La Ignorancia Espiritual


La Catástrofe de Corintio.

Es totalmente sorprendente la gran similitud entre los movimientos pentecostales y la iglesia de corintio, además de todos los movimientos históricos que hicieron gran énfasis en los dones y manifestaciones seudo espirituales.

La historia del pentecostalismo tiene su génesis en la iglesia de corintio, a la cual el apóstol Pablo tuvo que reprender duramente por su frenesí y locura espiritual. Mucho de lo que se llama hoy “manifestaciones del espíritu”, no son mas que los mismos éxtasis de arrebato fuera de control que combatió el apóstol pablo, estas manifestaciones llevaron a la destrucción a la iglesia de corintio. El éxtasis pagano se introdujo en corintio produciendo una falsificación de los dones espirituales, hoy por hoy podemos ver en muchas de las manifestaciones elementos que escapan de todo análisis bíblico, tiene más raíz en lo pagano, místico, ocultista y espiritista.

¿Cual es la similitud de la catástrofe de corintio y el pentecostalismo?

Cuando Pablo entró en Corinto, entró en una de las ciudades más conocidas del mundo de aquellos días. Corinto era un centro comercial, religioso cultural y también de vicio, una ciudad que representa en miniatura la civilización de la que nosotros formamos parte ahora.
Se ha dicho que las cartas a los corintios son los libros del N.T., más apropiados para la segunda mitad del siglo XX. Jamás se escribieron palabras más acertadas.
Pero no sólo la ciudad guardaba una semejanza trágica con nuestra civilización; también la iglesia de Corinto reflejaba lo que hoy caracteriza a una gran parte de la cristiandad. Jesús dijo que la iglesia debía ser "sal" y "luz" en este mundo. La sal que impide el proceso de la corrupción y la luz que disipa las tinieblas.
Mateo 5:13-16
13 "Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué será salada? No vale más para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres."
14 "Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no puede ser escondida."
15 "Tampoco se enciende una lámpara para ponerla debajo de un cajón, sino sobre el candelero; y así alumbra a todos los que están en la casa."
"Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, de modo que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos."
El Señor continuó diciendo que cuando la sal pierde su sabor no sirve para nada y la luz escondida debajo de un almud no impide la oscuridad. La iglesia de Corinto, en vez de refrenar el mal, se veía contaminada por él. Lejos de dar luz, estaba en oscuridad. Corinto afectaba a la iglesia local. ¡Pero Dios quería que la iglesia hiciese mella en la ciudad!.
Pablo llegó a Corinto aproximadamente cien años después de que Julio Cesar levantara la ciudad de las cenizas de una destrucción anterior. Esta ciudad nueva había experimentado un crecimiento y prosperidad muy grandes. Era la capital de la provincia de Acaya. Estaba ubicada en una estrecha franja de terreno entre dos puertos, Cencrea al Este y Lequeo al Oeste, Corinto recibía forasteros y comerciantes de todas las partes del mundo. Además de su posición junto al mar, Corinto era punto intermedio en la ruta entre Grecia y el Peloponeso. Todo el tráfico militar y comercial del norte y del sur atravesaba esta importante ciudad.
En consecuencia Corinto era una ciudad donde la riqueza florecía. Cuando Pablo habla de "oro, plata y piedras preciosas" en el capítulo 3, está usando una ilustración que les era familiar a los corintios. A 16 Km., de la ciudad se celebraban los Juegos Ístmicos cada cuatro años. Era el más espléndido y concurrido festival de los griegos. Los preparativos para los juegos duraban varios meses y venían delegaciones y atletas de todas partes, las competiciones más importantes eran carreras y luchas Pablo hace referencia a esto en el capítulo 9.
Arriba en la Acrópolis, dominando Corinto y como controlando su vida, estaba el magnífico templo de Afrodita, la diosa del amor y la fertilidad. Un millar de sacerdotisas ejercían el oficio de la prostitución como parte de los ritos religiosos. Corintio era una ciudad orientada hacia el vicio. Hombres prostituidos, con largas melenas, componían una escena corriente en las calles y constituyen trasfondo del comentario de Pablo en (1Cor.11:14) "La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello?"
Pablo pasó de Atenas a Corinto, centro de prosperidad, deporte, política e inmoralidad. Su estado de ánimo no era el mejor. Había tenido una experiencia desalentadora en Atenas y ahora le aguardaban más problemas. El Señor tuvo que asegurarle su presencia y protección a través de una visión.
Hechos 18:9,10
9 "Entonces el Señor dijo a Pablo de noche, por medio de una visión: "No temas, sino habla y no calles;"
10 "porque yo estoy contigo, y nadie pondrá la mano sobre ti para hacerte mal; porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad."
Los primeros contactos que tuvo el apóstol fueron con un matrimonio, Aquila y Priscila, víctimas de la expulsión de judíos de Roma bajo Claudio Cesar. Puesto que, al igual que Pablo hacían tiendas pasó a vivir en su casa,
Pronto Silas y Timoteo, que habían estado en Macedonia, se unieron al grupo y juntamente con Pablo presentaban el evangelio de Jesucristo cada sábado en la sinagoga. Se convirtieron dos hombres influyentes, Justo, cuya casa estaba al lado, y Crispo, el principal de la sinagoga. Así llegó a establecerse una iglesia neotestamentaria, que incluía hombres y mujeres, judíos y gentiles, esclavos y señores, una amalgama de los diferentes ciudadanos de Cortinto. Pablo habla de esto en (1Cor.1:26-31, y en 1Cor. 6:9-11).
El apóstol pasó casi dos años en Corinto, enseñando, predicando y organizando la iglesia. Luego se trasladó a Efeso, donde permaneció tres años. Estando allí recibió cartas de los corintios pidiéndole consejo en lo relativo al matrimonio y al problema de la carne que había sido ofrecida a los ídolos en el templo. Recibió, además, noticias desalentadoras sobre la situación de la iglesia. Para contrarrestar estas corrientes así como para responder a sus preguntas. Pablo escribió la primera carta a los corintios.
Primera Corintios es una carta de enojo, sátira reprensión, corrección e instrucción. Esta dirigida a una congregación que se había establecido sobre los mejores cimientos y que había disfrutado de la mejor enseñanza y ejemplo. Imaginen que oportunidad habría vivido la ciudad de Corinto con una comunidad de testigos llenos del Espíritu y fundada sobre el Cristo resucitado. ¡Pero la iglesia local fracasó! en vez de victoria había tragedia. En vez de testimonio había deshonra.
1Corintios 5:1
1 "Ciertamente, se oye que hay entre vosotros inmoralidad sexual, y una inmoralidad tal como ni aun entre los gentiles se tolera; tanto, que hay quien tiene la esposa de su padre."
En vez de evangelización, había un merecido ridículo.
1Corintios 14:23
23 "De manera que, si toda la iglesia se reúne en un lugar y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o no creyentes, ¿no dirán que estáis locos?"
Observen los síntomas del ‘corintianismo’ como los presenta el Espíritu Santo a través de Pablo y descubrirán un motivo importante por el que se incluyeron estas cartas en el N.T.; son una amonestación a los creyentes de cualquier época: ‘guardaos del corintianismo’.
La iglesia de Corinto era carismática "Nada os falta en ningún don (carisma)" (1Cor.1:7). Pablo escribe tres capítulos intentando aclararles este asunto, caps. 12, 13,14.
Era una iglesia inmadura. "De manera que yo hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo" (1Cor.3:1). El apóstol se refiere otra vez a esto en 13:11; 14:20 y en sus últimas palabras en 16:13.
La iglesia toleraba la inmoralidad en su seno. Pablo estaba conmocionado al ver que un miembro vive en inmoralidad con su madrastra, acto que ni los paganos miraban con agrado. "Ciertamente, se oye que hay entre vosotros inmoralidad sexual, y una inmoralidad tal como ni aun entre los gentiles se tolera; tanto, que hay quien tiene la esposa de su padre." (1Cor.5:1).
1Corintios 6: 15-18
15 "¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo para hacerlos miembros de una prostituta? ¡De ninguna manera!"
16 "¿O no sabéis que el que se une con una prostituta es hecho con ella un solo cuerpo? Porque dice: Los dos serán una sola carne."
17 "Pero el que se une con el Señor, un solo espíritu es."
18 "Huid de la inmoralidad sexual. Cualquier otro pecado que el hombre cometa está fuera del cuerpo, pero el fornicario peca contra su propio cuerpo."
Y les tuvo que recordar que sus cuerpos eran miembros de Cristo y templos del Espíritu Santo. Además, el convivio de amor que precedía la cena del Señor se veía enturbiada por la embriaguez y sobre todo por una actitud de orgullo y falta de preocupación "¡Y vosotros estáis inflados de soberbia! ¿No habría sido preferible llorar, para que el que ha cometido semejante acción fuera expulsado de entre vosotros?" (1Cor.5:2).
La herejía se infiltraba en la iglesia. La doctrina de la resurrección era puesta en tela de juicio por algunos miembros de la congregación. "… ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos?…" (1Cor 15:12). En Segunda Corintios Pablo se lamenta de que ya no eran la "virgen pura" que se había desposado con Cristo.
2Corintios 11:3
3 "Pero me temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva, de alguna manera vuestros pensamientos se hayan extraviado de la sencillez y la pureza que debéis a Cristo."
Y les manda que se examinen así mismos "si están firmes en la fe" (2Cor.13:5).
Así que Pablo escribe afligido a una iglesia a la que había dedicado mucho tiempo, esfuerzos y enseñanzas. Una iglesia que estaba detenida en su desarrollo, carismática en sus prácticas, inmoral en su forma de vivir y herética en su doctrina. ¡La Catástrofe de Corinto!
Observen como Pablo trató el problema de la inmadurez. Usó tres analogías para describir el desarrollo y el crecimiento cristiano. Un edificio, una carrera y un cuerpo. La analogía del edificio está en el capítulo 3, y el apóstol dice: ‘un edificio inacabado es algo desagradable a la vista; acaben lo que yo empecé y miren como sobreedifican’. El ejemplo de la carrera se halla en el capítulo 9, y está inspirado en las carreras de los Juegos Istmicos. Pablo dice: ‘una contienda inacabada es un malgasto y una pérdida, sigan hacia adelante hacia el premio’. La analogía del cuerpo es el tema principal del capítulo 12,. Aquí Pablo afirma: ‘un cuerpo que no funciona es una tragedia, y un cuerpo que no coopera es un suicidio. No dividan más el cuerpo con sus deseos egoístas e infantiles en busca de dones espectaculares’. Las tres analogías señalan que el fracaso de esta iglesia había sido no acabar lo que Dios había empezado. ¡Un crecimiento detenido!
Es importante entender aquí que no es la inmadurez espiritual. No es, en primer lugar, falta de dones espirituales. Los corintios tenían todos los dones.
1Corintios 1:7
7 "De tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo."
Es interesante observar que, inmediatamente después de mencionar la existencia de carismas en el seno de la congregación, pasó a referirse a la división existente entre ellos.
1Corintios 1:10
10 "Os exhorto, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que os pongáis de acuerdo y que no haya más disensiones entre vosotros, sino que estéis completamente unidos en la misma mente y en el mismo parecer."
¡Dones espirituales no es sinónimo de espiritualidad!
La inmadurez no es causada por la falta de conocimiento. Los corintios eran grandes admiradores de la sabiduría y la erudición. Pablo les amonesta sobre esto en los capítulos uno y dos. En 1Cor.3:18,19, les aconseja: ‘obtengan la sabiduría en la fuente adecuada. Porque la sabiduría de este mundo es locura para Dios’ Y nuevamente en 2Cor.10:5, dice "… y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo". No, una educación mejor, tan admirable y deseable como parezca, no es la respuesta a la inmadurez espiritual.
La inmadurez no es necesariamente resultado de una falta de buena enseñanza. Los corintios tuvieron la mejor enseñanza. Pablo dijo que la habían recibido del Espíritu Santo.
1Corintios 2:12,13
12 "Y nosotros no hemos recibido el espíritu de este mundo, sino el Espíritu que procede de Dios, para que conozcamos las cosas que Dios nos ha dado gratuitamente."
13 "De estas cosas estamos hablando, no con las palabras enseñadas por la sabiduría humana, sino con las enseñadas por el Espíritu, interpretando lo espiritual por medios espirituales."
¿Puede alguien mejorar esto?
De modo que los corintios poseían todos los dones, estaban bien enseñados en la Palabra, y tenían los mejores maestros. Sin embargo, aún así, ¡eran carnales y niños!
¿Cuáles son entonces los síntomas de inmadurez en esta iglesia?
Un síntoma común es el egoísmo. Los niños son egoístas. Fíjense en las primeras palabras que llegan a articular. "Yo, mío y mí". Igual ocurre con los niños espirituales, tengan la edad que tengan. Estos corintios se denunciaban entre ellos porque se sentían ‘defraudados’ (1Cor.6:7). ¡Egoísmo! Hacían un uso incorrecto de sus libertades cristianas sin pensar lo que ello podría acarrear a otros.
1Cor. 8:9; 11-13
9 "Pero mirad que esta vuestra libertad no sea tropezadero para los débiles."
11 "Así, por el conocimiento tuyo se perderá el débil, un hermano por quien Cristo murió."
12 "De esta manera, pecando contra los hermanos e hiriendo sus débiles conciencias, contra Cristo estáis pecando."
13 "Por lo cual, si la comida es para mi hermano ocasión de caer, yo jamás comeré carne, para no poner tropiezo a mi hermano."
¡Egoísmo! Se llenaban de comida en los ágapes mientras sus hermanos más pobres pasaban hambre ¡Egoísmo! Bebían hasta emborracharse sin pensar en las consecuencias ¡Egoísmo! Eran ignorantes en lo concerniente al uso adecuado de los dones espirituales. No eran ignorantes acerca de los dones, los tenían todos, pero si acerca de su lugar y propósito. Los corintios usaban los dones para su auto-edificación (satisfacción propia), práctica que Pablo reprendió en los capítulos del 12 al 14.
Un segundo síntoma de inmadurez espiritual es la división. Los corintios estaban divididos entre sí en torno a diferentes personalidades. Había el partido de Pablo, el de Apolos, el de Pedro y el de Cristo (1cor.1:12). Cuando Clemente de Roma escribió a esta misma iglesia en el año 97 d.C., 38 años después, se enfrenta con idéntico problema, la división. ¡La inmadurez! Pablo quiere hacerles comprender la relación entre el infantilismo y la división poniendo juntos ambos conceptos en 1Cor. 3:1-9).
Sin duda la división tiene su lugar y su momento cuando es necesaria. En 1Cor.10:20,21, se le manda a la iglesia que no tenga comunión con los que adoran a demonios. En 2Cor.6:14-17, se exhorta a los creyentes a evitar la injusticia, la oscuridad, la impureza y los ídolos. Pero nada se dice de la separación de los hermanos en torno a diferentes personas. ¡Tal división es inmadurez!
Un tercer síntoma de inmadurez de Corinto era la crítica. Esta congregación menospreciaba a Pablo pensaban que le aventajaban y superaban espiritualmente. Pablo escribe: "Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros…" (1Cor.4:3). en el versículo 8, del mismo pasaje, afirma irónicamente: "Ya estáis saciados, ya estáis ricos, sin nosotros reináis. ¡Y ojalá reinaseis, para que nosotros reinásemos también juntamente con vosotros!" Vemos la actitud de estas personas en una referencia que de ellos hace el apóstol al defender su apostolado: "… la presencia corporal es débil y su palabra despreciable" (2Cor.10:10). ¡Una crítica cáustica, despectiva, es señal de inmadurez espiritual!
El cuarto síntoma de un desarrollo espiritual detenido era la tolerancia del mal en la iglesia. Su sensibilidad hacia el pecado se había cauterizado. Lo que antes les repelía, ahora ya no les afectaba. No veían nada malo en litigar ante los tribunales. La inmoralidad en la iglesia no les molestaba. La indulgencia en los pecados de la carne, de los que habían sido liberados al principio, estaba ampliamente extendida y era aceptada. La glotonería y la borrachera eran algo común en la mesa del Señor. ¡Qué situación más deplorable! Y aún así los corintios creían que habían alcanzado una buena talla espiritual, demostrada por la presencia de dones espirituales (principalmente lenguas) que les situaban, en su opinión, por encima de las otras iglesias y de Pablo mismo.
Fue para corregir este concepto erróneo y para impedir que la iglesia continuase resbalando que Pablo escribió esta primera carta a Corinto. El centro de la epístola está en los capítulos 12 a 14, en los que el apóstol corrige los errores fundamentales concernientes a los dones. ¿Por qué fueron dados? ¿Cómo fueron repartidos? ¿Cómo debían ser usados? Si Pablo puede conseguir que los corintios acepten su corrección en los asuntos derivados de estas preguntas, todas las dificultades estarán en camino de desaparecer.
Desgraciadamente, Pablo no tuvo éxito. El conocimiento limitado que tenemos de la iglesia de Corinto nos muestra una asamblea que continuó en la misma línea descrita en las epístolas y que eventualmente murió con su ciudad. ¡Un fracaso y una tragedia! Pero las cartas (inspiradas por el espíritu Santo) continúan vivas, amonestando, enseñando, corrigiéndonos a nosotros que vivimos en otra sociedad ‘corintia’ con un fenómeno llamado ‘corintianismo’ extendiéndose por las iglesias. ¿Vamos a caer en las mismas faltas de esta iglesia primitiva o aprenderemos de ellos y atenderemos el consejo del espíritu a través de Pablo?

3 Comments:

  1. Anónimo said...
    Comparto contigo la vision historica hacerca del movimiento pentecostal.

    Para muestra esta reseña de los pesonajes mas influyentes del pentecostalismo.

    No todos los Pentecostales están caracterizados por el engaño y el extremismo, pero la inescritural doctrina Pentecostal se presta en sí misma para tales cosas. Yo creo eso con todo mi corazón, aunque tengo simpatía por muchas facetas del Pentecostalismo de la vieja línea, pues yo alabo al Señor por su atrevido celo por Dios, por su deseo de ver un “real” Cristianismo del Nuevo Testamento, por su expresiva y exuberante adoración, por su fe en Dios y por su deseo de tomar seriamente cada palabra en la Biblia, por su confianza en el poder de Dios de obrar milagros, y por su celo de ser separados del mundo. No puedo, sin embargo, ir más allá hasta un compañerismo en el ministerio aún con los Pentecostales del viejo estilo, a causa de que ellos están construyendo sobre un fundamento doctrinal que no sólo es inescritural, sino que involuntariamente ha resultado en la preparación de la apóstata única “iglesia” mundial de los tiempos del fin.

    Ahora discurramos en un paseo a través de las páginas de la historia Pentecostal.

    JHON ALEXANDER DOWIE

    Uno de los más influyentes centros en la antigua historia Pentecostal fue LA CIUDAD DE SION, fundada en 1900 por JOHN ALEXANDER DOWIE (1847-1907). Aunque Dowie mismo no aceptaba el bautismo del Espíritu con la teología de las lenguas, él es llamado “el padre del avivamiento de sanidad en América” (Harrell, All Things Are Possible, p. 13). Su teología del milagro de los últimos días ayudó a preparar el terreno para el Pentecostalismo, y la teología Pentecostal se introdujo en sus instituciones rápidamente aún antes de su muerte. Muchos influyentes líderes Pentecostales surgieron de su movimiento. Su revista Hojas de Sanidad, tuvo una distribución mundial y una vasta influencia. Dowie enseñó que la sanidad es prometida en la expiación, [N.T.: la expiación del sacrificio de Cristo], e insistió en que aquellos que buscaban sanidad de fe dejaran todo cuidado médico. Él vio a los farmacéuticos y médicos como instrumentos del diablo. Cuando su propia hija fue severamente quemada después de chocar accidentalmente con un lámpara de alcohol, él proscribió a uno de sus seguidores por tratar de aliviar su dolor con Vaselina. El rehusó permitirle a ella cualquier tratamiento médico y ella murió en esa condición. Muchos otros que vinieron a su casa de cura de fe murieron de sus enfermedades sin ninguna atención médica. En 1895 él fue acusado de homicidio involuntario y negligencia por la ciudad de Chicago y condenado, pero los tribunales más altos decretaron que la condena fue inconstitucional. Él requirió que sus seguidores dejaran el uso de todo producto de carnes de cerdo. El gobernó su Ciudad de Sión con mano de hierro y fue notable por su irresponsabilidad en lo financiero y por un amor por la lujuria personal. En 1901 reclamó que él era Elías el Restaurador, y en 1904 “dijo a sus seguidores anticipar la plena restauración del Cristianismo apostólico y reveló que había sido divinamente comisionado como el primer apóstol de una renovada iglesia de los tiempos del fin” (Diccionario de los Movimientos Pentecostal-Carismático, p. 249). En los últimos pocos años de su vida fue acusado de irregularidades sexuales, sufrió un golpe que lo dejó inválido, y su Ciudad de Sión fue declarada en bancarrota. Por seis meses antes de su muerte yació en un estado de total postración.

    A pesar de las heréticas doctrinas de Dowie y de su inescritural ministerio, él preparó el camino para Charles Parham y su igualmente inescritural Pentecostalismo. El Diccionario de los Movimientos Pentecostal-Carismático nota que muchos de los más famosos evangelistas Pentecostales surgieron de Sion (p. 368) y docenas de los seguidores de Parham en Sion se unieron a las Asambleas de Dios en su formación en 1914. De hecho, tres de los originales ocho miembros del concilio general de las AOG [N.T.: Assemblies of God, Asambleas de Dios] fueron de la Ciudad de Sion (p. 370). Aquellos que surgieron de la Ciudad de Sion para llegar a ser influyentes en el movimiento Pentecostal incluyeron a F. F. Bosworth, John Lake, J. Rosewell Flower, Daniel Opperman, Cyrus Fockler, Fred Vogler, Marie Burgess Brown, William Piper, F. A. Graves, Lemuel Hall, Martha Robinson, Gordon Lindsay, y Raymond Richey. El influyente ministro de las Asambleas de Dios Gordon Lindsay, editor de La Voz de la Sanidad, escribió la biografía de Dowie dándole el crédito por influenciar “una hueste de hombres de fe que han tenido un poderoso ministerio”, refiriéndose a las generaciones de predicadores Pentecostales.

    MARIA BEULAH WOODWORTH-ETTER

    La evangelista sanadora de fe MARIA BEULAH WOODWORTH-ETTER (1844-1924) tuvo una vasta influencia en el temprano movimiento Pentecostal. El Diccionario de los Movimientos Pentecostal-Carismático dice que “ella fue una monumental figura en términos de difundir el mensaje pentecostal” y nota que “la mayoría de los primeros Pentecostales miraron a Woodworth-Etter como una enviada de Dios al movimiento y la aceptaron sin crítica”. Cuando ella condujo un cruzada de sanidad de cinco meses en Texas para F. F. Bosworth, “la lista de influyentes pentecostales que viajaron en tropel a Dallas fue igual a un “Quién es Quién” del temprano Pentecostalismo” (Ibid., p. 365). Sus encuentros estuvieron caracterizados por el matar del espíritu, profecía, trances, y el pandemónium generalizado. “Ella frecuentemente estuvo en trances durante un servicio, parada como una estatua por una hora o más con sus manos levantadas mientras el servicio continuaba” (Diccionario del Pentecostal, p. 901). Fue entonces apodada “la evangelista del trance” y la “sacerdotisa budú”. Profetizó falsamente que el área de la Bahía de San Francisco sería destruida por un terremoto y una ola de marea en 1980. Aceptó una invitación de los Mormones para predicar en Nebraska en 1920.

    CHARLES PARHAM

    Como vimos en el principio de este reporte, los Pentecostales generalmente trazan su herencia hasta la Escuela Bíblica Bethel de CHARLES PARHAM en Topeka, Kansas, donde Agnes Ozman comenzó a hablar en “lenguas” en 1901 cuando recibió una imposición de manos. Fue pretendido (aunque no creíblemente confirmado) que Ozman habló en Chino por tres días, inhábil para hablar Inglés, y en el segundo día ella habló en Bohemio. Pronto, la mayoría de los otros en la escuela estuvieron hablando y cantando “en lenguas”. Parham reclamó que profesores de lenguaje y otras personas educadas lingüísticamente confirmaron que las lenguas fueron lenguajes, pero ello no fue confirmado fuera del movimiento. Los reporteros de los diarios de esa época describieron el fenómeno meramente como “jerigonza”. En 1914, Charles Shumway diligentemente buscó evidencia para probar que las primeras lenguas Pentecostales fueron lenguajes reales. Él falló en encontrar aún una persona para corroborar las pretensiones que habían sido hechas (James Goff, Jr., Fields White Unto Harvest, Fayeteville: University of Arkansas Press, 1988, p. 76). “En su disertación de 1919 para Doctorado en Filosofía, Shumway censuró al Crónica de Houston local como reporteros crédulos y afirmó que “hay cartas en manos de varios hombres que fueron intérpretes del gobierno en o cerca de Houston en aquel tiempo [cuando Parham condujo un escuela bíblica allí], y ellas son unánimes en negar cualquier conocimiento de los hechos alegados” (Goff, p. 98). “Los estudiantes de la escuela bíblica de Parham anotaron extraños escritos que ellos pretendían que eran el producto del don de lenguas. Ellos reclamaron que esos escritos eran lenguajes extranjeros, tales como Chino, pero cuando fueron examinados por personas conocedoras, fueron encontrados ser meros trazados indescifrables (Goff, p. 76). La prensa llamó a esos escritos “extraños e irreconocibles jeroglíficos” (Ibid., p. 80).

    Parham estuvo tan entusiasmado que dijo que misioneros irían hasta los fines de la tierra y no tendrían que aprender los lenguajes. De hecho, la mayoría de los tempranos Pentecostales creían eso. Sin embargo eso no funcionó así. Cuando A. G. Garr viajó a India e intentó hablar al pueblo en lenguas sobrenaturales, encontró en seguida que no podía comunicarse.

    Como vimos al comienzo de este reporte, Parham, el fundador del Pentecostalismo, estaba penetrado con herejías doctrinales. El creyó en la aniquilación de los no salvos y negó la doctrina bíblica del tormento eterno. El creía en la inescritural doctrina del anglo-Israelismo. El enseñó que hubieron dos creaciones separadas, y que Adán y Eva fueron de una raza diferente que la gente que supuestamente vivió fuera del Jardín del Edén. La primer raza de hombres no tuvieron almas, afirmó él, y esta raza fue la gente desprovista de alma que fue destruida en el diluvio. Parham creía que aquellos que recibieron el bautismo del espíritu de los últimos días y hablaron en lenguas completarían la novia de Cristo y tendrían un especial lugar de autoridad al retorno de Cristo. Él creía en un rapto parcial compuesto de habladores de lenguas.

    Parham creía que la sanidad física es el derecho de nacimiento del Cristiano. Una reciente publicación de la revista Historia Cristiana (Publicación 58, Vol. XVII, No. 2, 1998) contiene una foto de Parham y siete de sus seguidores de pie en los escalones del palacio de justicia de Carthage, Missouri. El año fue 1906. Parham está sosteniendo un asta con carteles que dicen “Unidad Apostólica”. Los otros sostienen carteles que dicen “Verdad, Fe, Vida, Victoria, SALUD”. Ellos estaban haciendo una afirmación de su posición doctrinal de que la salud es una parte garantizada de la vida Cristiana apostólica.

    A pesar de que su enseñanza fue siempre que la voluntad de Dios es sanar y que la medicina y los doctores deben ser rehuidos, uno de los hijos de Parham murió a la edad de 16 de una enfermedad de la cual no fue sanado. Su otro hijo murió a la edad de 37. La mayoría de aquellos que concurrieron a las reuniones de Parham no fueron sanados. En Octubre de 1904 una niña de nueve años llamada Nettie Smith murió. Su padre fue un ávido seguidor de Parham y rehusó el tratamiento médico para su hija. La muerte de Nettie tornó la opinión pública local contra Parham a causa de que la enfermedad de la pequeña niña era tratable y por lo tanto la comunidad consideró su muerte innecesaria. Parham mismo sufrió varias enfermedades a través de su vida y a veces estuvo demasiado enfermo para predicar o viajar. Por ejemplo, el pasó el invierno entero de 1904-05 enfermo y en cama (James Goff Jr., Fields White Unto Harvest, p. 94), a pesar de su propia predicación de que la salud está garantizada en la expiación. Parham fue el primer predicador Pentecostal en orar sobre pañuelos y enviarlos a quienes desearon su ministración (Goff, p. 104).

    En 1908 Parham levantó fondos para viajar a la Tierra Santa en una expedición arqueológica para la búsqueda del arca perdida del pacto. Él pretendió ante la prensa que tenía información sobre su localización y que su hallazgo del arca encajaría en el esquema bíblico de los tiempos del fin. Por Diciembre él anunció que tenía los fondos suficientes y viajó a New York supuestamente para comenzar su jornada a Jerusalén. El nunca compró un ticket al Medio Oriente y retornó a casa abatidamente en Enero pretendiendo que había sido robado luego de su arribo a New York.

    Parham intentó influenciar o aún posiblemente apoderarse del extraño ministerio de Alexander Dowie, el hombre al que el Diccionario de los Movimientos Pentecostal-Carismático llama el padre del moderno evangelismo de sanidad, en su Ciudad de Sión al norte de Chicago. Dowie se proclamó a sí mismo Elías el Restaurador y el primer apóstol de la iglesia de los tiempos del fin.

    Recordamos a nuestros lectores que en la mayoría de las historias Pentecostales Parham es enlistado como uno de los principales padres fundadores del Pentecostalismo.

    FRANK SANDFORD

    Uno de los mentores de Charles Parham fue FRANK SANDFORD, quien manejó la “Escuela Bíblica del Espíritu Santo y Nosotros” en Lancaster, Maine. Sandford promovió una teología del tipo de la lluvia tardía y se eforzó por retornar a la “vida y poder apostólicos”. Sandford compró dos barcos e intentó hacer un viaje misionero al África. Una nave naufragó lejos de la costa Africana, y cada uno fue trasladado a la otra nave. Sanford estuvo a cargo, pero debido a necias decisiones que él atribuyó a la guía de Dios, nueve de sus miembros de la tripulación murieron en el viaje de retorno por falta de comida y agua. Esto fue en 1911. La malamente predestinada jornada misionera duró cuatro meses. Sandford fue subsecuentemente acusado de homicidio involuntario y sentenciado a 10 años en una penitenciaría federal.

    LA MISIÓN DE LA CALLE AZUSA

    El hombre que fundó la famosa MISIÓN DE LA CALLE AZUSA en los ángeles fue el evangelista negro WILLIAM SEYMOUR. El historiador Pentecostal Vinson Synan dijo: “El avivamiento de la calle Azusa es comúnmente considerado como el comienzo del moderno movimiento Pentecostal. ... En adición a los ministros que recibieron su experiencia Pentecostal directamente en la Calle Azusa, miles de otros fueron influenciados indirectamente”. (Synan, The Holiness-Pentecostal Tradition, pp. 105, 130). Durante 1901 y 1902 Seymour concurrió a la “Escuela de la Biblia de Dios” de Martin Knapp y se unió a los “Santos de la Luz de la Noche” en Cincinnati. Él adoptó la falsa doctrina de la santidad de la entera santificación, creyendo que eran requeridas dos “obras de la gracia” para salvar y purificar un hombre. Uno debe ser nacido de nuevo a través de la fe en Cristo, pero luego uno debe subsecuentemente ser santificado a través de una segunda obra de gracia.

    Seymour creyó que la verdadera iglesia estaba siendo restaurada en un avivamiento del milagro de los tiempos del fin. En 1903 él concurrió a la Escuela Bíblica de Charles Parham en Houston, Texas. Allí él llegó a comprometerse con otra falsa doctrina, que el Cristiano debe ser posteriormente “bautizado en el Espíritu Santo con la evidencia inicial de las lenguas”. En el temprano 1906 Seymour fue invitado a Los Ángeles para pastorear un pequeño grupo de santidad que, en el tiempo de la invitación, estaba pastoreado por una mujer, Julie Hutchins. El grupo estaba formado por personas que habían sido sancionadas disciplinariamente siendo expulsadas de la Segunda Iglesia Bautista por causa de la herejía de la “segunda bendición” de la perfección sin pecado. En el camino a Los Ángeles, Seymour visitó el movimiento de la Columna de Fuego de Alma White en Denver, Colorado. Este grupo enseñaba la santificación sin pecado y creía que la evidencia de la misma era danzar. Alma White no estuvo impresionada con Seymour. Ella le describió a él como sigue: “Yo he encontrado toda clase de farsantes religiosos y bribones, pero siento que él sobresale sobre todos ellos”.

    Luego de su arribo a Los Ángeles, Seymour predicó solamente un sermón antes de ser dejado afuera de la iglesia que lo invitó. En su sermón el había declarado que las lenguas eran la evidencia del recibimiento del Espíritu Santo. ¡El dijo eso a pesar del hecho de que él mismo nunca había hablado en lenguas! Romanos 8:9 dice llanamente ”Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él” [RV 1960]. Este es un asunto verdaderamente muy extraño. Uno de los fundadores claves del movimiento Pentecostal, por su propio testimonio, estaba predicando las más profundas verdades de la Palabra de Dios antes de haber aún conocido a Cristo, a pesar de que la Biblia dice que el hombre natural no puede conocer las cosas de Dios (1 Corintios 1:14).

    Seymour trasladó su reunión a una casa, y luego a una construcción abandonada, en la Calle Azusa, y extraños fenómenos comenzaron a ser evidenciados. Las reuniones duraron más de tres años, y un gran número de personas visitaron Azusa Street para buscar su propio Pentecostés, tomando subsecuentemente la teología y experiencia Pentecostal y llevándolas hacia sus casas.

    Las reuniones comenzaban en la mañana y continuaban por al menos 12 horas. Allí no había orden de los servicios y usualmente no había un conductor. Las personas cantaban a la vez pero “con completamente diferentes sílabas, ritmos, y melodías” (Ted Olsen, “El Pentecostés Americano”, Historia Cristiana, publicación 58, 1998). Los servicios estuvieron caracterizados por mucha confusión: danzas, saltos hacia arriba y luego abajo, caídas, trances, ser matado en el espíritu, “lenguas”, sacudidas, histeria, extraños ruidos, y “risa santa”. Un visitante describió la reunión como “demostraciones salvajes e histéricas”. Los buscadores solían ser “agarrados por un extraño hechizo y comenzaba una jerigonza de sonidos”. Un reportero del Times notó que los participantes “obraban en un estado de loca excitación en su peculiar fervor”.

    Había poco o ningún orden en los servicios de la Calle Asuza. Quien se sentía “movido por el espíritu” a hablar, así lo haría. Seymour raramente predicó. En lugar de eso, la mayor parte del tiempo él mantenía su cabeza cubierta con una caja de embalaje vacía detrás del púlpito. Él enseñaba a la gente a gritar a Dios y demandar santificación, el bautismo con el Espíritu Santo, y sanidad divina (Synan, p. 99). Las descripciones de primera mano que he leído del “avivamiento” de la Calle Azusa suenan muy similares al actual “Avivamiento de la Risa”.

    Cuando Parham visitó las reuniones en Octubre de 1906, aún él fue shockeado por la confusión de los servicios. Él fue desalentado por los “horribles ataques y espasmos” de los “santos rodantes e hipnotizadores”. Él describió las “lenguas” de Azusa como “cotorreos, farfulleos y chisporroteos, no hablando lenguaje en absoluto” (Synan, p. 102). Las reuniones de la Calle Azusa fueron tan salvajes que Parham las condenó con el término “sensacionalistas Rodadas Santas”. Él testificó que las reuniones de la Calle Azusa fueron grandemente caracterizadas por manifestaciones de la carne, controles espiritistas, y la práctica de hipnotismo (Sarah Parham, La Vida de Charles F. Parham, Joplin, MO: Tri-state Printing, 1930, p. 163). De acuerdo con Parham, dos tercios de las personas que profesaban el Pentecostalismo en su tiempo “están hipnotizadas o guiadas por un espíritu (Parham, La Vida de Charles F. Parham, p. 164). En sus escritos sobre Azusa Street, Parham describió a hombres y mujeres cayendo unos sobre otros en una manera moralmente comprometedora. Yo he estado viendo estas mismas cosas en grabaciones de video de los servicios del Avivamiento de la Risa.

    Cuando Parham arribó a la Calle Azusa en 1906, comenzó su sermón diciendo a la gente que “Dios está con náuseas” a causa de las cosas que estaban ocurriendo en Azusa (Charles Shumway, Un Estudio de los “Dones de Lenguas”, Tesis de A. B., Universidad de California, 1914, pp. 178, 179; citado por Goff, Fields White Unto Harvest, p. 131). Él nunca cambió su opinión. Hacia el final de su vida, Parham, frecuentemente llamado “el padre del Pentecostalismo”, denunció a la Calle Azusa como un caso de “poder espiritual prostituido”. Así que el “padre del Pentecostalismo” rechazó sin rodeos las reuniones de la Calle Azusa como farsantes, manipuladas, y demoníacas, ¡aunque prácticamente todas las denominaciones Pentecostales trazan su herencia directamente desde esas reuniones!

    Un hombre que ayudó a popularizar la reunión de la Calle Azusa por sus reportes de gran llegada fue FRANK BARTLEMAN (1871-1935). En 1925 él publicó un libro: Cómo “Pentecostés” Llegó a Los Ángeles: Cómo Fue esto en el Principio, describiendo las reuniones de Azusa. Éste fue reimpreso en 1955 y otra vez en 1980. Bartleman era un predicador Bautista recibido cuando, en 1897, él aceptó las falsas doctrinas de la sanidad en la expiación y la completa santificación y su unió al movimiento de santidad. Desde entonces el vagó de grupo en grupo: El Ejercito de Salvación, luego el Instituto Bíblico Moody, luego los Metodistas Wesleyanos, luego la organización de la Columna de Fuego guiada por la mujer predicadora Alma White, luego de vuelta a los Bautistas, luego a las reuniones Pentecostales de la Calle Azusa guiadas por Seymour. Finalmente él fue bautizado por el movimiento “Jesús Solamente” que negaba la tradicional doctrina bíblica de la Trinidad. Él reclamó la misma suerte de experiencias que son comunes hoy entre los proponentes del Avivamiento de la Risa. Bartleman estuvo “muerto en el Espíritu” por media hora frente a una congregación donde él había estado predicando. En otra ocasión él dijo que sintió “shocks eléctricos” hasta el punto de caer inconsciente ( Frank Bartleman, Azusa Street, introducción por Vincent Synan, p. xiii). A pesar de su doctrina de que Dios ha prometido sanidad física, Bartleman estuvo frecuentemente enfermo, a veces abatido hasta el punto del suicidio, y su hija mayor, Esther, murió en su niñez a pesar de su fe en la sanidad. Bartleman también promovió el mismo espíritu de ecumenismo que es popular en el actual Avivamiento de la Risa. El capítulo final de su libro sobre la Calle Azusa fue titulado “Un Ruego por la Unidad”.


    “Cada nueva división o partido en la iglesia da al mundo una contradicción respecto a la unidad del cuerpo de Cristo, y la veracidad del Evangelio. Multitudes están inclinándose y quemando incienso ante una doctrina más bien que a Cristo. ... El Espíritu está trabajando por la unidad de los creyentes hoy, por el “cuerpo único”, para que la oración de Jesús pueda ser respondida: ‘que todos ellos puedan ser uno, para que el mundo pueda creer’” (Bartleman, Azusa Street, pp. 172, 173).



    Note como Bartleman minimizó la pureza doctrinal y exaltó una unidad de la experiencia. Éste es uno de los temas característicos del Avivamiento de la Risa. Uno no puede inclinarse ante el verdadero Cristo sin mantener la verdadera doctrina sobre Cristo. La Biblia advierte que existen falsos cristos, falsos evangelios, y falsos espíritus. El único modo de protección en el medio de la generalizada apostasía espiritual y error es adherirse a la sana doctrina y señalar y eludir la falsa doctrina (Romanos 16:17). La Biblia no profetizó que todos los Cristianos profesantes estarían unidos en un avivamiento en las últimas horas de esta era. Ella profetiza más bien casi una universal apostasía (Mateo 24:4,5,11,25).

    WILLIAM BRANHAM

    Muchos otros bien conocidos sanadores Pentecostales han sido tomados en engaños y herejías. WILLIAM BRANHAM es considerado el más grande de los sanadores pentecostales, pero nosotros tenemos el testimonio visual de Alfred Pohl de que las cruzadas de Branham estuvieron marcadas por la exageración y el engaño. Branham también promovió múltiples herejías. Él negó la Trinidad (diciendo que ésta era del diablo), enseñó que Caín fue el producto de una unión sexual entre Eva y la serpiente, creyó que la marca de la bestia era el denominacionalismo, negó la eternidad del infierno, se proclamó a sí mismo como el ángel de Apocalipsis 3:14 y 10:7, y promovió la doctrina de los Hijos Manifiestos de Dios de la inmortalización de los apóstoles de los tiempos del fin. Él profetizó falsamente que el Rapto y el fin del mundo tomaría lugar por 1977. Branham pretendió que un ángel le enseñó como detectar enfermedades por vibraciones en su mano izquierda. “Cuando el espíritu de aflicción entra en contacto con el don produce tal conmoción física que ésta llega a ser visible sobre la mano del Hermano Branham, y tan realmente que ésta detendrá su reloj de muñeca instantáneamente. Esto le hace sentir al Hermano Branham igual que si se agarrase de un cable conectado con demasiada corriente eléctrica en él” (F. F. Bosworh, “Gifts of Healing Plus”, La Voz de la Sanidad, Marzo 1950, pp. 10-11). Branham manejó un don de adivinación exitosamente, leyendo detalles personales de las vidas de gente que encontraba. Él nombraría los nombres de personas que nunca antes había encontrado y describiría eventos pasados y pecados secretos de personas en sus reuniones. “Este don hizo mucho para fomentar la creciente leyenda de Branham” (Harrell, All Things Are Possible, p. 38). Branham supuestamente resucitó un pescado que había sido matado por un compañero (Ibid., p. 89). La confusión y el engaño envueltos en el ministerio de Branham fueron evidentes tempranamente en su carrera. Luego de pretender que su ángel había prometido que “Dios te envió a tomar un don de sanidad divina para la gente del mundo”, y luego de conducir cruzadas de sanidad en muchos lugares y atrayendo masivas multitudes, Branham repentinamente renunció en Mayo de 1948, ¡ANUNCIANDO QUE ÉL ESTABA ENFERMO (Harrell, p. 32)! Cinco meses después el continuó sus reuniones.

    FRANKLIN HALL

    FRANKLIN HALL, evangelista Pentecostal y autor del influyente libro Poder Atómico con Dios a través de la Oración y el Ayuno, enseñó que el ayuno y la oración eran los medios para la restauración de los milagros apostólicos para los tiempos del fin. Él promovió la doctrina de “la salvación sentida en el cuerpo”, declarando que ella era “700% más grande que el ordinario poder de sanidad” (Harrell, Todas las Cosas Son Posibles, p. 212). Él enseñó que el “fuego del Espíritu Santo” eliminaría el potencial para las enfermedades, el agotamiento, y aun el olor del cuerpo (Diccionario del Pentecostal, p. 346).

    De acuerdo a Hall, tomaba aproximadamente 30 días para la la salvación sentida en el cuerpo o fuego del Espíritu Santo lograr tener todo asentado y en circulación sobre el cuerpo de una persona “de modo que pueda vivir completamente por sobre todo agotamiento y toda enfermedad”. Él reportó que una Hermana no había tenido agotamiento en 15 años. Él dijo que otra mujer, Thelma Moore, tuvo puestas las mismas medias por seis meses sin lavarlas y que ellas no se encostraron ni tuvieron olor desagradable. Él pretendió que una nube de gloria sobrevoló sus asambleas y enseñó a la multitud que cuando ellos elevaban sus manos izquierdas y decían “¡Hola Jesús!”, ellos olerían la fragancia de Jesús. Advirtió luego a la gente que deleitándose en la fragancia de Jesús, sus perros no los reconocerían, a causa de que ellos olerían diferente, y que sus casas serían a prueba de bichos, a causa de que la fragancia era “un Espíritu Santo exterminador”. En 1960 Hall publicó su Fórmula para Levantar los Muertos.

    KATHRYN KUHLMAN

    La muy influyente mujer evangelista sanadora KATHRYN KUHLMAN (1907-1976) es otro ejemplo de la herejía y la exageración que ha caracterizado el movimiento de la lluvia tardía. En los últimos años de la década de 1940 Kuhlman comenzó a enseñar que la sanidad física fue provista en la expiación de Jesucristo. En 1947 ella predicó que los milagros de Pentecostés deberían ser experimentados hoy, pretendiendo que los Cristianos hoy están habilitados para realizar los mismos milagros que Jesús realizó, y aún más grandes milagros. “Cada iglesia debería estar experimentando los milagros de Pentecostés. Cada iglesia debería estar viendo las sanidades del Libro de Hechos” (Kathryn Kuhlman, citado desde Jamie Buckingham, La Hija del Destino, p. 104). Ella publicó un folleto titulado “El Toque de Sanidad del Señor”. Sin embargo Kuhlman nunca fue capaz de hacer los milagros de Jesús. Fue alegado que hubieron sanidades orgánicas documentadas que tomaron lugar en algunas de las reuniones de Kuhlman, pero ellas fueron muy pocas, comparadas con sus pretensiones, ciertamente no fueron más que las sanidades que son experimentadas por los Cristianos que creen que los dones de señal han cesado y que oran por sanidad, confiando a Dios el hacer su perfecta voluntad. En su libro Sanidad: Un Doctor en Busca de un Milagro, el Dr. William Nolen dedica un capítulo entero a sus experiencias investigando cruzadas de sanidad de Kuhlman. Aunque simpatiza con Kuhlman como persona, Nolen no pudo documentar médicamente ni siquiera un caso de sanidad física, aunque un gran número de ellas habían sido proclamadas. Al tiempo de su investigación, el Dr. Nolen era jefe de cirugía en el Hospital Meeker County en Litchfield, Minnesota. Un reportero que cubrió una cruzada de sanidad de Kuhlman en el Carnegie Music Hall de Pittsburgh en 1948 testificó: “Por cada uno que ha proclamado una cura, una veintena más se ha desvanecido lejos en las tinieblas, tan miserables y desconsolados como cuando vinieron” (Wayne Warner, La Mujer Detrás de los Milagros: Kathryn kuhlman, p. 145). Kurt Koch fue un renombrado investigador evangélico en ocultismo. En su libro ABC del Ocultismo él describe su investigación en el ministerio de sanidad de Kathryn Kuhlman. Él cuidadosamente siguió una lista de 28 casos de sanidades alegadas en el área de Minneapolis, Minnesota. Esos casos fueron sometidos a su consideración por la organización de Kuhlman como los mejores ejemplos de sanidades que habían ocurrido bajo su ministración. El siguiente es el sumario de sus hallazgos: “Diez no han sido sanados, siete han experimentado un mejoramiento en su condición, once tuvieron enfermedades en las cuales la mente puede jugar una parte importante. En la totalidad de su extenso reporte, no hay un caso claro de sanidad de una enfermedad orgánica” (Kurt Koch, ABC del Ocultismo, Grand Rapids: Kregel Publishers, 1981).

    Kuhlman enseñó que la gente podría ser sanada y entonces perder su sanidad si ellos fallaban en subir a la plataforma y testificar.

    En sus últimos años, Kuhlman fue muy ecuménica, primero atrayendo grupos denominacionalmente diversos, luego urgiéndolos a no dejar sus iglesias sino más bien a retornar para ser una fuerza sanadora. Kuhlman también predicó decididamente un mensaje positivo, rechazando exponer el error doctrinal o el advertir contra el beber bebidas alcohólicas y otras maldades sociales. Ella creyó que predicando un evangelio positivo lograría más. Su biógrafo dice que Kuhlman está acreditada con el ayudar a tender puentes entre Protestantes y Católicos (Warner, p. 163). Kuhlman fue poderosamente influenciada por Maria Woodworth-Etter y ocasionalmente predicó en su lugar en Indianapolis. La inescritural y peligrosa práctica de “el matar del espíritu” fue manifestada frecuentemente en los servicios de ambas mujeres. Aún su comprensivo biógrafo Pentecostal, el fallecido Jamie Buckingham, no pudo ocultar el desordenado amor de Kuhlman por las ropas caras y las joyas y su estilo de vida de primera clase. Su ministerio evangelístico recogió de dos a tres millones de dólares anualmente. Mientras pastoreaba el Tabernáculo de Avivamiento de Denver de 2000 asientos a mediados de los años 1930, Kuhlman llegó a estar envuelta románticamente con el evangelista casado Burroughs Waltrip, quien subsecuentemente dejó a su esposa y dos hijos y se casó con ella. Kuhlman y Waltrip estuvieron románticamente envueltos por dos o tres años antes de su casamiento. En el verano de 1935, dos años antes del divorcio de Waltrip en Junio de 1937, él y Kuhlman fueron pillados abrazandose y besándose en la oficina de la iglesia previamente a un servicio. Los dos se casaron en Octubre de 1938. Unos pocos años después de su ilícito casamiento, Kuhlman dejó a Waltrip, pretendiendo que Dios le había dado a ella a elegir entre su amor por un hombre y su amor por Dios y su llamamiento. La primera esposa de Waltrip fue dejada sola para criar a sus dos hijos y para pagar las deudas de su marido. Él nunca regresó a visitarla y aún falló en enviar los pagos para sostener los niños que le fueron señalados por la corte. Luego de su divorcio de Kuhlman. Waltrip se perdió de vista. Su hermano encontró más tarde que él hubo muerto en una prisión de California, condenado por tomar dinero de una mujer.

    AIMEE SEMPLE MCPHERSON

    Otra muy influyente evangelista y sanadora de fe Pentecostal fue AIMEE SEMPLE MCPHERSON (1890-1944), fundadora de la Iglesia Internacional del Evangelio Cuadrangular. El Diccionario de los Movimientos Carismático y Pentecostal la llama “la más prominente mujer líder que el Pentecostalismo ha producido hasta la fecha”. Ella se casó tres veces y se divorció dos. Su primer marido, Robert Semple, murió en China en 1910, donde la joven pareja había ido como misioneros. En 1911 ella se casó con Harold Stewart McPherson. Él se quejó sobre el histérico comportamiento de ella y su negligencia hacia él, y en 1921 el matrimonio finalizó en el divorcio (Eve Simson, The Faith Healer, p. 36). Aimee había dejado a Harold para concurrir a predicar. Es interesante que la pastora asociada de Aimee, Rheba Crawford, también dejó su marido para predicar, y el marido de Rheba también se divorció de ella.

    En Mayo de 1926, McPherson desapareció y se pensó que se había ahogado mientras nadaba lejos de la costa de California. Un mes más tarde ella apareció en México, pretendiendo haber sido raptada, pero la evidencia hizo creer a la mayoría de las personas que ella tuvo un romance con un antiguo empleado, Kenneth Ormiston, quien entonces estaba casado. Los dos habían sido vistos juntos al principio del año durante el viaje a Europa de Aimee McPherson. Al mismo tiempo que Aimee salió para Europa, Ormiston desapareció de su trabajo, y su esposa, Ruth, registró una denuncia de persona perdida en los cuarteles de policía. Ella dijo a la policía que cierta mujer prominente fue la responsable de la desaparición de su marido (Lately Thomas, La Evangelista Desaparecida, p. 29). Ellos fueron vistos juntos también deteniéndose en los mismos hoteles varias veces en California, luego de su retorno de Europa, antes de su pretendido rapto. Aunque McPherson pretendió haber deambulado 14 horas a través de aproximadamente 20 millas de cruel desierto cubierto de mesquites, cactus, y espinos para escapar de sus captores, cuando ella fue encontrada no mostraba signos de haber andado a través de tan dura experiencia. Sus zapatos no estaban rasponeados o gastados; había manchas de césped en los empeines (no había césped en el desierto por el que ella pretendía haber deambulado); no estaba deshidratada o quemada por el sol; sus labios no estaban resecos, resquebrajados, o hinchados; su lengua no estaba hinchada; su color era normal; sus vestidos no estaban rotos ni llevaban manchas de barro o transpiración. El cuello y los puños de su vestido, aunque de color blanco, estaban apenas sucios. Por ultimo, ella llevaba puesto un reloj que su madre le había dado: ¡un reloj que no habría llevado con ella a la playa! (Epstein, La Hermana Aimee, p. 299; Thomas, La Evangelista Desaparecida, p. 59, 66, 78). Aimee dijo a los reporteros que sus tobillos fueron lesionados y desgarrados por cuerdas en su cautividad, pero no había signos de tales lesiones cuando ella fue examinada. Fue hecha una búsqueda exhaustiva para encontrar la choza de adobe con un piso de madera donde ella pretendió que había sido mantenida cautiva y que ella describió en detalle a las autoridades, pero no fue encontrada tal choza en un área de 46 millas cuadradas. Experimentados hombres del desierto y rastreadores (uno había cabalgado por esa tierra como cowboy por 37 años, otro por 20), que intentaron encontrar a sus atacantes, trazaron sus pasos, y encontraron que ella aparentemente descendió de un automóvil en una carretera no lejos de donde fue encontrada. El rastreador principal testificó que examinó cada huella del terreno donde ella había pretendido haber caminado y que sus rastros no habían sido encontrados en ninguna parte. Sobre la choza él dijo: “No conozco de ninguna casa de adobe tal como la descripta por Mis McPherson dentro de unas ciento cincuenta millas de Agua Prieta, y yo conozco cada casa en esta vasta área” (Lately, La Evangelista Desaparecida, p. 84). Un recibo de una tienda de comestibles firmado por McPherson fue encontrado en una casa de campo de Carmel, California, donde surgió que Aimee se había encontrado con Ormiston durante el tiempo que ella pretendió haber estado raptada. Varios testigos visuales declararon que ellos vieron a los dos juntos en ese período.

    El año siguiente luego del episodio, McPherson rechazó los tabúes sociales contra los cuales predicaban las iglesias creyentes de la Biblia de aquel día. Ella cortó sus cabellos y comenzó a beber, danzar, y a llevar faldas cortas. En sus primeros años ella había predicado contra tales cosas. Su director de coro, Gladwyn Nichols, y la totalidad de los 300 miembros del coro renunciaron a causa de su estilo de vida. Él dijo a la prensa que ellos se retiraban a causa de “la rendición de Aimee a la mundanalidad: su vestuario de trajes de fantasía y faldas cortas, joyería, pieles, su nuevo apasionamiento con los cosméticos y cabellos cortos, todo ello específicamente condenado por las Escrituras” (Robert Bahr, Menos que Todos los Santos, p. 259).

    En 1931 la divorciada McPherson se casó con el divorciado David Hutton. Él se divorció de Aimee en 1934.

    El ministerio de McPherson estuvo caracterizado por el inescritural fenómeno del matar del espíritu. Una de sus biografías, Menos que Todos los Santos, por Robert Bahr, contiene una foto de seguidores de McPherson yaciendo sobre el piso luego de que ella hubo impuesto sus manos sobre ellos y de que supuestamente fueron “bautizados por el Espíritu Santo”. Hubieron también casos de “embriaguez espiritual” en sus primeras reuniones (Epstein, La Hermana Aimee, p. 162), aunque su ministerio posterior no estuvo caracterizado por tales demostraciones.

    McPherson enseñaba que la sanidad está garantizada en la expiación. Ella falsamente prometió a la ansiosa multitud: “Sus cadenas serán destrozadas, sus grilletes aplastados, sus aflicciones sanadas, si ustedes solamente creen que donde está el espíritu del Señor allí hay libertad” (Epstein, La Hermana Aimee, p. 221). Es benditamente cierto, desde luego, que el Señor es una ayuda verdaderamente presente en el tiempo de aflicción y que Él camina con Sus hijos a través de todas sus pruebas, pero prometer que en esta vida presente todos los problemas serán removidos y que todas las enfermedades sanadas si uno sólo tiene la fe suficiente es un engaño. McPherson advirtió que la actitud: “si es su voluntad sanarme, yo también lo querré” no trae resultados (Epstein, p. 224). En los hechos, McPherson reclamó que la sanidad física es parte del evangelio. El evangelio “cuadrangular” que ella promovió fue: Jesucristo como Salvador, Bautizador en el Espíritu Santo, Sanador, y Viniente Rey. Ella pretendió que ella obtuvo este evangelio a través de una visión en 1922, en la cual Dios le mostró que el Evangelio era para el cuerpo y el alma y el espíritu. Este era el mismo “evangelio cuadrangular” que estaba siendo predicado por la Asociación Elim del Evangelio Cuadrangular en Irlanda (McPherson había trabajado con el fundador de Elim, George Jeffrys), por las Asambleas de Dios en los Estados Unidos, y otros grupos Pentecostales. El evangelio “completo”, sin embargo, es simplemente la muerte, sepultura, y resurrección de Jesucristo por nuestros pecados (1 Corintios 15:1-4).

    Aimee McPherson prometía que la sanidad física está disponible para aquellos que tienen completa fe. A pesar de esto, la mayoría de quienes vinieron a sus reuniones en busca de sanidad se fueron decepcionados. Para ir a la fila de sanidad de McPherson se requería que uno obtuviera una tarjeta, y estas estaban normalmente limitadas a 75 personas.

    El siguiente triste caso de una niña que concurrió a una cruzada de avivamiento de McPherson ilustra la dificultad de aquellos que fueron embaucados por esta falsa enseñanza:


    “Una niña llevaba un par de lentes, uno de los cuales era enteramente negro. Yo entendí que ella era totalmente ciega de un ojo y casi ciega del otro. Vi sobre el escenario muy de cerca el procedimiento entero. Mientras se hacía oración por ella, la niña, quien aparentaba ser de unos 11 años de edad, lloraba y sollozaba y se retorcía en su ansia de obtener la ayuda que ella había sido conducida a esperar. Ella dejó la plataforma y fue hecha una afirmación pública por uno de los obreros de que ella había sido sanada, y la niña verificó la afirmación por una inclinación de la cabeza dada en respuesta a la pregunta de los obreros. Una hora después, cuando la reunión estaba concluida, noté un pequeño grupo de mujeres cerca de la plataforma. Y pensé que vi a la niña ciega en medio, de modo que pedí a mi esposa para que vaya e investigar y hablarle a ella si era necesario. Ella encontró la en otro momento “curada” niña con el rostro decaído y sobre el piso, sollozando, con las esperanzas destrozadas y un corazón roto. Su decepción fue completa, y así también su desilusión. El mejoramiento de la vista que ella parecía haber tenido en medio de la excitación sobre la plataforma había desaparecido, y con ella la esperanza de una niña”
    (Arno Clemens Gaebelein, La Cuestión de la Sanidad, Nueva York: Publicaciones Nuestra Esperanza, 1925, p. 93).


    Aunque existieron algunas notables curaciones documentadas bajo el ministerio de McPherson, uno de los biógrafos de McPherson, Daniel Epstein (aunque extremadamente simpatizante hacia ella), admitió que aquellas sanadas fueron “mayormente enfermedades del sistema inmunológico, o atribuidas a la histeria”. Él dijo: “La Hermana Aimee no tiene el crédito de haber levantado a alguien de la muerte, de haber corregido un labio leporino o un paladar partido, o de haber restaurado un miembro perdido, o un dedo, o un órgano interno” (Epstein, La Hermana Aimee, New York: Harcourt, Brace Jovanovich, 1993, p. 112).

    McPherson predicaba un mensaje inescritural del tipo sólo-positivo que se adelantó al método Neo Evangelical en muchas décadas. Considere las siguientes descripciones de su mensaje hechas por su biógrafo:


    “Anticipando la ‘teología de creación’ de Matthew Fox en sesenta años, Aimee enfatizaría la gracia sobre el pecado original, con la carnada del amor ella ‘pescaría ballenas’. Su predicación fue anecdótica y afectiva, nunca amenazadora”. (Epstein, p. 118).


    “Y ella se tomó la oportunidad para condenar el método de Billy Sunday, el abstemio que gritaba a los pecadores y les amenazaba con la condenación y el fuego del infierno. ‘guiémoles por la bondad y la simpatía’, aconsejó Aimee” (Epstein, pp. 221, 222).


    “Aimee construyó su carrera reemplazando el ‘Evangelio del Temor, Fuego del Infierno, y Condenación’ con el ‘Evangelio de la Reconciliación y el Amor’” (Epstein, p. 283).


    La madre de McPherson, Mildred (Minnie) Kennedy, trabajó como una asociada de negocios en el exitoso imperio evangelístico de su hija. De hecho, ellas poseían completamente la propiedad del Templo Angelus en una sociedad igualitaria cincuenta-cincuenta. Ellas frecuentemente terminaban en terribles peleas. En 1927 Aimee despidió a su madre de las posiciones que por largo tiempo había tenido en su iglesia cuadrangular. Mildred retornó por un breve tiempo a ayudar durante una crisis financiera generalizada creada por las no sabias inversiones de Aimee, pero en 1929 Mildred dejó el ministerio de su hija Aimee permanentemente “después de recibir una rotura de nariz durante un explosiva contienda” (Robert Bahr, Menos que Todos los Santos, p. 296). En 1937 Mildred se alineó con su nieta Roberta, en un altamente publicitado litigio contra el abogado de Aimee. La enviudada Mildred Kennedy se casó en 1931, pero el matrimonio fue anulado cuando se conoció que el hombre ya era casado. Más tarde, el mismo año, el hombre obtuvo un rápido divorcio en Las Vegas [N.T.: de su verdadera esposa], Mildred lo encontró allí y ellos volvieron a casarse. El extraño casamiento finalizó en menos de un año. Cuando Aimee McPherson murió de una sobredosis en 1944, ella dejó a su madre diez dólares con la estipulación de que si Mildred disputaba esto no obtendría nada (Bahr, p. 282).

    A. J. TOMLINSON

    Otro de los tempranos líderes Pentecostales fue A. J. TOMLINSON (1865-1943), fundador de la IGLESIA DE DIOS DE LA PROFECÍA. Tomlinson fue uno de los más influyentes hombres en la formación del movimiento Pentecostal. Cuando joven, Tomlinson, un místico Cuáquero, aceptó la enseñanza sobre la sanidad en la expiación enseñada por la evangelista femenina Carrie Judd Montgomery de Santidad Pentecostal. Antes de que viniera el nuevo siglo, él también aceptó la falsa doctrina de la santidad de la entera santificación, de que el Cristiano dedicado puede ser libre de pecado, y pretendió que él había obtenido esta experiencia. En 1901 él visitó la obra de Frank Sandford en Maine y fue bautizado por Sandford. El se unió a un grupo que se llamaba a si mismo “La Iglesia del Dios Viviente para la Evangelización del Mundo, el Recogimiento de Israel, el Nuevo Orden de Cosas al Fin de la Era de los Gentiles”. La extrema posición de la lluvia tardía de este grupo era evidente en su nombre. En 1903 se unió a una congregación llamada la Iglesia de la Santidad de Camp Creek, Tennessee, y fue pronto elegido pastor. En Junio de aquel año el pretendió tener una visión de que la verdadera iglesia de Jesucristo estaba restaurada en su Iglesia de la Santidad. Tomlinson creyó que la verdadera iglesia se perdió en el año 325 D.C. y que esta fue restaurada en fases, comenzando con la Reforma Protestante del siglo XVI y culminando con la fundación de la Iglesia de Dios en 1903. “Para Tomlinson el grupo con el que él estaba asociado era la única verdadera y válida comunión Cristiana ‘en este lado de la era de las tinieblas’” (Vinson Synan, La Tradición de la Santidad Pentecostal, p. 76). Sus reuniones estaban frecuentemente caracterizadas por el pandemónium, i.e., griteríos, sacudidas, caídas, contorsiones cual serpientes, trances. Había una larga lista de prohibiciones inescriturales, incluyendo Coca Cola, carne de cerdo, mascar chicle, anillos, pulceras, y corbatas. No sólo tales cosas estaban prohibidas, sino que quienes las usaban eran considerados no salvos.

    En 1907 el grupo adoptó oficialmente el nombre Iglesia de Dios. En 1923 Tomlinson dejó el grupo original de la Iglesia de Dios (el cual llegó a ser la principal Iglesia de Dios (Cleveland, Tennessee) y formó su propia organización, luego llamada la Iglesia de Dios de la Profecía. Tomlinson pretendía que la sanidad física está garantizada en la expiación y enseñó contra el uso de la medicina. El creía que el hablar en lenguas es la evidencia de la salvación. Enseñaba que una persona puede perder su salvación y luego ser reconvertida, y que en esa vez debería ser rebautizada. Tomlinson defendió la práctica de las mujeres predicadoras, y la Iglesia de Dios de la Profecía tiene un gran número de mujeres pastores y mujeres líderes de la denominación. El inescritural fenómeno de ser matado en el espíritu ha sido parte de la Iglesia de Dios de la Profecía desde su inicio. En 1940 Tomlinson compró una parcela de 216 acres y la llamó Campo de las Maderas, en reconocimiento de la visión que él había pretendido haber tenido en 1903 por la cual él redescubrió la verdadera iglesia de Dios. Luego de la muerte de Tomlinson en 1943, las cortes decretaron que la denominación sería llamada Iglesia de Dios de la Profecía para diferenciarla del otro grupo que usaba el nombre Iglesia de Dios. El sucesor de Tomlinson fue seleccionado por un mensaje supuestamente dado en lenguas, y luego interpretado. El hijo mayor de Tomlinson, Homer, lanzó su propia iglesia luego de la muerte de su padre, y entre 1954 y 1966 el viajó a las capitales de 101 países y se coronó a sí mismo como Rey del Mundo, prometiendo paz y prosperidad. El reclamó que muchos milagros nacionales seguirían a esa ceremonia de coronación, y el asumió el crédito por parar guerras, detener masacres, y finalizar sequías.

    A. A. ALLEN

    Aunque aclamado hoy por Benny Hinn y otros líderes del Avivamiento de la Risa como un gran evangelista y sanador, el evangelista sanador de la lluvia tardía A. A. Allen (1911-1970) fue un bebedor y un charlatán. Su Revista del Milagro estaba llena con increíbles reclamos, como la cura de una mujer quien supuestamente perdió 200 libras instantáneamente durante uno de sus servicios de sanidad. En 1956 el comenzó pretendiendo que aceite milagroso fluyó de las manos y las cabezas de quienes concurrieron a sus reuniones. Esto supuestamente comenzó cuando Dios derramó aceite sobrenatural en las manos de Lewin Burchan, un niño de siete años que estaba siendo usado como evangelista Pentecostal. En los años de la década de 1960, Allen lanzó una campaña para “levantar los muertos”, urgiendo a sus seguidores a creer a Dios para resurrecciones. El debió parar esto cuando algunos rehusaron enterrar sus seres queridos (Harrell, p. 199). Allen también reclamó tener la autoridad de imponer las manos sobre aquellos que habían dado para su ministerio, donándoles “el poder para obtener la riqueza”. Muchos de sus libros prometieron la prosperidad. Tres de ellos fueron: El Secreto para el Éxito Financiero Escritural (1953), El Poder para Obtener la Riqueza (1963), y Dios Garantiza Bendecirle y Prosperarle Financieramente (1968). En una historia frecuentemente relatada por Allen, el estaba orando por el dinero para pagar una facturas de impresión de $410 cuando los billetes de $1 en su bolsillo fueron instantáneamente transformados en billetes de $20. Allen dijo esto a sus seguidores: “Creo que puedo mandar a Dios a realizar un milagro financiero para ustedes”. Allen construyó su propia comunidad de 2400 acres llamada Valle del Milagro, en Arizona. Su vasto imperio evangelístico recogió alrededor de 3,5 millones de dólares anualmente, una gran cantidad de dinero para ese tiempo. Allen fue arrestado por conducir borracho durante un avivamiento en 1955. Él se divorció de su esposa en 1967, a pesar del hecho de que ella había estado de pie junto a él durante los muchos problemas que él había traído sobre él mismo, y tres años después él murió solo en un motel de San Francisco mientras su equipo estaba conduciendo una cruzada en Virginia Oeste. Era de 59 años y tenía en sí mismo licor.

    JACK COE

    Otro famoso evangelista sanador de la lluvia de los últimos días Pentecostal fue JACK COE (1918-1956). Su ministerio estuvo caracterizado, demasiado, por la falsa enseñanza y por escandalosas y falsas pretensiones. Aunque las Asambleas de Dios lo expulsaron en 1953 por extremismo, las falsas enseñanzas de Coe de que la sanidad está garantizada en la expiación es compartida por las Asambleas de Dios. El pretendía que el consultar médicos estaba conectado con la marca de la bestia (Simson, El Sanador de Fe, p. 164). En Febrero 1956, en la cruzada de sanidad en Miami, Florida, Coe impuso sus manos sobre un niño quien estaba atacado por la poliomielitis. A la madre del muchacho, Ann Clark, le fue dicho por Coe: “Si usted cree que Jesús sana al muchacho, tómele de los brazos, y levántelos”. Ella inmediatamente removió las abrazaderas de las débiles piernas del muchacho, pero cuando intentó dar un paso, cayó al piso. Creyendo la falsa enseñanza que Coe y otros sanadores de fe predicaron de que Dios ha prometido la sanidad de su muchacho a través de la fe. La señora Clark determinó no volver a poner las abrazaderas. Pronto las piernas del muchacho comenzaron a hincharse y ella lo llevó a un doctor, quien ordenó que volvieran a ponerse las abrazaderas. Su carta a Jack Coe, buscando su consejo, fue ignorada. Ella contactó a la policía y Coe fue acusado de practicar la medicina sin licencia. Después de un altamente publicitado litigio, el juez desechó el caso. La triste experiencia de la señora Clark nos recuerda que el camino del movimiento pentecostal está tachonado con este tipo de angustias a causa de que promete cosas que Dios no ha prometido.

    Aunque él enseñó que la sanidad estaba garantizada en la expiación y advirtió a sus seguidores contra el usar la medicina y consultar médicos, Coe fue al hospital cuando él cayó enfermo con poliomielitis solamente unos pocos meses después del anteriormente mencionado juicio. Él sucumbió a esta enfermedad unas pocas semanas más tarde, y es difícil no ver la mano de Dios en tan notable coincidencia. Luego de la muerte de Coe, su viuda publicó una serie de artículos exponiendo el fraude de claves evangelistas de la sanidad.

    CHARLES PRICE

    CHARLES PRICE (1880-1947) fue otro de los famosos evangelistas sanadores de la teología de la lluvia de los últimos días, de la primera mitad del siglo veinte. Él abandonó su teología modernista después de concurrir a reuniones de Aimee Semple McPherson tempranamente en 1920 y fue “Bautizado en el Espíritu” pronto en lo sucesivo. Comenzando en 1922 él condujo cruzadas de sanidad en muchas partes del mundo. En 1923, siguiendo una cruzada de Price en Vancouver, British Columbia, un grupo de médicos, profesores, abogados, y ministros, siguieron cuidadosamente las sanidades alegadas. De las 350 personas que habían afirmado ser sanadas, no pudieron encontrar ningún cambio físico en las condiciones de 301, 31 habían muerto dentro de los seis meses de la reunión, cinco llegaron a ser dementes, y otras cinco aparentaban estar curadas de “desordenes nerviosos” (D. Richard Wolfe, “Sanidad de Fe y Fe Sanadora”, Journal of the Indiana Medical Association, 53, Abril 1959, citado de Eve Simson, El Sanador de Fe, St. Louis: Concordia, 1977, p. 166).

    Tomás Hoffmann Seiss
    Anónimo said...
    ¿SON PARA HOY LAS "LENGUAS"?. . .

    TOME LA PRUEBA DE 1 CORINTIOS CAPÍTULO 14

    1. ¿Enseña su iglesia que la profecía es mucho más edificante que las lenguas? (1 Corintios 14:1-6)

    2. ¿Enseña su iglesia que un sonido incierto de una trompeta o de una lengua que no se entendiera, produciría confusión? (1 Corintios 14:7-17)

    3. ¿Enseña su iglesia que hablar cinco palabras que pueden entenderse es mejor que hablar diez mil palabras que no puedan entenderse? (1 Corintios 14:19)

    4. ¿Enseña su iglesia que las lenguas eran una señal a los judíos (1 Corintios 1:22), al incrédulo, y no para el goce del creyente? (1 Corintios 14:22)

    5. ¿Enseña su iglesia que esa jerigonza incoherente en el servicio del culto solamente sirve para confundir a los indoctos y volverlos contra la verdad? (1 Corintios 14:23)

    6. ¿Enseña su iglesia que no más de tres personas iban a hablar en lenguas en el mismo servicio? Incluso entonces, podría hablar uno a la vez. (1 Corintios 14:27) Los que hablan en "lengua" hoy en día ignoran esto todo el tiempo.

    7. ¿Enseña su iglesia que si no había alguien presente que pudiera interpretar cada palabra a cada persona en la audiencia, entonces ellos no podrían hablar en lenguas? (1 Corintios 14:28)

    8. ¿Enseña su iglesia que no debe haber confusión en el servicio? "Dios no es autor de confusión" (1 Corintios 14:33). La palabra confusión describe muy bien las reuniones del día de hoy que promueven hablar en lenguas.

    9. ¿Enseña su iglesia que las mujeres no debían hablar en las iglesias? (1 Corintios 14:34-35). Es un hecho bien conocido que muchas mujeres reclaman tener el don de lenguas hoy, y predican, y hasta son "pastoras" de algunas iglesias. Usted puede estar seguro que esto no es de Dios.

    10. ¿Enseña su iglesia que todas las cosas deben hacerse "decentemente y con orden"? (1 Corintios 14:40). Las personas que descubren su desnudez mientras reclaman estar bajo el poder del Espíritu Santo ciertamente no son de Dios.

    Aun cuando usted haya contestado "SÍ" a todos estas preguntas, aún así su iglesia ha fallado en la prueba, si su iglesia, o usted, practican lenguas, porque estas reglas gobernaron el don de lenguas en la Iglesia primitiva del Nuevo Testamento. Nosotros ya no necesitamos o tenemos las señales de lenguas (idiomas conocidos), porque nosotros tenemos la Biblia completa, la Palabra de Dios. (1 Corintios 13:8-10)

    Solo la palabra de Dios es nuestro fundamento de fe y doctrina.

    ORB.
    MOISES said...
    pregunto? que bien le hacen ustedes al evangelio cuando se portan como fariseos, criticandolo todo, esta bien que hay que ser celosos de los nuevos moveres ademas de ser celosos de la doctrina, pero sera que al escribir todas las cosas malas de estas personas no los estan convirtiendo en jueces, que no miran cuantos vigas tienen en sus ojos, por que ustedes perfectos no son... a cuanta gente no estan ustedes confundiendo con estos comentarios, por que no se preguntan si acaso no estan poniendo tropiezo al evangelio de cristo, cada persona de esta dará cuenta a Dios por sus actos, p'ero ellos hicieron lo que muchos dejamos de hacer, trajeron multitudes a los pies de Cristo que por el solo echo de creer en el y confesarlo como salvador y tratar de vivir para Dios es un gran lofro conseguido por ellos, muchos de esos convertidos estan hoy con Dios, por que le aceptaron, ellos los ganaron para cristo, ustedes con sus comentarios quizas en vez de ganar4 almas para cristo, esten colocando tropiezo a la cruz de cristo, si sdon tan doctos, por lo menos piensen que sentarse a escribir todo lo malop de personas que profesaron a cristo, es darle razon al mundo para hablar del evangelio, si un inconverso lee esto digame que ganas le va a quedar de optar por jesus, y peor aun, cuanto peso de confusion colocan en sus hombros. elk dia del señor vendra, y en su dia sabremos lo que ha de suceder, el nos envio a predicar el evangelio, y el mismo dijo: el que no es por nosotros contra nosotros es, y el que con nosotros no recoge desparrama, muchos predican por contencion, nosotros por amor, pero sea de una forma o de otra dijo un ghran apostol el evangelio de cristo es anunciado.

    mucho cuidado de colocar tropiezo a la cruz de cristo, hay de aquel que sirva de tropiezo a estos mis pequeños... es loable defender la sana doctrina pero no arriezguen la salvacion de las almas solo por defender tan abiertamentye y sin censura sus posturas, causando daño en la mente de los lectores, sean sabios en la defensa del evangelio y no alejen a los q aun no puedern comer el alimento solido de la palabra aun por que aun son niños espirituales y otros aun no conocen a JESUS...Dios les bendiga

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