo, no ser participantes de Cristo ni herederos de la vida eterna.&lt;/strong&gt; Una doctrina de la perseverancia que no llegue a tener en cuenta tal posibilidad, y su realidad en ciertos casos, es una doctrina distorsionada, y ministra a una dejadez que es totalmente contraria a los intereses de la perseverancia. En realidad, deja de ser en absoluto la doctrina de la perseverancia.&lt;br /&gt;Esto nos lleva a una mejor comprensión de la aptitud y expresividad de la designación: «La perseverancia de los santos». No es en el mejor interés de la doctrina involucrada poner en su lugar la designación «La seguridad del creyente», no porque esto último sea un error por sí mismo, sino porque la primera fórmula está dispuesta de una manera mucho más cuidadosa e inclusiva. La misma expresión «La perseverancia de los santos» por sí misma previene contra todo concepto o sugerencia en el sentido de que un creyente esté seguro, esto es, seguro en cuanto a su salvación eterna, con independencia de hasta qué punto pueda caer en pecado y recaer de la fe y de la santidad. Y guarda en contra de esta manera de presentar la posición del creyente porque esta manera de enunciar la doctrina es perniciosa y perversa. No es cierto que el creyente esté seguro por mucho que caiga en pecado e infidelidad.&lt;br /&gt;¿Por qué no es cierto? No es cierto porque declara una combinación imposible. &lt;span style="color:#000099;"&gt;Es cierto que el creyente peca; puede caer en un grave pecado y andar errante por un largo tiempo. Pero también es cierto que un creyente no puede abandonarse al pecado; no puede quedar bajo el dominio del pecado; no puede hacerse culpable de ciertas clases de infidelidad. Por ello, es absolutamente erróneo decir que un creyente está seguro con independencia de su posterior vida de pecado e infidelidad. La verdad es que la fe de Jesucristo es siempre dependiente de la vida de santidad y fidelidad. Y, por ello, nunca es apropiado pensar de un creyente con independencia de los frutos en fe y santidad. Decir que un creyente está seguro, sea cual sea el grado de su adicción al pecado en su vida posterior, es sacar la fe de Cristo de su misma definición, y ministra a aquel abuso que convierte la gracia de Dios en disolución. La doctrina de la perseverancia es la doctrina de que los creyentes perseveran; no se puede destacar suficiente que es la perseverancia de los santos. Y esto significa que los santos, los unidos a Cristo por el llamamiento eficaz del Padre y en quienes mora el Espíritu Santo, perseverarán hasta el fin.&lt;/span&gt; Si perseveran, se mantienen, continúan. No se trata de que vayan a ser salvos con independencia de su perseverancia o continuidad, sino que ciertamente perseverarán. Consiguientemente, la seguridad que poseen es inseparable de su perseverancia. ¿No es esto lo que Jesús dijo? «El que persevere hasta el fin, éste será salvo.»&lt;br /&gt;Es en este mismo sentido que Pedro escribe a aquellos que tienen la esperanza viva de «una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos.» Éstos son los que son «guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser revelada en el último tiempo» (1 P. 1:4, 5). Hay tres cosas particularmente dignas de mención:&lt;br /&gt;1ª Son guardados;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2ª son guardados por medio de la fe;&lt;br /&gt;3ª son guardados hasta la final consumación, la salvación que ha de ser revelada en el último tiempo.&lt;br /&gt;No es persistir por un poco de tiempo, sino hasta el fin, y no es persistir con independencia de la fe, sino mediante la fe. No nos refugiemos entonces en nuestra pereza ni nos alentemos en nuestra concupiscencia en base a la abusada doctrina de la seguridad del creyente. En cambio, apreciemos la doctrina de la perseverancia de los santos, y reconozcamos que podemos mantener la fe de nuestra seguridad en Cristo sólo en cuanto a que perseveremos en fe y santidad hasta el fin. No era nada menos que la meta de la resurrección para vida y gloria lo que tenía Pablo en mente cuando escribió: «Hermanos, yo mismo no considero haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo hacia la meta, para conseguir el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús» (Fil. 3:13, 14).&lt;br /&gt;La perseverancia de los santos nos recuerda de forma muy intensa que sólo los que perseveran hasta el fin son verdaderamente santos. No alcanzamos el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús de manera automática. La perseverancia significa la dedicación de nuestras personas a la más intensa y concentrada devoción a aquellos medios que Dios ha ordenado para alcanzar su propósito salvador. La doctrina escrituraria de la perseverancia no tiene afinidad con el quietismo y el antinomianismo que son tan dominantes en los círculos evangélicos.&lt;br /&gt;Pero aunque es cierto que sólo aquellos que perseveran son santos, permanece la cuestión: ¿perseverarán los santos? ¿Está ordenado y provisto por Dios de tal manera que aquellos que verdaderamente creen en Dios perseverarán hasta el fin? La respuesta a esta pregunta es un enfático si. Aquí es tan importante negar el principio arminiano de que los santos pueden «caer de la gracia» como lo es contrarrestar la presunción y licencia antinomiana.&lt;br /&gt;Por supuesto, es verdad que la expresión «caer de la gracia» aparece en la Escritura (Gá. 5:4). Pero Pablo no está aquí tratando acerca de la cuestión de si un creyente puede caer del favor de Dios y finalmente perecer, sino acerca del apartamiento de la pura doctrina de la justificación de la gracia en contraste a la justificación por las obras de la ley. Lo que Pablo está diciendo en realidad es que si tratamos de justificarnos por las obras de la ley en cualquier manera o grado, hemos abandonado la justificación por la gracia o caído totalmente de la misma. En la justificación no podemos tener una mezcla de gracia y obras. Si incluimos obras en cualquier grado, entonces hemos abandonado la gracia y somos deudores para hacer toda la ley (cf Gá. 5:3). Esta enseñanza de Pablo acompaña a toda la cuestión de la perseverancia. Porque ningún artículo de nuestra fe es más importante en la promoción de la perseverancia que la doctrina de la justificación por la sola gracia por medio de la sola fe. Pero Pablo no está aquí tratando con creyentes que caen de la gracia de Dios. Esto sería incongruente con la propia clara enseñanza de Pablo en otros pasajes en sus epístolas. En realidad, es a la propia enseñanza de Pablo que podemos apelar en primer lugar para establecer la posición de que los santos perseveraran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quiénes son los «santos» en los términos del Nuevo Testamento? Son los que son llamados a ser santos, los llamados de Jesucristo (Ro. 1:6, 7). Es del todo imposible separar lo que el Nuevo Testamento significa por la condición de santo del llamamiento eficaz mediante el que los pecadores son introducidos a la comunión de Jesucristo (1 Co. 1:9). Ahora hemos de preguntar: ¿Cuáles son, en la enseñanza de Pablo, las relaciones de este llamamiento que constituye a una persona como santo?&lt;br /&gt;Se nos dice en Romanos 8:28-30. Tenemos aquí una cadena irrompible de acontecimientos que proceden del propósito eterno de Dios en anticipado conocimiento y predestinación a la glorificación del pueblo de Dios. Es imposible separar el llamamiento de este marco. Los llamados lo son conforme a su propósito (v. 28); el propósito es antecedente al llamamiento. Y esto es lo que Pablo dice otra vez en los versículos 29 y 30, donde expone el propósito de Dios en términos del previo conocimiento y la predestinación: «A los que de antemano conoció, también los predestinó... y a los que predestinó, a éstos también llamó.» Además, así como el llamamiento tiene sus antecedentes en el anticipado conocimiento y predestinación, así tiene sus consecuentes en justificación y glorificación: «y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó» (v. 30). En relación con el tema presente, no podemos rehuir el significado de este pasaje. Éstos que ahora nos ocupan son santos, los llamados de Jesucristo; son aquellos que son justificados por la fe de Jesucristo.&lt;br /&gt;Un verdadero cristiano no puede ser definido con términos inferiores que uno que ha sido llamado y justificado. Y, por tanto, la pregunta es: ¿puede alguien que ha sido llamado y justificado recaer y no alcanzar la salvación eterna? La respuesta de Pablo es inesquivable: los llamados y los justificados serán glorificados. Igualmente, si vamos en la dirección opuesta, llegamos al mismo resultado. Los llamados son los que han sido predestinados para ser modelados conforme a la imagen del Hijo de Dios (v. 29). ¿Es posible pensar que sea frustrado el propósito predestinador de Dios? Ni siquiera un arminiano dirá esto. Porque cree que Dios predestina para salvación eterna a aquellos que él prevé que perseverarán hasta el fin y se salvarán.&lt;br /&gt;Debemos darnos cuenta de qué es lo que está en juego en esta controversia. Silos santos pueden recaer y perderse eternamente, entonces los llamados y justificados pueden recaer y perderse. Pero esto es 10 que el apóstol inspirado dice que no sucederá ni puede suceder: aquellos a los que Dios llama y justifica, también los glorifica. Y esta glorificación no es nada menos que la conformación a la imagen del mismo Hijo de Dios. Es a esto a lo que se refiere Pablo cuando dice que Dios «transfigurará el cuerpo de nuestro estado de humillación, conformándolo al cuerpo de la gloria suya (esto es, de Cristo) (Fil. 3:21), y que llama en Romanos 8:23 «la adopción, la redención de nuestro cuerpo». La negación de la perseverancia de los santos destruye el sentido explícito de la enseñanza del apóstol.&lt;br /&gt;Podríamos descansar el argumento de la doctrina de la perseverancia sobre este solo pasaje. Pero la Escritura nos provee con adicional confirmación. Es bueno recordar las palabras de aquel que habló como jamás hombre alguno habló; que descendió del cielo para hacer la voluntad de aquel que le había enviado, para que de todo lo que el Padre le había dado no perdiera ninguno, sino que lo resucitara en el último día (Jn. 6:39). Ciertamente, nadie negará que un santo en términos del Nuevo Testamento es uno que cree en Cristo. Un santo es un&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;creyente. Y ¿qué dice Jesús acerca del creyente? «Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el último día» (Jn. 6:40). ¿Y debemos entretener siquiera la más remota sospecha de que esta voluntad del Padre vaya a quedar frustrada? Jesús nos asegura aquí que no será así, porque él nos define la secuela. No sólo dice que es la voluntad del Padre que todo aquel que cree en él tenga vida eterna, sino que «yo le resucitaré en el último día». Para que no tengamos duda en cuanto al carácter de esta resurrección en el último día, nos informa en el versículo precedente que esta resurrección en el último día está en contraste con la pérdida de cualquier cosa que el Padre le haya dado. En otras palabras, la resurrección en el último día de que está hablando Jesús es la resurrección que va unida a asegurar contra pérdida aquello que el Padre le había dado: «Y esta es la voluntad del Padre, que me envió: Que de todo lo que me ha dado, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el último día» (v. 39). ¿Y no nos da Jesús la certidumbre más clara de que un creyente no puede perecer cuando dice: «Al que a mi viene, de ningún modo lo echaré fuera»? (v. 37). Acudir a él es sencillamente creer en él. Y la seguridad que Jesús presenta y garantiza alcanza plenamente la resurrección para vida en el último día.&lt;br /&gt;Pero esto no es todo. Haremos bien en examinar aún más estos discursos de Jesús tal como están registrados en el evangelio de Juan. Jesús dice t
